Asociaciones y comerciantes organizan distintas acciones en Benidorm con motivo del Día Mundial de Tejer en Público

Este sábado, 13 de junio, se conmemora el Día Mundial de Tejer en Público, una iniciativa internacional que invita a las personas aficionadas al punto, el ganchillo y otras labores textiles a compartir su afición en espacios abiertos. La jornada tiene como objetivo “visibilizar estas artes tradicionales, fomentar el intercambio de conocimientos y convertir el tejido en una actividad social que une a personas de distintas edades y experiencias”, tal y como ha trasladado la concejal de Igualdad, Ángela Zaragozí, que ha explicado que, con motivo de esta celebración se han organizado diversas actividades abiertas al público en nuestra ciudad.

La primera de ellas tendrá lugar este viernes, día 12, entre las 17.30 y las 20.30 horas y está promovida por el establecimiento comercial La Furona, ubicado en la calle Tomás Ortuño, que se convertirá en un espacio de encuentro para disfrutar de esta afición en compañía.

Asimismo, el sábado 13 se celebrará un encuentro de tejedoras en la Plaza Sus Majestades los Reyes de España, donde las personas participantes podrán reunirse para tejer, compartir proyectos y mostrar diferentes técnicas artesanales.  Tendrá lugar de 10 a 13 horas y está organizado por las asociaciones locales de Bolilleras, Patchwork Benidorm y la de Manualidades Virgen del Sufragio, con la colaboración del Ayuntamiento.

Ángela Zaragozí ha invitado a todas las personas con esta afición o con ganas de aprender a tejer a acercarse y disfrutar de estas actividades. 

¿Retener talento y fidelizar talento significan lo mismo?

Uno de los malentendidos más extendidos en las empresas es creer retener talento y fidelizar talento significan lo mismo.

Nada más lejos. Retener talento es secuestrar la voluntad de los mejores empleados, chantajeándoles con promesas de ascenso y ampliando su paquete de beneficios sociales (dopamina). Fidelizar talento es cultivar relaciones de confianza en entornos donde quieran quedarse, no por miedo, sino porque se sienten valorados, escuchados y esenciales para el proyecto (serotonina).

Desafortunadamente, muchas organizaciones siguen diseñando estrategias de retención como si fueran sistemas de recompensa para impedir que la gente se marche. El problema es que la dopamina funciona rápido, pero dura poco. Los empleados que se quedan solo por incentivos están siempre a un clic de irse.

La fidelización es otra cosa. Requiere coherencia, liderazgo humano, conversaciones honestas y un entorno donde las personas puedan crecer sin chantajes emocionales ni presiones veladas. Cuando alguien quiere quedarse porque se siente cuidado y respetado, la relación es sostenible. Cuando se queda por miedo o por el incremento de salario, la relación es frágil.

En Humanizers Academy formamos líderes capaces de generar serotonina organizacional: confianza, pertenencia y sentido. Nuestro programa Human Leadership enseña a crear culturas donde los mejores no se retienen a la fuerza, sino que deciden quedarse por convicción.

Así que, si lideras el área de RRHH y quieres pasar de retener a fidelizar talento, te invito a visitar www.humanizersacademy.com y descubrir cómo podemos acompañarte en ese cambio.

El líder que pregunta fideliza el talento

𝗘𝗟 𝗟𝗜́𝗗𝗘𝗥 𝗤𝗨𝗘 𝗣𝗥𝗘𝗚𝗨𝗡𝗧𝗔 𝗙𝗜𝗗𝗘𝗟𝗜𝗭𝗔 𝗘𝗟 𝗧𝗔𝗟𝗘𝗡𝗧𝗢

Porque la gente no se va solo por el sueldo. Se va cuando siente que nadie la ve.

Hoy te propongo 6 preguntas. Preguntas sencillas. Sin trampa. Pero con un impacto que, si las haces bien y de forma consistente, cambia completamente el clima de un equipo.

¿Qué pasa exactamente cuando un líder empieza a hacer este tipo de preguntas?

  1. La gente se desbloquea. Cuando alguien puede decir «tengo dudas», «esto me cuesta» o «necesito apoyo»… sin miedo a parecer débil, la energía que antes gastaba en disimular la redirige a trabajar mejor. La seguridad psicológica no es un concepto bonito de manual: es productividad real.
  2. Los problemas aparecen antes de que exploten. «¿Hay algo que deba cambiar?» es una pregunta incómoda. Pocos líderes la hacen. Pero los que la hacen se enteran de los conflictos, las fricciones y los desgastes cuando aún se pueden gestionar. No cuando ya hay una baja, una renuncia o un equipo roto.
  3. El talento se queda. Cuando alguien siente que su líder genuinamente quiere saber qué le reta, qué necesita y qué iniciativa le gustaría liderar… deja de mirar ofertas de empleo. No porque no las haya. Sino porque no tiene motivos suficientes para buscarlas.
  4. El liderazgo escala. «¿Hay alguna iniciativa que te gustaría liderar?» no es solo una pregunta bonita. Es el primer paso para convertir a un colaborador en un referente interno. Y los líderes que hacen crecer a otros… construyen organizaciones que no dependen de una sola persona.
  5. Tú también mejoras como líder. Porque las respuestas que recibes te dan información que no encontrarás en ningún dashboard. Te dicen dónde estás fallando, qué necesita tu equipo y qué tipo de líder quieren que seas. Eso no tiene precio.

Y es que muchos líderes tienen miedo de lo que pueden escuchar.

Las organizaciones que están ganando la guerra por el talento no lo hacen solo con salarios competitivos o beneficios atractivos.

Lo hacen creando culturas donde las personas sienten que importan. Y eso empieza, casi siempre, por un líder que pregunta. Que escucha. Que actúa. 💬

Si tienes un equipo a cargo, te lanzo este reto:

Esta semana, agenda una conversación de 20 minutos con cada persona. Solo para preguntar cómo está, qué necesita y qué le gustaría liderar.
Y observa qué cambia.

¿Haces este tipo de conversaciones con tu equipo de forma regular? ¿O son más la excepción que la norma?