Archivo de la categoría: LAS ENTREVISTAS DE PALAZÓN

Manolo Palazón entrevista esta semana a Vicente Fuster Pérez, hijo del Fundador del Colegio Internacional Lope de Vega

Entrevista a Vicente Fuster Pérez, Hijo del fundador del Colegio Internacional Lope de Vega

P: Buenos días, Vicente, y gracias por atenderme. Me gustaría que me hablaras en primer lugar, de tu padre, como persona, y algo de sus orígenes.

R: Mi padre nació en 1924. Los Fuster procedían de Polop; los Zaragoza, de Benidorm: En su familia podemos encontrar personajes ilustres de Benidorm, como el Condestable Zaragoza, el alcalde Pedro Zaragoza, la religiosa Pepita Zaragoza, Joaquin Fuster Pérez… Mi padre estudió en el Colegio de Nuestra Señora de los Dolores (Monjas), inaugurado en 1922 y, después del bachillerato, hizo Ciencias Químicas en Valencia. Pero su inclinación fue siempre la de un humanista preocupado por la educación. En la década de los sesenta fue concejal de Cultura y su idea era crear una Casa de Cultura donde se ubica actualmente el Leonor Canalejas.

P: El Colegio Lope de Vega ha sido una institución clave en la historia educativa de Benidorm. ¿Cómo fueron sus inicios?

R: El colegio de enseñanzas medias Lope de Vega fue el primer centro reconocido oficialmente para impartir el Bachillerato en Benidorm, lo que marcó un antes y un después en la ciudad. Comenzamos en 1956 en la actual calle Doctor José Pérez Martorell, bajo la dirección académica de mi padre, Juan Fuster Zaragoza (al principio para impartir clases de recuperación a niños que lo necesitaban y cuyos sus padres no querían renunciar a las vacaciones estivales). En 1959, el ayuntamiento de Benidorm en la sesión ordinaria de la Comisión Permanente el día 23 de octubre de 1959, autoriza para practicar los ejercicios de gimnasia propios del Bachillerato, los alumnos del Colegio de esta localidad Lope de Vega , en vías de reconocimiento oficial, señalándole la parte sur de la playa de Levante . En ese primer emplazamiento estuvo hasta 1964. El colegio permitió que numerosos jóvenes pudieran cursar el bachillerato sin abandonar su ciudad, facilitando el acceso posterior a la universidad y contribuyendo a la formación de profesionales que participaron en el desarrollo de Benidorm. En 1962 mi padre encargó la construcción del nuevo colegio en terrenos de mi abuela en el Rincón de Loix, ya que el centro original se había quedado pequeño y, sin duda, fue mi madre la fuerza impulsora para que mi padre iniciara el proyecto del Colegio Internacional Lope de Vega. Las obras se iniciaron en el año 1963 (el primer curso académico fue en 1965-1966). Lo primero que se hizo fue el campo de fútbol para albergar al Benidorm Club de Fútbol; después se construyeron las aulas y, finalmente, la residencia para alumnos internos y estudiantes europeos. En 1968 comenzamos a impartir clases de español para extranjeros con catedráticos de la Cátedra Mediterráneo de Valencia. El momento más importante llegó en 1974, cuando fuimos sede del III Congreso Mundial de Colegios Internacionales, que situó al Lope de Vega en el mapa educativo internacional.

P: El nombre del colegio es muy emblemático. ¿Cómo surge la idea de llamarlo “Lope de Vega”?

R: Es una historia muy bonita y muy personal. Cuando mi padre tenía apenas ocho años, jugaba en el porche de su casa, en la calle Alameda, a ser maestro. Un día tomó un pincel, lo impregnó en barniz y escribió en la pared: LOPE + DE + VEGA. Estaba dando forma a un sueño: el de fundar algún día un colegio. Su afición por la filatelia le venía de su padre, que era administrador y jefe de Correos de Benidorm. Entre libros y sellos fue creciendo su admiración por Lope de Vega, y ese nombre quedó grabado primero en una pared… y después en la historia de la ciudad.

P: ¿Cómo ha influido el Colegio Lope de Vega en el deporte en Benidorm?

R: Hemos sido pioneros en infraestructuras deportivas y comprometidos siempre con el deporte. El primer equipo de balonmano surgió a principios de los 60; lo integraban alumnos del colegio y la pista deportiva estaba en la actual plaza del Torrejó. Construimos la primera piscina semi olímpica cubierta y climatizada, el primer polideportivo con pista de atletismo de Benidorm y su comarca, donde se celebraron las cuatro primeras Olimpiadas Escolares, campeonatos provinciales de atletismo y campeonatos de natación. El deporte siempre ha sido parte esencial de nuestro proyecto educativo. En la actualidad continuamos fomentándolo; cada año celebramos torneos a nivel nacional e internacional: memorial de natación Juan Fuster Zaragoza (este año vamos por la vigésima sexta edición); torneo de tenis sub-14 Tenis Europe Juan Fuster Zaragoza; torneo internacional ITF sub-18 Lope de Vega. Organizamos, junto con la federación española de tenis, el campeonato de España tenis playa por autonomías. Colaboramos con entidades deportivas de Benidorm ofreciéndoles 14 becas de enseñanza y alojamiento. Colaboramos todos los años con el Ayuntamiento aportando nuestros alumnos para que puedan organizar las jornadas deportivas de primaria. Colaboramos también con el ayuntamiento dejando nuestro pabellón al equipo de gimnasia rítmica y a equipos de baloncesto durante la celebración del Benidorm Fest. Nos implicamos como patrocinadores para fomentar el deporte, en especial en travesías y carreras solidarias.

R: ¿Cómo valoras el desarrollo educativo, cultural y deportivo en Benidorm?

R: Es evidente que el modelo de ciudad ha estado históricamente enfocado al turismo. Eso ha generado riqueza, empleo y proyección internacional, pero también ha provocado la percepción de que otras áreas han ido “a remolque”. En lo que se refiere a Educación, la figura de Juan Fuster Zaragoza y el colegio Lope de Vega tuvo un peso fundamental durante 23 años, siendo la única oferta de estudios medios. El instituto de La Vila no se inauguró hasta 1970; el Pere Maria, en Benidorm en 1980 (este instituto ha sido durante años un ejemplo recurrente en el debate público: retrasos por la mala ejecución en la obra; cuando una infraestructura educativa no se ejecuta en tiempo y forma, el impacto lo sufren directamente alumnos, familias y profesorado). Es importante recordar que cuando en Benidorm se hable de educación tiene que estar presente el Lope de Vega; si no es así, no se ajusta a la realidad. En cuanto a cultura e infraestructuras, tanto la Plaza de toros como la Casa de Cultura o la adecuación de espacios para eventos musicales han sido objeto de debate. La cuestión de usar instalaciones deportivas para conciertos refleja un dilema de planificación urbana. Los conciertos son importantes para la economía y la oferta cultural, pero si se realizan en espacios deportivos sin alternativas adecuadas, se perjudica a clubes, deportistas y ciudadanos que usan esas instalaciones. La solución no pasa por elegir entre cultura y deporte, sino por planificar espacios específicos y multifuncionales que no comprometan servicios básicos. Muchas ciudades turísticas han avanzado hacia recintos diseñados para grandes eventos precisamente para evitar estos conflictos. En el ámbito deportivo, la falta o retraso en infraestructuras como la pista de atletismo también genera malestar. El deporte base no suele tener la visibilidad inmediata del turismo, pero su impacto social es enorme: salud, cohesión social, oportunidades para jóvenes, identidad de ciudad. Si las decisiones se demoran o no se ejecutan correctamente, el daño no es abstracto: afecta a generaciones enteras.

