
“He sido el primer transformista de Benidorm y siempre he tenido éxito”
Vicente Espallardo nació en Caravaca de la Cruz (Murcia), en 1945. Era tan sólo un niño cuando la familia dejó el pueblo y se trasladó a Alicante donde al cabeza de familia le ofrecieron trabajar de carpintero. Muy joven, Vicente comenzó a trabajar de camarero por los hoteles de La Rambla, también de botones, hasta que en 1969 aterrizó en Benidorm, donde un amigo le ofreció trabajar en el antiguo hotel Bali como camarero. Antiguamente, los hoteles disponían de habitaciones para que los trabajadores/-as se alojaran en los establecimientos durante la temporada alta. El joven Vicente Espallardo esperaba sus días libres para ir a la cafetería Gambo, donde había todas las noches actuaciones en directo. Una de esas noches el músico de la orquesta, que conocía la voz del por aquel entonces cantante “amateur”, le pidió que subiera al escenario y cantara, poco después ya estaba actuando en solitario en la cafetería Chicago 20, donde por primera vez se vistió de mujer. Fue el primer transformista de Benidorm y desde sus comienzos hasta su jubilación ha saboreado las mieles del éxito. Del joven camarero del Hotel Bali a Vicente “Ojos de España” sólo había que dar un paso y el murciano lo dio en una época y una sociedad que aún no estaba preparada para lo que suponía este cambio pero que llenaba las cafeterías donde actuaba el artista “Ojos de España”. Esta es la historia del primer transformista de Benidorm, una historia que lleva aparejada la historia de las distintas cafeterías de la localidad en las que aún colgado el cartel de completo la gente se paraba y arremolinaba en las aceras de las terrazas para poder ver un espectáculo que en, sus respectivos pueblos, tardaría mucho tiempo en llegar
UN REPORTAJE DE BELÉN RI CHARTE
Pregunta.- ¿Cuándo y porque llegas a Benidorm?
Respuesta.- Llegué a Benidorm en 1969 y claro, comparado con ahora era completamente diferente. Está muy cambiado, porque Benidorm era un pueblo mucho más pequeño, no había casi nada en el Rincón de Loix, en La Cala sólo estaban los hoteles Alone y Torre Dorada, entonces construyeron el hotel Bali pequeño, al que vine a trabajar de camarero y donde estuve trabajando cinco años.
Los días que libraba me venía hasta el pueblo, concretamente a la Cafetería Gambo, que hoy ya no existe, en la que me conocía un músico que sabía que me gustaba cantar y entonces me pedía que me subiera al escenario, cantaba y se llenaba la cafetería. ¡ En aquel entonces era muy joven, muy guapo, tenía muy buen cuerpo y cantaba muy bien, por lo que tenía a la gente loca: mujeres y hombres !

Una noche, a la salida de la Gambo, me estaba esperando un señor en la puerta para preguntarme que dónde trabajaba: el respondí que en hotel Bali. Y me volvió a preguntar: ¿cuánto gana usted todos los meses ? Le respondí: 11.000 pesetas, que era el sueldo base de la época. Y me dice: ¿te quieres venir a trabajar conmigo a la Cafetería Chicago 20, que estaba al lado del hotel Les Dunes, en el retranqueo de los Apartamentos Tor Serena? Las condiciones eran las siguientes: él me pagaba un sueldo de camarero y me daba un suplemento si, de vez en cuando, cantaba cuando no había mucha gente para animar la cafetería. ¡ Entonces estaban de músicos Bartolo y Pepe Moreno y así empecé !
