
Manuel Catalán Chana nos habla de Roc Gregori Aznar y Miguel Alberto Martínez Monge: Dos personajes del mundo del turismo
P: Manolo, tú conociste bien a estos dos prohombres que hicieron mucho por Benidorm. ¿Me puedes decir algo de sus orígenes y de su formación académica?
R: Roc Gregori procedía de Alfaz del Pi. Era un autodidacta nato, muy inteligente y gran lector. De niño ayudaba a su padre en el campo; de joven, trabajó en el hotel Victoria con su tío Jaime Moncho. En cuanto a Martínez Monge venía de un barrio de Madrid, Cuatro Caminos. Vino a pasar un fin de semana a Benidorm y eso le bastó para saber que viviría aquí para siempre. Creo que estudió algo de Sociología; era uno de los hombres más cultos que he conocido en Benidorm: sabía de toros, de astronomía, de vinos, de cervezas… y de promoción turística.
P: ¿Cuál fue la trayectoria profesional y/o política de cada uno de ellos?
R: Roc Gregori ha trabajado siempre en todo lo relacionado con el turismo, en España y en el extranjero, haciendo promoción de Benidorm; ha sido secretario de varios alcaldes (conmigo ha estado diez años); empezó en la línea izquierdosa (hasta estaba suscrito a un periódico ruso); fue secretario de la UGT de la Marina Baixa; más adelante, se fue con Eduardo Zaplana a Valencia para ocupar un puesto de responsabilidad. Roc pasó más de 40 años de su vida trabajando en Turismo, en el ayuntamiento (con diez alcaldes, la mitad de ellos anteriores a la democracia) y en la Generalitat Valenciana. Comenzó en la oficina de Turismo de Benidorm en tiempos del alcalde Jaime Barceló. Él mismo confesaba que con quien más desarrolló sus potencialidades fue conmigo. Respecto a Martínez Monge, procedía del Antiguo Régimen, de la Falange y la Cruz Roja; también ha trabajado siempre en el ayuntamiento, como secretario de varios alcaldes (su primer trabajo en el ayuntamiento se lo proporcionó Pedro Zaragoza), y en el departamento de Turismo y Relaciones públicas, y llegó a ser director de la Biblioteca municipal. Durante mi mandato como alcalde, yo me he interesado siempre por tener un buen equipo para promocionar Benidorm; en este sentido no quiero dejar de mencionar a Eduardo Fernández. Sobre esto un pequeño inciso: hace más de cuarenta años (todavía vivía Franco), manteníamos una tertulia política en la cafetería Cristal personas de diferentes tendencias: Balta, Rafael Ferrer, Pepe Such, Pérez Devesa y un largo etcétera (todos ellos han sido en algún momento alcaldes y/o concejales del ayuntamiento de Benidorm).

P: ¿Crees que estos dos prohombres colaboraron para el engrandecimiento de Benidorm? ¿Cuáles fueron sus logros más relevantes?
R: Por supuesto. Martínez Monge, como vicepresidente Mundial de la Asociación de periodistas y escritores de Turismo, ha hecho mucho por nuestra ciudad. Ha escrito varios libros relacionados con el turismo. Por su parte, Roc Gregori, terminada la brillante etapa de los primeros 17 años del Festival de la canción, propuso crear una oficina permanente en el Reino Unido para la promoción en España, en Europa y en América (TPS). Y ha escrito infinidad de artículos en los suplementos dominicales.
P: ¿Alguno de sus descendientes siguió los pasos de sus progenitores en el mundo del turismo y de la política?

R: Roc Gregori no tuvo hijos; Martínez Monge sí, pero no han tenido las mismas inquietudes que su padre.
P: ¿Participaban también del mundo de la fiesta?
R: No, que yo sepa, y los he conocido bien.
P: ¿Estuvieron suficientemente integrados en la sociedad benidormense? ¿Fueron muy conocidos? ¿Tenían muchos amigos?

R: Rotundamente, sí. Se integraron perfectamente en la sociedad benidormense, tanto que los dos parecían de aquí. Tenían muchos amigos por su capacidad de trabajo, por todo lo que hacían por Benidorm y porque eran buenas personas. Eran muy queridos. En este punto, me gustaría recordar la figura de Juan Portolés, otro gran hombre de nuestra ciudad y también olvidado por mucha gente.
P: ¿Sabes si obtuvieron algún homenaje o reconocimiento por su labor?
R: Martínez Monge recibió entre otros galardones, la medalla de plata al mérito turístico, de manos del ministro Barrionuevo. Como fue uno de los que más trabajaron en el Festival de la Canción, en su 13ª edición le dieron una placa como único periodista que había estado informando del evento en todas las ediciones. Roc Gregori tuvo el agradecimiento continuo de todos los alcaldes con quienes trabajó.
P: ¿Crees que muchas personas los recuerdan todavía?
R: Esta respuesta va ligada a la anterior. Hoy día, pocos se acuerdan de ellos, como siempre pasa. Se acuerdan los mayores de 50 años; los más jóvenes no saben quiénes fueron (los jóvenes viven al día, y saben algo de política por tanto machaqueo de la televisión, que todo el mundo ve).
P: Ambos han fallecido hace unos cuantos años. ¿Qué crees que pensarían de la evolución de Benidorm en las dos últimas décadas?

R: Mi respuesta es breve y contundente. Pienso que pensarían que Benidorm va por el camino correcto, desde los años cincuenta.
P: Al margen del trabajo, ¿cuáles eran sus aficiones principales?
R: A Roc Gregori le gustaba mucho jugar al tenis y al golf. Y era un gran lector. A Martínez Monge le gustaba participar en tertulias y hablar con fundamento de todo tipo de temas; era, por otra parte, un gran disertador. Ah, y también hacía teatro, sobre todo, en su juventud. Era también un gran viajero: por cuestiones personales o por el trabajo, tenía a gala decir que conocía más de cien países.
P: Por último, ¿nos puedes contar alguna anécdota de cualquiera de ellos?
R: De Monge puedo contar una: cuando lo apuñalaron en Madrid, simplemente porque un macarra le pidió tabaco y él contestó que no fumaba. En ese momento se cubría con una capa española y se encontraba junto a la estatua de Valle-Inclán, aquel famoso escritor que lucía parecida barba a la de nuestro protagonista de hoy (afortunadamente, fue un incidente sin graves consecuencias). En cuanto a Roc, recuerdo que una vez, en Canarias, él y otro colega dejaron a sus esposas en la playa, mientras ellos trataban asuntos de turismo; cuando se dieron cuenta, las dos mujeres se habían metido en una playa nudista, para asombro de ellas y de los que allí tomaban el sol.
P: Gracias por tus declaraciones, Manolo. Servirán para que nuestros lectores conozcan o recuerden a estos dos hombres ilustres del Benidorm moderno.
R: Gracias a ti.
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