P: Después de tantos años de trayectoria, el colegio sigue recibiendo reconocimientos. ¿Cuáles han sido los más recientes?

P: El 4 de marzo, Radio Benidorm nos ha reconocido con el premio educación. El 9 de marzo celebramos el Día de los Fundadores. El próximo 13 de abril recogeremos en Madrid en el teatro Alcázar el Premio Excelencia Educativa en la categoría de Responsabilidad Social, un reconocimiento a nuestro compromiso académico y humano. Además, hace seis meses recibimos el premio al mejor programa de salud para escolares, destacando nuestro trabajo en bienestar y hábitos saludables. Este año volvemos a estar de nuevo entre los mejores colegios según las directrices que marca “mi cole”. Y, bueno, a nivel personal, la calle que el ayuntamiento le dedicó a mi padre en tiempos de Catalán Chana (1985).

P: ¿Cuál fue la etapa más difícil del colegio en estos 70 años?

R: En siete décadas de historia, el Colegio Lope de Vega ha atravesado distintas etapas. En 1980, cuando mi padre tenía 56 años, sufrió un accidente cardio vascular que le apartó de su labor al frente del colegio, con seis hijos menores de edad. El colegio quedó en una situación de enorme vulnerabilidad. La etapa sin duda más difícil fue desde 1980 hasta 1997, pues el fallecimiento de mi padre en 1984 agravó aún más la incertidumbre. La continuidad del colegio dependía de decisiones firmes. La opción elegida fue acogerse al concierto educativo, régimen que se mantuvo hasta 1997. La decisión más valiente fue la de no renovación del concierto educativo en 1998: fue el punto de inflexión que consolidó el proyecto del Colegio Lope de Vega y permitió asegurar su futuro. Hoy puedo asegurar que estamos en nuestra versión mejor. Un apunte final: también desarrollamos actividades teatrales y musicales; un ejemplo es el musical, ya realizado, “El rey León”; y estamos preparando “Aladin”.

P: Más allá de los premios, ¿cuál es la mayor satisfacción para la familia Fuster?

R: Sin duda, haber logrado con éxito el relevo generacional hasta la tercera generación. Hoy, quienes gestionan el colegio son los nietos de los fundadores; la directora educativa es mi hija María y mi hijo Juan el director de gestión, servicios e infraestructura. No todas las empresas familiares consiguen transmitir su legado a la tercera y siguiente generaciones. Para nosotros, ver cómo la tercera generación continúa el proyecto con ilusión, preparación y responsabilidad es el mayor reconocimiento posible. Nuestro lema es “firme vocación de permanencia en el tiempo”.

P: Pues esto ha sido todo, Vicente. Gracias por recordar y desvelar aspectos del Colegio y de tu padre que quizá nuestros lectores ignoraban.

R: Gracias a ti, Manuel.

Manolo Palazón entrevista a Matías Fuetterer, hijo de Werner Fuetterer, famoso actor en Alemania y fundador del Camping Benidorm

Matías Fuetterer nos habla de su padre, famoso actor en Alemania y fundador del Camping Benidorm: Werner Fuetterer.

P: Buenos días, Matías.

R: Buenos días, Manuel.

P: El objeto de esta entrevista es recordar la figura de tu padre como fundador de uno de los primeros campings de Benidorm, en los años 50. Después me hablarás de su carrera de actor.

R: En los años 50, mi padre emprendió un viaje con la familia a España. Él ya tenía vínculos con nuestro país, ya que estuvo en los años 30 intentando montar una productora de cine, pero que tuvo que abandonar el proyecto al comenzar la guerra civil. Se había criado de niño en Guatemala, por lo que dominaba perfectamente el español. Este nuevo viaje a España le deparó la satisfacción de reencontrarse con viejos amigos que había conocido en su anterior viaje a España. En los 50 los alemanes empezaron a buscar lugares de vacaciones en la costa mediterránea e incluso algunos establecieron su residencia aquí. Mi padre vio en Benidorm un enclave privilegiado para satisfacer la demanda de los alemanes. En 1957 fue inaugurado el camping con el nombre de “Ferienplatz”, que significa lugar de vacaciones, en alemán. El nombre posteriormente se cambió al actual, Camping Benidorm. Actualmente el camping lo estoy regentando yo. Es un negocio consolidado y tenemos una clientela fija muy fiel. El turismo en Benidorm es muy estable ya que vienen turistas a lo largo de todo el año. Cada estación del año tiene su propio público y su propia oferta turística. Además, el clima es muy bueno durante todo el año, por lo que la afluencia de turistas es estable en Benidorm.

P: ¿Me puedes hablar de sus orígenes: padres, esposa, hijos…?

R: Mi padre llegó a Benidorm con su primera esposa, Hildegard. Ella padecía de reúma, lo cual fue también una razón por la que buscaban un lugar de residencia que resultara beneficioso para su delicado estado de salud. Con el paso del tiempo no pudo sobreponerse a su débil estado físico y falleció de forma prematura, en 1961. Posteriormente, en 1963, mi padre conoció en Hamburgo a mi madre, Edith, actriz de teatro, y se casó con ella al año siguiente. Yo nací dos años más tarde; tres años después, mi hermano Stephan.

P: Y ahora, te ruego que me hables del actor que fue Werner, sobre todo de cine, durante más de cinco décadas, algo prácticamente desconocido para nuestros lectores.

R: Mi padre nació en 1907 en Barth, Pomerania Occidental, región perteneciente al reino de Prusia, al norte de la actual Alemania. Empezó su carrera como actor en 1925, siendo su papel más icónico el del arcángel en la obra maestra “Fausto” (1926) película muda de F.W. Murnau. Se hizo muy popular en Alemania con la película “Perdí mi corazón en Heidelberg”, también muda de 1926. Alcanzó su pico de popularidad antes de la Segunda Guerra Mundial, interpretando a menudo al galán romántico, al «amigo simpático» o papeles secundarios en películas como “El marido modelo” o “La hija del regimiento”. En la década de los 50 intervino también en numerosas películas de éxito en Alemania, generalmente comedias, como “Eso le puede pasar a cualquiera” o “La secretaria privada”. En esta época también fue presidente de la Unión de Actores Cinematográficos Alemanes. En total ha intervenido en cerca de 100 películas, desde 1924 hasta 1967. En 1978 hizo su última aparición en el cine, en la película “La última bandera”.

P: ¿También hizo teatro?

R: Si, actuó en innumerables obras de teatro. Entre ellas, en los años 30 actuó en numerosos escenarios de Estados Unidos y Canadá con la obra “Victoria Regina”, bajo el seudónimo de Werner Bateman. Después de su estancia en España, interpretó “Troilo y Crésida” en el Teatro de Cámara de Munich. Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, creó junto a otros actores una compañía teatral que recorría Alemania en autobús, llevando una felicidad transitoria a muchos rincones del país. Entre 1946 y 1950 asumió la dirección del Corso Theater de Berlín. En los años 70 actuó en escenarios de Alemania, entre ellos en el Renaissance-Theater de Berlín.

P: ¿Podía compaginar el negocio con su vocación artística?

