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Love my city

Manolo Mora.- Los sábados son buenos días para reflexiones y escribir artículos de opinión que hagan pensar, como esta frase, que bien podría servir como lema para alguna campaña turística. No hace falta gastarse millonadas a través de la Fundación Turismo de Benidorm o buscar subvenciones siempre llorando como hace la patronal hotelera a través de HOSBEC.

Foto de Toni Fuster: «El último atardecer de invierno en la Playa de Poniente»

«Love my city», además de ser una bonita frase, reitero, serviría como buen lema para hacer una gran campaña turística. Captar más turistas, pero con calidad, porque Benidorm se lo merece y tenemos un clima y unas playas que no hay en ningún lugar de España. Benidorm es el principal destino turístico del país, a pesar de muchos medios de información y muchas campañas de desprestigio, sin ser todavía reconocido como municipio turístico -aunque eso se lo debemos a nuestros políticos; Benidorm se merece mucho más.

Playa de Levante a rebosar de gente en la mañana del sábado 26 de marzo

Por eso, aprovechando que hoy es el último día horario del invierno, y en una Semana Santa, de las mejores que se recuerdan en los últimos años, a las pruebas me remito; las calles de Benidorm están llenas de gente, y de gente gastando, lo que pasa no todo el mundo puede gastar y en todos sitios a la vez -como querría más de uno.

¿Qué miedo tenemos que tener a no ser miembros de esta Europa?

Joan Francesc Peris (Portavoz de Los Verdes).- Me ha venido a la cabeza esta pregunta retórica, por supuesto, en el momento de saber que los 28 -todos los estados miembros de la Unión Europea-, han acordado la expulsión de todos los migrantes y refugiados llegados a las costas griegas. Todos, sin distinción, han votado una decisión injusta, vergonzosa y vergonzante, inhumana y que es un paso más, quizás definitivo, en la muerte del mito de la Europa de la democracia, de los derechos humanos, de la sostenibilidad medioambiental, del bienestar y de la calidad de vida.

LOS VERDES-24

Parecía que la Europa rica y poderosa, después de años y años de colonialismo y explotación del mundo para su interés, podía constituirse como referente democrático y protector de los derechos humanos y de solidaridad para la gente que huye desesperadamente de las guerras donde se mezcla el fanatismo religioso, los intereses estratégicos, el gran negocio de las armas y la lucha por el controles de los recursos petrolíferos. Parecía que una pequeña parte de lo que Europa ha obtenido de los años y años de imperialismo y colonialismo podría gastarse en acoger a los refugiados.

Pero no. La Unión Europea es un club de políticos de muy poca altura ética al servicio del sistema de dominación del mundo donde manda un pequeño puñado de ricos. Porque ¿cómo pueden votar lo mismo, en un asunto tan importante y vital como este, los representantes de la Grecia deTsipras que los del España en funciones de Rajoy? Si, en un tema como este de la expulsión de todos los refugiados, no hay diferencia entre la izquierda y la derecha es que no queda izquierda alternativa y, por lo tanto, real en la Unión Europea. ¿Dónde está la “liberté, égalité, fraternité” de la Francia de Hollande? ¿Dónde una posición diferenciada de la izquierda que, ahora, gobierna en Portugal? Está claro que voten a favor Merkel, Cameron, los neoconservadores centroeuropeos, los polacos, los húngaros… Y, bajo la capa del ascenso del fascismo sociológico y también político en Europa, la izquierda oficial se acobarda y se pliega y acaba aceptando decisiones totalmente contrarias a la histórica lucha por la emancipación y por las libertades.

Es cómo si derrotada totalmente la utopía comunista en los países de la Europa occidental, donde los partidos comunistas democráticos habían llegado a tener una gran influencia sobre todo en los países mediterráneos y ahora son prácticamente residuales, una vez los trabajadores occidentales han visto lo que realmente era el sistema soviético, la Unión Europea ya puede mostrar realmente su cara e ideología real: la de la Europa imperialista que utiliza su dominio de la tecnología para dominar al resto del mundo y, además, mantener a sus trabajadores en condiciones precarias. Ya hemos visto como la crisis económica internacional ha sido aprovechada para recortar derechos sociales y laborales entoda la Unión Europea y concentrar los capitales en las grandes multinacionales. Justamente, el único país europeo que ha hecho una salida de la crisis diferente y exitosa para la gente ha sido Islandia, que no pertenece a la Unión Europea. No, la mítica Europa del bienestar ya no existe, porque ya no tiene ideológicamente un enemigo inmediato y cercano. Ahora, los bancos y financieros pueden apretar todavía más y más pues no hay donde compararse, ni donde inventar un paraíso obrero mejor que nunca existió. Caído el muro hacia los dos lados, se impone la ley de la selva del capitalismo más salvaje donde los políticos están para servir a los financieros y la banca y son esos a los que se les apoya, se les ayuda, se les promociona o se les perdona. Y, en esa ley de la selva tan insolidaria, no es de extrañar que aparezcan brotes importantes de neofascismo. No olvidamos que el fascismo de Hitler surgió de los pensamientos conservadores, como un instrumento del imperialismo del complejo industrial alemán, pero se alimentó de una población parada y totalmente decepcionada de la política de la izquierda oficial.

Ahora, los 28 de la Unión Europea han decidido expulsar a los migrantes y refugiados llegados a las costas griegas. Todos han votado lo mismo. Todos se han puesto junto a la insolidaridad y la xenofobia. Ha ganado la extrema derecha con esta decisión: el cerebro del reptil se ha impuesto. Malos tiempos para todos y todas se anuncian. ¿A no ser miembros de esta Unión Europea es el peligro que corren los catalanes o los vascos si se declaran independientes? Pues va a ser que, quizás, el espejo a mirarse sea Islandia y no Bruselas.

De Portugal, em quede amb el fado

Resposta a Joan Ribó, expert taurí

Per Toni Roderic, President d‘Els Verds

TOROS A LA PORTUGUESA-18

El que alguns mitjans han qualificat com “històrica manifestació” a favor dels bous a València del passat 13 de març, potser, perquè ningú esperava que el desprestigiat i àmpliament rebutjat món dels toros fos capaç de reunir 10.000 protaurins -segons el Delegat del Govern del PP que no crec que hi haja rebaixat la xifra a la vista de personatges tan populars com Camps o Bonig que van participar en la mateixa i que no van necessitar cap dels autobusos gratuïts que es van habilitar, tot siga dit-, ha reobert un debat -mai tancat- el principal protagonista del qual ha estat Joan Ribó, alcalde de València i membre destacat de la coalicióCompromís, amb la seua proposta de reconvertir la “festa nacional espanyola” en alguna cosa més light com són -sempre segons l’alcalde- els bous a la portuguesa per “avançar en el respecte” i contra el maltractament.

Ximo Puig, president de la Generalitat valenciana, per contra, amb la seua frase “No sóc un expert taurí“, si bé reconeixia “l’experiència” de l’alcalde de València, eludia entrar en un debat -més sap el dimoni per vell que per dimoni – del que podia eixir escaldat amb antecedents -el PSOE no manca d’experts- com el de passar la tauromàquia i activitats taurines d’Interior a Cultura quan Rubalcaba o González-Sinde -ministres de l’Interior i de Cultura respectivament- van acordar, al juliol de 2011 , una “incardinació més correcta” -canvi estètic segons els protaurins- o com quan, al juliol de 2015, el seu Consell -les competències del sector estan transferides a les comunitats autònomes- ens sorprenia amb què només autoritzaria “bous al carrer” en els municipis que acreditaren “tradició“.

Com Puig, Ribó, també, és diable vell -tota norma té el seu excepció- encara que sembla que s’ha deixat portar pel que espere que no es convertixca en una moda a la “nova” política: reivindicar toros a la portuguesa. No fa molt, amb motiu de la seva Fira, Podemos Olivenza argumentava que “La societat exigeix que no es torturi fins a la mort els animals en un espectacle públic. (…) És el modern i allò esperable d’un país civilitzat. Com ho és, sense anar més lluny, a la veïna Portugal“.

Defender la belleza

CARTA DE PABLO IGLESIAS A LOS CÍRCULOS Y MILITANCIA DE PODEMOS

Defender la belleza. Carta de Pablo Iglesias a los círculos y a la militancia de Podemos

Nacimos para cambiar el curso de la historia social y política de nuestro país, para devolver la dignidad a nuestro pueblo, para tomar la palabra y, le pese a quien le pese, hemos dado enormes pasos. Ahora nos toca seguir trabajando para formar un Gobierno con un programa progresista; un Gobierno «a la valenciana» que empuje la nueva transición que vive nuestro país en la dirección de la justicia social.

El mismo día en que presentamos nuestra oferta de Gobierno al PSOE, Rajoy dio un paso atrás y anunció que declinaba la propuesta del jefe del Estado para intentar la investidura. Sencillamente, Rajoy no creía que el PSOE se atrevería a gobernar con nosotros. Y, de momento, parece que los hechos le están dando la razón.

Todas y todos conocéis lo que ha ocurrido desde entonces. Con nuestra propuesta encima de la mesa, con una negociación a cuatro abierta, el PSOE de Sánchez prefirió pactar con Ciudadanos renunciando así a la mayoría de propuestas progresistas de su programa. Lo dijimos en la sesión de investidura: ese pacto hace imposible revertir las políticas que han castigado a las gentes de nuestro país y consolida el retroceso de los derechos y garantías sociales conquistados por nuestro pueblo. Desde la tribuna del Congreso dijimos que ese pacto sigue defendiendo el sometimiento al Pacto de Estabilidad y Crecimiento de la UE (ese que tantas veces han incumplido Francia y Alemania) que ataca el Estado de bienestar y pretende mantenernos en una senda suicida de reducción del déficit. Dijimos que no revierte el recorte de 18.000 millones de euros en educación y en sanidad, ni acaba con el copago sanitario, ni afronta la necesaria derogación de la LOMCE. Dijimos que no se plantea prohibir los desalojos forzosos sin alternativa habitacional y que permite que cientos de miles de familias sigan esclavizadas con deudas impagables después de perder su vivienda. Dijimos que en materia de empleo, el pacto continúa la senda del abaratamiento del despido y mantiene la reducción en las indemnizaciones por despido de la reforma laboral de 2012 (esa que, en campaña, el PSOE dijo querer derogar). Dijimos que se mantiene la ampliación de las causas del despido objetivo, la supresión de la autorización administrativa previa para las regulaciones de empleo, las facilidades para descolgarse unilateralmente de los convenios, así como la eliminación del control sobre las horas extraordinarias en los contratos a tiempo parcial. Dijimos que con ese pacto, el fraude en la contratación y la precariedad seguirán siendo una realidad. Y dijimos que estamos dispuestos a negociar, pero sobre la base de reconocer que hay que derogar las dos últimas reformas laborales y defender el empleo de calidad. Dijimos que en materia fiscal el pacto mantiene la reforma fiscal aprobada por el PP en 2015. Y dijimos que seguimos tendiendo la mano, pero partiendo de que España necesita una reforma fiscal que garantice la solidaridad de las rentas más altas y que asegure ingresos suficientes. Dijimos que en materia de pensiones el pacto no toca la reforma del PP en 2013, definida entonces (y con razón) por el PSOE como «injusta», por empobrecer a los pensionistas. Dijimos también en esa tribuna que el pacto no afronta una de las mayores amenazas a los derechos sociales, ambientales y a la soberanía: el TTIP. Y dijimos que seguimos tendiendo la mano, pero partiendo de que el Gobierno que necesita nuestro país debe defender la idea de una Europa social y soberana que frene el excesivo empoderamiento de los poderes financieros. Dijimos que en materia de asilo y refugio, el pacto se aleja de las que deberían ser las medidas imprescindibles para proteger los derechos sociales. Dijimos estar dispuestos a tender la mano y a discutir de todo, pero afirmando que un Gobierno decente debe defender que las víctimas de la guerra y la pobreza (en las que Europa tiene sus responsabilidades) puedan solicitar asilo diplomático en embajadas y consulados de terceros países. Dijimos también que en la Frontera Sur hay que poner fin a las devoluciones en caliente y eliminar las concertinas. Dijimos que en política energética el pacto no se plantea acabar con los llamados «beneficios caídos del cielo» de las eléctricas y las nucleares y que no aborda el sistema de fijación de precios. Dijimos que tendemos la mano, pero dejando claro que el futuro Gobierno debe acabar con las sobrerretribuciones que recibe el oligopolio eléctrico y que condenan a miles de españoles a no poder afrontar la factura de la luz y a nuestras empresas a competir en desventaja en el mercado único.

Dijimos al candidato Sánchez que nosotros habíamos llegado al Parlamento defendiendo la dignidad de nuestro país y la memoria de la crisis. Le recordamos que nosotros pedimos a nuestro pueblo que no olvidara, que no se olvidara de los desahucios, de la corrupción, de la privatización de la sanidad, del 135 y de las reformas laborales.

Hoy me enorgullece, como secretario general de Podemos, que estemos demostrando que nosotros ni olvidamos ni traicionamos a la gente ni a los movimientos populares que politizaron el sufrimiento de nuestra patria.

El rechazo al pacto PSOE-C’s fue unánime entre todas las fuerzas políticas llamadas a formar parte, junto al PSOE, del Gobierno que defendemos. También fue rechazado por los grupos vascos y catalanes. Solo la diputada de la conservadora Coalición Canaria apoyó un pacto que finalmente obtuvo apenas 131 apoyos; lejos de los 161 que, a priori, obtendría un Gobierno de progreso.

Tras el fracaso de la investidura ha quedado demostrado que el pacto PSOE-C’s solo es viable si se suma el PP, y se han vuelto a plantear los tres escenarios que señalamos tras el 20D: la gran coalición (con diferentes fórmulas y candidatos posibles, pero gran coalición al fin y al cabo); el Gobierno «a la valenciana»; o la repetición de elecciones. El primer escenario es el preferido por los sectores oligárquicos y sería una desgracia para España, pero, de concretarse, tendría un efecto obvio: nos convertiríamos en la principal oposición. El segundo escenario es el que más temen los sectores oligárquicos pero, de momento, han logrado que el PSOE renuncie a él. En el tercero (la repetición de elecciones), la preocupación para esos sectores sería que mejorásemos los resultados electorales del 20 de diciembre.

El objetivo de esos sectores oligárquicos es evidente: acabar con Podemos, desgastarnos al atacar aquello que nos diferencia del resto de actores: la unidad y la belleza de nuestro proyecto político.