El Chicago 20 siempre estaba lleno. ¡ Fíjate el éxito que tuvimos que, en menos de un mes, la gerencia de la cafetería tuvo que acristalar la terraza entera ( hasta el momento sólo lo estaba la mitad ), porque la gente se arremolinaba en la puerta. Venían clientes de todas partes: ingleses, belgas, alemanes, españoles, franceses, etcétera,

Entonces el dueño me propuso vestirme de mujer y pagarme doble, en aquella época yo necesitaba dinero para llevar dinero a casa, pues habíamos venido de Singla, una pedania perteneciente a Caravaca de la Cruz (Murcia), nos habíamos establecido en Alicante y éramos una familia humilde, en el que el cabeza de familia, mi padre era carpintero. Por otro lado, le habíamos pedido dinero a un prestamista (400.000 pesetas) para poder comprarnos una casa en Alicante y el dinero que ganaba todos los meses era para dárselo al prestamista. Fue entonces cuando empecé a vestirme de mujer pero sin saber ni pintarme, sin tener ropa adecuada. Las extranjeras me regalaban vestidos, pelucas, pinturas,…cuando salía al escenario, a pesar de la improvisación de la imagen inicial, era un auténtico “boom”, porque fui el primero en travestirme y en Benidorm no se había visto una cosa igual. ¡Ahí nació “Vicente Ojos de España”! A partir de ese momento salieron muchos transformistas, algunos ya fallecidos, y otros que hoy día continúan su vida fuera de los escenarios porque se han jubilado. Como Agustín, que hacía acrobacias y cantaba muy bien por Luis Mariano, se vestía de mujer encima de un trapecio, ese número era muy elegante. También Joaquín Reyes, al que animé a que actuara como transformista, porque entonces estaba en un “tablao” flamenco que había en lo que hoy es el Paseo de la Carretera. Yo le insistía en que aquel no era sitio para él pues se estaba quemando, no estaba asegurado y encima no le pagaban. A partir de ese momento, empezó a travestirse y se convirtió en el número uno, porque como artista así lo era: cantaba, recitaba, contaba chistes,…y sobre todo era muy buena persona, nos llevábamos muy bien, lo ayudé en todo lo que pude.
Además de en el Chicago 20, por las noches trabajaba en un Club Gay en la zona del Parque de Elche, llamado el “Gato Pardo”, y en este Club le propuse a Pepe Moreno, que ya ha fallecido, que era muy simpático, que se travistiera conmigo e hiciéramos el show los dos. Moreno tenía un éxito con las mujeres de escándalo y yo lo vestía de gitana, le ponía un moñete y una flor de plástico y le cantaba la canción de Manolo Escobar “Arremángate, arremángate” y se remangaba la falda bajo la que llevaba un plátano que cuando lo apretaba salía agua y, a las extranjeras, cuando se arremangaba y les lanzaba el agua se lo pasaban bomba.

El Chicago 20 cerró porque la cafetería había ampliado sus dimensiones en la terraza, sin decir nada a la comunidad de propietarios. Estuvo cerrada tres o cuatro años aunque la intención era reabrirla pero no nunca abrió de nuevo sus puertas. Por ello, me trasladé a la Cafetería Zodiaco, que estaba en la calle Gerona y hacía esquina con el Hotel Orange, donde estuve trabajando también otros 18 o 20 años; hasta que me salió la posibilidad de trabajar en la Cafetería Nuria, también en pleno corazón de la Playa de Levante, en la que me contrataron con mejores condiciones y yo, como lo valía porque con sólo con poner un cartel mío aquello se llenaba, estuve también muy a gusto.
Por la noche, empecé a trabajar en la Sala de Fiestas Sabrina, sala en la que también estuve muchísimo tiempo con Doña Josefa ( “Pepe el Zapatero”). Posteriormente, Pepe se estableció en la Plaza de La Constitución, por donde se accedía a la Sala de Fiestas Vía Venetto, donde estuve trabajando nueve años, Terminaba en la cafetería y me iba allí. Y así he estado, compaginando dos trabajos, hasta que me he jubilado.
Pregunta.- ¿Cómo te sentiste la primera vez que te vistes de mujer para actuar?