R: Al principio, el camping abría solo en la temporada de verano. En invierno mis padres tenían sus compromisos profesionales en Alemania, lo que además complementaba sus ingresos con sus facetas de actores, por lo que la pauta era: invierno en Alemania, verano en Benidorm. Cuando mi hermano y yo alcanzamos la edad escolar, mis padres decidieron establecerse permanentemente en Benidorm.

P: Una pregunta me viene a la mente: tu hermano Stefan y tú, ¿habéis heredado las dotes artísticas de Werner?

R: Stephan quiso continuar la tradición familiar de actor, manifestando su intención de estudiar arte dramático. Werner lo envió a Nueva York, con una serie de recomendaciones para el Lincoln Center, donde él había tenido contactos en su momento. Finalmente, Stephan hizo la formación en Madrid, en la Real Escuela de Arte Dramático, interviniendo después en algunas obras de teatro en Madrid, incluso salió en la TV en un episodio de “Farmacia de Guardia”, pero finalmente sus pasos se dirigieron a otras actividades profesionales. En mi caso, no tengo ningún antecedente de estudios o dedicación a la interpretación. De joven, ayudé a mis padres en el camping, después estudié en su día ingeniería y ejercí profesionalmente de ingeniero, hasta que en 2015 cogí las riendas del negocio familiar del camping. Desde hace unos años estoy colaborando en dos grupos de teatro amateur cuyo director eres tú, Manuel Palazón. Es una actividad muy agradable, ya que te permite socializar y a la vez es una buena manera de practicar la memoria y la concentración.

P: Gracias por tus declaraciones, Matías. Una persona como fue tu padre, tanto en su faceta de actor, como viajero y hombre de negocios, merece que sea del conocimiento de nuestros lectores.

R: Gracias a ti, Manuel.

Manolo Palazón entrevista a Bienvenido Martínez Fernández, Presidente de AGORABEN Benidorm

P: Mi primera pregunta es: ¿qué significa Agoraben y desde cuándo organiza charlas en Benidorm, y de qué tipo. ¿Desde cuándo eres presidente?

R: Bueno, quizás no esté en lo cierto, pero desde mi desembarco en nuestra asociación he supuesto que Agoraben era una palabra compuesta de Ágora (término que designaba el lugar de reunión o plaza de la ciudad en la Antigua Grecia) y Ben, de Benidorm. Yo llevo de presidente poco más de año y medio, aunque la asociación viene de bastante tiempo atrás. Debo indicar que las actividades de Agoraben se han diversificado últimamente. No sólo programamos conferencias en Benidorm, sino que obtenemos gran satisfacción en otras actividades vinculadas a la cultura y al medio ambiente local y regional. Realizamos visitas culturales y también organizamos viajes para visitar museos y disfrutar de la biodiversidad de parques naturales de nuestra Comunidad. Aunque desde luego la base fundamental de nuestra actividad son las conferencias o charlas. Y nos hemos impuesto que las charlas que organizemos deben correr a cargo de ponentes de solvencia demostrada y las materias a exponer han de pertenecer necesariamente al ámbito de la cultura (literatura, poesía, historia, arte, filosofía, fotografía…), de la salud (longevidad, alimentación saludable…) y de la naturaleza (geología, biología, ecología…).

P: Antes os reuníais en el Centro Jelena; actualmente, en la Casa del Fester, los martes, cada 15 días. ¿Me equivoco? ¿Tenéis subvenciones de algún tipo para desarrollar vuestra labor?

R: Así es, nos reunimos cada quince días: un martes lo utilizamos nosotros y otro martes, el Faro de Alejandría. ¿Subvenciones? Hasta el momento nosotros no hemos obtenido ninguna. Dentro de unos días, creo que Cultura va a publicar las bases para las subvenciones 2025 destinadas a asociaciones culturales debidamente constituidas y registradas. Yo no podré participar porque, independientemente del papeleo y la burocracia, no dispongo de facturas fechadas en el presente año. Es verdad que, tras nuestras primeras compras, absolutamente imprescindibles, realizadas el año pasado, ya tenemos pocos gastos corrientes subvencionables, únicamente el costo de pequeños detalles adquiridos para obsequiar como recuerdo y agradecimiento a los ponentes. Esto es así porque nuestros ponentes son locales o regionales y no solicitan gastos de alojamiento o manutención. Otra situación sería inasumible económicamente para nuestra asociación. Sobre este asunto no puedo dejar de manifestar que, a mi parecer, lo verdaderamente necesario, más que las subvenciones, es que el Ayuntamiento, la concejalía de Cultura o la de Fiestas, equipe adecuadamente el salón de actos de la Casa del Fester para las actividades que allí realizan las distintas asociaciones: Agoraben, Amas de Casa, AFRATEX, Faro de Alejandría, etc. La sala es magnífica, amplia y cómoda, pero presenta graves carencias técnicas. Es imprescindible que la sala cuente con un buen proyector fijo de techo, una amplia pantalla panorámica de pared, un equipo de sonido adecuado con micrófonos fijos e inalámbricos y apoyo técnico. Tanto el Faro de Alejandría como nuestra asociación hemos tenido que adquirir proyectores y pantallas portátiles que hemos de instalar, desinstalar y guardar para cada una de las conferencias que se imparten. Parece claro el Ayuntamiento debería solucionar lo antes posible las deficiencias operativas del salón de actos de la Casa del Fester. Por otra parte, está el problema de la publicidad; algunas veces, la imprenta municipal nos ha hecho carteles, que casi siempre hemos tenido que pegar nosotros en diferentes espacios; otras veces han corrido por cuenta nuestra; creo que falta información por parte del Consistorio porque no hay que olvidar que todas estas actividades benefician a benidormenses y a visitantes, y es una tarea que la hacemos los particulares: el Ayuntamiento de Benidorm debería comprometerse más con la cultura.

P: Ahora, Bienvenido, ¿me puedes hablar de tus orígenes? ¿Y de tu trayectoria profesional? ¿Desde cuándo vives en Benidorm?

R: Yo nací en Mazarrón (Murcia). Estudié Ingeniería de Caminos en Madrid. En Madrid, y en otros lugares, he ejercido como técnico y como gestor tanto en la empresa privada como en la Administración Central del Estado. El ámbito técnico en el que he desarrollado fundamentalmente mi actividad profesional ha sido la consultoría (proyectos y patologías estructurales de edificios y puentes, rehabilitación de edificios históricos…). Posteriormente he realizado labores de gestión como Subdirector General de Obras del Ministerio de Cultura, como Consejero Técnico en el campo de I+D y de de la gestión de bonificaciones al transporte marítimo de pasajeros. Al Albir llegué por casualidad en 1992 y al conocer todo el entorno, la Marina Baja, me atrapó. Desde entonces solamente he podido venir en periodos de vacaciones, dado que mi vida familiar y profesional se ubicaba en Madrid, hasta que, llegada mi jubilación en 2019, me establecí definitivamente en Alfaz del Pi, en una vivienda adquirida previsoramente en 2007. Me gusta toda la comarca, las montañas, la Serra Gelada y, naturalmente, Benidorm, especialmente cuando se retiran las avalanchas de turistas.

