El PSPV denuncia que la Diputación de Alicante obliga a los pueblos pequeños a ejecutar en apenas tres meses actividades que deberían desarrollarse durante todo el año

Ismael Vidal: «La realidad es clara: nueve meses esperando y tres meses corriendo»

El Grupo Socialista de la Diputación ha denunciado la grave falta de planificación en la gestión de las subvenciones destinadas a los municipios en riesgo de despoblación, una situación que vuelve a repetirse un año más y que está obligando a numerosos ayuntamientos a concentrar en apenas tres meses actividades y proyectos que deberían desarrollarse de forma estable a lo largo de todo el ejercicio.

A día de hoy, la Diputación de Alicante mantiene pendientes de resolución nueve líneas de ayudas cuyo plazo de ejecución finaliza en septiembre y otras doce convocatorias que concluyen en octubre. Esto significa que decenas de municipios todavía desconocen si recibirán financiación, pero saben que, si finalmente resulta concedida, apenas dispondrán de dos o tres meses para contratar servicios, organizar actividades y ejecutar los proyectos subvencionados.

El diputado socialista Ismael Vidal ha criticado que esta situación se haya convertido en una práctica habitual de la institución provincial, «la Diputación obliga a ejecutar en 90 días lo que debería trabajarse durante todo el año. Los ayuntamientos pasan meses esperando una resolución y, cuando llega, tienen que poner en marcha toda la actividad a contrarreloj. La realidad es clara: nueve meses esperando y tres meses corriendo».

Desde el PSPV señalan que esta dinámica provoca que actividades dirigidas a la juventud, las personas mayores, la cultura, el turismo, el comercio local, el deporte o la dinamización económica acaben concentrándose entre finales de junio y septiembre, dejando gran parte del año sin actividad financiada.

«No tiene sentido hablar de revitalizar el interior de la provincia mientras las ayudas llegan cuando ya casi no queda tiempo para ejecutarlas. Sin planificación no hay futuro para el interior de Alicante», ha afirmado Vidal.

Los socialistas advierten además de que las consecuencias trascienden el ámbito municipal y afectan directamente al tejido económico de las comarcas de interior. Autónomos, empresas, asociaciones, artistas, monitores, técnicos y proveedores locales dependen en buena medida de estas contrataciones públicas para mantener actividad económica durante todo el año.

Cuando las subvenciones se resuelven de forma simultánea, todos los municipios se ven obligados a contratar los mismos servicios en las mismas fechas, generando un auténtico cuello de botella que dificulta la disponibilidad de profesionales y encarece la organización de actividades.

«No hay empresa que pueda sobrevivir trabajando únicamente en julio, agosto y septiembre. Este modelo perjudica a quienes generan empleo y actividad económica en nuestros pueblos y dificulta que puedan mantener proyectos estables durante todo el año», ha señalado el diputado socialista.

Para el Grupo Socialista, esta forma de gestionar las ayudas contradice los objetivos de lucha contra la despoblación que la propia Diputación proclama.

«La Diputación no está planificando el territorio; lo está improvisando. Hablar de fijar población mientras se concentra toda la actividad subvencionada en un trimestre del año es una contradicción evidente. Los pueblos necesitan estabilidad, previsión y recursos que lleguen a tiempo, no subvenciones que obligan a correr».

Desde el PSPV exigen al equipo de gobierno provincial que agilice la tramitación de las convocatorias y adapte los calendarios a la realidad de los pequeños municipios para que puedan desarrollar proyectos sostenidos en el tiempo.

Deja un comentario