Durante estos dos años se han utilizado muchos medios para atacarnos. En la historia reciente de España, jamás una fuerza política recibió tantos ataques; hasta el punto de que han hecho de la mentira y la difamación el dispositivo más frecuente para intentar hacernos daño. Y sin embargo la gente nos empujó y la belleza de David resistiendo a Goliat se abrió paso en forma de remontada.

«Nos van a dar pero bien» se escuchó decir a los presentadores de un informativo poco antes de presentar la última «noticia bomba» para intentar desprestigiarnos. Financiación de gobiernos extranjeros, becas black, decenas de querellas que ocupan portadas en los medios pero que cuando se archivan apenas merecen atención. Todo vale en una guerra de desgaste para instalar el relato de que Podemos y sus dirigentes son, al fin y al cabo, como los demás.

La tantas veces proclamada división interna de Podemos ha sido agitada con frecuencia en los últimos tiempos en direcciones diferentes. Cualquier debate, real o inventado, se presentaba como una ruptura letal que trataba de alejarnos de nuestros objetivos para ponernos a discutir de nosotros mismos.

Durante los últimos días, sin embargo, intentan instalar un nuevo relato para debilitarnos, según el cual existiría un Podemos «dócil» dispuesto a rendirse y a facilitar la investidura de un Gobierno PSOE-C’s frente un Podemos «radical».

En un momento histórico crucial para el futuro de nuestro país, ponen de nuevo a prueba nuestra madurez y tratan de sembrar cizaña. Por eso es crucial que todos y todas estemos a la altura y no hagamos el juego a nuestros adversarios. Las dimisiones en Madrid se produjeron en el peor momento posible y han puesto en bandeja el relato que interesa a los defensores del statu quo. No debemos volver a cometer errores como este y deberán asumirse las responsabilidades.

En Podemos no hay ni deberá haber corrientes ni facciones que compitan por el control de los aparatos y los recursos; pues eso nos convertiría en aquello que hemos combatido siempre: un partido más. Debemos seguir siendo una marea de voces plurales, donde se discute y debate de todo, pero sabiendo que la organización y sus órganos son instrumentos para cambiar las cosas, no campos de batalla.

No hace falta leer a Weber y Michels para saber que toda organización padece, por definición, vicios y tendencias inevitables, pero debemos seguir demostrando que la unidad de nuestro proyecto y el compañerismo están siempre por encima de las lógicas que pudren los partidos y el alma de sus dirigentes.

Rafael Mayoral afirmó una vez que a nosotros nos brillan los ojos cuando hablamos de ciertas cosas. Nuestros adversarios no soportan esa belleza. No soportan que nos emocionemos. No soportan que la mujer que —a punto de romper en llanto— llamó criminales a los banqueros en el Parlamento sea hoy la alcaldesa de Barcelona. No soportan que nuestras sonrisas, nuestros besos y nuestros abrazos sean de verdad. No soportan verme fundido en un abrazo con Juan Carlos Monedero, porque no pueden entender que nosotros tomamos decisiones políticas (duras a veces) sin traicionarnos. No entienden que el hecho de que Echenique y yo defendiéramos posiciones diferentes en varios procesos nos haya hecho admirarnos y respetarnos más al tiempo que consolidábamos una lealtad de la que nos enorgullecemos. No lo entienden y no lo soportan. Esa es la gran diferencia de Podemos, nuestro brillo; exactamente lo que no podemos permitirnos perder.

Hace unos días, charlaba por teléfono con un militante del Partido Socialista, un hombre honesto al que admiro. Conversábamos sobre los posibles escenarios de una eventual repetición de elecciones. Yo le decía que quizá la presión de la que somos objeto nos podría hacer retroceder si se repiten elecciones. Me contestó: «Por muchos palos que os den, yo creo que nos superáis seguro. ¿Sabes por qué? Porque vuestra gente tiene las pilas cargadas de ilusión y la nuestra ya no». No perdamos esa pasión. No perdamos ese brillo.

Sería un cínico si dijera que la pasión política y el compromiso sincero son un patrimonio exclusivamente nuestro. Lo he visto en otras formaciones políticas de ideologías muy dispares. Admiro la integridad y el ejemplo de muchos hombres y de muchas mujeres de otras formaciones políticas. Pero creo no mentir si digo que ninguna formación cuenta hoy con el tesoro con el que cuenta Podemos: la ilusión por la belleza de lo que estamos construyendo. Defendamos esa belleza por encima de todo.

Pienso que nunca hemos sido demasiado ingenuos. Siempre supimos que hacer política es conocer y saber manejar las técnicas que le son propias. Hacer política es asimismo adoptar decisiones y, del mismo modo que un gobernante debe tomar decisiones difíciles, a veces un secretario general también debe hacerlo. Pero la técnica política pierde su sentido si se mitifica como objeto autónomo de los principios que la inspiran. Gramsci leía a Maquiavelo y reconocía la grandeza del florentino, sabía que el príncipe en el siglo XX no era tanto un gobernante como el partido, pero el partido nunca es un fin. El partido no es solo una máquina para desafiar la hegemonía del adversario, para acceder y ejercer el poder, sino que es también el instrumento puesto al servicio de la dignidad de la gente. Ese alemán que estudió el capital no solamente enseñó algunas claves científicas del funcionamiento de la economía. Si algo enseñó aquel barbudo de mente genial es que, si de las cuentas que uno hace en la pizarra brota la sangre, las ciencias deben ponerse a trabajar para cerrar esas heridas. Para eso hacemos política y para eso nos instruimos con el fin de hacerla con más eficacia.

No olvidemos lo que nos ha traído hasta aquí. No fue La Tuerka como campo de entrenamiento en la comunicación, no fue el estudio, ni la habilidad comunicativa, ni la estrategia, ni siquiera el trabajo de los primeros compañeros y de los que se incorporaron después para construir Podemos, ni siquiera la organización de la gente en los círculos, ni los centenares de cargos públicos que trabajan por este proyecto… Todo eso es determinante, pero lo fundamental era el ingrediente que lo movía: la pasión, la ilusión y la lealtad entre compañeros.

Un viejo dirigente de la izquierda me dijo una vez: «Cuando se os ve a los dirigentes en el escenario se nota que os queréis. El cuerpo no miente. A nosotros ya no nos pasa». Defendamos esa belleza que nos es propia.

Hoy nuestros adversarios nos ponen a prueba al afirmar que hay dos Podemos: uno domesticado y otro radical. No se lo pongamos fácil y respondamos con la belleza y la dignidad que nos es propia.

Los abrigos en los escaños (el primer día desconocíamos que había un lugar fuera del hemiciclo para dejarlos), el beso y el abrazo emocionado a Xavier Domènech cuando le escuché acabar su intervención con los versos de Els Segadors, las promesas de las diputadas y los diputados que no pudieron acallar los abucheos de los viejos partidos (no podían entender que, para nosotros, prometer críticamente la Constitución no era un trámite sino un homenaje a la gente), las verdades a la cara desde la tribuna parlamentaria… Todo eso nos hace dignos.

No perdamos esa belleza. Pues esa belleza, nuestro brillo en los ojos, es la fuerza de Podemos, y está por encima de la habilidad y la capacidad de cálculo de cualquiera de nosotros.

No quiero acabar esta carta con un saludo, sino diciéndoos que os quiero.

Pablo Iglesias (Secretario general de Podemos pero, ante todo, vuestro compañero)

¿Dónde está la promoción turística de Benidorm?

Rodrigo Quesada.- Menos de cinco días restan para el arranque de la Semana Santa y, parece ser que en Benidorm nos pilla casi el toro por los cuernos. Como siempre, vamos. No sé qué sería de nuestra ciudad si el día de mañana el preciado clima que ostentamos, se fuese al garete. Pero al tema, pongámonos en situación.

Mientras otras localidades de la comarca y alrededores consiguen poner en valor lo suyo, aquí estamos a la espera de que los turistas nos caigan del cielo. No me malinterpreten, pero mientras La Nucía llena el Pabellón Camilo Cano con más de once mil asistentes en su III Día Internacional de La Nucía, nosotros somos noticia por un farragoso incendio en la lavandería de un hotel. Y no es por hacer leña del árbol caído, pero es que parece mentira que algunos usen este tipo de infortunios para promocionar la ciudad.

Está claro que son maneras distintas de hacer las cosas. Si con anterioridad La Nucía ha sido un ejemplo, ahora paso por la localidad de L´Alfàs que, hará escasos días contaban con Verónica Forqué en la décimo cuarta Mostra de Teatre, con un éxito total y alrededor de tres mil personas que disfrutaron de este acto cultural. Y bueno, aquí en nuestro preciado Benidorm, además de seguir en la misma tónica de siempre con nuestro Palacio de Cultura, en vez de exigir de una vez por todas la finalización de esta obra faraónica, se les ocurre a nuestros políticos firmar un convenio con los Cines Colci para realizar no se sabe muy bien el qué en sus salas.

La verdad es que cuando dicen que Benidorm es diferente, razón no les falta. Después tenemos a la Fundación Turismo Benidorm dando bandazos por ferias de cualquier tipo a cada cual más irrisoria que la anterior, intentando demostrar en vano que se hace algo, pero no es nada más que otro de tantos brindis al sol.

Menos mal que la promoción de Benidorm a través de las redes sociales gracias a su Skyline, no nos lo quita nadie.

La formación continua es clave, pero no así

Tirso Maldonado.- No me digas que te has apuntado a un master online? o incluso a un postgrado en la mejor escuela de negocio que tienes alrededor? El modelo de enseñanza es, desde mi punto de vista, tan obsoleto como hablar hoy de la forma de trabajar de las empresas en la revolución industrial. Desde entonces, la educación, y más aún, la formación continua, debería haber evolucionado muchísimo, pero no ha sido así.

No entremos a debatir si la mejor forma de aprender es online, en presencial o en cuál es la mejor escuela de negocio o los profesores de más prestigio. Lo que debemos hacer es romper con lo existente y cambiar el método de cómo transferir conocimiento y aprender a optimizar su aplicabilidad en tiempo récord.

La clave es apostar por el eLearning Dynamic Packaging, los cursos “blended” y la “flipped classroom”. Precisamente características clave del diseño instruccional que llevamos diseñando desde 2007 con el nombre de Social Learn. Una forma diferente de aprender que combina de forma equilibrada y personalizada cada uno de estos elementos según la situación y objetivos.

¿Por qué apuntarse a un master de negocio online de 150 horas cuando sólo vamos a poder aprovechar 50 horas? Si es que para montar una central de reservas online, no vamos a necesitar las 40 horas dedicadas a la logística y la optimización del servicio de entrega. Y si pagamos en el propio establecimiento, no creo que debamos dedicarle una semana de nuestro tiempo a los medios de pago disponibles para el negocio online. No tiene sentido que una escuela de negocio prepare un programa “general” pensando que todos necesitamos lo mismo por igual. ¿Por qué no lo hacemos al revés? Dime de qué va tu negocio, qué objetivos tienes y yo te diseñaré el programa formativo a medida… a eso lo hemos denominado “eLearning Dynamic Packaging”. ¿Utópico? No! Muy real y ya puesto en marcha en clientes de la envergadura del Patronato de Turismo de Lleida, por ejemplo. No tenemos tiempo para embarcarnos en programas formativos infinitos y poco especializados. El alumno quiere aprender algo hoy para ponerlo en marcha mañana en su negocio.

¿Y esto de los cursos “blended”? Pues decidamos qué puede darse en sesiones presenciales, cómo damos el seguimiento a los alumnos, y en qué proporción lo ofrecemos online? Y si es online, cómo lo haremos, en directo o en diferido (videocursos)? Pues todo dependerá de la materia, audiencia, tiempo, objetivos… no podremos generalizar, y cada programa tendrá que diseñarse a medida. En nuestro caso intentamos utilizar esta fórmula “blended” para optimizar la asimilación y aplicabilidad de conocimientos. Todo es bueno de forma independiente, pero aún mejor si lo combinamos de forma adecuada.

Y ya por último, incorpora en la fórmula la “flipped classroom” o clase a la inversa. ¿Qué te parece si antes de asistir a una jornada sobre “Modelos de negocio con Business Model Canvas” exigimos a la audiencia que visionen 2-3 horas de los fundamentos teóricos? Así el nivel de la audiencia se equilibra algo mejor y aprovechamos más el tiempo cuando estemos asistiendo a la jornada presencial con el experto que lo imparte. Porque el tipo que te viene a dar la clase es un experto en lo suyo, pero no vas a poder aprovechar suficiente el tiempo si en la audiencia desconocen la materia de la que va a hablar. Por eso llevo mucho tiempo diciendo que las jornadas formativas de “aquí te cojo aquí te mato” no forman a nadie, con suerte “sensibilizas” a la audiencia, pero de sensibilizar a formar, nos separan unos cuantos años luz.

La nueva era en la formación tiene un nombre propio, y ese es… Witcamp! Jajaja cachondeo aparcado! Pero sí que es cierto que la formación y los métodos de enseñanza todavía tienen que evolucionar mucho para que podamos sacarle suficiente provecho a los millones de horas de formación que se imparten en nuestro país y en el resto del mundo terrícola! 🙂

Formas, modos y modales… Democracia, educación

En el pasado pleno del 25 de febrero, el PP de La Nucía presentó, como punto de urgencia, esta misma moción contra la corrupción como una moción particular de ellos, a pesar de ser una moción de la Federación Valenciana de Municipios y Provincias. En lugar de consensuarla y presentarla con todos los demás grupos, la presentaron como propia invistiéndose ellos mismos como adalides contra la corrupción.


La foto es la muestra de que hay otra forma de hacer las cosas.

Hay otros modos y sobre todo, otros modales.

Malestar en la oposición del Ayuntamiento de La Nucía por la Gala del Fútbol provincial celebrada ayer

Ayer se celebraba la Gala del Fútbol Provincial en el Pabellón Camilo Cano, convirtiéndose en una auténtica Convención del Partido Popular. El mismo que presume de tener controlado un pueblo llevado por un personajillo que hace y deshace a su manera, igual que el invitado estrella de ayer, Angel María Villar.

Aunque se ha dado mucho bombo a esta noticia, a nuestro periódico tampoco se le ha hecho llegar ninguna información al respecto. No es de mal servidos ser agradecido, pero CALVARI es un periódico digital al servicio del ciudadano, no de los partidos. Y no vamos a consentir en ningún momento que se ninguneé ni que se nos exija ninguna línea editorial marcada por nadie.