P: Ahora que estás jubilado, ¿a qué dedicas el tiempo libre? ¿Qué tal andas de salud? Ya veo que te mueves en bicicleta, un deporte bueno y barato…

R: Tocando madera, tengo que decir gozo de buena salud y que siento que ésta se ha incrementado desde que he abandonado el estrés de la gran ciudad y disfruto de esta terreta. Considero que la oferta cultural y deportiva de la comarca es magnífica y, desde luego, me aprovecho de ello: conferencias, teatros, cine. Por cierto, Alfaz del Pi tiene una oferta cultural especialmente atractiva: conciertos de música clásica y de jazz, muestras de teatro amateur y profesional, festival de cine, magnífica programación de cine de calidad… Altea, La Nucía y Benidorm también tienen oferta cultural, pero quizás más discontinua. Practico habitualmente caminatas, nordic-walking, yoga, aquagym y, como ves, mi medio de transporte para las pequeñas distancias entre Benidorm, Alfaz y Altea es la bicicleta (eléctrica, todo hay que decirlo). Lamentablemente, como en muchos otros lugares de España, las vías destinadas al transporte de vehículos ligeros dejan mucho que desear: carriles-bici, que se interrumpen abruptamente obligándote a poner pie en tierra en terreno desprotegido y acarrear la bicicleta hasta el siguiente tramo. Aquí no hay infraestructuras realmente preparadas para circular de manera continuada, cómoda y segura con estos vehículos, a diferencia de lo que ocurre en otros países como Bélgica, Holanda o Alemania, en donde trasladarse en bicicleta es respetado y considerado un medio de transporte prioritario, no secundario, perturbador y molesto.

Y no puedo dejar mi nueva afición, el cuidado de mi jardín y mi huerto, y mi vieja gran devoción, la lectura. La satisfacción que en estos últimos años me produce ver crecer tomates, pimientos, berenjenas, calabacines, uvas y melones sólo es comparable al disfrute que desde niño me produce la lectura.

P: ¿Cómo has visto la evolución de esta ciudad, si tienes perspectiva temporal para dar tu opinión?

R: No tengo mucha perspectiva temporal, dado que de manera continuada llevo solamente cinco años viviendo en la zona. En el caso de Benidorm, me parece muy acertada el tipo de urbanismo en vertical. La construcción de edificios en altura, proporciona muchos espacios verdes alrededor de las torres y evita la ocupación de territorio en superficie. El problema que veo es que Benidorm añade al urbanismo en altura el urbanismo en superficie, destruyendo habitat y paisaje como otros muchos municipios de la comarca y de todo el Levante. La falta de límites en el urbanismo del Levante permite seguir desarrollado más y más infraestructuras turísticas y residenciales sin control y nos ha ido llevando de manera acelerada, no sólo a destruir el entorno natural y el paisaje en el que queremos seguir viviendo, sino a generar problemas sociales y económicos que afectan esencialmente a nuestros jóvenes.

P: Una pregunta relacionada con la anterior: ¿Crees que ha habido una buena integración entre los inmigrantes, de antes y de ahora, y los naturales de Benidorm?

R: A un inmigrante interior y jubilado con una pensión suficiente no creo que se le pueda considerar un inmigrante, sino como un nuevo residente muy afortunado. Es mi caso y es también, en mucha mayor medida, el de los residentes de alto nivel adquisitivo procedentes de otros países de Europa que han encontrado su paraíso aquí. En lo que se refiere a la cultura y la lengua locales debo decir que considero una riqueza. Me informo y leo sobre la historia local y aunque de manera no reglada, trato de aprender valenciano. Leo, aún con dificultad, en esa lengua y les pido a mis nuevos amigos de por aquí que me hablen en valenciano. No aprecio imposición ni discriminación lingüística, lo cual me parece obviamente muy bien. En cuanto a la integración de los verdaderos inmigrantes, es decir de aquellos que proceden de diferentes culturas y países, no tengo aún visión de conjunto, aunque la relación que he tenido con trabajadores extranjeros empleados en la construcción y la jardinería ha sido excelente. Naturalmente mi opinión, desde el respeto a los derechos humanos, no puede ser otra que la de acoger a personas de toda clase de culturas, religiones y costumbres huyendo de la miseria y de la guerra y favorecer su integración en nuestra sociedad. Por otro lado, estos inmigrantes constituyen una fuerza de trabajo esencial que nuestra economía local y nacional necesita ahora tanto como ya necesitó en el pasado a los españoles de otras regiones que vinieron a esta zona hace décadas en busca de trabajo y contribuyeron decisivamente al desarrollo de Benidorm.

P: ¿Qué piensas que le falta a Benidorm para que sea la ciudad perfecta? En cuanto a cultura, deportes, infraestructura, seguridad, etc.

R: Ya he comentado antes las bondades de la construcción en altura, la ausencia de límites de la expansión del urbanismo turístico y las deficiencias de los carriles-bici en toda la comarca. También he hablado de la precariedad del equipamiento técnico del magnífico salón de actos de la Casa del Fester. Igual ocurre con el centro social La Torreta; hace unos años, hice mis pinitos en teatro, y recuerdo que en cierta ocasión representamos una obra en el salón de actos de dicho centro: no se entendía lo que los actores decían en escena, debido a su pésima acústica. Es necesario acondicionar acústicamente esta sala pues dispone de un buen escenario y de muchas butacas, pero, ¿de qué sirve todo eso si no se puede utilizar para ciertas actividades culturales? No conozco bien otros espacios, como el nuevo Centro Cultural o el Centro social Llorca Linares, pero he oído decir que también admitirían algunas reformas. Respecto a los auditorios en L’Aigüera, están muy bien, pero sólo se pueden utilizar durante los dos o tres meses de verano. Por tanto, la conclusión no puede ser otra: es necesario que el Ayuntamiento de Benidorm le preste más atención a la cultura, que invierta en cultura. No todo debe ser turismo.

P: Pues esto ha sido todo. ¿Deseas añadir algo más?

R: Sí, se me olvidaba: el asunto de los trileros. Es de ver cómo engañan a los incautos con excesiva habilidad, y cómo están organizados para huir de la policía. Y yo me pregunto: ¿no se podría evitar? ¿La policía no sabe quiénes son, o es que hace la vista gorda? Creo que es algo evitable en una ciudad como Benidorm.

P: Pues gracias por tus declaraciones, Bienvenido. De esta manera, nuestros lectores sabrán algo más de ti y de la Asociación que presides.

R: Gracias a ti, Manuel.

Manolo Palazón entrevista al músico Joaquín García Fernández

Esta semana el amigo Manolo Palazón ha entrevistado al músico Joaquín García Fernández

P: Buenos días, Joaquín. Hace un tiempo entrevisté a tu hermana, como presidenta de la Unión Musical de Benidorm. Ahora te toca a ti, como integrante de la banda y profesor de música.

R: Buenos días, Palazón. Adelante con las preguntas.

P: La primera es que recuerdes a nuestros lectores tus orígenes: tu familia, tu infancia, tus estudios…

R: Mis padres procedían de Blanca, un pueblo de Murcia. Yo llegué a Benidorm con cuatro años; por lo tanto, pasé mi infancia entre esos dos pueblos, una infancia feliz, normal. Mis estudios fueron los de primaria y bachillerato; en el terreno de la música, poseo el grado superior de trompeta. De pequeño, tocaba en la cofradía de Cornetas y tambores, hasta que un amigo me llevó a su casa y me enseñó una trompeta; ese instrumento me maravilló, porque superaba con creces a la corneta en posibilidades; y así empezó mi vocación por ese instrumento. Me apunté como educando a la Unión Musical de Benidorm en 1972 y, al año siguiente, entré en la banda cuando a la sazón el director era Bernabé Sanchís.

