Archivo de la categoría: BOLSA

¿Qué sabes de Bolsa?

Hoy iniciamos una nueva sección, que seguro que va a tener muy buena entrada, sobre todo para aquellos brokers que siguen nuestro periódico

Dividendos

Joan Ayala.- Vamos a iniciar unos artículos periódicos sobre eso que tanto nos suena y que pocos conocen: La Bolsa.

Parece algo muy lejano en nuestra economía y no lo es tanto. De los mercados financieros dependen los tipos de interés. Nos afecta directamente tanto si somos ahorradores como si tenemos deudas, créditos, hipoteca.

Hoy quiero comentar sobre los dividendos. Hay dos grandes corrientes a la inversión por dividendo.

  1. Defiende que es interesante porque te conviertes en socio de una empresa cuando compras sus acciones y, consecuentemente, parte de los beneficios te los pagan en forma de dividendo.
  2. Hay quien niega que invertir por dividendo tenga ningún sentido práctico.

Ambos tienen su parte de razón. Los primeros porque, ciertamente, una empresa que gana dinero te reparte el dividendo y tienes un beneficio. Aparentemente has obtenido una rentabilidad sobre el dinero que te costó la acción para ser socio.

Los segundos dicen que es una falsa sensación. También tienen su razón y es una de las cuestiones más desconocidas por los no iniciados -y algún inversor poco enterado del tema.

Una empresa cotizada tiene un Patrimonio. Ese patrimonio está dividido en acciones -o participaciones- que lo representan. Al final de un ejercicio contable, el beneficio se suma al Patrimonio Neto después de pagar impuestos. Eso implica un aumento de dicho Patrimonio y consiguientemente el valor unitario de cada acción.

¿Qué ocurre cuando reparte beneficio? Simplemente está restando Patrimonio para entregarlo a sus accionistas. La empresa -y la acción- disminuye su Patrimonio en la cantidad que deja de ser suya y entrega al accionista. Es decir que quien percibe el dividendo -socio accionista- recoge en su cuenta el importe del dividendo, pero pierde, en esa misma cantidad, el valor de cotización de la acción.

Es, técnicamente, un empate.

Como en la vida hay dos cosas inevitables: La muerte y Hacienda. Quien cobra el dividendo ve disminuido su cobro con un 19% que el Estado recibe, a cambio de nada directamente.

Por eso, los seguidores de la segunda opción -que niegan el interés del dividendo- se inclinan por VENDER el día antes del descuento del precio, no cobrar el dividendo y COMPRAR al día siguiente cuando el precio ha bajado. Tienen las mismas acciones del día anterior pero compradas más baratas al restar el precio del dividendo repartido. Con esa operativa no pagan, de momento, nada a Hacienda y posponen el pago de IRPF como Incremento patrimonial al beneficio que obtengan si venden por un valor superior al de compra.

Sabido esto ¿Cuál es tu preferencia?