
P: Buenos días, José. Hace un tiempo entrevisté a tu hermano Batiste. Ahora te toca a ti. Háblame, en primer lugar, de tu familia, de tu infancia, de tu formación académica….
R: Somos todos de Benidorm. Mi padre trabajó en la almadraba y de albañil; después en el ayuntamiento. Mi madre fue una mujer abnegada, hecha a sí misma, que cuidaba de seis hombres: mi padre y los cinco hijos. Mi infancia fue feliz; mis estudios primarios los cursé en el colegio Leonor Canalejas; no terminé el BUP, en Altea, porque me puse a trabajar.
P: ¿Cuál ha sido tu trayectoria laboral? ¿En qué has trabajado y dónde?
R: Mi trayectoria laboral se resume pronto. Toda mi vida trabajé en una óptica, casi medio siglo, en el taller y como dependiente, hasta mi jubilación hace poco más de dos años. Bueno, hubo un parón en el trabajo cuando me fui a hacer la mili a Cartagena, en la Armada; de aquella época guardo muy buenos recuerdos.
P: ¿Te han otorgado algún premio, diploma, etc. por tu labor profesional, por parte de instituciones o particulares? Sé, por ejemplo, que tu hermano Pedro ha sido distinguido figurando en el libro “Gent de Benidorm”.
R: Durante mis años de trabajo llevé a cabo cursos de relaciones públicas y sí, me mencionaron en más de una ocasión por el trabajo que desempeñaba.
P: Ahora que estás jubilado, ¿a qué dedicas el tiempo libre? ¿Cómo andas de salud?
R: De salud estoy bien, de momento. Y en mi tiempo libre me dedico a caminar, a relacionarme con los amigos y a participar de alguna actividad en la Asociación de jubilados de Foietes. También le dedico tiempo a la familia: tengo dos hijos maravillosos y dos nietos más maravillosos todavía (y otro que viene de camino).
P: ¿Eres festero? ¿Participas, como tu hermano Batiste, en La Barqueta?
R: Sí, soy festero. Estoy en la Penya El nuc desde hace 45 años. He sido algunos años vocal en la Asociación de Peñas y mayoral en la Comisión de Fiestas Patronales. En La Barqueta colaboro siempre que me necesitan, no tanto, por supuesto, como mi hermano Batiste. Y quería destacar el extraordinario evento del pasado 29 de octubre en el salón de actos de nuestro ayuntamiento: por una parte, se recordó la pena que todos sentimos por los afectados por la DANA de Valencia de hace un año; por otra, fue un acto de gran alegría porque se presentó el cupón de la ONCE del 10 de noviembre, y en él figura una foto de la representación del Hallazgo de la Virgen, a cargo de La Barqueta, por lo que estuvieron presentes, vestidos de época, todos los actores que intervienen cada año en esa representación.
P: ¿Me puedes hablar ahora de cómo has visto el crecimiento de Benidorm en estos últimos cincuenta años? La integración de los forasteros con los naturales de Benidorm, ¿ha sido buena, en cuanto a las costumbres, la lengua, etc.?
R: Benidorm es una ciudad que crece continuamente, que evoluciona poco a poco desde hace más de cincuenta años. Y muestra una faceta admirada por todos los que nos visitan. En cuanto a los inmigrantes españoles que vinieron hace décadas a buscar trabajo, puedo decir que se han integrado perfectamente; recordemos que también los benidormenses fueron emigrantes en otra época (la almadraba y la pesca). Los que vinieron hace décadas se han adaptado perfectamente a nuestras costumbres, aunque tienen el corazón repartido entre su patria chica y la tierra que los acogió. Los hijos de esos inmigrantes ya han nacido en Benidorm. Con respecto a la lengua, siempre hemos sido muy respetuosos; si no entendían el valenciano, les hablábamos en castellano, sin problemas. Benidorm siempre ha sido un pueblo hospitalario; recuerdo que, en mi casa, mi madre había acogido a unos cuantos inmigrantes procedentes de Extremadura.
P: ¿Qué crees que le falta a Benidorm para que sea la ciudad ideal? En cuanto a la cultura, el deporte, la fiesta, el urbanismo, la seguridad…
R: Una ciudad siempre es susceptible de mejora. Benidorm es una ciudad segura. Respecto a la música, el que haya tres bandas le da más categoría al pueblo. Y dos rondallas, la Barqueta y Tramontana. Pienso que el ayuntamiento debe seguir haciendo cosas, que no pare, que no se deje nada en el tintero. Benidorm se ha volcado sobre todo en el turismo, pero sin descuidar otros aspectos necesarios. No estaría de más que se aumentaran las ayudas para Asociaciones, como ASMIBE, AFEM, Anémona, etc., que atienden a cientos de personas necesitadas. Lo que echo en falta, sobre todo, es que hay pocos centros sociales donde se puedan reunir los jubilados, que cada son más numerosos; en ese sentido, zonas como La Cala o el Rincón de Loix están algo abandonadas. Yo creo que el único lugar para reunirse es el Centro Social Llorca Linares, que data de los tiempos de Catalán Chana (centro heredero de aquella llamada Casa del médico, sita en la calle Alameda, creado gracias a la iniciativa de Miguel Such y algunos más). Otro tema que me preocupa es que habría que reivindicar más nuestra tradición folklórica, nuestras costumbres; sobre esto, hay que agradecer la labor de Paco el Bessó, que ha rescatado canciones antiguas y la danza del peuet, que ya bailaba mi abuela hace décadas y que se baila en otros pueblos cercanos con algunas variantes.
P: Esto ha sido todo, José. Gracias por tus declaraciones, en nombre propio y en el de nuestros lectores de El Calvari.
P: Gracias a ti, Manolo.
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