P: Ahora, ¿me podrías hablar de tus trabajos al margen de la música?

R: Mi primer trabajo fue el de repartidor de bebidas; luego entré en una oficina. Pero me he dedicado toda mi vida a tocar y a enseñar en diferentes Escuelas musicales, como la de la Unión Musical de Benidorm, cuando ya tenía el grado medio, con unos 20 años.

P: Tu vocación es la música, eso está claro, y tu instrumento la trompeta. ¿En qué formaciones musicales has tocado? ¿Dónde has impartido clases?

R: Al principio me contrataron de profesor en la Escuela Comarcal, cuyo director era Rafael Domenech (hoy día es el Conservatorio profesional). También he dado clases en la Escuela Municipal de Campello, en Aigües, y en el Conservatorio de Mutxamel, donde aún continúo trabajando. En algunos de estas escuelas he dirigido coros de voces mixtas. Lo más destacable de aquellos primeros tiempos fue mi participación como miembro en la Agrupación Coral de Benidorm, creada por Rafael Domenech, en 1980, en tiempos del concejal de Cultura Manuel Catalán Chana. A los cinco años de cantar como tenor, porque a mí gustaba mucho cantar, desde siempre, el director titular sufrió una operación de cierta gravedad y me encomendó la dirección de dicha Agrupación, cargo que ejercí durante diez años, y que me sirvió para completar mi formación como director de coros. Fueron años muy buenos porque la Coral disponía de medios económicos, de un magnífico local, y llevamos a cabo viajes a nivel nacional e internacional.

P: ¿Qué me dices de la Coral de la Unión Musical, que tú diriges? ¿Cómo se te ocurrió la idea de crearla?

R: La creación de este coro fue una idea de mi hermana Mari Carmen, en la actualidad presidenta de la Banda. Me pareció bien y ya llevamos casi quince años ensayando y dando conciertos. Es una coral muy especial, porque somos muchos, pero acuden irregularmente a los ensayos y a los conciertos, ya que son naturales de todas partes de España y van y vienen durante todo el año, sobre todo en verano. Sin embargo, de los cuarenta en plantilla, más de veinte son fijos, no faltan casi nunca y tienen buenas voces.

P: Creo que tus hijos han continuado la labor musical del padre. Háblame de ellos.

R: Somos una familia de músicos, tanto mis hermanos, como mis hijos, como mis sobrinos. Mi hija mayor, María, es profesora de violín, toca en muchas orquestas y da clases en la Escuela de la Unión Musical (su marido es un cantante sueco de fama internacional). Mi otro hijo, Ximo, es un afamado violoncelista y también da clases en la Unión Musical. Mi hermana toca la viola y el contrabajo, y su hija, Mari Carmen, toca el fagot y la viola; su otro hijo es profesor de trompeta en Palma de Mallorca. En cuanto a mis otros hermanos, José Fernando, de profesión peluquero, toca muy bien el bombardino, y su hijo Axel también es músico. Mi hermano pequeño, Javi, toca el trombón de varas, y ha sido reconocido como uno de los mejores de España en su instrumento. Como te decía, somos una familia de músicos.

P: ¿Cuáles son tus proyectos más inmediatos?

R: Seguir como hasta hora: tocando la trompeta en diferentes formaciones, dando clases y dirigiendo coros. Y colaborar con todos los grupos que me requieran para echarles una mano.

P: ¿Tienes otras aficiones, que no sean las estrictamente musicales?

R: Me ha gustado siempre el atletismo; en mi juventud hacía maratones y medias maratones; en la actualidad, voy a un gimnasio y todavía hago mis pinitos en el atletismo, siempre que puedo.

P: ¿Cómo has visto la evolución de Benidorm en estos últimos cuarenta años? ¿Crees que todos los que han venido a vivir aquí se han integrado convenientemente?

R: Quizá no todos los inmigrantes, pero considero que ha habido un grado muy alto de integración; eso sí, por mucho que te integres y hables valenciano, que conozcas a todo el mundo y tengas muchos amigos, siempre serás un forastero. En cuanto a Benidorm, como población, me parece muy buena idea la de los rascacielos, pues se aprovecha mejor el terreno. En lo cultural, el ayuntamiento podría invertir más en proyectos de música serios, en vez de gastar una millonada en festivales mayoritarios y populacheros que repercuten, dicho sea de paso, en la economía del pueblo y hacen que Benidorm sea más conocido. Por otra parte, el consistorio debería considerar las actividades de todas las entidades sociales, culturales y musicales y subvencionarlas en función de lo que lleven a cabo durante todo el año.

P: ¿Qué le falta a Benidorm (o qué le sobra) para que sea la ciudad ideal?

R: Le falta terminar el Centro Cultural de la Avenida de Europa. Y algo que me ronda en la cabeza y que veo casi como una utopía: la creación de una orquesta sinfónica profesional, con sueldo para sus integrantes, independiente de las tres bandas que obran en Benidorm. O, por lo menos, una orquesta de cámara.

P: Pues esto ha sido todo, Joaquín, a no ser que quieras añadir algo más. Muchas gracias por tus declaraciones.

R: Gracias a ti.

Amparito Biosca Mora nos habla de Luis Duart i Alabarta: Arquéologo, Historiador y Párroco de Benidorm

Esta semana el amigo Manolo Palazón nos trae una entrevista muy interesante, que ha realizado a Amparito Biosca, que nos habla del que fuera párroco en Benidorm, además de arqueólogo e historiador: Don Luis Duart i Alabarta.

Seguir leyendo Amparito Biosca Mora nos habla de Luis Duart i Alabarta: Arquéologo, Historiador y Párroco de Benidorm

Manolo Palazón entrevista a César Evangelio Luz, Investigador en Historia y Abogado

P: Buenos días, César. Y gracias por concederme esta entrevista. Me gustaría que me hablaras, en primer lugar, de tus orígenes, tu infancia, tus estudios.

R: Yo nací en Benidorm hace 60 años. Mi madre es de Benissa y mi padre era de Víllora, un pueblo de Cuenca. Por la profesión militar de mi padre (Guardia Civil), mi infancia transcurrió en diferentes lugares: Valencia, Bilbao, Cuenca, Madrid… De alguna manera, esa itinerancia marca a cualquier niño, porque no cesa de cambiar de colegio, de profesores, de compañeros… Durante mi infancia, pasaba los veranos y las vacaciones de Navidad y Pascua en Benidorm, un tiempo en que me lo pasaba muy bien y que nunca olvidaré. Ya en mi juventud, estudié en Madrid Derecho y Letrado asesor de empresas; con la carrera terminada, me establecí en Benidorm y aquí empecé a trabajar: periódicamente colaboro con mi hermana, también abogada, que tiene un bufete en Valencia.

P: Creo que sigues estudiando, ¿no?

R: Mi gran afición es leer, investigar… Llevo varios años estudiando, a través de la UNED, las carreras de Geografía e Historia, Historia del arte… También comencé Bellas Artes, en Altea, con la dificultad de que las clases eran presenciales, aunque espero acabarla algún día.

P: ¿Qué te gusta más: ejercer como abogado o investigar en temas históricos?

R: El ejercicio de la abogacía es bonito, gratificante, y es de lo que vivo: pero me gusta más la investigación en temas históricos, particularmente los referidos a la guerra de la Independencia y su incidencia en Benidorm.

