Kiko Bernabeu nos habla de su padre, el periodista Leopoldo Bernabeu, fallecido recientemente hace un mes

Vamos a hablar hoy de un hombre muy conocido en Benidorm en los últimos cincuenta años. Yo sólo sé de él que ha escrito en periódicos y que es autor de varias novelas.

Hoy hacemos un especial en CALVARI DIGITAL, donde el amigo Palazón nos trae dos entrevistas de dos reconocidos hombres que ha tenido nuestra ciudad: una, ésta, la realizada al hijo del prestigioso y reconocido periodista afincado en nuestra ciudad, fallecido recientemente, como es la hecha a Leopoldo Bernabeu Candela y otra, que está debajo de esta, como la realizada al reconocido y recientemente jubilado, el filólogo Rafael Alemany Ferrer. Espero que disfruten con ellas.

P: Quico, buenos días.

R: Buenos días, Palazón.

P: ¿Nos puedes hablar, en primer lugar, de los orígenes de la familia? ¿Sois de Benidorm?

R: Mi padre nació en Torremanzanas (Alicante), en el año 38, en plena guerra civil; su madre falleció al año siguiente y su padre fue encarcelado al término de la contienda por republicano. Se crio con los abuelos, dedicados a la hostelería en el pueblo. Se casó con mi madre en el año 68; y de ese matrimonio nacimos los cinco hijos Bernabéu: Estefanía, Leopoldo, Iván, Rubén y yo, todos ellos nacidos en Alicante menos yo, que nací en la clínica Virgen de Fátima, sita en Alfonso Puchades.

P: ¿Cuál era la formación académica de tu padre? ¿Y cuál su trayectoria laboral? ¿Se ha dedicado siempre al periodismo?

R: Mi padre tenía los estudios básicos, incluido el bachiller de entonces. Cuando se trasladó a Benidorm, fue el secretario del Sindicato de la Construcción, mas rápidamente se le despertó la vocación por el periodismo (sin haber cursado los estudios propios de esa carrera). Empezó a escribir en “El caso”, “Sal y pimienta”, Interviú”, “Marca”, “As”… En aquellos tiempos se cobraba por las noticias que los periodistas procuraban a los medios; y mi padre fue un trabajador incansable en ese sentido. Por contarte un ejemplo, era capaz de vestirse con una bata de médico para entrar con su cámara a los lugares más insospechados en busca de la noticia, para ser el primero, por lo cual era muy apreciado en los periódicos. Fue corresponsal de la Agencia EFE y de Europa Press. En el periódico que más trabajo fue en “La verdad” de Murcia, de mayor tirada que el “Información” de la época. Recuerdo una frase que solía decir: A “La verdad” le falta información, y a “Información” le falta verdad. Después fundó la Revista Super Diez, de tirada mensual, que defendió hasta su jubilación, a los 65 años; en dicha revista nos iniciamos mi hermano Leopoldo y yo. En sus escritos, ya entrevistas, ya noticias, ya reportajes, mi padre no paraba de fustigar a quien se lo merecía, era cañero por decirlo de alguna manera; a Catalán Chana lo llevaba por la calle de la amargura (en sus últimos años eran amigos); en cambio, le tenía mucho afecto a Pérez Devesa.

Periodista: ¿Crees que ha cumplido con su vocación, que ha tenido éxito en su carrera? ¿Qué es lo que más destacarías de su labor periodística?

R: ¿Éxito? ¿Te refieres a ingresos económicos, a la acogida por parte de los lectores, a la satisfacción por el trabajo realizado? Pues de todo un poco; sí, creo que ha tenido éxito y ha cumplido con su vocación periodística, que es la profesión que amaba. En mi padre destaco su perseverancia, su forma de llegar a todos; ha entrevistado, en su dilatada carrera a personas de diferente condición: a un superviviente de la tragedia de los Andes, a algún premio Nobel, a Maradona, a Camilo José Cela… Ha tenido contacto con Lola Flores, Rocío Jurado, Pedro Ruiz… Lo llamaban por teléfono los políticos, lo apreciaba Eduardo Zaplana… En fin, era un sin parar de contactar con gente, de escribir, de actividad…

Periodista: Yo he conocido a otros periodistas como Manuel Ballesteros, Sanz Planelles, Juan Portolés, Edelmiro Trillo, Maesba. ¿Ha trabajado o colaborado con ellos?

R: Mi padre ha conocido y colaborado con todos ellos, en muy contadas ocasiones, porque siempre ha trabajado por su cuenta. De paso podría decir que con el que menos se trataba era con MAESBA.

