Reflexiones de Jorge Inda

Hace unos años me di cuenta de algo que me dio vergüenza admitir. Había conseguido muchas de las cosas que soñaba. Y aun así no era feliz. Tenía trabajo. Tenía ingresos. Tenía reconocimiento. Y cada vez que alguien me decía: «Qué bien te va.» Sentía algo extraño. Porque por dentro sabía una verdad que nadie veía. No quería esa vida. Lo más doloroso no era sentirme vacío. Lo más doloroso era que estaba empezando a acostumbrarme. Y cuando te acostumbrás a una vida que no amás, empieza el verdadero peligro. Porque dejás de cuestionarte. Dejás de soñar. Dejás de escucharte. Hasta que un día terminás viviendo una vida que tiene sentido para todos… menos para vos. Años después entendí algo. Las personas no compran productos. Compran permiso. Permiso para cambiar. Permiso para volver a empezar. Permiso para dejar de actuar un personaje que ya no quieren interpretar. Por eso cuando alguien lee un libro, asiste a una conferencia o inicia un proceso de transformación, no está comprando contenido. Está comprando coraje. El coraje de reconocer que ya no quiere seguir viviendo igual. Y tal vez por eso esta publicación llegó hasta vos. Porque hay una pregunta que no me deja en paz desde hace años. Y hoy te la regalo. Si nadie te juzgara… Si nadie opinara… Si nadie se enojara… ¿Seguirías viviendo exactamente la vida que estás viviendo hoy?

Deja un comentario