 

Todos íbamos en ese tren

Hoy se conmemora el 11M, un día trágico para la historia de nuestro país, porque hace 12 años, sucedió uno de los atentados más terroríficos que han ocurrido en España, como el de esa mañana del 11 de Marzo en Madrid, perpetuado por el terrorismo islamista de Al-Qaeda, y no, la Banda Terrorista Armada, como quiso dejar patente el Gobierno de entonces, presidido por Jose María Aznar.

Hoy las 4 principales asociaciones de víctimas contra el terrorismo estaban unidas, para callar la leyenda de que tenían sus diferencias. Con diferentes actos a lo largo de la ciudad y sírvase también de promoción post-electoral tras el fracasado intento de investidura de Pedro Sánchez, tanto en la Puerta del Sol de Madrid como en el Parque de El Retiro, se han celebrado sendos actos instituciones que sirva para conmemorar tal día.

Todos íbamos en ese tren. Esas maletas explosivas que se cargaron casi 200 personas nos dolió a todos los españoles, como si fuéramos dentro.

El Consejo Vecinal y John Sholto Douglas

Fernando Montes.- Leyendo el título diríase que el Consejo Vecinal tiene un nuevo miembro, natural de la otrora “Pérfida Albión”, pues no; quizá el nombre no les diga nada, pero si les digo que fue el 9º marqués de Queensberry a alguno de los lectores quizá le empiece a sonar de algo y seguramente a la mayoría les suene si les digo que fue el creador de las “Reglas del marqués de Queensberry” del boxeo moderno, a que ahora si les suena.

¿Y que tiene que ver este Lord con el Consejo Vecinal? Pues…¡Nada! Entonces el Consejo Vecinal ¿Tiene algo que ver con el boxeo? Pues si, aunque les parezca extraño, si, algo tiene que ver con el boxeo y lo voy a tratar de explicar. Pero más que con un combate entre púgiles siguiendo las “civilizadas reglas” dictadas por el susodicho, seria mas acertado situarnos en un gimnasio de los reflejados en las películas americanas en blanco y negro de los años 40 y 50, cierren los ojos e imagínenselo; entrenadores gritando a los púgiles sudorosos por tan duro entrenamiento, todo bajo la escrutadora mirada de los managers y promotores, mafiosos vestidos con trajes de seda, sombreros y con puros humeantes tras los que se esconden miradas codiciosas, pues para ellos no es deporte, es negocio, en la mayoría de los casos, negocio sucio.

Ya pueden abrir los ojos, ¿Han reconocido al Consejo Vecinal en esa escena? ¿No? Fíjense bien, en un rincón, al final del gimnasio, esos boxeadores golpeando el saco y el punching ball, ahí esta el Consejo Vecinal, pero no son los boxeadores, no mi ingenuo lector, el Consejo Vecinal son el saco y el punching ball. Que no tengo el Presupuesto Municipal, pues endurezco la pegada, el saco, no lo he podido presentar porque el Consejo Vecinal nos ha retrasado con las propuestas del Presupuesto Participativo. Que necesito una pegada más ágil, pues el punching ball, presento moción para “mejorar” el Reglamento de Participación Ciudadana intentando que el Presupuesto Participativo se reglamente desde él para tenerlo “atado y bien atado” y dando a entender de una manera subliminal que no hay un verdadero proceso de Presupuesto Participativo desarrollándose ¿Qué es eso de que los vecinos puedan disponer de un Autorreglamento que ellos mismos elaboran y que ellos mismos lo evolucionan positivamente año tras año, donde dicen lo que hace falta en sus barrios? y ¡Que locura! ¡Disponiendo de partida presupuestaria! Pues es muy sencillo, sigo con golpes ágiles, ¿Alguien sabe a estas alturas que propuestas aportadas por los vecinos en el proceso del Presupuesto Participativo y remitidas por el Consejo Vecinal han descartado los técnicos municipales y las que se van a realizar con la dotación presupuestaria recogida en el Autorreglamento de Presupuesto Participativo? El Consejo Vecinal a día de hoy no. ¡Que desastre son estos chicos del Consejo Vecinal! Siguiendo con los golpes rápidos y ágiles para desconcertar al adversario llegamos al cuadrilátero ideal: la sesión del pleno extraordinario donde se van a debatir los Presupuestos Municipales, colocamos el Consejo Vecinal, perdón, quiero decir el punching ball, en el centro y…¡Le damos unos golpecitos entre todos! a ver si algún rebote le da al de enfrente. Previamente y como precalentamiento, se olvida que el Consejo Vecinal presentó en el Registro del Ayuntamiento su Autorreglamento de Presupuesto Participativo el 18 de marzo de 2015 y que no se aprobó en pleno municipal hasta el 28 de septiembre, que pese a lo apretado de fechas, el Consejo Vecinal, fiel al compromiso adquirido con los vecinos de Benidorm, logró no sin gran esfuerzo, sacar adelante el proceso de Presupuesto Participativo y que una vez presentó el listado de propuestas para su valoración y priorización por los técnicos municipales, nunca mas se supo. Hay una larga relación de “golpecitos” aburrida de relatar, pero les aseguro que la hay.

Bueno, creo que ahora vislumbran que relación guarda el Consejo Vecinal con el boxeo, pero permítanme que les haga una pregunta; cuando cerraron los ojos para visualizar ese gimnasio, ¿Identificaron quien era el grupo municipal en el gobierno? ¿Y los de la oposición? ¿Y los vecinos de Benidorm? Ya me lo contarán algún día.

Se abre un nuevo espectro político en el Ayuntamiento de Benidorm

Manolo Mora.- Se veía venir y al final ha ocurrido. Leopoldo David Bernabéu ya no es Concejal de Ciudadanos por Benidorm, al haber sido expulsado. ¿Por qué? La verdad sabemos quien la tiene. No es oro todo lo que reluce ni la version que no han querido vender. Detrás de todo ésto, ademas de haber muchos intereses y no ponerse medallas como algun@s se han querido poner, está la mano negra del poder y del que gobierna. Y si no, no se entenderia porqué han votado a favor de los presupuestos los mismos que en su día iban a votar que no.

Leopoldo David Bernabéu ya es historia pasada… es lo que quieren hacer creer, pero todavía tiene mucha guerra que dar. Algún día saldrá la verdad, y a muchos no les va a gustar. ¿Quién es peor: el que corrompe o el que se deja corromper?

Un nuevo espectro político se abre en nuestra ciudad. Es un tema que me gusta hablar, hacer análisis de lo que ha pasado y de lo que ocurrirá. Suelo equivocarme poco, ojalá me equivoque, para beneficio de aquéllos que no les gusta lo que preveo. Presiento que tiene que dar muchas vueltas este Ayuntamiento: no se comprende todavía la postura de C ´s en nuestro ayuntamiento: negociando con el PSOE a nivel nacional para formar gobierno de la nación y aquí en nuestra ciudad votando a favor del Partido Popular.

Luego están los socialistas y liberales, que parece que van juntos, pero que cada uno va por su lado. Y a los de Compromís, ni los nombro, aunque Josep Bigorra no lo esté haciendo mal, pero pienso que el resultado electoral obtenido es producto de una casualidad, si no fuera por el auge a nivel nacional dentro del País Valencià, otro gallo cantaría. Cuando entre Podemos con fuerza, ya veremos a donde van… muchos ya lo saben: a tomar por…

Y otro tema, que me lo quiero guardar, es el de los estómagos agradecidos que hay en el Ayuntamiento de Benidorm. Cuántas familias viviendo del cuento, que hoy por ser de unos y mañana de otros, ahí están, y quieren convertir la Casa del Pueblo en una Empresa Familiar.

Son palabras duras, pero muy suaves para lo que el ciudadano día a día tiene que soportar. Más duro es ver como muchas familias no llegan a final de mes y tiene que soportar día a día, el ver como nuestros políticos se ríen en nuestra propia cara con nuestro dinero público. Porque muchos creen, esos que se creen “Salvadores de la Patria”, que el país suyo… “y el país no es de nadie”.

Leopoldo David Bernabéu pide perdón a la gran familia de Ciudadanos por Benidorm

Pido perdón a la gran familia de Ciudadanos por Benidorm:

Aunque mi propósito es el de ir pasando a un segundo plano en esto de la política, sin duda la peor experiencia de mi vida profesional, es de recibo ir trasladándoles mi actividad en el Consistorio y mi opinión sobre la actualidad que ahí se desarrolla.

Ya he anunciado que mi trayectoria en este submundo de canallas y mentiras termina cuando finalice esta legislatura, y eso me proporciona toda la tranquilidad del mundo para hablarles con absoluta franqueza, no necesito ya convencerles de nada para que me vuelvan a votar, y edulcorar la realidad para que sea más digerible. La verdad es que tampoco lo había hecho nunca y estoy seguro que esa ha sido siempre mi principal virtud y desde que comenzó la legislatura, el arma favorita de mis enemigos para matarme un poquito más cada día.

Se cumplen hoy los primeros 12 días desde que 6 personas de mi Ejecutiva (repito seis, no los 40 de la Directiva, ni los 525 afiliados, a los que nada se les ha consultado) decidieron, sin motivo o hecho alguno (al menos visible, porque en la imaginación de muchos el motivo ya está resuelto), que no sólo tenía que dimitir como concejal del ayuntamiento, sino que tenía que abandonar la vida política. Así de fuerte, ni más ni menos.

Por otro lado, se cumplen hoy 9 días desde que el Alcalde de Benidorm convocó una Comisión Extraordinaria de Hacienda “Urgente” para aprobar el Borrador definitivo de los Presupuestos de 2016, una Comisión a la que, por cierto, mis ex compañeros Arturo, Paquita y, sobre todo, Fran Noguerol, nuestro Asesor, no me avisaron y por tanto no pude asistir.

Y se cumplen hoy dos días desde que se celebró ese famoso Pleno Extraordinario para aprobar los presupuestos cuyo resultado y votación ya conocen todos ustedes.

Estoy convencido, cada vez más, que al pueblo se le engaña si se deja engañar, y en Benidorm ya son muy pocos los que se dejan engañar. Es más, creo que nadie, hay gente que simplemente no le interesa saber nada de lo que sucede, porque en el fondo se han dado cuenta hace ya mucho tiempo que todo esto no es más que un Circo que sólo sirve para que mientras unos cuantos están todo el día matándose entre ellos, todos los demás, los ciudadanos, se divierten y se espantan a partes iguales.

Antes de entrar en materia, en el papelón que cada uno tuvo que interpretar en el debate de Presupuestos, me gustaría proponer unas cuantas reflexiones: ¿Tiene algo que ver que mi partido me diga un viernes que tengo que Dimitir, el lunes siguiente se convoque la Comisión para conocer los Presupuestos y sólo 7 días después se aprueben los mismos? ¿Qué ha pasado entre finales de Enero y principios de Marzo para que el PP no haya convocado ese Pleno de Presupuestos que ya anunció el 22 de Enero como algo inminente y sí lo hiciera 24 horas después de que mi partido me pidiera el acta? ¿Es posible que mis compañeros de partido consensuen conmigo un discurso para decir No a los Presupuestos, que está escrito y leí durante mi exposición en el Pleno, y después hayan sido sus dos votos los que le han dado la mayoría al PP para aprobarlos? Podría seguir haciendo preguntas al aire, pero hay dos cosas claras, ustedes tienen datos más que suficientes y los próximos meses irán poniendo a cada uno en su sitio.

En mi intervención para definir mi posición en el debate de Presupuestos fui meridianamente claro. Dije que me presenté a estas elecciones con un programa electoral cuya primera premisa era la “Austeridad en el Gasto Público”, algo que el PP incumple tanto en su capítulo 1, gastos de personal, como en el 2, gastos corrientes. El primero porque nos vamos a gastar dos millones más en personal en 2016 que el año anterior, y el segundo por la misma cantidad, 2 millones de más pero en servicios. Dije también que de las 9 propuestas que le pasamos por escrito al señor Alcalde a finales de Enero, sólo una y media se habían incluido en el Presupuesto. Lo dije y lo mantengo. Dije que la previsión al alza en el capítulo de ingresos sólo estaba basada en supuestos de mejora de la actividad económica, mientras que la disminución de recursos Sí es real, pues al tener un confirmado descenso de población de más de 3.000 habitantes, serán menos los recursos que nos transfieran desde el estado y desde la Generalitat. Dije que en este Presupuesto no se dice nada sobre soluciones inminentes para Armanello, Polígono Industrial, la Nueva Comisaría, el pago de indemnizaciones sobre sentencias como la Subzona C o el Moralet, que nada sabemos sobre el expediente de lesividad del nuevo Mercadillo, la resolución definitiva de la contrata del Palau d´Esports, la propuesta relativa a bonificaciones en Impuestos Municipales, sobre el contrato finalizado hace más de seis meses en Parques y Jardines, etc, etc…

Y finalicé mi breve intervención (pues al alcalde no le interesa ya que me extienda ahora que parece que sus objetivos ya están colmados y me retiró la palabra) leyendo parte, sólo parte de la intervención redactada en el grupo municipal de Ciudadanos por Benidorm para decir No a los presupuestos. Permítanme que sólo les recuerde un pequeño extracto: “…superando en cerca de 2 millones de euros respecto a las previsiones del Plan de Ajuste en vigor en este Ayuntamiento, lo que a todas luces es incompatible con la defensa que pretendemos hacer de nuestros convencinos…Una y mil veces NO, nuestra postura es clara, no queremos llevarles a ningún engaño, saben lo que vamos a votar porque así se lo hemos comunicado en repetidas ocasiones, tanto en privado como en público…”.

Para finalizar, les recuerdo que el Presupuesto se terminó aprobando por mayoría absoluta gracias a los 2 votos de mis ex compañeros de Ciudadanos por Benidorm, Arturo Cabrillo y Paquita Ripoll. Y fíjense hasta que punto llega la complicidad que sí hubieran votado Abstención, también se habrían aprobado los Presupuestos gracias al voto de calidad del alcalde, pero votaron SÍ, “alto y claro, vaya papelón”, como diría mi compañera de bancada, Gema Amor. Vaya papelón. Siento una vergüenza y una frustración infinitas.

¡¡¡Y que todavía sigan habiendo periodistas y políticos que piensen que todo esto es una obra de Teatro entre mis dos ex compañeros y yo!!! La única verdad que hay aquí, es que al PSOE y Liberales, los dos partidos que han estado machacándome desde el primer día, alguien les ha devuelto la pelota a su terreno y les ha metido un gol por toda la escuadra, y siguen sin darse cuenta.