Respuesta.- Me gustaba cantar y me gustaba el escenario, pero al principio, cuando me tenía que vestir de mujer lo pasaba muy mal, porque eran otros tiempos, la gente no comprendía aquello y había personas que tenían la lengua muy larga. A lo largo del show se oía nada más que disparates, auténticas barbaridades, palabras muy fuertes que, aún hoy me cuesta ponerlas en mi boca, pero yo sólo pensaba en el dinero que ganaba. ¡ Si estamos en pleno 2023 y todavía no nos aceptan pues cuando empecé menos ! Ver a un pedazo de tío como yo, en aquel tiempo: joven, guapo y que llamaba tanto la atención, pues cuando me travestía y venía público de los pueblos me llamaban de todo.

Los gays siempre hemos sido los grandes marginados de la sociedad y aún hoy existe una parte de la misma que no nos acepta porque sé de padres que no aceptan a sus hijos por tener una determinada inclinación sexual. ¡ Figúrate en el siglo que estamos y que todavía nos encontremos con casos así! Nunca me he metido con nadie, por lo que nunca he tenido problemas. De hecho, en mis actuaciones no provocaba a la gente: nunca me he sentado en las piernas de los hombres ni les decía o insinuaba nada; por ello la gente siempre me ha respetado. Salgo a la calle con mis amigos, con mi gente, un círculo que quedamos para tomar café o irnos de vinos y en el que también hay matrimonios heterosexuales.
Pregunta.- ¿Cómo se lo tomaron tus padres?
Respuesta.- Mis padres se lo tomaron estupendamente. Mi padre murió con 73 años y mi madre con cien, jamás tuve que dar una explicación a nadie porque mi madre sabía cómo era. Siempre he tenido pareja: con una estuve 27 años, que era la mejor persona que he tenido en el mundo, italiano, falleció con 91 años; y ahora llevo 24 años con un hombre de Bilbao y es otra bellísima persona.
Pregunta.- ¿ Cuál ha sido la época más gloriosa para los transformistas en Benidorm ?
Respuesta.- He tenido la suerte de tener éxito siempre, pero es cierto que la época de las décadas de finales de los setenta, ochenta y principios de los noventa fueron las más gloriosas para nuestro gremio. Recuerdo que una de las canciones que más me demandaban era una que me habían compuesto para mí: se titulaba “Soy de piedra”, que se basaba en la vida de un transformista; también me pedían mucho “Viva el pasodoble”;…, la copla en general.
Pregunta.- Tus paisanos de Benidorm y de Caravaca siempre te han respetado…
Respuesta.- ¡ Fíjate !Hace unos años quemaron el altar mayor, robaron unos jarrones muy valiosos y antiquísimos de la iglesia de Singla y los vecinos querían arreglarla. Entonces fue Mari Trini, que también era de Singla e íbamos a la misma escuela, a actuar para recaudar dinero, pero no se consiguió lo suficiente. Poco tiempo después me llamó el alcalde de Caravaca para preguntarme cuánto les cobraría por hacer una actuación en Singla y le respondí: si ese dinero va a ir destinado a arreglar la iglesia lo dono, lo único que me haría ilusión es tener una placa conmemorativa del acontecimiento. Y, cuando me subí al escenario, parecía que estuviese actuando Julio Iglesias del gentío que había, más de 2.000 personas, de todos los puntos de la provincia de Murcia, fueron a verme porque, además, pusieron carteles por todos lados e hicieron publicidad por todos los medios de comunicación. ¡ Mira si fue un éxito, que con el dinero que sacaron de la venta de entradas, construyeron una Casa de Cultura para la juventud del pueblo, al lado de la iglesia ! Y yo orgulloso de que mis vecinos quedaran satisfechos con la actuación en la que no pararon de echarme piropos y yo orgulloso de todo y de todos !
¡ He sido profeta en mi tierra y también en Benidorm al que también considero mi tierra !
Pregunta.- ¿ Cuál era tu repertorio ?
Respuesta.- Menos flamenco cantaba de todo: rancheras, boleros, pasodobles, etcétera. Para mí la mejor era Rocío Jurado, me vestía y me parecía a ella enormemente. Aún en el Día del Orgullo Gay, que llevo cinco años saliendo en el desfile, hay personas que me confunden con Rocío Jurado. Me peinaba la peluca como ella, el modisto me hacía sus mismos trajes,…,me gastaba mucho dinero en vestuario porque salía al escenario como ningún otro.
