Entrevista a Antonio Sola Ibarra

 Un foraster del poble

P: Buenos días, Antonio.

R: Buenos días, Palazón.

P: Te voy a hacer unas preguntas para que me cuentes brevemente tu trayectoria vital y profesional. En primer lugar, creo que eres de ascendencia andaluza, ¿no es así? Háblame de tu infancia.

R: Intentaré ceñirme a la brevedad que me pides, pero te advierto que tengo material para escribir un libro entero. Como dices, soy andaluz, de Baza (Granada). Allí cursé los estudios primarios; a los 14 años comencé a trabajar en una empresa de autobuses, donde hacía un poco de todo; en los cuatro años que allí estuve adquirí conocimientos de mecánica, electricidad, etc. En mi tiempo libre, tocaba el clarinete (un detalle: el ayuntamiento pagaba una cantidad a cada músico).

P: ¿Cuándo llegaste a Benidorm? Háblame de tu trayectoria profesional.

R: A los 18 años, teníamos la idea de irnos a Palma de Mallorca, hasta que uno de la cuadrilla dijo: “¿Y por qué no a Benidorm? Allí hay perspectivas de trabajo, hay turismo, suecas…” Y aquí que nos vinimos. Los principios siempre cuestan; pero al poco tiempo entré en la Renault a trabajar como electricista; durante mi estancia en esa empresa me ausenté para hacer la mili, en Cáceres y en Madrid. Tanto en la empresa como en el servicio militar, estaba muy considerado. A los 22 años me hice socio de la Unión Musical de Benidorm, donde conocí a Pérez Barceló, a la sazón presidente, quien me ayudó bastante; a otro socio y a mí nos traspasó un local en la Avenida de Beniardá, en 1975, donde pusimos un taller de electricidad, que aún existe. A continuación, hace unos 30 años, en la carretera de Altea, inauguré un taller de coches marca Kia (también llevé un tiempo la marca Hundai). Y me he jubilado con 66 años (ahora tengo 70); el negocio lo llevan mis hijos, y les va bien; con decirte que tienen más de quince empleados…

P: Ahora que estás jubilado, ¿cuáles son tus aficiones? ¿A qué dedicas el tiempo libre?

R: Me han gustado de siempre los toros; incluso di unos cuantos capotazos en mi juventud. He sido presidente de la Plaza de Toros de Benidorm durante una década, de 2007 a 2018. En 1991 fundé el Bolsín taurino, con cuatro aficionados, una escuela para jóvenes aficionados; sólo duró 5 años, pero puedo presumir de que algunos de esos muchachos hoy están toreando en importantes plazas de ámbito nacional, como Madrid, Sevilla… También me han gustado siempre los caballos (tengo una finca en La Silueta – Benidorm), afición que han heredado mi hijo y mi nieto mayor, de 12 años, excepcional caballista (tengo dos nietos más, todavía pequeños, de 6 y 9 años). En la actualidad, me dedico a pasear, a trabajar en una pequeña huerta…

P: ¿Has estado metido en política?

R: Sí. No he figurado nunca en las listas, pero he colaborado con dirigentes del PP, como Eduardo Zaplana, Antonio Pérez… Con todos ellos, he mantenido conversaciones y he colaborado en todo lo que he podido. Y mi hija, Antonia, fue concejala durante una legislatura, cuando el PP estaba en la oposición. Sigo de cerca la política, desde siempre (he estado varias veces en la ejecutiva del partido). En la colonia de Madrid, fui alcalde de barrio (figura desaparecida hoy día) preocupándome por los problemas de la gente; entre otras cosas, asistí a la inauguración de la extensión administrativa de Beniardá, en tiempos de Zaplana, y del Centro Social Llorca Linares.

P: ¿Te has sentido siempre integrado en esta ciudad?

R: Perfectamente. Aquí he vivido una estupenda juventud. Estoy contento de haber elegido esta ciudad para hacer mi vida. En Benidorm me casé en 1978, por lo civil, en el juzgado que estaba en la calle Escuelas.  Conocí a mi mujer aquí, en Benidorm (había estudiado Turismo y trabajaba en la hostelería). Algo curioso es que, haciendo caso a lo que ella siempre me decía, en noviembre del año pasado nos casamos por la iglesia, después de 44 años de convivencia (me casé de rociero; mi hijo fue el padrino, y mi nieto llevaba las arras). ¿Qué te parece? Curioso, ¿no?

P: ¿Participas o colaboras con las fiestas, la cultura, el deporte?

R: Soy de la Hermandad del Rocío; hace un mes fui yo el que presentó al pregonero, Manolo García Gil. Con el deporte he colaborado pagando en alguna ocasión, por ejemplo, las camisetas del Club de balonmano. He participado en los Moros y Cristianos: creé la Filà de los Caballeros del Cid, que sólo duró hasta que nos prohibieron salir en el desembarco con los caballos en la playa (algo que siempre han hecho los profesionales contratados). Esa filà tenía cierto prestigio y nos llamaban de los pueblos de alrededor. En Benidorm salimos de 2001 a 2005. No descarto volver a montar la filà en un futuro próximo. Ah, y también fui Rey Cristiano en 2001, y Rey Gaspar en 2017. En cuanto a la música, dejé la Unión Musical por desavenencias que ahora no vienen a cuento, después de 30 años, y entré a formar parte de la directiva de La Nova (desde su creación, hace unos 12 años, siempre he sido vicepresidente).

P: ¿Cómo ves Benidorm? ¿Me puedes indicar alguna sugerencia para conseguir que sea la ciudad que todos queremos?

R: Benidorm va muy bien. El actual gobierno está hermoseando la ciudad. En cuanto a sugerencias, te puedo decir que, tanto el hecho de formar gobierno con gente joven como la creación de aparcamientos disuasorios, fueron ideas que ya anticipé yo hace más de una década; y ahora se están cumpliendo. Algo que no debe abandonar el Consistorio es la debida restauración de la Plaza de Toros. Por último, pienso que Benidorm debería contar con un monumento que haga referencia a todos los emigrantes que llevamos aquí muchos años, aunque no hayamos nacido en Benidorm, que nos sentimos de esta ciudad y la amamos, y que hemos colaborado para que Benidorm sea lo que es hoy (nunca me cansaré de reivindicarlo).

P: ¿Alguna institución o entidad ha reconocido tu labor, a todos los niveles, con alguna placa, diploma, homenaje?

R: El único reconocimiento que siempre he tenido, y no es poco, es el de la calle. Mucha gente me conoce y me aprecia. Tengo muchos amigos. Como anécdota, recuerdo las veces que me llamaba don Pedro Zaragoza para hablar conmigo.

P: ¿Qué tal andas de salud?

R: Bien, a excepción de la tensión un poco alta y un marcapasos que me pusieron por sugerencia de mi cardiólogo, a modo de prevención.

P: Gracias, Antonio, por tus declaraciones, en nombre de nuestros lectores. A escribir ese libro… Y a seguir bien.

R: Igualmente, Palazón.