P: También te dedicas a dar conferencias, sobre todo de tipo histórico, en diferentes ciudades. Y te llaman para ser pregonero de alguna fiesta. ¿Es así?

R: Bueno, en abril de este año fui el pregonero de la Semana Santa, a través de la Cofradía de la Santa Cena, en la iglesia de la Almudena, a la que pertenezco. Y hace un mes pronuncié una conferencia sobre la historia de Benidorm para el Club de Opinión, junto a Mercedes Ciges. Cuando me requieren para dar conferencias nunca digo que no: en el Faro de Alejandría, para las Amas de Casa, para AFRATEX, Agorabén… En 2020 vez fui el mantenedor en la Designación de los Clavarios de la Asociación de la Pila de San Vicente Ferrer, patrón de la ciudad y reino de Valencia, cuya veneración ha dado lugar a muchos espectáculos teatrales en la capital del Turia. Por mi afición a la música, hasta hace poco era el presidente de la Asociación de Amigos de la Música de la Marina Baixa, sociedad encargada de organizar conciertos periódicamente; varias veces he dado charlas sobre ópera, algunas en Valencia. Soy directivo del Club de Opinión de Benidorm, así como he sido vicepresidente de la Asociación Napoleónica Valenciana. Siempre me ha interesado más lo cultural, y darlo a conocer, que lo lucrativo, de tal manera que casi todas mis actividades son desinteresadas.

P: ¿Tienes textos propios?

R: Bueno, he escrito multitud de columnas periodísticas, un libro titulado “Salvamentos del Santo Cáliz en la guerra de la Independencia”, he publicado artículos en un blog, estudios para AEMABA… En 2013 Vicente Sanjuán me publicó un libro con la colaboración del Ayuntamiento de Benidorm, titulado “Benidorm 1808”, sobre cómo podría ser nuestra ciudad en 1808 al comienzo de la guerra del francés. A lo que últimamente he dedicado más atención es a escribir textos teatrales, algunos escenificados en Benidorm por el grupo de teatro Marina Escénica: “31 de mayo de 1808: el día en que Benidorm tuvo tres reyes”, “El regreso del corsario”, que espero reponer en fecha no muy lejana, y otras aún por estrenar, como “El día de la votada” o “La guerra de los tres Pedros”, texto en verso.

P: ¿Puedes hablarme de tus aficiones? ¿Eres festero? ¿Practicas el deporte? ¿Te interesas por la música?

R: Como ya he dicho, mi principal afición es la Historia y la investigación. He sido festero durante muchos años, incluso mayoral; en 2012, por ejemplo, me encargué con otros mayorales de organizar la semana cultural previa a las Fiestas Patronales; algo espectacular de aquel año fue la recreación del desembarco británico en Benidorm en 1812. Actualmente, toco el tabalet en la Colla de Dolçainers i Xirimiteros de la Marina, bailo folklore manchego en la Asociación Tramontana y estoy integrado en el grupo de teatro Catarsis. Asimismo, soy el presidente de la Asociación Marina Histórica, que principalmente se dedica a realizar rutas históricas.

P: ¿Has tenido algún reconocimiento institucional o privado por tu labor cultural? Te he visto en el libro “Gent de Benidorm”…

R: Sí, estoy en el libro que dices, algo que siempre hace ilusión, al lado de personas muy ilustres, con más méritos. He recibido felicitaciones, placas y diplomas, pero eso carece de importancia. Lo más importante para mí fue el premio que gané en la tercera edición organizada por la Fundación FRAX “Miquel Llinares Barceló”, sobre investigación histórica-marítima, por el trabajo “Juan Bautista Pérez, el corsario de Benidorm que escoltó al Santo Cáliz” .

P: ¿Cómo has visto la integración de todas aquellas personas que han venido a Benidorm en busca de trabajo en estos cincuenta últimos años?

R: Excelente. Empezando por mi familia: mi padre, de Cuenca, conoció a mi madre, de Benissa (sobrina de la mujer de Pedro Zaragoza), cuando estaba destinado en Calpe. Otra vinculación familiar es el matrimonio de mi tío, Bienvenido Evangelio, funcionario municipal, casado con una benidormense. Y no olvidemos otra muestra de nuestro arraigo en Benidorm: mi abuelo Matías Luz adquirió en su día lo que es la actual Farmacia Luz, mantenida más tarde por mi tío Rafael y hoy día por sus hijos. De igual manera, la mayoría de los inmigrantes nacionales se han integrado perfectamente con los naturales de Benidorm, ciudad abierta, hospitalaria y cosmopolita.

R: ¿Qué crees que le falta a Benidorm para que sea una ciudad ideal, tanto en lo cultural, como en lo deportivo, como en lo urbanístico, etc.? ¿O qué le sobra?

R: Benidorm ha crecido muy deprisa; por eso pienso que no se puede pedir más. Debemos adquirir conciencia de lo que somos, que es algo más que sol y playas. Benidorm posee grandes valores históricos que hay que promover y desarrollar; quizá no haya museos (bueno, el centro Boca de Calvari para exposiciones itinerantes, y L’hort de Colón para visitas teatralizadas y otras actividades, por ejemplo), pero no nos falta patrimonio antiguo que exhibir, por ejemplo Tossal de La Cala, La Torre de les Caletes…. Benidorm posee capacidad para llenar todo un museo con vestigios del pasado, o de tipo folklórico (herramientas del campo, vestimenta, etc.) como tienen otros pueblos más pequeños. Algún día lo veremos, sin duda alguna.

P: Pues esto ha sido todo. Gracias por tus palabras, César. Nuestros lectores las agradecerán.

R: Gracias a ti, Manuel.

Entrevista a Carles Llorca Stratton

Carles nos habla de su madre, fotógrafa americana en Benidorm, y de su padre, benidormense, marino y escritor

P: Buenos días, Carles. En diciembre pasado asistí a la presentación del libro “Tres americanas en Benidorm: Carol Baldwin, Kate W. Stratton y Patty Stratton”. En ese libro se da buena cuenta de la labor fotográfica que llevaron a cabo de 1958 a 1970. En esta entrevista me gustaría que me hablaras de una de ellas en particular, de tu madre, pero también de tu padre, un prohombre de Benidorm, y de ti mismo. ¿Te parece bien?

R: De acuerdo. Adelante.

P: En primer lugar, Carles, háblame de ti, de tu infancia, tus estudios, tu trabajo, tus aficiones y de tus contactos con la gente de Benidorm.

R: Me veo como un nativo de la huerta del Armanello. De allí vienen mis primeros recuerdos: los olores de los algarrobos, de los corrales con sus animales, de los juegos cuando el agua bajaba por la acequia. Y el frío tremendo que hacía antes en las mañanas de invierno cuando íbamos andando al Lope de Vega. También los veranos cuando navegaba con mi padre. La tierra y el mar de mi pueblo las tengo muy adentro, también la de California, donde también estuve muy joven. Después estudié bachiller en La Vila y en la universidad de València. Con el tiempo mi hermana Cati y yo asumimos la dirección del Camping Armanello y a partir del año 90 empecé a trabajar en la Sanidad Pública, y ahí sigo, ahora en el Hospital Comarcal. Mis aficiones son una clara herencia de mis padres: la lectura, la música y la fotografía. También me gusta escribir. Hace 22 años que ya no vivo en Benidorm, pero mantengo el contacto con personas queridas.