Yo, Leopoldo Bernabeu, sigo siendo la pelota con la que todos han jugado un partido, antes me golpeaban para un lado y el otro equipo les ha devuelto la presión con una jugada maestra.

Termino como empecé mi intervención plenaria en el Debate de Presupuestos, pidiendo perdón a los 525 afiliados y simpatizantes de Ciudadanos por Benidorm, y principalmente a los 3.062 votantes, por el lamentable y bochornoso espectáculo que como formación política estamos dando. Soy, sin lugar a dudas, responsable de este horror. Seguiré como concejal No Adscrito porque mi conciencia está totalmente tranquila y tengo un compromiso con las personas que me votaron por una Legislatura y porque estoy convencido de que, si tuvieran un mínimo de dignidad, son mis ya ex compañeros de partido, los que deberían dimitir, por la vergüenza que a todos los votantes de CBM nos están haciendo pasar y, sobre todo, por haberse cargado de un plumazo, con la connivencia de cuatro miembros más, un proyecto que costó mucho poner en marcha y que generó la ilusión de muchos miles de benidormenses que veían en él una oportunidad de cambiar las cosas de verdad en y desde el Ayuntamiento de Benidorm. Lo siento mucho de verdad y reitero mis sinceras disculpas.

Justicia o Injusticia

Jesús Naranjo.- Finalmente ha llegado la Resolución de Garantías Estatal contra 4 de los 5 consejeros y consejeras que dimitimos en abril de 2015, manteniendo la sanción impuesta por la Comisión autonómica de Garantías: 6 meses de suspensión de militancia y de 1 año de inhabilitación para el desempeño de cargos en el seno del partido o en representación de éste.

Voy a hacer unas cuantas observaciones, y las voy a hacer en primera persona, aunque estoy convencido que mis compañeros coincidirán en muchas de ellas (si no en todas).

1.- Asumo, aunque no legitimo, el coste de haber expuesto en asamblea los motivos por los que decidimos dejar el Consejo Ciudadano Municipal de Podemos Alicante (en adelante CCM). Consideramos una obligación hacia la gente que nos había votado, hacia el proyecto del que formamos parte, y hacia nosotros mismos, el dar cuenta de ciertas actuaciones políticas que se habían realizado en nombre de Podemos, y en representación de todos sus inscritos en la ciudad de Alicante. La opción de irnos sin más, o quedarnos mirando hacia otro lado, nos resultaba inasumible, contraria, completamente, a nuestro concepto de integridad y a los valores que defendemos dentro de Podemos.

2.- Tal como ya dijimos, Antonio Montiel y Sandra Mínguez fueron informados de forma reiterada (por correo, por teléfono, por mensajería móvil,…) de que se estaban produciendo actuaciones muy graves por parte de algunos miembros del CCM, instándoles a que el Consejo Ciudadano Autonómico (en adelante CCA) tomara medidas.

Fruto de estos contactos surgió un intento de mediación que el CCM, o alguno de sus miembros en su nombre, bloqueó tras informarles de que habíamos solicitado ser una parte en el proceso de mediación, y negarnos, en nuestra última reunión de CCM, a dar una versión pactada y falseada de los hechos.

Ante la pasividad de un CCA que llevaba en su propia lista autonómica a varios de los miembros cuyas actuaciones estábamos denunciando, y temiendo que dichas personas pudieran acceder a un cargo público, comprobada su falta de integridad moral, decidimos dimitir y denunciar, esperando, ingenuamente, que la contundencia de las pruebas que íbamos a exponer era tal, y las actuaciones tan graves, que forzarían al CCA a tomar medidas serias. Y así lo hicieron, pero, en contra de toda lógica, y de toda ética, se limitaron a incoar un expediente contra los denunciantes, haciendo, una vez más, oídos sordos a la denuncia.

Realmente nos importaba ya poco que actuaran contra nosotros si con ello conseguíamos que se actuara con ellos con diligencia desde Garantías, dando así una posibilidad a la regeneración del partido en Alicante, tal como finalmente, a destiempo, ha ocurrido. Pero ese logro, ha sido sin duda de las bases, y de su perseverancia en negarse a aceptar lo inaceptable.

3.- La decisión de Garantías Estatal respecto a nuestro caso, si bien no me ha sorprendido, no deja de decepcionarme. El hecho de no haber respondido a ninguna de mis alegaciones, me ha parecido lamentable. En una de ellas, simplemente, reclamaba que me fueran detraídos de la sanción, si finalmente no admitían ninguna de las otras alegaciones, los 6 meses en los que me fueron aplicadas medidas cautelares por parte del Consejo Autonómico de Coordinación, inhabilitándome para “el desempeño de cualquier portavocía, cargo interno o candidatura de Podemos” mientras la Comisión de Garantías Autonómica resolvía mi expediente.

4.- Quiero recordar, por si alguien lo desconoce, cuáles fueron los motivos que expusimos en asamblea para presentar nuestra dimisión:

a. La creación de un partido político por parte de un grupo reducido de miembros del CCM, y de espaldas al propio CCM.

b. El boicot a una decisión del CCM aprobada por mayoría (19 a favor y 1 abstención), por la que los inscritos debían de ser informados de forma detallada sobre las opciones que se iban a presentar, en fecha próxima, en una consulta a la asamblea ciudadana sobre la posibilidad de apoyar o no una candidatura de confluencia. Lo que tuvo consecuencias políticas muy graves, no sólo reduciendo drásticamente la capacidad de influencia de Podemos en la esfera de política municipal, también en la posibilidad de optar por un gobierno local de cambio, en la línea de Barcelona en Comú.

c. El boicot contra la decisión final adoptada por la Asamblea Ciudadana de apoyar la candidatura de confluencia, Guanyar Alacant.

Todas estas actuaciones, se produjeron dentro de un entorno reducido de integrantes del CCM, que actuaban de forma coordinada, manteniendo canales propios de comunicación, actuando al margen y en contra de las decisiones tomadas de forma democrática.

Finalmente, al hacerse público el chat privado, cuando el escándalo mediático era ya insoportable, y nuestra denuncia quedaba más que acreditada (si cabe), el CCA decidió expedientarles por haber actuado fraudulentamente en el proceso de primarias al CCM; otra muestra más de la forma de conducirse de esta gente, que quedaba evidenciado en ese chat.

Para finalizar quiero enumerar las consecuencias que han tenido tanto las actuaciones de esos miembros del CCM a los que denunciamos, como la actuación negligente, por acción o por omisión, del CCA.

1. Cerca de 20.000 votos de Podemos en les Corts Valencianes, los correspondientes a la Diputada Cova Peremarch, se han perdido tras la negativa de ésta a devolver el acta; una quinta parte de la representación de Podemos por la provincia de Alicante.

2. La imagen de Podemos en la provincia se vio afectada notablemente por los escándalos, afectando seriamente a las expectativas electorales de Podemos en las elecciones autonómicas; algo que se podría haber atajado fácilmente, si se hubiera actuado a tiempo.

3. El crédito de Podemos a nivel local, especialmente en el ámbito de la política y la movilización social, recibió un fuerte varapalo.

4. Perdimos una oportunidad de tener peso específico en la política de nuestra ciudad.

5. Minamos la posibilidad de un gobierno en la línea de los ayuntamientos de cambio, de los que tan orgullosos estamos en Podemos. Sin duda, una apuesta decidida de ejecutar la voluntad expresada por nuestra Asamblea Ciudadana, de apoyar a Guanyar, habría desbancado al PSOE.

6. Todo lo ocurrido ha supuesto un trauma interno a nivel de Podemos Alicante, un trauma del que poco a poco parece que nos estamos recuperando, pero del que sin duda quedan secuelas, a las que habrá que hacer frente.

7. El no haber adoptado medidas cautelares contra las personas causantes de todos estos problemas, cuando por fin fueron expedientados, retirándoles de funciones tales como el control de las redes sociales, ha dado pie a que alguno de sus miembros eliminaran: la página central de Facebook Alicante (con más de 10.000 seguidores), la cuenta de Twitter, la cuenta de correo, la cuenta de G+, todos los videos de las asambleas, charlas y actos celebrados durante 2 años de existencia de Podemos Alicante.

8. También ha supuesto, por qué no decirlo, que gente con una trayectoria reconocida de compromiso con la justicia social en esta ciudad, y cuya integridad lleva años consolidándose, hayan tenido que asumir, en solitario, el coste de destapar las miserias que otros han tratado de ocultar, sistemáticamente.

Por último, quiero hacer algunas preguntas:

– ¿Está Podemos preparado para perseguir la corrupción de puertas para adentro?

Pienso que mientras no seamos conscientes de que el rigor debe empezar por uno mismo, por el propio partido, seremos incapaces de atajar nuestros propios casos de corrupción. Una corrupción que se sustenta gracias a las redes de silencio, a la complicidad y a la connivencia.

– ¿Cómo puede un representante hacer un ejercicio de transparencia y rendir cuentas de la gestión de un órgano en el que está si al hacerlo es expedientado?

– Si estamos reclamando la separación de poderes de puertas para fuera, ¿qué sentido tiene que nuestra Comisión de Garantías esté integrada por aquellas personas que pertenecen a una misma candidatura? ¿Veríamos razonable que el ganador de las elecciones generales también pusiera todos los jueces de la judicatura? ¿No podría afectar esa vinculación a su imparcialidad, por el mismo motivo por el que reclamamos la separación de poderes del Estado?

– Vista la poca capacidad resolutiva de Garantías (en cuanto a celeridad), ¿no debería haber una comisión por cada provincia, una instancia autonómica y otra estatal (tres instancias)?

– Y por último: ¿quién mira más por el partido: el que intenta tapar la corrupción para no dañar su imagen o el que tiene una voluntad decidida de acabar con la corrupción para ser y parecer una alternativa decente?

Para despedirme, deciros que mientras me quede un mínimo de esperanza de transformar Podemos en una herramienta de auténtico cambio social regido por sólidos valores éticos, seguiré aquí, plantando cara a lo que considere injusto, como he hecho toda mi vida. Sé que no estoy sólo.

Un abrazo a tod@s l@s que mantienen esa misma esperanza.

Ayer fallecía el periodista deportivo Gaspar Rosety

José Vicente Santos.- A ver como escribo esto: primero abriré el paraguas. Reconozco que Gaspar Rosety era un meregón recalcitrante que se podía dar la mano en fanatismo con Roncero. Otros os suda la polla el fútbol. También he leído que era una persona poco recomendable, parafraseando a unos de sus jefes, Jose María García.

La grandeza y la miseria de Internet es que te vas enterando tanto de sus éxitos como sus fracasos conforme va pasando los días por foros y otras páginas varias.

Su narración de partidos deportivos me acompañó cuando estudiaba en COU y después en FP cuando estaba en la Cope. Recuerdo en esa época que buscaba por la emisoras de radio que canal deportivo me gustaba para escuchar el fútbol y buscando y comparando, el Butanito y Gaspar eran los reyes.

Se que a los culés nos hará gracia este tío, lo comprendo, pero para mi Gaspar Rosety era el mejor comentaría radiofónico de fútbol que he escuchado en las ondas. Ni Lama, ni Alfredo Martinez -en el que compartió cartel en la misma cCope- ,ni otros que ni recuerdo el nombre. Para mi era el mejor. Mira que tenía de escuderos a pie de campo nada más y nada menos que a Roberto Gómez y a Pipi Estrada, antes que se pasara por la piedra a Lucia. Aunque en esa época tanto uno como el otro estaban más discretos que como lo están ahora… por que vaya dos el Pipi y el Robertito.

Bueno sigamos. Después tuvo desavenencias con el Butanito y se fué corriendo con el micrófono a otra parte. Supongo que hubo lucha de egos, o que al García no le molaba que alguien le hiciera tanta sombra. De ahí perdí la pista a Gaspar ya que García se largó a Onda Cero e intentó hacer su guerra contra Prisa en vez de hacer programas deportivos. Pero eso es ya otra historia. Gaspar se fué a un canal radiofónico más discreto.

Gracias Sr Rosety por acompañarme fines de semanas primero rodeados de folios o esperando a que viniera el turno de tarde del Sábado o Domingo para ir a currar. DEP y todo eso.

 

En defensa de la verdad

Rodrigo Quesada.- Más que conocida es la noticia sobre la expulsión de Leopoldo Bernabéu de Ciudadanos Por Benidorm, partido que fundó y lideró hasta la fecha y, que ahora, deja a Bernabéu en el grupo de concejales no adscritos. Pero déjenme ir más allá.

En el pasado pleno de febrero, concretamente en su reanudación vespertina, la Sra. Amor elevó una moción de urgencia, una vez más junto al PSOE, para exigir el acta del ex­-portavoz de CBM.

Momentos antes, en la sesión plenaria matutina, también se debatía otra moción, esta vez presentada por Compromís-Los Verdes sobre la repudia contra la corrupción. Más de uno ya sabe por dónde van los tiros. En ésta, se solicitaba al consistorio benidormense a que inste a los miembros de cualquier organismo e institución pública investigados por casos de corrupción, a que se aparten de sus actuales cargos representativos. Y claro, pensarán que me refiero a Leopoldo Bernabéu, pero no.

Me refiero a quien leyó la moción de urgencia de liberales y socialistas. Agustín Navarro encargado de citar textualmente aquel escrito que exigía la renuncia de Bernabéu como concejal, una vez más, olvidó su condición como doble imputado. Aún ante la presunción y toda la parafernalia que conllevan los juicios, si nos aferramos a la propuesta presentada por Josep Bigorra, no sólo se debería de apartar a Fenoll de la escena política como pretende esta propuesta, sino que el Sr. Navarro también acabaría en el mismo saco.

Y por otro lado, sin olvidarme de Doña Gema Amor, que en el día de ayer salía a la palestra para acusar al equipo de gobierno de proteger al “non grato”, le recuerdo simplemente una condición, por no enumerar la infinidad de incongruencias y contradicciones que posee su carrera política. La Sra. Amor ya perdió la poca credibilidad que ostentaba cuando, sin comerlo ni beberlo, traicionó a los socialistas en la pasada legislatura, rompiendo el pacto de gobierno que mantenían, a escasos meses de elecciones. Y para finalizar, subrayo las palabras del portavoz del equipo de gobierno actual, José Ramón González de Zárate, que indicó que «Gema Amor no es nadie para dar lecciones después de hacer alcalde a Agustín Navarro, cuando estaba doblemente imputado”.

