Escucha tu corazón

El otro día, una amiga a la que quiero muchísimo volvió a llamarme la atención sobre algo importante y me dijo: “Escucha tu corazón”.
El corazón necesita desafíos, novedades y movimiento; no puede quedarse detenido. Nacemos para aprender, para descubrir, para indagar y crecer. A veces los miedos y los riesgos nos frenan, pero no debemos permitir que eso ocurra. Hay que vibrar, vibrar con la vida y escuchar atentamente aquello que nuestro ser realmente persigue.
Persigue tu nuevo rumbo, ese camino que te permitirá conocerte mejor a ti misma y también comprender mejor a los demás.
Dedicarse tiempo para escuchar es una forma de sanarse. Es dejar de atormentarnos por obligaciones que muchas veces nos imponemos y que terminan de arrebatarnos la paz y el descanso.
Sigue tu instinto y enamórate de tus sueños, de tus ideales y de todo aquello que te hace sentir viva. Siente la libertad, esa compañera inseparable de la esperanza y de la sabiduría.
Vuelve a reír, a cantar y a soñar. Sé tú misma y conviértete en tu mejor amiga, porque nadie mejor que tú puede ayudarte a comenzar una nueva vida llena de ilusión, con nuevos propósitos, nuevas metas y experiencias que te harán más humana, más feliz y más compasiva con los demás seres.
No dudes. Sigue hacia adelante, persevera y mantente constante y valiente con el paso del tiempo. Que nada ni nadie detenga la fuerza y el empeño de esta nueva etapa, de tu nueva vida, de tu nuevo hogar.
Sigue descubriendo quién eres, sin aferrarte a un destino que te condene a una monotonía aburrida, decepcionante o dolorosa.
Atrévete. Valoras mucho más de lo que imaginas. Indaga en tu interior, porque solo tú tienes la llave de tu destino. Solo tú puedes abrir esa puerta y decorarla con tus propios colores: tú eliges los detalles, los cuadros y las frases que llenarán tu nueva historia.
Tu vida te pertenece. Constrúyela con amor, valentía y libertad.
Feliz lectura , muchas gracias .
Deborah Newton Torrubia