P: Has resumido muy bien tu historial. Ahora, si no te importa, ¿puedes resumirme la trayectoria de tu madre en Benidorm? ¿Cómo llegó a nuestra ciudad y por qué se dedicó a la fotografía?

R: Mi madre nació en Berkeley, California, en una familia de tradición culta, universitaria por los dos lados. Ella estudió literatura inglesa, pero pronto empezó a trabajar y también a hacer viajes por Europa. No era una entusiasta del sistema de valores de su país y decidió quedarse por aquí. Trabajó un tiempo de secretaria en Madrid para un militar americano de la base de Torrejón y allí conoció a un señor que participaba en la construcción de la base de Aitana. Él le recomendó que viniera a Benidorm a conocer a “Carlos”, y así ocurrió. Se conocieron y se casaron.

Su afición a la fotografía empezó en uno de sus viajes a Europa en los primeros años 50. Su hermano Jan, que era piloto y muy viajero, le dio una modesta cámara y le dijo: “haz fotos y enséñanoslas cuando vuelvas”. Tengo algunas de esas fotos de lugares como Noruega, Alemania, Italia y vas viendo como poco a poco su habilidad para el encuadre y el momento oportuno iba mejorando, de manera que cuando llegó a España ya era una experta. En parte por este aprendizaje viene el éxito de sus célebres fotos en color del Benidorm de los años 50. Poco a poco fue montando su laboratorio en casa. Primero hacía blanco y negro, después aprendió a revelar en color. Hizo fotografía familiar, político-social y artística, con diversas exposiciones en España y Estados Unidos.

R: Bonitos recuerdos. ¿Me puedes hablar ahora de tu padre, Carles Llorca i Timoner, industrial, escritor, marino?

R: Mi padre nació en Cádiz, de familia benidormera. Era de una personalidad singular: inquieto, intenso, activo siempre. A la vez muy realista y muy idealista, aunque parezca contradictorio. Su vocación era el mar, era un marino nato. De hecho, hizo estudios de piloto y trabajó en la marina mercante unos años. Pero la desgracia de que su padre muriera joven y al poco tiempo su hermano, le obligó dejar la mar para estar con su madre y su abuela llevando el hostal (el Mare Nostrum) y la finca que tenían en el Armanello. Entonces entró en el Ayuntamiento como concejal, fundó la academia Lope De Vega (más tarde colegio), una imprenta, un vivero, y finalmente el Cámping Armanello. También daba clases de náutica. Tuvo tres épocas en política: la primera del 55 al 60, en un Benidorm que comenzaba a desarrollarse como destino turístico y todo estaba por hacer, siendo Pedro Zaragoza alcalde. Del 70 al 75, cuando se presentó a elecciones “por el tercio familiar” para ayudar a su amigo y alcalde Jaime Barceló. Fue el más votado por muy poco, pero fue concejal de urbanismo. Defendió la no-urbanización del barranco de l’Aigüera (se pretendía levantar un hotel en el lecho del barranco sin permiso y por vía de hechos consumados, y encima a los pocos meses de la riada del 71, que tanto daño hizo). ¿Alguien se imagina ahora Benidorm sin ese espacio verde? También cerró el “Paseo de la Carretera” al tráfico, cosa tampoco muy bien recibida en su momento. Después tuvo una tercera época durante la transición en la que participó en la asociación de vecinos l’Illa y en diversas actividades políticas, ya como militante de la izquierda valencianista. Y también se dedicó a escribir (ya lo había hecho como articulista y como autor de teatro cuando fue profesor), sobre todo cuentos de ambiente marinero (El Capità Caliu i altres contes mariners). Dejó una novela inacabada. También fue presidente del Club Náutico en los años 60. Una de sus acciones fue nombrar socios honorarios a los pescadores para evitar que se les desplazara de un espacio que había sido de su uso durante siglos.

P: Tanto tu madre como tu madre, ¿tuvieron algún reconocimiento público, una medalla, una distinción, un homenaje?

R: Mi madre si: ha tenido exposiciones de su obra, se han editado libros con sus fotos. Hay una entrevista con ella en youtube del programa de radio “Gent de Benidorm”. El ayuntamiento compró sus fotos de la exposición de 1988 “Benidorm fa trenta anys” y se expusieron de nuevo en l’Hort de Colón en 2016. Es de agradecer el apoyo del Ayuntamiento para la edición del libro “Tres fotógrafas americanas en Benidorm” en diciembre pasado.

En cambio, mi padre Carles no ha tenido apenas reconocimiento. Hubo un intento de poner su nombre a una de las puertas del parque de l’Aigüera, pero no prosperó. Sus antiguos alumnos del Lope también intentaron hacerle un homenaje, pero él declinó. Era su carácter. Parece ser que tampoco ninguno de sus libros aparecen en el catálogo de la Biblioteca Municipal, siendo un autor de Benidorm. Pero eso a él no le hubiera importado. Me consta, en cambio, que le dolió que se dijera que él “había dividido al pueblo”, con motivo de la gran polémica con el tema de l’Aigüera. El solo quería que se cumpliera la ley y hacer lo que pensaba que era mejor para el futuro de la ciudad, algunos no pensaban igual y nos lo hicieron saber de una manera bastante “drástica”. Sí es cierto que el periódico Canfali de Maesba hizo un número especial tras su fallecimiento en 1996 y un grupo de amigos organizaron una exposición itinerante en su recuerdo “A Carles Llorca dels seus amics”. Se pudo ver en Denia, Benidorm (con discursos maravillosos de Bea Farach y Rafael Alemany) y en Alacant. También hay información sobre mi padre en el “Diccionari de Benidorm”, y hay obras suyas que se pueden leer en la web de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, sección Antoni Miró.

P: Pues esto ha sido todo. Gracias por tus declaraciones, Carles, que servirán para que nuestros lectores recuerden a estas personas que contribuyeron al engrandecimiento de Benidorm. Si piensas que hemos dejado en el tintero algo importante, estamos a tiempo de rescatarlo.

R: Gracias a ti. Y sí, siempre se quedan cosas por decir, pero eso es motivo, no para una entrevista, sino para un libro.

Entrevista a Jaume Llorca Antón: bodeguero de antaño

Buenos días queridos amigos y lectores del periódico digital CALVARI, para terminar el verano, porque mis colaboradores también se cogen vacaciones como muchos de ustedes, aunque estén jubilados, también tiene derecho a sus vacaciones, pues Manolo Palazón ha querido brindarnos para terminar las entrevistas del verano, realizando una Entrevista a una persona muy popular, que podríamos también meter en otra sección que en su día tuvo mucho éxito y que sigue estando ahí, como es GENT DE BARRI.

Manolo Palazón nos trae una genial entrevista realizada a Jaume Llorca Antón: un bodeguero de antaño, como yo siempre lo he conocido.

P: Jaume, yo te conozco desde que llegué a Benidorm hace 42 años. Tenías una bodega en Tomás Ortuño, ¿me equivoco?

R: El negocio era de mis padres. Al principio, tenían una tienda de vinos en la Plaza de la Constitución, donde actualmente se ubica la Cava aragonesa. Después se trasladaron a la calle Tomás Ortuño, en 1970, donde ahora han puesto una perfumería. Yo era repartidor por las casas de productos como La Casera, Puleva, Cruz Campo, Coca cola… Al final lo dejamos porque era difícil el acceso a ciertas calles. En Tomás Ortuño estuvimos hasta 1988. Ese año me fui de conserje al CDT, cuyo director a la sazón era Joaquín Barceló “Pachano”. En 2005 me jubilé.