¿La presión y el miedo han triunfado en Ciudadanos por Benidorm?

Leopoldo David Bernabéu.- Hace unos días, el pasado 24 de Febrero y coincidiendo la fecha con los primeros nueve meses desde que se celebraron las Elecciones Municipales, escribí un artículo y grabé un vídeo titulado “El Parto y el Non Grato”. Lo tienen todavía en mi perfil personal de Facebook. Ha tenido un amplio éxito y aprovecho para agradecer la publicación del mismo a los medios que así lo hicieron y a cuantos decidieron leerlo. En él volví a realizar un intenso repaso por la situación que me está tocando vivir desde el mismo día que me colgaron la medalla de Concejal, una situación para cuya definición el diccionario de la real Academia se queda corto de adjetivos: complot, venganza, persecución, hostigamiento, acoso y derribo…pónganle ustedes el apellido que más oportuno consideren. También especulé con lo que habría de soportar a partir de ese “parto”, dejando entrever que quizás, con el nacimiento de la criatura, las cosas podrían empezar a ser mejores. Si recuerdan el artículo, y como padre que soy de dos grandes chavales, también dije que lo lógico es que sólo fuera un espejismo, pues es precisamente a partir de ese momento, cuando la madre alumbra a su criatura, cuando de verdad el mundo de esos padres cambia para siempre……y aunque sólo se tratara de crear una comparativa, el tiempo se ha empecinado en darme la razón a la velocidad de la luz.

Desde ayer martes día 1 de Marzo soy concejal No Adscrito del Ayuntamiento de Benidorm. Navegando en ese mar de posibilidades que uno calcula como susceptibles de producirse, esta nunca se me habría ocurrido. Bien es cierto que, tampoco nunca se me habría ocurrido que me denunciaran por acoso, por amenazas, que me nombraran Persona Non Grata, que me grabaran conversaciones hasta cuando voy a tomar un café o que me dejaran en el más absoluto ostracismo mediático. Y todo ello teniendo como actores destacados a compañeros de partido, de empresa, de profesión… No soy un extraterrestre ni un insensible. Reconozco abiertamente que estoy profundamente herido. No pretendo ser perfecto, ni siquiera parecerlo, pero ahí está mi trayectoria, tanto empresarial, durante 26 años, como política, que hoy cumple dos años y medio. Siempre he escuchado que el tiempo es el único juez insobornable y a él me agarro con toda la fuerza que me proporciona la tranquilidad de mi conciencia.

No puedo negar, lo reconozco, que hubo mucha gente que me advirtió desde mucho antes de poner este proyecto en marcha con la manida frase de “no te metas en política, es el peor de los mundos conocidos”. Desde que empezó la legislatura es mucha más gente todavía la que me dice “¿es que no sabías que te iba a pasar todo esto? A los primeros siempre les respondí igual, “algunos tendremos que dar pasos, ser valientes, e intentar que la forma de hacer las cosas en política no siempre sean igual y conformarnos siempre con la queja fácil”; a los segundos les respondo “que no, no podía imaginar tal nivel de ensañamiento y persecución”.

El último capítulo de esta poderosa carrera de obstáculos que me ha impuesto la situación ya lo conocen ustedes. Mi propio partido, el que fundé, vi crecer, por el que me desviví y triunfó, para sorpresa mayúscula de todos, pretende expulsarme. Los mismos compañeros que hasta la semana pasada me consideraban el líder indiscutible de la formación, me quieren echar. Los mismos amigos que han sido testigos de la más vil persecución, trufada de las más perversas invenciones que nadie haya sufrido en Democracia en Benidorm, de repente deciden que mi carrera en política tiene que terminar.

He tenido tiempo para reflexionar y extraer algunas conclusiones, y mi lealtad con los más de 3.000 votantes que decidieron apoyar el proyecto de Ciudadanos por Benidorm, me obliga a trasladárselas. Llegué al Ayuntamiento de Benidorm con un programa electoral y con unas intenciones y no las voy a traicionar. Seguiré luchando, ahora desde mi escaño de No Adscrito por intentar que se cumpla; no encontrarán mis dos compañeros, Paquita Ripoll y Arturo Cabrillo, una sola palabra negativa de mí. Ellos sabrán porque motivo han llevado a cabo esta acción; la política nunca me ha dado de comer y no pretendo que ahora lo haga, por eso lo primero que he hecho es renunciar a mi exclusiva en el Ayuntamiento para volver a encontrar un trabajo en la empresa privada a la mayor brevedad; y no pienso renunciar a mi acta de Concejal porque nada tengo de lo que arrepentirme. Espero que conforme pase el tiempo todos puedan decir lo mismo.

Termino esta reflexión dando las gracias a todos los afiliados, simpatizantes y personas que confiaron en mí y en el proyecto que encabecé con mucho orgullo. Les digo a todos que estén muy tranquilos porque nada tienen que temer con respecto a Leopoldo Bernabeu, que sigo a vuestra disposición desde el Ayuntamiento y que el tiempo irá poniendo todas las cosas en su lugar. Al partido Ciudadanos por Benidorm y a aquellos que han decidido acabar conmigo, que no se preocupen, no me gusta estar donde no se me quiere y mucho menos acompañado de personas que darían todo por ti y al día siguiente te quieren crucificar. Es cierto, que a mí me han pretendido expulsar muy poquitas personas, ellos sabrán porque y sin escuchar a los otros 500 afiliados, pero yo doy un paso al lado encantado, pues nunca más volveré a estar en Ciudadanos por Benidorm mientras continúen ahí alguna de estas personas. Mientras tanto deseo a todos mucha suerte de ahora en adelante.

Plebiscito colmado de confusiones

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José Antonio Pérez Tapias.- El Secretario General tiene un par de días para respirar tranquilo. Hablamos de Pedro Sánchez al frente del PSOE −obviamente−, indudable ganador de la consulta que él mismo planteó que se hiciera, una vez que el partido había “alcanzado y propuesto acuerdos con distintas fuerzas políticas” para apoyar su investidura  a la presidencia del Gobierno, preguntando a cada militante si respaldaba dichos acuerdos “para conformar un gobierno reformista y de progreso”. A la vista de todos estuvo que el interrogante era de lo más genérico y ambiguo, al no precisar qué acuerdos se habían alcanzado y cuáles eran los propuestos, o con quién se habían firmado y con quiénes se estaba pendiente de respuesta; y habida cuenta de que se trataba de conseguir apoyos para votar tras el debate de investidura, pero sin aclarar cómo habría de ser el ‘gobierno de cambio’, si en solitario o en coalición… No hace falta decir que todos teníamos claro que lo no dicho que estaba supuesto era que el pacto de suyo firmado era con Ciudadanos, ese partido otrora tan denostado como filial de nuevas generaciones del Partido Popular. ¿Por qué no se explicitaba en la mencionada pregunta que ese era el interlocutor privilegiado? ¿Falta de coraje político para ello? No dejaba de sorprender, toda vez que se había tenido la osadía de convocar una consulta a la militancia para que se pronunciara sobre cualquier pacto político que se lograra en trance tan delicado.

Si es verdad que la pregunta de marras llegó a los militantes preñada de confusiones en su misma formulación, ello mismo, sin embargo, no fue impedimento para que, al cerrar las urnas de las agrupaciones socialistas, casi el 52 por ciento de los miembros del PSOE decidiéramos votar, siendo un 79 por ciento de tales votantes los que lo hicieron afirmativamente, para ser un 21 por ciento los que dijimos ‘no’ en nuestra respuesta. Con tal resultado, esa suerte de ‘referéndum interno’ en el PSOE no pudo aportar más clarificación que la que permitía una pregunta tan opaca. Pudiera pensarse que el plus de claridad recae sobre el pacto con Ciudadanos, al que se aludía tácitamente, pero en verdad, la función del resultado, pretendido desde la misma pregunta formulada, era respaldar a Pedro Sánchez como candidato y, en las diatribas internas al partido, como Secretario General. Por eso, con tales porcentajes y a pesar de la abstención −que puede interpretarse en gran medida como reacción pasiva de distanciamiento ante llamada a ‘cerrar filas’, el objetivo se vio cubierto y, con ello, dada la forma presidencialista en que tienden a funcionar actualmente las organizaciones políticas, quedó expedita la vía para concluir, parafraseando a Renan en su famosa definición de nación, que “el partido es un plebiscito de todos los días”. Este, por lo pronto, ganado por quien lo convocó.

Lo problemático del asunto, visto todo, es que el hecho de contar con una candidatura así plebiscitada no implica garantía alguna respecto a los éxitos que, para el futuro inmediato, se pretenden. Todo indica que, de momento, la investidura para la presidencia no se va a lograr, pues ya se han hecho hasta la extenuación los cálculos para la suma de votos tan necesaria como imposible de lograr contando sólo con los grupos parlamentarios de socialistas y de Ciudadanos. Por ello, Albert Rivera, el infatigable líder de este partido, no deja de apelar al PP, al menos para que se abstenga, y si es posible para que se sume al acuerdo que permitiría formar gobierno. Aunque ello se sepa inviable, no por eso deja Rivera de decir que a él le “da igual” que el próximo presidente del gobierno sea del PP o del PSOE, lo cual es versión remozada del tan citado dicho, que nos vino vía felipista desde la lejana China, de que lo mismo da gato negro que gato blanco, con tal de que cace ratones. Es decir, pragmatismo trufado de oportunismo que es de imaginar que nada agrada al candidato socialista, máxime cuando a la vez puede tener noticia de los contactos del susodicho Rivera con el PP, para reemprender negociaciones de inmediato tras que Sánchez fracase en sus intentos de ser investido presidente del gobierno. Con tan desleal aliado el apoyo plebiscitario puede saber a poco.

La confusión, por lo demás, no termina en lo que pueda pasar en los trances parlamentarios próximos, sino que viene alimentada desde el acuerdo mismo y las diferentes interpretaciones en torno a su texto. Deja estupefacto al personal que desde el unipersonalísimo liderazgo de Ciudadanos se diga abiertamente que en lo pactado no entra derogar la reforma laboral ahora vigente −y dicho eso nada más acabar la consulta a la militancia socialista−, cuando Pedro Sánchez tiene que enfatizar una y otra vez que sí se trata de eso. No salen de su inquietud un buen número de miembros del PSOE cuando vuelven sobre el texto tan ceremoniosamente firmado y comprueban que allí figura negro sobre blanco lo de la supresión de las diputaciones, teniendo que hacer notables esfuerzos para dar credibilidad a la filigrana del portavoz parlamentario socialista al decir que eso es más o menos como sólo cambiar el nombre de tal institución provincial. Son dos de los más destacados casos de las confusiones provenientes de las potentes cuñas neoliberales y centralistas −lo paradójico de la supresión de las diputaciones es que opera como cortina de humo para tapar que queda eludida la reforma federal del Estado y como pieza acompañante de la exclusión de todo referéndum específico para Cataluña− que, como fuertes clavos crucifican las pretensiones socialdemócratas en la cruz de la ortodoxia economicista del gusto de los hombres de negro bruselenses. Basta mirar líneas que hablan de copago farmacéutico, palabras sobre compensación salarial, párrafos sobre contrato estable y progresivo, complementados por otros sobre la ‘mochila austriaca’…, o atender a la empleabilidad como criterio de financiación de universidades, para entrever por qué la militancia socialista da a su Secretario General un apoyo carente de entusiasmo. O incluso a regañadientes, si se pasa a ver cómo quedan en el pacto determinadas cotas de reivindicaciones feministas o ciertas exigencias en cuanto a acabar con mordazas autoritarias.

Así, pues, con el plebiscito ganado, el candidato socialista se dispone a lanzarse al ruedo del hemiciclo parlamentario, si no para salir por la puerta grande hacia Moncloa, al menos para dar el paseíllo que le sirva como parte de la campaña de las elecciones generales que puedan tener lugar si no hay investidura alguna. Entre tanto, suenan a bises de una cansina función de teatro las declaraciones desde las formaciones de izquierda −Podemos, Compromís e IU− diciéndose dispuestas a retomar las negociaciones para formar gobierno si el mero pacto con Ciudadanos no llega a permitirlo, como es previsible. Si tal hipótesis se verificara, habríamos de tener nueva convocatoria de consulta para aprobar, de manera formalmente ‘no vinculante’, un nuevo pacto. Es decir, habrá que proceder a un nuevo y expreso ‘plebiscito de todos los días’. Para entonces, si hubiera un Pirandello por estos lares ya habrá puesto tierra por medio dado lo imposible de satisfacer la demanda de tantos personajes en busca de autor. Los protagonistas que sean como quieran, pero el guión es malísimo. Y además, siendo la verdad de los hechos, el resultado carece de credibilidad. Paradójico, pero las confusiones se pagan.

José Antonio Pérez Tapias es miembro del Comité Federal del PSOE y Lider de Izquierda Socialista.

Hagan leña del arbol caído

Rodrigo Quesada.- Seré claro y conciso. En estos días atrás, leíamos en la prensa digital la exigencia, por parte de Doña Gema Amor hacia al alcalde, para que éste en resumidas cuentas, pida disculpas al pueblo de Benidorm por su “conducta temeraria”. Y permítanme, primero que me ría de estas declaraciones –más que nada, por no llorar- y segundo, empiece a descuartizar dicha afirmación.

Ya es sobradamente claro, que la Sra. Amor no es lo que era. Pero al caso. La portavoz de los liberales benidormenses, achaca de temerario el temperamento de Toni Pérez, debido al apoyo dado a la anterior empresa concesionaria de la Zona Azul y ORA, Park Control 2000 S.L. Pero miren ustedes por donde, quien acusa ahora con el dedo, no hace mucho, sobre este mismo tema, tiene demasiado que callar.

Siendo Amor ya ex-socia del pasado equipo de gobierno socialista, ella misma volvió a levantar la mano en pleno, junto a los concejales del ya desaparecido CDL, para aprobar la concesión de Zona Azul y ORA a UTE Sice-Auplasa. Un contrato que levantó la polémica en nuestra ciudad, ya que además de aumentarnos la zona azul en 400 plazas; durante los próximos diez años, la empresa adjudicataria deberá abonar 210.000€ como canon anual, cuando Benidorm aspiraba al medio millón por año. En defensa de la verdad, diré que cierto es que la tarifa nos la rebajaron del 0,60€ a 0,50€, pero que no les engañen: con un aumento del 43% de la zona azul.