Periodista: También ha escrito novelas. Yo he leído una, por lo menos. ¿Qué nos puedes decir de esa vena literaria? ¿Están publicadas? ¿Sabes si han tenido éxito?

R: Ha escrito cuatro novelas; todas ellas las ha publicado, a su costa, en tiradas cortas, para regalar a familiares y amigos. Son poco conocidas, y mucha gente no lo sabe siquiera, ya que no están disponibles en librerías para el gran público. Era otra forma de entretenerse y ocupar su ocio.

P: ¿Los hijos os habéis dedicado también al periodismo? Sé de tu hermano Leopoldo, que ha estado en la televisión, que ha dirigido un periódico y que en la actualidad tiene una emisora de radio. ¿Y los demás? ¿Tu padre estaría satisfecho de vuestros logros?

R: Tanto yo como mi hermana Estefanía hemos trabajado unos años en la empresa de mi padre, “Prensa y noticias”, que, en su momento más álgido, llegó a tener docenas de empleados; y, por supuesto, mi hermano Leo, que también tiene vocación periodística. Leo tuvo unos años muy prolíficos en los que dirigía un periódico, una emisora de radio y la televisión local. Y, como tú dices, ahora lleva una emisora de radio, con mucho éxito, pues no para de estar al tanto de la noticia, de escribir y de entrevistar continuamente a gente conocida, desde deportistas hasta políticos, pasando por personalidades de la cultura. Que yo sepa, su emisora tiene mucha audiencia. Mi hermano Rubén también trabajó con mi padre en su labor de diseñador y de maquetador; ahora lleva un estudio de diseño. Y mi hermano Iván se dedica a la hostelería. Por último, yo he tocado todos los palos en lo que a empleo se refiere: soy un alma inquieta. Y sí, creo que mi padre estaba satisfecho con todos sus hijos.

P: ¿Ha obtenido tu padre alguna condecoración, alguna medalla, algún reconocimiento institucional por su labor en nuestra ciudad?

R: Ha obtenido premios de algunas Asociaciones, cuando fue mantenedor de alguna de ellas; y tenía en su haber varias insignias, como las institucionales de Torremanzanas, su pueblo natal, y de Guadalest. Pero ninguna del ayuntamiento de Benidorm, que yo sepa.

Periodista: ¿Cómo crees que veía Benidorm en la actualidad? ¿En su opinión, y en la tuya propia, a Benidorm le falta algo para ser una ciudad ideal? ¿Qué deberían hacer los políticos o los ciudadanos para subsanar las posibles deficiencias?

R: Creo que tenía una buena concepción de Benidorm. Siempre me estaba contando cosas del pueblo. Por lo que a mí se refiere, te puedo decir que todo va bien; bueno, a veces me quejo de que con tanto peatonalizar calles -que es bueno por otra parte- están suprimiendo muchas plazas de aparcamiento en el centro de la ciudad.

P: ¿Cuáles eran las principales aficiones de tu padre?

R: Leer y escribir. Últimamente, escuchar la radio, porque hace unos años perdió la vista, así como la movilidad, y lo convencimos de que donde mejor estaría sería en una residencia; en ella llevaba casi tres años; y estaba relativamente bien de salud, hasta que, por una complicación inesperada, falleció el 13 de febrero, a los 86 años de edad.

P: ¿Era festero, religioso, amigo de sus amigos?

R: No era festero en sentido general, es decir, de fiestas callejeras, de peñas etc. Pero le gustaba la fiesta, las cenas con familiares y amigos. En cuanto a la religiosidad, fue aumentando conforme se iba haciendo mayor; no era de ir a misa, pero me consta que rezaba cada día. Era amigo de sus amigos, de esos de verdad; y era muy conocido en Benidorm. En estos últimos años, mi padre se sentía satisfecho con su vida, con sus logros, y siempre estaba tranquilo y preparado para lo que pudiera venir, lo que todos sabemos: la muerte.

P: Te agradezco tus declaraciones, que servirán para que todos recuerden la figura de tu padre. ¿Deseas añadir algo más?

R: No, nada. Si acaso decirte que, personalmente, a mí me afectó más la muerte de mi madre, hace unos años, debida a un tumor y a una posterior complicación. A la sazón, me sentí huérfano; ahora soy huérfano total. Pero, como mi padre, soy activo, optimista, lo llevo bien.

P: Pues esto es todo. Gracias, Kiko. A seguir bien.

R: Igualmente, Palazón.