Actualmente, los más jóvenes no ganan para llevar ese gasto porque no ganan lo que se ganaba antes. Los dueños se están hinchando a ganar dinero pero a ellos los tienen dados de alta dos horas, cuando lo mínimo debería ser medía jornada, pero como no hay trabajo y hay mucha competencia pues tienen que aguantar con lo que les echen.
Pregunta.- ¿ Te han ofrecido alguna vez favores a cambio de dinero ?
Respuesta.- No, simplemente he estado con quien he querido y me ha gustado. He estado con hombres en el camerino cuya mujer estaba fuera presenciando el espectáculo. Había mucha hipocresía en la sociedad y en la actualidad también.
Es malo vivir dentro de un armario porque deben hacer doble vida. Los homosexuales no se deberían casar con mujeres a las que hacen tremendamente infelices y con las que se portan muy mal.
He estado en el camerino a punto de salir al escenario y había compañeros que se drogaban para poder hacer el show y, en muchas ocasiones, ni sabían lo que estaban haciendo. Yo no, no he fumado, no me emborrachado nunca, me tomaba un vaso de agua para salir a actuar y un chupito de whisky para aclararme la garganta porque cantaba en directo, con la orquesta, antes no teníamos los medios técnicos que existen en la actualidad, y me dejaba la voz y la garganta en el escenario.
He estado 40 años trabajando, antes de actuar como transformista he trabajado como camarero, botones, etcétera.
Pregunta.- ¿ Cómo era tu día a día cuando actuabas ?
Respuesta.- Mi pareja, que era peluquero, cayó enfermo y pensamos que antes que meter a una mujer para que nos limpiara la casa mejor que lo hiciera él y nos ahorrábamos un sueldo. Él administraba el dinero, lo hacía todo y venía conmigo a todos los sitios para ayudarme a vestirme y luego volvíamos juntos a casa. Por la mañana nos levantábamos los dos, desayunábamos, hacíamos las cosas de la casa, a las doce nos bajábamos a la playa y todos los días comíamos fuera, en el Restaurante “El Andaluz”, en la calle San Vicente, o en “Les Roques”, en la calle Alicante, todo comida casera. Después de comer volvíamos a la playa, regresábamos a casa para descansar un par de horas y sobre las siete de la tarde ya empezaba a prepararme y a maquillarme, porque salía ya maquillado.

Toda mi ilusión era pagar el piso que compramos y para el que pedimos un préstamo al banco con una hipoteca que teníamos que saldar en nueve años y entres años y medio me quité esa carga de encima. Mi amigo murió con mucha pena porque no pudimos ir a Italia ya que cuando podíamos ir allí yo tenía que trabajar y para mí el trabajo era antes que irme de vacaciones. Lo primero era mi casa, como me decía mi madre: “Vicente, cuatro paredes con un baño y una cocina pero que nadie te tenga que echar de ahí”. ¡ Esa era mi ilusión ! Y cuando ya podíamos ir entonces falleció mi pareja en menos de veintiún días.
Pregunta.- En Benidorm se echan de menos esas cafeterías, la mayoría de ellas ubicadas en primera línea de la Playa de Levante, donde tantos artistas como tú han actuado para amenizar y darle vida a la noche de Benidorm. ¿ Las echa de menos la gente que nos visita desde hace muchos años y las echamos de menos mucha gente de aquí ?
Respuesta.- Pues sí, porque ahora no saben dónde ir. Antes estaban las cafeterías Nuria, Las Vegas, Arena, Zodiaco, Besos de España, Don Juan, El Cid, etcétera. Estos establecimientos cuando se jubilaron o fallecieron sus antiguos dueños sus herederos optaron por venderlos o reconvertirlos en pub’s.
No me preguntes si echo de menos los escenarios ni esa vida porque mi respuesta es rotunda: no, ahora estoy deseando que llegue el Día del Orgullo Gay para disfrutar y pasármelo bien, ya estoy pensando con mi peluquero el tocado que llevaré este año para ese día.
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