Así que, ya lo ven. No catalogaré también de temeraria esta conducta de la Sra. Amor por muy evidente que sea, eso se lo dejo a ustedes. Pero un apunte si que daré. Cuando una carrera política que rozaba la alcaldía se ve torcida, no hacia la oposición como reprimenda de sus votantes, sino ya hacia el olvido, indiferencia e ingratitud de la ciudadanía como es el caso, supongo que uno ya no sabe cómo actuar, qué decir o cómo intentar volver a estar en el once titular. Considero que esas son las sensaciones de Amor en esta legislatura. Un cadáver político que vaga entre pocas afirmaciones coherentes, y que creo, que ella misma no tiene dudas al respecto sobre su actual condición.

Por ello mismo, hagan leña del árbol caído.

Una negativa por respuesta

La pregunta planteada a la militancia es un insulto a la inteligencia. Se habla de acuerdos y pactos, pero ¿sobre qué pactos se pronunciará la militancia? ¿Por qué no se tiene el coraje de decir que con el que se ha pactado es Ciudadanos?

José Antonio Pérez Tapias.- Ya conocemos la pregunta establecida por la dirección del PSOE para consultar a la militancia socialista sobre lo que se esperaba como política de pactos: «El PSOE ha alcanzado y propuesto acuerdos con distintas fuerzas políticas para apoyar la investidura de Pedro Sánchez a la presidencia del Gobierno. ¿Respaldas estos acuerdos para conformar un gobierno progresista y reformista?».

Dicha pregunta, tal como ha sido formulada, la he calificado en otros escritos de insulto a la inteligencia. La expresión puede resultar un tanto fuerte, pero más fuerte es el planteamiento de un interrogante que no responde a los mínimos requisitos formales que ha de presentar una fórmula apta como pregunta para ese referéndum interno que es la consulta a la militancia que Pedro Sánchez, como Secretario General, se comprometió solemnemente a hacer ante el Comité Federal del partido. Muchos valoramos positivamente tal promesa, y no sólo como vía para superar las presiones que de modo tan excesivo se hacían recaer sobre el Secretario General por parte de los llamados «barones» del partido -con Susana Díaz a la cabeza, como «baronesa» por excelencia-, sino como procedimiento que abría a la participación de la militancia una decisión tan importante, en un momento crucial, como la relativa a la política de pactos que había de seguirse.

La cuestión, sin embargo, es que la noble intención de esa propuesta se ve desmentida por la manera en que a la postre acaba llevándose a cabo. La pregunta citada es una pregunta genérica y abierta, inválida para decantar a través de las respuestas una determinada posición política de la militancia. Se habla de acuerdos y pactos en general, aludiendo al ya firmado y a los que hipotéticamente pudieran firmarse. ¿Sobre cuáles, en concreto, se pronuncia el votante socialista cuando se acerque a la urna? Por lo demás, si la pregunta se hace con el telón de fondo de un acuerdo ya firmado con Ciudadanos, ¿por qué no se ha hecho la consulta antes de que dicho acuerdo se ratificara por las dos partes? ¿Qué sentido tiene una consulta a posteriori, una vez que la firma por Pedro Sánchez y Albert Rivera, los respectivos líderes de las dos formaciones involucradas, ya ha sido escenificada con todo alarde ceremonial? Y, de todas formas, ¿por qué no se tiene el coraje político de mencionar en la misma formulación de la pregunta que el partido con el que se ha pactado, de hecho, es Ciudadanos? Todos estos interrogantes suponen más sombras aún sobre una pregunta tan genérica como ambigua de forma que las respuestas a la misma tanto sirven para una cosa como para la contraria. Alguien puede pensar que hasta para dar por bueno el que el PP, la derecha más a la derecha de lo que ya está Ciudadanos, se sumara al pacto de marras.

Críticas como las expuestas justifican, por tanto, que la fórmula ofrecida para la consulta a la militancia socialista se considere, efectivamente, un insulto a la inteligencia política. Ésta demandaba otro tipo de fórmula, clara, concisa, sin ambigüedades y sin que elementos del todo relevantes se hurtaran a la consideración de quien vaya a dar una respuesta. Pero si a los puntos señalados añadimos lo que puede decirse del acuerdo de hecho ya pactado entre PSOE y Ciudadanos, el cual se sitúa como objeto al que se refiere la pregunta de un modo tácito, nos encontramos con que las objeciones se multiplican. Todos somos conscientes de que un pacto político no puede recoger tal cuales todos los ingredientes programáticos de cada parte. Cualquier pacto resulta de la transacción política, de los acuerdos conseguidos abriéndose camino a través del largo camino de negociaciones que suelen ser prolijas y engorrosas. Pero dicho eso, lo determinante es que al final, el resultado, aun contemplando lo que se ha cedido, no desnaturalice el programa y, en definitiva, el proyecto propio.

Es sobre todo lo apuntado sobre lo que saltan fuertes interrogantes que hacen pensar que el PSOE ha aceptado puntos de calado en los que se trasluce el carácter neoliberal, por un lado, y centralista, por otro, de los planteamientos de Ciudadanos. ¿Por qué, si no, se ha debilitado el énfasis en la necesaria derogación de la reforma laboral o en devolver la «ley mordaza» allá de donde no debió haber salido? Igualmente, desde el «contrato estable y progresivo» –el contrato único reelaborado en nueva figura– hasta el «complemento salarial garantizado», desde la puerta abierto al copago farmacéutico hasta la consideración de la empleabilidad como criterio de financiación de universidades públicas, los criterios neoliberales se hacen presente de manera especialmente acusada. Los planteamientos respecto a negociar reducción del déficit ante Bruselas son más que suaves, a lo cual se suma que nada se dice de articular exigencias insoslayables ante los procedimientos no democráticos con los que se trata todo lo relativo al TTIP y al TISA.

Poco se dice ante una UE en crisis o ante la gravedad de la cuestión migratoria, situada en un punto trágico con el éxodo de los refugiados. Y en cuanto a reformas constitucionales, aparte de cuestiones sobre las que hay consenso por su importancia y urgencia, respecto a otras se hace un planteamiento más que chocante, como es el caso de lo relativo a la supresión de las diputaciones provinciales. Si es verdad que cabe acometer racionalmente tal problemática, dado que las diputaciones son invento que respondió en su origen a una visión centralista del Estado, lo que no tiene sentido es presentar el asunto como objeto de precipitada reforma exprés y al margen de una reforma federal en serio del Estado de las Autonomías. Respecto a esto último, ni por asomo aparece nada de reconocimiento, por ejemplo, de Cataluña como nación, algo insoslayable para dar solución a la grave crisis institucional del Estado español. No es Ciudadanos el mejor aliado para afrontar tal crisis. Al contrario.

Las razones expuestas, dejando a salvo muchos puntos positivos del «Acuerdo para un gobierno reformista y progresista», dan motivos para pensar que lo que procede, ciertamente, es decir «no» en la consulta que se va a realizar. Las objeciones no son sobre asuntos menores; es más, dan pie a considerar que el acuerdo sobre el que hablamos responde a un desplazamiento hacia la derecha a través del cual ésta en gran medida define el terreno sobre el que se sitúa la partida. De ahí la percepción social de todo ello, recordando aquellos lúcidos análisis de Lakoff sobre comunicación política, de los que algunos fueron tan entusiastas y hoy parecen haber olvidado.

Cabe decir más, sin embargo, y es lo que toca a modos, modales y procedimientos. La forma en que se ha gestado el pacto entre PSOE y Ciudadanos, que deja bastante que desear en lo que se refiere a la prometida transparencia, no ha llevado a que se gane en credibilidad. Más bien al contrario. Ir avanzando en negociaciones a fondo a la vez que se quería aparentar que igualmente se iba a negociar en serio con los tres partidos de la izquierda -Podemos, IU y Compromís-, cuando se ha comprobado que no ha sido así, ha supuesto un fuerte deterioro de imagen pública. El PSOE ha dejado claro lo que todo el mundo sospechaba desde el principio: estaba vetado un acuerdo con Podemos –y sabido es que Pablo Iglesias, su líder, no puso las cosas fáciles, pero el veto de fondo tampoco dependía exactamente de los epifenómenos de las sobreactuaciones mediáticas–. A su vez, la apuesta era y es por pacto de investidura de Pedro Sánchez, no por un gobierno de coalición de izquierda. Y tal apuesta, de la cual no cabe levantar el pronóstico de que no es viable sin abstención del PP –no queremos pensar que con apoyo del PP gracias a la interesada mediación de Ciudadanos por la derecha–, en tanto que su probabilidad es difícil de sostener, no deja de verse como parte de preparativos para las elecciones anticipadas que a continuación pueden convocarse, de no haber tal investidura.

Pero esta bajada del telón de una serie de escenificaciones en torno a un mal guión no deja al público con el convencimiento de que se ha querido transitar por la izquierda para levantar la alternativa que necesitamos a las políticas neoliberales y a los excesos autoritarios que venimos soportando. Por ello, mi conclusión, tras haber apoyado a Pedro Sánchez como Secretario General para que intentara un pacto de izquierda sobre el que sostener dignamente su candidatura a la presidencia del Gobierno de España, es que la pregunta que se me expone para que como militante me pronuncie merece, por las razones aquí desgranadas, una negativa por respuesta. Espero que este «no» sea grano de arena de una playa sobre la que pueda arribar un verdadero pacto de izquierda para el ansiado «gobierno de cambio».

José Antonio Pérez Tapias es miembro del Comité Federal del PSOE y profesor decano de Filosofía en la Universidad de Granada

El parto y el non grato

EL PARTO Y EL NON GRATO

Leopoldo David Bernabeu.- Hoy se cumplen 9 meses desde que ustedes decidieron quienes querían que estuviéramos en el Ayuntamiento de Benidorm como concejales. Casi dos años y medio desde que, un buen día de septiembre y en compañía de un estupendo café y un magnífico sol, me planteé entrar en política. ¿En qué estaría pensando?, me pregunto ahora en demasiadas ocasiones después del insoportable infierno que me ha tocado vivir en este primer embarazo. Quizás a partir de ahora, con el niño ya en este mundo y finalizados los dolores, primero, y el parto después, las cosas empiecen a ser de otra manera. Pero tanto ustedes como yo, sabemos que lo más probable es que no sea así. Al fin y al cabo, el embarazo, con todas sus posibles complicaciones, es lo menos doloroso que tenemos que pasar la mayoría de madres y padres, pues es a partir de ese momento cuando nuestra vida cambia de verdad para siempre con la crianza de los niños. Y aquí, en el Ayuntamiento me temo que el interés de algunos, que como ya me advirtió en el año 2005 Vicente Pérez Devesa, tienen mucho dinero y mucho tiempo, es emplear ambas cosas en derrocarme como sea, sin importar el tamaño de la denuncia o la barbaridad que en ella se plasme, siempre que haya alguien dispuesto a redactarla, a firmarla y a darle toda la publicidad que sea posible … tienen mucho tiempo libre y mucho dinero para gastar.

Recuerdo la noche electoral y todavía hoy mucha gente me sigue reprochando la tristeza con la que me marché a casa al ver los resultados. Nadie entendía como habiendo conseguido más de 3.000 votos, 3 concejales y a 33 votos del cuarto, y siendo la tercera fuerza política de Benidorm, con un simple y recién creado partido político local y sin respaldo nacional alguno, me podía ir cabizbajo a casa. Sinceramente, yo tampoco me entendía en ese momento a mí mismo pero esa era mi sensación. Hoy me doy cuenta de que mi cuerpo y mi mente eran más inteligentes que yo mismo y alguna premonición intuían. Nueve meses después los peores augurios se han ido cumpliendo a rajatabla, ustedes han sido testigos de todos ellos.

Todavía no habíamos tomado posesión de las actas de concejal y ya intentaron, los del siempre, aquellos que me la tenían guardada y jurada, con la inexplicable e incomprensible participación de los nuevos, hacer un cordón sanitario a Ciudadanos por Benidorm. Estaba claro que había que intentar como fuera que Leopoldo no tomara posesión del acta, bien asustándolo con toda la presión mediática posible, o asustando a los demás grupos políticos haciéndoles ver que “lo mejor para Benidorm” era unirse todos en contra de Leopoldo y de Ciudadanos por Benidorm, al fin y al cabo somos el único partido político que no lo controla nadie, nada más que ustedes, los ciudadanos que nos votaron.

No les salió aquella primera jugada, pero tal fue el miedo que inocularon en las venas de algunos, que hubo dos partidos políticos que, en una clara falta de lealtad hacia sus votantes, ni siquiera presentaron candidato a la alcaldía en el Pleno de Investidura. Nosotros, Ciudadanos por Benidorm, claro que lo hicimos, y bien orgulloso que me siento de decir que fui el tercer candidato más votado. Hoy gobierna el que más votos obtuvo, el segundo se quitó rápidamente de en medio cuando vio que las cosas no habían salido como quería, y el resto de pretendientes ni presentaron candidatura. Muy lamentable.

La primera jugada no les había salido. Había que empezar a preparar las siguientes, y rápido, “no podemos permitir que Leopoldo esté aquí muchos meses, en cuanto sepa cómo funciona el Ayuntamiento puede empezar a sacar a la luz todo tipo de documentación que nos implique en cosas muy feas”… pensarían, digo yo. No se equivocaban, antes de ayer les di una nueva muestra sacando a la luz el dineral que se han gastado en viajes a la nieve sin concurso público alguno contratando una agencia de viajes de Valencia cuyo dueño ha sido detenido junto al ex alcalde de Valencia y amigo de Gema Amor, Alfonso Grau.

Nada de eso me extrañaba viniendo de aquellos a los que durante meses había estado sacando los colores y las vergüenzas cada día a través de la televisión en la que desarrollaba mi labor diaria, con las muchas tropelías y corruptelas que estaban cometiendo en la administración municipal. Por cierto, esa misma televisión que lleva este primer parto, estos primeros nueve meses, sin ni siquiera habernos dejado participar en un solo debate político junto al resto de concejales. ¿Democrático, verdad?

