
La respuesta simple es SI. En Bolsa se puede ganar también cuando una acción cae de precio. A eso se llama POSICIÓN CORTA (short en inglés). No significa que la inversión sea a ‘corto plazo’ sino que el inversor apuesta porque el valor -la acción va a bajar
Joan Ayala.- El mecanismo es bastante sencillo, aunque aparentemente, sea difícil de entender.
La POSICIÓN CORTA no es ni más ni menos cuando un inversor pide PRESTADAS unas acciones, las vende, guarda el dinero y espera que bajen de precio para recomprarlas y devolvérselas a quien se las prestó.
Ejemplo ilustrativo: Supongamos que pido prestadas 10.000 acciones de Banco de Santander, que hoy cotiza a 4,50€. Quien me las presta me exige una garantía que está sobre el 12% con lo que tendría que depositar unos 5.400€ para una inversión de 45.000€. (Esto se llama APALANCAMIENTO que es como decir compra a crédito).
En un mes, si lo he acertado, la acción está a 4,30€. Simplemente las compro y se las devuelvo al Banco – o Fondo de Inversión- que me las prestó. El BENEFICIO hubiera sido de 4,50-4,30=20 céntimos por 10.000 acciones serían 2.000€. A ello habría que restarle la comisión que me cobraría el prestamista de las acciones que viene rondando el 2% con lo que el beneficio neto estaría en unos 1.960€.
Pero, ayyyy…No todo es tan fácil. ¿Y si en vez de bajar y acertar el precio de la acción ha subido? Lógicamente el supuesto anterior de beneficio se convierte en PURA PÉRDIDA. Tendría que comprar las acciones a 4,70€ las que me costaron a 4,50€ con lo que los veinte céntimos serían negativos.
Generalmente se hace a través de DERIVADOS. Los derivados son instrumentos financieros negociables que son contratos sobre un subyacente que puede ser materias primas, índices o acciones. Otro día explicaré extensamente los DERIVADOS.
La pregunta que se hacen los neófitos es ¿Por qué alguien me va a prestar acciones? Simplemente porque la cartera del prestador es a muy largo plazo y cree en que el valor se irá incrementando con el tiempo. No le importa que unos meses no estén en su cartera, amén que cobra una comisión muy jugosa.
Las posiciones cortas son un elemento esencial en el mercado. Se las acusa de ser ‘especuladoras’ pero ¿No son también especuladoras las posiciones LARGAS? Evidentemente sí. El Mercado Financiero se mueve más por EXPECTATIVAS e intentar adivinar el valor futuro de una acción que el momentum actual. A fin de cuentas, es una apuesta que hace un inversor sobre su creencia de que la economía va a ir a mejor o a peor.
Esa lucha entre posiciones largas y cortas hace que los inversores estén muy pendientes de la evolución de la empresa -la acción-. En función de sus resultados, de su entorno económico, de la evolución de su sector, los ‘largos’’ mantendrán si la cosa va bien y los ‘cortos’ venderán al no haber acertado, y viceversa si la cosa va mal. Eso genera mercado, genera compraventas, genera inversión en las empresas y, en definitiva, genera riqueza.
En Bolsa, en los Mercados Financieros, no se compran ni venden productos tangibles sino emociones, sentimientos, creencias y convicciones. Unos aciertan, otros pierden. Al final es un mercado de SUMA CERO. En el mercado sajón estos dos tipos se llaman BEARS (Osos) para posiciones cortas y BULLS (Toros) para los alcistas.
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