No busques tu propósito

NO BUSQUES TU PROPÓSITO

Convertite en la persona capaz de vivirlo.

La imagen habla de propósito.

Yo creo que el verdadero problema es otro.

Porque después de años acompañando procesos de reinvención descubrí algo:

La mayoría de las personas no tiene un problema de propósito.

Tiene un problema de identidad.

Quieren resultados nuevos.

Con hábitos viejos.

Quieren una vida diferente.

Pensando igual.

Quieren más libertad.

Sin abandonar aquello que los encierra.

Y eso no funciona.

Porque la vida que querés no responde a lo que deseás.

Responde a quien sos.

Por eso alguien puede leer cien libros sobre propósito y seguir perdido.

Y otra persona puede encontrarlo en medio de la incertidumbre.

La diferencia no es la información.

La diferencia es la transformación.

Cuando renuncié a mi carrera corporativa no encontré mi propósito.

Todavía no sabía exactamente hacia dónde iba.

Lo que encontré fue algo mucho más valioso.

La decisión de dejar de ser quien había sido hasta ese momento.

Y ahí entendí algo que cambiaría mi vida para siempre:

No creás una nueva vida.

Primero creás una nueva identidad.

Y después esa identidad crea una nueva vida.

Eso es recursivo.

Porque el resultado que buscás afuera es consecuencia de algo que primero ocurre adentro.

La libertad aparece adentro.

La confianza aparece adentro.

La abundancia aparece adentro.

La reinvención aparece adentro.

Y recién después se manifiesta afuera.

Por eso no te preguntes cuál es tu propósito.

Preguntate algo más incómodo.

¿Quién tendrías que ser para vivir la vida que decís que querés?

Porque quizás tu propósito no está perdido.

Quizás está esperando que te conviertas en la persona capaz de sostenerlo.

Jorge Inda