Pero me extrañó desde el principio y me sigue sorprendiendo hoy, esa connivencia con los otros dos partidos políticos nuevos en el Consistorio, aquellos a los que tanto ustedes como yo mismo, habíamos escuchado en campaña electoral que la situación no podía continuar así ni un día más en la ciudad de Benidorm. Se sorprenderían ustedes, aunque cada vez menos porque lo pueden ver en el día a día, si vivieran la connivencia y complicidad que existe entre todos estos grupos políticos en la actualidad, tanto los de siempre, aquellos que arruinaron Benidorm, con los nuevos, los que querían cambiar las formas de hacer y actuar.

Me produce una infinita lástima, no se puede engañar de esta manera a los ciudadanos, me pongo en su piel y entiendo que sientan hastío y cansancio hacía los políticos en general. Supongo, sólo supongo, que muchos de ustedes que votaron a alguno de estos nuevos partidos políticos, sentirán una interna frustración cuando vean, lean y oigan estas cosas. A Ciudadanos por Benidorm, desde el primer día, y como les he contado al principio, se nos intentó aislar. Y repito, viniendo de los que ya estaban, era de esperar, pero jamás de aquellos que, junto a nosotros, éramos nuevos en la Corporación y se esperaba que fuéramos capaces de hacer que las cosas empezaran a ser de otra manera. ¿Qué es lo que cambió en su forma de pensar tan rápidamente?…

CiudadanosPorBenidorm_ListaElectoral

A primeros de Julio celebramos el Congreso Extraordinario de Ciudadanos por Benidorm y el partido me reeligió Presidente con el 91% de los votos, pero ya en esa Asamblea vimos cosas raras. Vimos como el que hasta ese momento había sido mi compañero en la televisión y colaborador en el apartado de comunicación del partido, Pepe Martín Santos, intentaba boicotear el acto apoyándose en Alicia Martínez, la número nueve de nuestra lista electoral y la complicidad de Simona Banciu, la persona que ostentaba el número 19 de esa misma lista. Todo olía muy a podrido y al final hemos visto como aquellos presagios de nubarrones putrefactos se terminaron convirtiendo en una tormenta de odio y venganza desde la más irracional lógica que el ser humano pueda destilar.

Desde ese momento hasta hoy tenemos a Pepe Martín Santos como el redactor e inductor de la denuncia falsa por acoso sexual que se me interpuso a finales de agosto; de la denuncia que él mismo me puso a mediados de septiembre por amenaza con arma blanca, y que el día del juicio reconoció, media hora antes de entrar a la sala, que todo era mentira;  siendo el único testigo que presenta Gema Amor en la denuncia que ella me puso por hacer publicidad en la jornada de reflexión, algo que, dicho sea de paso, es absolutamente falso; y el mismo Pepe Martín que grabó una conversación de trabajo que tuve con los compañeros de la televisión y que ha servido para hacerme todo el daño posible desde todos los ámbitos conocidos, cuando incluso la misma policía me dejó bien claro que, investigado lo que digo, queda claro que no hay nada de nada.

Y a “nuestra compañera” Alicia Martínez Pascual, dirigiendo un periódico digital que, vaya casualidad, nació la misma noche que yo conocí la denuncia por acoso sexual, denuncia que me interpuso “otra compañera”, Simona Banciu, una mujer con muchos problemas personales y económicos, a la que todos los compañeros del partido habíamos ayudado en la medida de nuestras posibilidades, pero que sólo ella sabrá porque se dejó llevar por estos otros dos “honorables compañeros” que le prometerían el oro y el moro, porque alguien a su vez les diría que podían hacerlo. ¿Se imaginan ustedes quien pudo decirles a estos dos personajes lo que podían prometerle a esta mujer, hoy ya desahuciada y sin ayuda de nadie, para que aceptara denunciarme por acoso sexual?. Acepto propuestas…

Y una vez consumadas estas dos barbaridades a través de denuncias falsas, una hoy desestimada y la otra a la espera de sobreseimiento, dos grupos políticos, ¿adivinan cuales?…correcto, el Psoe de Agustín Navarro y Liberales de Gema Amor, construyeron una Moción para declararme persona Non Grata. Una Moción que contenía, además de estas dos groserías, ocho mentiras más y que, con el consentimiento del señor Secretario Municipal, se permitió su debate y su votación. Hoy, conocidas las mentiras, ninguno de estos dos grupos ha propuesto la retirada de aquella barbaridad.

Pero viendo hoy lo que está pasando con la figura de la persona Non Grata en España, y aunque tenemos presentada una demanda contra el Ayuntamiento en el Contencioso Administrativo, casi es mejor retirarla y seguir siendo Non Grato para los lamentables personajes que consintieron tamaña felonía, al fin y al cabo sólo soy Non Grato para ellos y para nadie más y eso, bien visto, me produce cierto orgullo. Además, desde hoy me han equiparado a Mariano Rajoy, Presidente del Gobierno, recién nombrado persona Non Grata en su tierra natal de Pontevedra, como yo en la mía, Benidorm. En fin, no sé, voy a darle unas vueltas a este tema para ver que hacemos finalmente…

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No quiero cansarles más. Hoy se cumplen nueve meses desde que el pasado 24 de mayo ustedes nos eligieron. Desconozco lo que piensa cada uno de los que me lean y me escuchen, no tengo ni idea de si hoy tienen la sensación de que nuestra ciudad, Benidorm, está mejor, igual o peor que hace nueve meses, pero yo si estoy convencido que no fundé un partido político para esto. Jamás imaginé que el juego iba a ser tan sucio y tan rastrero. Tengo claro que en esta pocilga de corrupción, que extiende sus tentáculos por todos los ámbitos, no se va a permitir que nadie venga a meter su hocico. Hay bastantes que viven a cuerpo de rey gracias a esta situación y matarán porque siga siendo así durante muchos años más. En cuanto alguno intente cambiar esto como he intentado yo, caerá sobre él todo cuanto tenga que tenga que caer hasta que lo entierren.

Viaje a la nieve pasando por Valencia

Detenido el dueño de la agencia de viajes a la que el Ayuntamiento de Benidorm le contrataba los viajes sin concurso público

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Leopoldo David Bernabeu.- La vida está llena de sorpresas. Menudo lunes 22 de febrero, en poco menos de una hora, los ciudadanos nos hemos vuelto a sobresaltar con dos noticias que, aunque resulta ya difícil que nos indignemos, sí nos han causado sorpresa por diferentes matices que nos afectan a los que vivimos en Benidorm. La primera de ellas nos dice que ha sido detenido Alfonso Grau, hasta hace poco vicealcalde de Valencia y mano derecha de Rita Barberá en los últimos 25 años. A este señor le hemos visto en una foto con la buena de Gema Amor en el artículo/vídeo que les escribí hace unos días y en el que, aunque dejé bastantes cosas en el tintero, les hice un amplio resumen de la ruinosa trayectoria política de esta todavía concejala del ayuntamiento de Benidorm.

Este señor, Alfonso Grau, es también el que vemos casi cada día cuando se abren los telediarios de todas las cadenas nacionales. Es uno de los implicados en el caso Noos, ese que investiga entre otros a la Infanta Doña Cristina; el mismo también que vio como el pasado día 26 de Enero detenían a su mujer, Mª José Alarcón, ex concejal del Ayuntamiento de Valencia, imputada en el caso Imelsa, ese que investiga mordidas ilegales en contratos públicos.

La otra noticia que afectaba de rebote a la ciudad de Benidorm titulaba lo siguiente: “las generosas comidas del ex vicepresidente Gerardo Camps”, y hacía referencia a la opulosa vida que llevaba este diputado nacional, que a punto estuvo de ser candidato a la alcaldía de Benidorm por el PP, y que indigna a todos aquellos que ahora vemos como se cuidaban estos señores mientras el país padecía una crisis galopante y la Comunidad Valenciana arrastraba y mantiene la deuda más gigantesca que tenga ninguna administración pública española.

Venía entonces a mi memoria el chat que mantuvo la buena de Gema Amor en el diario Información el 26 de Febrero del año pasado y en el que, en la segunda pregunta que le hacían: ¿será más fácil pactar con Gerardo Camps que con Toni Pérez?, ella respondía “soy de las que piensa que Gerardo no tiene enemigos en el PP, no es una persona de enfrentamientos. A Toni todos le conocemos, todo carácteeeeer”. Sólo ella sabrá a que se refería, desde luego hoy vemos que invitando con el dinero de todos a esas magníficas comidas-fiesta era difícil tener enemigos. Viendo los lamentables y bochornosos espectáculos que monta esta cadáver político en cada Comisión Informativa y en cada Pleno tanto conmigo como con el propio Toni Pérez, entiendo el gran dolor que tuvo que sentir cuando no le pusieron al amigo Gerardo Camps de candidato del PP en Benidorm.

Pero volvamos al principio, al bueno de Alfonso Grau. Les confieso que hasta aquí llegaba mi artículo de hoy, no iba más allá mi intención que el mostrarles la casualidad de que si hace dos días vimos a Gema Amor en una fotografía con este señor en mi artículo de opinión, hoy era detenido por la Guardia Civil…y mira por donde es aquí donde aparece la gran noticia. Mucha atención.

Junto a este señor era detenido el dueño de una agencia de viajes de Valencia. Es entonces cuando me ha saltado la chispa y he querido recuperar cierta información de la mucha que guardo de mi etapa periodística. ¿Recuerdan ustedes que año tras año el ayuntamiento ha venido contratando a una agencia para que organizara los viajes que la concejalía de juventud organizaba a la nieve?, ¿recuerdan que, también año tras año, un servidor a través de la televisión y un concejal, Juan Ángel Ferrer, con notas de prensa, denunciábamos que no era normal que el ayuntamiento contratara estos servicios con una agencia de viajes de Valencia, sin concurso público y anunciando los precios y los alojamientos incluso antes de que se cerrara el plazo para presentar ofertas?….tachán, tachán,…¿se imaginan ustedes algo?. Pues sí, han acertado, el empresario detenido esta mañana junto al ex vicealcalde de Valencia Alfonso Grau, es el dueño de la agencia de viajes Transvia Tours, la misma agencia con la que el Ayuntamiento lleva contratando todos los viajes que organiza a la nieve desde el año 2008 y hasta el presente 2016.

A partir de aquí y como suelo hacer siempre, les dejo que su imaginación, que seguro que es mucha, se ponga a viajar. Seguro que sus pensamientos son mucho más libres que los inexistentes concursos que se llevaban a cabo en el ayuntamiento de Benidorm. Lo que sí es cierto y no lo cambia ni su peor pesadilla, es que el dueño de esta agencia, que nos ha facturado 405.809 euros sin concurso público y fiscalización alguna, ha sido hoy detenido en un caso más de la galopante corrupción que asola este país.

Objetivo: acabar con Benidorm

Rodrigo Quesada.- Siempre lo ha sido y lo sigue siendo. Y creo que con el paso del tiempo, son más los que quieren sumarse a la caída en desgracia de Benidorm. Un objetivo que, entre unos y otros, sobre todo entre políticos, parece que lo van a conseguir. O eso creen. Para ponerles en situación, sepan que ahora el debate de acoso y derribo hacia nuestra ciudad, pasa por la decisión de la nueva oligarquía turística, que nos está intentando implantar el propio Consell.

Es decir, el nuevo gobierno valenciano, quiere imponernos un Consejo Rector autonómico de Turismo, porque según ellos hace falta mayor coordinación en las estrategias y marketing turístico, y así, optimizar resultados. La mayor pantomima nunca dicha señores. Éstos, en cuestión; Colomer y Puig y compañía, pretenden; para variar, hundirnos. Y en parte así lo catalogaba nuestro alcalde, Antonio Pérez, que tildó de sacrilegio el mero hecho de dejar fuera a nuestra ciudad de dicho Consejo Rector. Creo que se queda corto.

Desde tiempos inmemorables, y eso que soy joven, desde tierra, mar y aire se ha intentado arrebatarnos lo que es nuestro, o no reconocernos como la milla del turismo. Véase ejemplos como el del Municipio Turístico –que ya son más de doce, los años que acarreamos esperando a ser nombrados como tales- o qué me van a decir del famoso Palacio de Cultura, que aún sigue en la misma tónica que hace un par de décadas.

Pero para plato final, ahora nos dicen o nos dan entender desde Valencia, que no somos lo suficientemente trascendentes para que Benidorm esté incluido en un Consejo Rector. No somos lo suficientemente importantes, como para poder elegir en qué invertir, gastar o promocionar. Y eso que la actividad del sector turístico genera el 13% del PIB de la Comunidad Valenciana, y Benidorm representa el 50% del total del turismo de la Comunitat. No Alicante señores, como muchos quieren atribuirse el tanto: BENIDORM ES EL MOTOR. Y el que así no lo crea, o no lo quiera ver, no es apto para estar en institución pública alguna.

Solo una cosa más puedo añadir. Lo decía el canciller alemán Otto von Bismarck. La nación más fuerte del mundo, es sin duda España, ya que siempre ha intentado autodestruirse y nunca lo ha conseguido. Y creo que razón no le falta, y en Benidorm hacemos algo por el estilo. A veces nos intentamos autodestruir entre nosotros mismos, pero eso sí, cuando nos tocan la moral y el orgullo como en esta ocasión, somos capaces de dejar atrás nuestras rivalidades, y aunar fuerzas para acallar y poner en su sitio a quién quiera que se ponga por delante.

 Por algo aún seguimos siendo la capital del turismo en España.

Gema Amor compró el caballo de Atila

Leopoldo David Bernabeu.- Desde hace más o menos un mes, todos los que vivimos en la Comunidad Valenciana en general y aquellos que además somos padres en particular, estamos sumidos en una especie de información diaria que a veces nos resulta ciencia ficción. Es cierto que estamos ya tan acostumbrados a la galopante corrupción con la que la casta política nos hace desayunar cada día, que ya casi nada nos sorprende. Aun así, insisto, en el último mes y con lo que hemos conocido en cuanto a la pasta que a todos nos han chorizado estos ladrones de guante blanco y que tendría que haberse invertido en la educación de nuestros hijos, la cosa se ha puesto mucho más calentita, ardiendo diría yo. Hemos visto, escuchado y leído a través de los medios de comunicación como una serie de importantes cargos del Partido Popular de la Comunidad Valenciana han generado un sobrecoste de más de mil millones de euros a través de la sociedad CIEGSA, esa empresa pública que se creó en el 2.000, justo el año en que Gema Amor ocupó el primero de sus muchos cargos políticos, con el fin de construir 277 colegios por un total de mil millones de euros, la misma cantidad que ahora 15 años después se ha descubierto que es lo que han defraudado. Hoy sabemos que a través de comisiones, sobrecostes, engaños de todo tipo, opacidad, despilfarro, pésima gestión y cantidades industriales de prepotencia, se pulieron 2.800 millones de euros y no se han construido ni la mitad de los colegios comprometidos, amén de dejar otros a medias, como es el caso que a todos los benidormenses nos ilustra el devenir de cada día desde hace ya 5 años, el Instituto Pere María Orts i Bosch, donde los alumnos siguen hoy estudiando en barracones.

