Un hombre que se ha hecho a sí mismo, con su Panadería “Ortega”, en el cruce de la Telefónica en Avenida Tomás Ortuño de Benidorm

P: Buenos días, Emilio. ¿Cómo estás?
R: Estupendamente, gracias.
P: Primera pegunta: ¿De dónde eres?
R: Nací en un pueblo de Granada, llamado Huéscar. Allí viví hasta que me vine para Benidorm, hace ya algunos años.
P: Cuéntame qué hiciste en tu pueblo antes de llegar a Benidorm: estudios, trabajos.
R: En mi pueblo cursé los estudios primarios. Y allí empecé mis primeros trabajos, principalmente en el campo y la agricultura; pero yo buscaba algo con más porvenir y emigré hacia estas tierras costeras (siempre me ha atraído el mar), que por aquel entonces estaba en pleno desarrollo. Eran los años de la emigración del campo a la ciudad y yo me decidí por venir aquí.
P: ¿En qué año llegaste a Benidorm? ¿Cuál ha sido tu trayectoria profesional en esta ciudad? ¿Te has dedicado siempre al pan y a los pasteles?
R: A Benidorm llegué en al año 1970, con poco más de 20 años. Trabajé en muchas cosas: en la obra, de taxista, etc. Hasta que, con los pocos ahorros que tenía, monté la panadería-pastelería, que me ha ido bastante bien. Y aquí seguimos.
P: Sí, ya veo que te han ido bien los negocios. ¿Tienes alguna tienda más, o alguna cafetería?
R: No me puedo quejar. Sí, la cafetería Majestyc, al otro lado de la calle, la inauguré hace unos años. Y ahí sigue, sirviendo churros con chocolate, como no podía ser de otra forma, je je.
P: Por lo que veo, tu mujer e hijos también trabajan en la panadería.

R: Cuando pueden me ayudan mis hijos y mi mujer; tienen la misma o más afición e ilusión que yo por este negocio. Mi mujer ha estado aquí desde que abrimos, siempre al pie del cañón y ahora viene casi todos los días a hacermlas magdalenas y las cocas (solo ella sabe la receta). Sin mi mujer todo esto no hubiera sido posible, le estoy eternamente agradecido.
P: Siempre te veo trabajando. ¿Piensas jubilarte algún día? ¿Cómo andas de salud?
R: Tienes razón. Echo muchas horas al día. Tengo una nómina de varios empleados, y, sobre todo, un maestro pastelero francés muy bueno. Pero ya sabes: el ojo del amo engorda el caballo. Y de momento no pienso jubilarme, aunque ya he cumplido los 70 años. Me gusta venir y ver a los clientes, hablar con ellos y ver cómo personas que las has visto crecer desde pequeños, que venían con sus padres y sus abuelos, ahora vienen con sus hijos y se llevan los dulces con la misma ilusión que hace años. Es muy gratificante.
P: ¿Sientes nostalgia de tu pueblo natal? ¿Vas de vez en cuando por allí?
R: Por supuesto, es la tierra donde nací y donde están mis antepasados. Voy cuando puedo, una o dos veces al año, aunque me gustaría poder ir más a menudo y pasar más tiempo allí. Sin embargo, casi toda mi vida la he pasado aquí en Benidorm y cuando estoy un par de días fuera ya lo echo de menos; aquí es donde esta mi vida.
P: ¿Eres o has sido festero? ¿Te has metido alguna vez en política?
R: He sido festero durante muchos años (Peña La Cortina); también he participado en la romería de la Casa de Andalucía, y en las Fallas. Pero todo aquello ya pasó; ahora me dedico a mi trabajo, a la familia y a descansar. Respecto a la política, nada.
P: ¿Crees que es fácil la integración de los que vienen de fuera con los naturales de Benidorm?
R: Creo que sí, al menos en mi caso. Desde que llegué fui muy bien acogido por este pueblo y les estoy muy agradecido por todo. Aquí he conocido a grandes amigos y grandes personas.
P: ¿Cuáles son tus aficiones principales, al margen del trabajo?
R: Cuando puedo, me gusta ir al campo y a la huerta, con los naranjos y los tomates, je je. La naturaleza y el campo hacen que olvides las preocupaciones y sanan el alma.
P: ¿Qué crees que se puede hacer para que Benidorm sea la ciudad perfecta? ¿Qué le sobra o qué le falta?
R: Benidorm tiene de todo. Mar y montaña, vida nocturna y diurna, casi toda clase de servicios y negocios, parques… Tiene muchísima vida. Ha mejorado mucho en estos últimos años, Pero, en mi opinión, quizás le falta desarrollarse en lo deportivo.
P: ¿Quieres comentar algo más? Alguna anécdota, algo que nos hayamos dejado en el tintero…
R: Nada más. Solo decir que seguiremos aquí para endulzar la vida de las personas y que esperemos estar muchos años más. Muchas gracias a ti y a todo el pueblo de Benidorm.
P: Pues esto ha sido todo. Gracias por tus declaraciones. Y que no te falte nunca el pan.
R: Y nunca mejor dicho. Gracias a ti, Palazón.
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