P: ¿Me puedes hablar de tus orígenes, dónde naciste, quiénes eran tus padres?

R: Yo nací en Benidorm, en la calle Alameda, en 1940. Mis padres también eran de Benidorm. Y mi mujer, que estuvo de maestra muchos años en el Vasco Núñez, en Polop y, por último, en el Gabriel Miró.

P: ¿Crees que eres muy conocido en Benidorm, que mucha gente se acuerda de ti, a pesar de que ya no vives aquí? ¿Tienes familia, amigos?

R: Sí, soy muy conocido. Ahora vivo en Finestrat, más tranquilo; nos fuimos cuando la pandemia a una casita de campo, y ahí seguimos. Vengo de vez en cuando por Benidorm y todo el mundo me saluda por la calle. Tengo dos hermanos, uno de ellos bombero, famoso por un espectacular rescate que llevó a cabo hace unos años. Y un único hijo, que trabaja como ayudante del profesor de Derecho Mercantil en la Universidad.

P: ¿Cómo has visto la evolución urbanística de Benidorm desde los años sesenta hasta ahora? ¿Ha sido beneficiosa o ha tenido sus inconvenientes?

R: La he visto desde un punto de vista positivo, en general, sobre todo porque la he vivido poco a poco y no de sopetón. Tuvo mucha importancia el Plan General, propiciado por el alcalde Pedro Zaragoza. Recuerdo como anécdota que le echaron abajo un proyecto, el de la Avenida del Mediterráneo, que tenía 12 metros más de anchura que en la actualidad, alegando que para qué tanta anchura en un pueblo como Benidorm. Curioso, ¿no?

P: ¿Cómo has vivido la integración de los emigrantes que venían a trabajar hace décadas, respecto a las costumbres, a la lengua, etc.? ¿Crees que ha habido una sana convivencia? ¿Y cómo ves a los emigrantes actuales, que no dejan de llegar a esta zona?

R: La integración era más fácil cuando los emigrantes venían poco a poco. Con la masificación se hizo más problemática. Con el valenciano nunca hubo problemas, pues los naturales de Benidorm somos gente acogedora que siempre nos hemos acomodado a la lengua del inmigrante. Bueno, ahora, los inmigrantes vienen de un montón de países; nos cuesta más entenderlos, amén de que ellos viven en su mundo, casi aislados de la realidad social del pueblo, sólo preocupados por sus negocios: inmobiliarias, tiendas de móviles o de todo a cien, fruterías, barberías, etc. A veces pienso, que los de aquí vivimos en una especie de reserva, pues representamos un porcentaje muy pequeño de población.

P: ¿Has sido festero, Jaume?

R: Sí, mucho. Hemos sido mayorales varias veces y pertenecíamos a una de las peñas más emblemáticas del pueblo: All i oli, con Jaime Vaello, Samper, entre otros. La componíamos más de veinte matrimonios y, durante muchos años, en lo que es ahora el Gambrinus Jardín, hemos organizado buenas fiestas. Pero todo se acaba. Como anécdota, recuerdo que, en 1987, conseguimos hacer la primera mascletá nocturna; y se sigue haciendo.

P: ¿Qué crees tú que se podría hacer para que Benidorm llegara a ser la ciudad ideal, en cuanto a playas, cultura, deporte, etc.?

R: La cultura debería ir por barrios. Y hacerla en la calle, en plazas: conciertos, danzas… Claro, que plazas no hay tantas, y son pequeñas. Ya sé que disponemos de dos grandes anfiteatros y un Centro Cultural. Pero para grandes eventos; yo hablo de espacios más pequeños, por barrios. Un gran problema que tiene Benidorm es el del aparcamiento.

P: Pregunta obligada: creo que sufriste un grave accidente de pequeño. ¿Nos lo puedes contar?

R: Claro. A los doce años, de resultas de un accidente, se me salió el hueso de la cadera; una pierna me crecía más que la otra. La operación que me practicaron fue un éxito, pero me pusieron un vendaje tan apretado que cuando se dieron cuenta, había gangrena, y tuvieron que cortarme la pierna. Estuve trece meses hospitalizado. Recuerdo que me traían, por aquellos entonces, la penicilina de Inglaterra. A pesar de mi invalidez, siempre he llevado a cabo una vida muy normal, dentro de mis posibilidades.

P: ¿Cuáles han sido tus aficiones desde siempre, y a qué te dedicas ahora que estás jubilado?

R: Siempre me ha atraído el fútbol y el balonmano, no para jugar, claro está, sino como organizador y directivo. En la actualidad, tengo una huerta en Finestrat y me entretengo en cultivar hortalizas, en regarlas, etc.

R: ¿Vas bien de salud?

R: Totalmente bien.

P: Pues que dure, Jaume. Y gracias por tus declaraciones. A mucha gente le gustará saber de ti, a través de este periódico digital, cada día más leido y seguido tanto por la población de la ciudad o pueblo donde se publica, y que llega cada vez más a más gente de la comarca, provincia de Alicante, el resto de la nación y de proyección internacional, leido en muchos pueblos y ciudades del mundo.

R: Gracias, Palazón.

Entrevista a Rafael Luz Ivars, Propietario Gerente Titular de la Farmacia Luz

Era una entrevista muy deseada por los amigos y lectores del periódico digital CALVARI. Tengo el gusto de presentar la entrevista que nos trae esta semana el amigo Manolo Palazón, como es la realizada a Rafa Luz -gran amigo de la casa y Gerente Propietario Titular de la Farmacia Luz, situado en una de las calles más paseadas de toda España, como es el Paseo de la Carretera de Benidorm

Seguir leyendo Entrevista a Rafael Luz Ivars, Propietario Gerente Titular de la Farmacia Luz

Kiko Bernabeu nos habla de su padre, el periodista Leopoldo Bernabeu, fallecido recientemente hace un mes

Vamos a hablar hoy de un hombre muy conocido en Benidorm en los últimos cincuenta años. Yo sólo sé de él que ha escrito en periódicos y que es autor de varias novelas.

Hoy hacemos un especial en CALVARI DIGITAL, donde el amigo Palazón nos trae dos entrevistas de dos reconocidos hombres que ha tenido nuestra ciudad: una, ésta, la realizada al hijo del prestigioso y reconocido periodista afincado en nuestra ciudad, fallecido recientemente, como es la hecha a Leopoldo Bernabeu Candela y otra, que está debajo de esta, como la realizada al reconocido y recientemente jubilado, el filólogo Rafael Alemany Ferrer. Espero que disfruten con ellas.

Seguir leyendo Kiko Bernabeu nos habla de su padre, el periodista Leopoldo Bernabeu, fallecido recientemente hace un mes

Entrevista a Vicente Ibáñez Orts

Por la publicación de la novela “Los nombres sobre la arena”, Manolo Palazón ha entrevistado a Vicente Ibáñez Orts, sobrino del insigne historiador Pere Maria Orts i Bosch, para que nos hable de la novela que escribió su tío en su juventud, hace más de 60 años, en 1959, en castellano, hasta ahora inédita

Seguir leyendo Entrevista a Vicente Ibáñez Orts