He recorregut algunes tendes i també grans superfícies buscant figuretes per al Betlem i no les he trobades. Sempre la mateixa resposta: «No en tenim; de l’arbre, sí». En el millor dels casos apareix algun xicotet “naixement” enganxat a un tros de suro que simula una coveta amb sostre. Sé que encara hi ha comerços que en venen, però cada vegada en queden menys; no són tan comercials com les de l’arbre i el Pare Nadal.
Premiado en el Concurso de Otoño/Invierno VI, 2021 – Editorial Diversidad Literaria
Sorprendí a la chimenea alumbrando mi propio crepúsculo.
La leña ardía, crujía, mientras los sarmientos -podados de la vid en otoño- avivavan el fuego invernal que, convertido en cenizas, son devueltas como alimento a las vides.
Y en eso, la sorpresa reverberó en mi interior, con la música que Vivaldi dedicaba a esta estación, y una copa de vino me llamaba a celebrar mi salida de la caverna de Platón. . Explicación de la imagen: El fuego transforma los sarmientos en ceniza, que de esta manera retorna a la tierra en forma de nutriente.Gracias a ello, la viña renace, como el ser cuando asume su condición de luz y de sombra: de unidad recobrada.El vino aquí llama a la celebración del logro interior, el de haber cumplido un ciclo más.
Va rebre l’accèssit en el I certamen de relat breu en valencià 2008, “Enric Valor” de la Vall de Guadalest amb el relat “L’arc de sant Martí” (El arco iris).
En todo el Mediterráneo festejamos la llegada del solsticio de verano y como se suele decir, lo hacemos a bombo y platillo. Pero, como veremos a continuación, esta fecha no es privilegio, únicamente, de la cuenca marina que separa los continentes de Europa y África, sino que, de todo el hemisferio norte.
“A veces se adelantan porque son muchos los regalos que han de llevar a los niños”, me decía mi madre cuando en la cabalgata apenas daban las ocho de la tarde. Antes de la llegada del día seis
També Teseu m’ix a l’encontre per a confirmar esta comprensió que vaig adquirint. Teseu és l’ànima que ha d’acceptar el repte de lluitar i véncer el minotaure. I el minotaure, un temible ser que conservant la naturalesa animal, és, no obstant, també home
Fullejant a Homer em pregunte quanta gent l’haurà llegit, i mentre ho feien, si hauran viscut amb Odisseu les seues mateixes aventures. Quants s’hauran sentit Ulisses al fondre’s amb el contingut de la narració?
Érase una vez una semilla. En su interior vivía un gran número de elementos organizados de acuerdo con la ley natural, y entre ellos, algunos, tratando de entenderla e incluso, de mejorarla, reorganizaron, conceptualizaron, dedujeron, generalizaron, desmenuzaron, representaron, e incluso, trataron de penetrar en los llamados misterios del conocimiento de las causas que originaron su mundo. Lo cierto es que, ante la dificultad que entrañaba, y puesto que no veían, percibían ni entendían cuál era el sentido de aquella existencia, tomaron por cierto que el infinito cósmico con todo cuanto le atribuían estaba allí y entre ellos. Tan sólo, algunos pocos en cada generación podían decir alguna cosa mejor a ese respecto, pero como tampoco eso podía percibirse con los sentidos sus palabras nunca eran tomadas más que como un tanto raras. No obstante, ellos no se cansaban de decir: “sí, todo está aquí, entre nosotros y en nosotros, pero potencialmente, de forma latente, de tal suerte que, si no fuera de esa guisa, tampoco podríamos tenerlo de manera patente, real, y aún menos, encarnarlo, serlo”.
He recorrido algunas tiendas y también grandes superficies buscando figuritas para el Belén y no las he encontrado. Siempre la misma cantinela: “No tenemos; del árbol sí”.
He recorrido algunas tiendas y también grandes superficies buscando figuritas para el Belén y no las he encontrado. Siempre la misma cantinela: “No tenemos; del árbol sí”. En el mejor de los casos me encuentro algún pequeño “nacimiento” pegado a un corcho simulando un lugar techado. Sé que habrá comercios que las vendan, pero apenas existen ya, pues no son tan comerciales como las del “árbol y Papá Noel”. Pero me resisto a creer que, como con otras celebraciones, nuestra tradición sea engullida por las foráneas. Por esa razón quiero dedicar unas líneas al recuerdo del tiempo en el que la navidad encarnaba el alma en la forma del nacimiento y de regalos, del todo simbólicos, traídos por los reyes Magos.
En mi caso, aquí no hablo de creencias o convicciones profundas, hablo de la verdad incuestionable y experimentable que enseña que el ser humano nace, crece se desarrolla y muere o bien, se trasmuta, dentro de un medio natural, el llamado campo cuántico, que encuentra paralelo en el caldo de cultivo en el que viven las células.
Hoy, especial e inusualmente dedico esta colaboración del siguiente modo. A partir de la década de los 50 empezaron a emerger brotes de energía no condicionada, hombres y mujeres desafiantes, y nos costó muchísimo, hasta quebrarnos, incluso, por romper y alumbrar la era de oscuridad en la que todos andábamos inmersos. Por eso, en el presente, con cierto grado de trabajo precursor, y los frutos que fue dando, ya resulta más sencillo y creible seguir avanzando, aunque aun, un poco a tientas. Y por esa razón es por la que siento el orgullo de haber vivido una aventura de vida semejante a navegar en la oscuridad sin referencias de estrellas ni de brújulas y no obstante haber llegado. La siguiente corta reflexión está inbuida del espíritu de un amigo mío de la infacia. Él no era una persona de alma creativa porque era un alma creativa encarnada en un cuerpo que, por el heurístico método de “prueba y error” se fue abriendo paso a las sugerencias de esa llamada de adentro. La reflexión mencionada está envuelta de su presencia, la de Josep el Boluller, con quien me reencontre este segundo día de navidad despues de muchos años.
La mar y el algarrobo abuelo (Un estado de introspección).
Benidorm, Verano de 2023
He ido a la mar a “prendre el bany”, como decían mis mayores. Me he adentrado en las aguas y sumergido en ellas hasta que en mi arrebato, además de sentir íntima unidad con el abrazo del fluido, también me he sentido aceptado e incluso amado él.
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