INFLACIÓN – ERROR DE CONCEPTO

En general, la gente cree que la inflación es el fenómeno de subida de precios. PUES NO. La subida de precios es una CONSECUENCIA no la CAUSA.
Joan Ayala.- La causa de la inflación, siempre y en todo lugar, es el aumento de la masa monetaria. Es decir, aumento del dinero en circulación. La inflación se produce cuando los gobiernos (malos) generan déficit fiscal. Incrementan el gasto sin aumentar los ingresos. Para cubrir ese déficit ‘imprimen’ dinero -a través de sus bancos centrales- bien con Deuda Pública o, simplemente, imprimiendo billetes. Ambos ‘papelitos’ son préstamos que solicitan al mercado financiero para llevar a cabo sus -malas- políticas fiscales. Se endeudan por motivos políticos para que las siguientes generaciones tengan que pagar el exceso de gasto de la generación actual.
En la ortodoxia económica se considera aceptable un nivel de impresión de dinero que genere una inflación del 2% que, puede suponer que será fácil de pagar en el futuro con el aumento de la actividad y su consecuente generación de impuestos que amorticen la Deuda Pública.
Sin embargo, las teorías keynesianas adoptadas por el socialismo defienden que no hay problema en imprimir dinero de forma ilimitada. Defienden que lo que se gasta hoy genera infraestructuras presentes que servirán para estabilizar la economía futura. Evidentemente, de forma empírica y todos los antecedentes nos indican que eso es FALSO. La teoría económica de Keynes se cae por su peso cuando los gobiernos -malos- usan la deuda, no para la inversión, sino para el GASTO y la compra de votos vía subvenciones, favores y tomar cautivos a los ciudadanos para que sientan que el Estado les protege, les alimenta, les cuida y así perpetuarse en el poder.
Lo que produce la inflación -procedente del déficit- es la pérdida del valor del dinero. Un funcionario, un parado, un jubilado, un concesionario, un subvencionado y cualquiera que cobre del Estado ve aumentar sus ingresos sin generar ninguna producción. Al tener más liquidez genera una demanda. El aumento de la demanda -sin contrapartida en aumento de producción- implica que el sector de la oferta pueda incrementar el precio ya que se ha roto el equilibrio comercial (misma oferta contra más demanda). Esta subida de los precios es lo que la gente entiende por inflación.
No es que los precios suban -aparentemente sí- sino que se necesita más dinero para obtener el mismo bien o servicio que sin inflación. El producto es el mismo. La cadena de costes es la misma. El precio final de producción no ha cambiado. Únicamente cambia que la demanda paga más.
A partir de ahí se desencadena una espiral destructiva:
- Quien no cobra del Estado ve perder poder adquisitivo – Se empobrece.
- El empresario ha de subir los salarios con lo que aumenta el coste de producción.
- Al subir los salarios, siendo los tributos proporcionales, se pagan más impuestos.
- Como se espera que el dinero valga menos cada vez no hay ahorro, se gasta al instante.
- Las renta de los ahorradores son inferiores a la depreciación del dinero.
- El ajuste de salarios va por detrás -y generalmente por debajo- de la inflación por lo que hay pérdida de poder adquisitivo. Más pobreza.
Y ¿Quién se beneficia? Obviamente los endeudados. Tienen más ingresos y el nominal de su préstamo no cambia. Como los endeudados son LOS PROPIOS ESTADOS mayoritariamente, explica que cuando peor es un Gobierno mejor la va la inflación.
Es un círculo vicioso: Genero déficit – Lo cubro con Deuda – Aumento la inflación – No me importa que el ciudadano pierda poder adquisitivo. – Genero dependencia de los ciudadanos ante el Estado – Me perpetuo en el poder.
En resumen, querido lector, la inflación es pobreza.
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