El Grupo Popular en el Ayuntamiento de L’Alfàs del Pi considera que el informe técnico municipal sobre la actuación de emergencia para restablecer el riego del campo de golf desde el pozo “L’Albir” confirma la posición defendida por el PP en el pleno de agosto de 2025: el actual campo municipal de golf y cricket debe dejar de ser una instalación lúdico-deportiva de uso minoritario para transformarse en un gran parque arbolado de uso público general.
El informe reconoce que, tras el vaciado de la balsa por riesgo sanitario vinculado a la Legionella, el sistema de riego del campo de golf fue conectado a la red de abastecimiento de agua potable del municipio. Para el Grupo Popular, este hecho constituye una anomalía medioambiental y una grave alteración de las prioridades públicas: el agua de consumo humano, un bien esencial, escaso y cada vez más tensionado en periodos estivales, no puede quedar supeditada al mantenimiento de una actividad recreativa de escasa implantación vecinal.
El propio documento técnico admite que utilizar agua potable para el riego de zonas verdes resulta inconveniente por razones de sostenibilidad, coste económico, gasto energético, huella de carbono y presión sobre las reservas hídricas, llegando a calificar esta situación como una “vulnerabilidad crítica” para el municipio durante el verano. A juicio del PP, no estamos ante un simple problema técnico de tuberías, balsas o depósitos, sino ante un problema de modelo de ciudad y de gestión responsable de los recursos públicos.
Ya en agosto de 2025, el Grupo Popular propuso al pleno transformar los 25.000 m² que hoy ocupa el campo municipal de golf y cricket en un parque arbolado, abierto a todos los vecinos, con especies autóctonas de bajo consumo hídrico, zonas de sombra, recorridos accesibles y espacios de estancia. La moción advertía entonces de que el recinto era utilizado de forma casi exclusiva por dos clubes que apenas superan los trescientos usuarios, mientras el Ayuntamiento asumía con dinero público costes de riego, electricidad, mantenimiento, resiembra, tratamientos fitosanitarios y convenios económicos.
“La afición de unos pocos no puede seguir condicionando los recursos de todos, y mucho menos cuando hablamos de agua potable”, ha señalado el portavoz popular, César Martínez. “El abastecimiento humano debe estar siempre por encima de cualquier uso lúdico. Si una instalación deportiva minoritaria llega a poner en tensión un bien de primera necesidad, la conclusión es evidente: hay que cambiar el uso de ese espacio”.
El PP subraya que la solución no puede limitarse a sustituir la balsa por un depósito cerrado para seguir regando el mismo modelo de instalación. La verdadera respuesta pasa por reducir el consumo hídrico, abrir el principal espacio verde del Albir al conjunto de la ciudadanía y convertirlo en una infraestructura ambiental útil, inclusiva y adaptada al clima mediterráneo.
Por ello, el Grupo Popular reclama al Ayuntamiento que informe públicamente de cuánto tiempo se ha regado el campo con agua potable, qué volumen se ha consumido, cuál ha sido su coste para las arcas municipales y qué medidas se adoptarán para impedir que el agua de consumo humano vuelva a destinarse a una finalidad recreativa y minoritaria.
“El informe técnico nos da la razón: mantener este modelo no es sostenible, no es socialmente justo y no responde al interés general. L’Alfàs necesita menos césped de uso restringido y más arbolado, más sombra y más espacios públicos para todos”, concluye Martínez.



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