CIEGSA es en estos días la noticia de actualidad que a todos nos indigna y nos hace reflexionar sobre en quienes hemos confiado como políticos en estos últimos años. Pero no es el único ejemplo, le preceden otros escándalos no menos costosos, como la Ciudad de las Artes y las Ciencias, la Ciudad de la Luz, el Aeropuerto de Castellón o el Parque Terra Mítica, por poner sólo cuatro ejemplos de la nefasta gestión pública en el trato, cuidado y reparto del dinero de todos. Sólo esas cuatro infraestructuras supusieron un sobrecoste de 1.029,40 millones de euros (171 mil millones de las antiguas pesetas). ¿Y saben ustedes en que coinciden estas cuatro desastrosas empresas públicas…?, pues que en las cuatro trabajó Doña Gema Amor. Esa concejal que ahora pide mi dimisión sin caérsele la cara de vergüenza teniendo el currículum más nefasto y dañino que nadie pueda tener a su joven edad, esa concejal que tenía de compañeros de bancada  y partido en las Cortes Valencianas a Alfonso Rus, Carlos Fabra, José Joaquín Ripoll, Serafín Castellano, David Serra, Ricardo Costa y algunos otros que hoy o están ya en la cárcel o detenidos.

La misma Gema Amor que en 2001 fue Directora General de Parque Temático Alicante, un proyecto que generó una monstruosa deuda de más de 300 millones de euros y que si no fuera porque hace unos años lo rescató la empresa Aqualandia España, hoy estaría cerrado; la misma Gema Amor que a continuación fue Directora General de Grandes Proyectos, y creo que no hace falta el volver a recordarles cómo han terminado todos los grandes proyectos de la Comunidad Valenciana por no hablarles de la Fórmula 1, convirtiéndola en la más endeudada de toda España con diferencia; la misma Gema Amor que sucedió en la Consellería de Agricultura a la hoy Imputada concejal del Ayuntamiento de Valencia, Mª Angeles Ramón Llin, para ser luego ella misma sustituida por Juan Cotino, ese ilustre del PP valenciano que no quiso saber nada del accidente del metro de Valencia, que “cortaba el bacalao en la Visita del Papa en 2006”, que está imputado en la trama Gürtel, que tuvo que dejar la presidencia de las Cortes Valencianas por corrupción y que fue investigado por las escuchas que en 2.009 le vinculaban a él y a su sobrino con Enrique Ortiz hablando de las adjudicaciones de las residencias para personas mayores que gestionaba su propia familia; la misma Gema Amor que después inauguró ese nuevo cargo que se inventó el recordado Presidente Francisco Camps, Consellera de Cooperación, para ser sustituida en el mismo por el hoy presidiario Rafael Blasco, ese buen hombre que en vez de enviar el dinero para construir un hospital en la destruida Haití por el terremoto de 2010, prefería gastárselo comprando pisos y otras propiedades en Valencia; la misma Gema Amor que en 2006 se convirtió en la presidenta del PP de Benidorm (no voy a recordarles a los militantes los sistemas empleados para conseguirlo) para dejarlo partido por la mitad cinco años después cuando le dijeron que no sería la candidata a la alcaldía y enfundarse de la noche a la mañana el color verde del CDL, un instrumento que utilizó a su conveniencia, como ha hecho siempre con todo y con todos, y del que la echaron en noviembre de ese mismo año 2011, cuando ya empezaba a amenazar con una Moción de Censura, algo que al final no sucedió porque prefirió no volver al color azul que tanta gloria le había dado, sino seguir con su particular arcoíris y casarse con el rojo, tradición en la familia, pues su padre ya pasó por PDP, CDS y PP; esa misma Gema Amor que en 2.009 fue nombrada Directora del Patronato de Turismo, una Institución en la que esta misma semana se ha descubierto, a través de una auditoría que investiga lo sucedido ahí en los últimos años, y que fue catalogada por Compromís como “la puerta de entrada a la casa de los horrores del PP en la Diputación de Alicante”, que el 70% de sus bienes han desaparecido, entre otros un inmueble valorado en 73.000 euros, un vestido de 800, una aplicación informática de 120.000, una torre de vigilancia de 6.000 o una cámara web valorada en 3.000; la misma Gema Amor que siendo concejala del Ayuntamiento de Benidorm desde el año 2007, nunca la hemos oído denunciar los sobrecostes que todos los ciudadanos hemos visto, padecido y denunciado en la Estación de Autobuses, el Palacio de Deportes o el nuevo Ayuntamiento, por un total de 59 millones de euros (10 mil millones de pesetas), justo el importe que el Gobierno de la que ella era 1ª Tte. Alcalde solicitó en Junio de 2012 a través del Plan de Pagos a Proveedores que desde ese momento nos obliga a todos a estar sometidos a un Plan de Ajuste que impide mil y una inversiones en la ciudad de Benidorm, pues esa morterada inmoral de pasta que se había gastado de más y sin fiscalización de por medio, más sus correspondientes intereses, hay que devolverla a los bancos que nos la prestaron.

Gema Amor es la representación más evidente del vividor de la política, del tipo de persona que le da igual todo, que sabedor de que no tiene ni oficio ni beneficio, su único objetivo es la supervivencia en el cargo público, el llevárselo muerto a final de mes por no hacer nada. Es ese tipo de político que pervierte y malea cuanto está a su alrededor, que nubla y enturbia cualquier sesión plenaria sacando todo su odio e impotencia a relucir, dejando entrever sus más viles añoranzas que nunca pudo ni podrá alcanzar.

Es difícil de creer que a un cargo público del más alto nivel político que en los últimos 15 años ha estado en todas las pomadas que ahora se demuestran corrompidas y están siendo investigadas, que incluso el propio Bárcenas la involucrara en la aportación de fondos y que ha estado rodeada por los cuatro costados por cargos hoy detenidos, imputados, encarcelados y corrompidos…nada tenga que ver en nada. Tiempo al tiempo.

Si Atila viviera en nuestra época ya le habría vendido su caballo a la buena de Gema Amor.

Se les ve el plumero

Alberto de Alzaga.- Y no me parece mal que se les vea el plumero, me refiero a la prensa y medios de comunicación.

Que la línea editorial esté marcada por ideologías definidas o intereses sociales o económicos o todo junto, me parece algo que siempre ha sido así y siempre será.

Si hablamos de el “País”, sabemos que es PSOE, si hablamos del “ABC”, leeremos un periódico marcadamente monárquico y conservador, el “Mundo” liberal, la “Vanguardia”, nacionalista….y así podríamos definir a todos los “mass media”. Aunque por su código deontológico intentan mantener una cierta pluralidad con más o menos éxito.

¿Y nuestro periódico de provincias, “El Información”?

“Este” sobre todo y por encima de todo es anti Leopoldo D. Bernabeu (sabedores de la guerra que ambos mantienen) y antiCIUDADANOS POR BENIDORM.

Veamos lo que ocurrió ayer, aunque es un ejemplo, podríamos aburrir de los mucho que hasta la fecha demuestran la inquina de este periódico hacia la formación de Leopoldo y su persona.

Ayer CIUDADANOS POR BENIDORM ofreció su primera rueda de prensa motivada por los últimos acontecimientos derivados de aquella conversación que Leopoldo mantuvo con sus empleados de la televisión, cuando se despedía de ésta al haber sido elegido concejal y que fue grabada con la intencionalidad que ahora se manifiesta.

Por esa declaración. Gema Amor (Liberales), entre otros, interpuso una querella y por esta razón, Leopoldo tuvo que declarar el jueves pasado ante UDEF.

No voy a entrar en lo desafortunado de esas palabras y manifestaciones, que aunque sólo palabras, nunca debieron producirse. Pero ahí termina todo, no hay hechos que sustenten lo que ahí se dijo y ya verán ustedes como no hay recorrido en este asunto a excepción del mediático.

En el Pleno Extraordinario que se celebró ayer, Gema Amor, aprovechando la repercusión que siempre tiene un pleno, pidió la dimisión de Leopoldo Bernabeu, nadie la secundo por estar fuera de lugar y momento. (Por cierto esta concejala que recientemente ha ido también a declarar al juzgado, no pidió la dimisión de otros imputados. Preguntémonos el por qué).

Todo hasta aquí lo refleja el periódico Información, con detalle en su edición de hoy.

Pero…¿ y la Rueda de Prensa que ofreció Ciudadanos por Benidormde una hora de duración donde, el redactor del Información, cubrió la noticia e hizo unas interesantísimas e incisivas preguntas, que tanto Leopoldo como los otros dos concejales de CBM que le acompañaban (Arturo Cabrillo y Paquita Ripoll) contestaron solventemente.

¿Por qué no se publica la primera rueda de prensa de CBM? (una mención de menos de una línea, sobre un acto de más de una hora)

¿Por qué este medio se olvida una y otra vez que CIUDADANOS POR BENIDORM es la tercera fuerza del consistorio?

¿Por qué solo sacan las denuncias ( la persecución y acoso que sufre Leopoldo y CIUDADANOS POR BENIDORM) y luego se les olvida publicar cuando se desestiman o archivan dichos procesos?

No voy a pedir, ni se me ocurriría, que cambien, moderen o sean menos sectarios en su línea editorial, ¡continúen con ella! si esta conviene a sus interese, sean los que sean. Sólo les hago una petición: “Hagan honor al nombre de su periódico e informen de todo sin ocultar datos y noticias que interesan a los ciudadanos”.

Alberto de Alzaga es Miembro del Comité Ejecutivo de Ciudadanos por Benidorm

Se trata del Estado

José Antonio Pérez Tapias.- Sorprende que no se avancen propuestas suficientemente elaboradas para abordar una crisis del Estado español que todo el mundo reconoce como grave. El documento presentado por el Partido Socialista como base para negociar con otras formaciones políticas de cara a la investidura de Sánchez, su Secretario General, como presidente del gobierno de España, contiene muchos puntos sobre los que se puede llegar a acuerdos que, a su vez, concreten más las medidas que se proponen. Así es desde la política económica hasta la defensa de los derechos sociales. Sin embargo, en lo relativo a la reforma constitucional, establecido que de ninguna manera se trataría de proceso constituyente, se concluye, tras enunciar como quehacer «revisar el Título VIII de la Constitución», que hay que «desarrollar el concepto de Estado Federal». Tal conclusión, limitada a esa indicación, es muy pobre para dar respuesta a la necesidad de reconfigurar el Estado español si queremos dotarlo de una arquitectura institucional suficientemente amplia y sólida a la vez como para que perdure en un largo plazo. Con mayoría independentista en el parlamento catalán y con propuestas desde Euskadi para retomar el derecho a decidir, aparte otros avatares que pudieran considerarse, tan tímida postura en cuanto a reforma constitucional es una solución de la que cabe anticipar que es no solución, por más que se contemple la reforma del Senado y otros extremos cuya importancia jurídico-política no vamos a negar.

Todos somos conscientes de que hay cuestiones cuya importancia reclama una respuesta política eficaz. La situación de paro de millones de españoles, el empobrecimiento de amplias capas de la población, las circunstancias dramáticas que en muchos casos requieren medidas de emergencia social desde las instituciones…, exigen un inaplazable tratamiento. Ahora bien, invocar la urgencia de tales cuestiones, diciendo a la vez que no está en el interés de la gente lo atinente a una reforma de la Constitución, es falacia demagógica. Las ciudadanas y los ciudadanos no se levantan por las mañanas pensando en el título VIII de la Constitución, ni se demoran en su lucha por la vida -el darwinismo social se ha impuesto- para participar en sesudos debates sobre federalismo. Pero eso no significa que no les afecte ni que la cuestión no les importe. De hecho, cuando las cuestiones nacionales saltan a primer plano, lo demás, si no retrocede, en cualquier caso queda mediatizado por ello. Es contradictorio, por tanto, aparcar como secundaria una cuestión de la que se dice que no interesa, a la vez que expresamente se pone todo el empeño en acallar lo que en torno a ella pueda decirse, no sea que interese demasiado.

Insistir en que no hay que poner ciertos problemas sobre la mesa aduciendo que es imposible solucionarlos por no contar con mayoría parlamentaria para ello, es situarse en trinchera predispuesta para la derrota y, lo que es peor, cegada para abrir brecha a favor de lo que nuestro Estado social y democrático de derecho, a la sazón autonómico, necesita para verse reconstruido y legitimado. Si dicha mayoría hoy por hoy no se da, eso no quita que se plantee abiertamente la propia posición política al respecto, máxime cuando es posición susceptible de ser compartida por otros grupos políticos y que hasta puede hacer recapacitar a quienes no la suscriben, si de verdad les interesa el futuro de la casa común que llamamos Estado español.

Por ello, eludir profundizar en el modelo de Estado federal por el que se apuesta es algo más que error, como no lo es menos soslayar que tal federalismo ha de conjugarse en términos pluralistas para articular la diversidad de naciones existentes en nuestra realidad. ¿Y no es ceguera política desaprovechar la abultada mayoría que en Cataluña, por ejemplo, reivindica un referéndum para esclarecer los posibles modos de su relación con el Estado, habida cuenta de que a su vez buena parte de esa mayoría no estaría por una ruptura secesionista? El miedo a la democracia, una concepción mítica de España y una idea sacralizada de la soberanía explican tal ceguera.

Puestos a negociar, y a hacerlo de manera creíble, aváncese hacia la solución para un Estado español viable. Y dado que es cuestión crucial, atiéndase a buscar las socios adecuados, no sea que se vaya de la mano de quienes, como es el caso del partido anaranjado, cuentan en su acta fundacional con un unitarismo españolista tan acentuado que les hace reluctantes al federalismo en cualquiera de sus versiones.

José Antonio Pérez Tapias es el Lider de Izquierda Socialista, corriente política del PSOE

Acoso y derribo

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Leopoldo David Bernabéu.- O suma y sigue, da igual, no me importa que el titular del artículo lo pongan cada uno de ustedes. El significado es el mismo. Y eso es lo que estoy viviendo desde el mismo día en que me impusieron la medalla de Concejal el pasado 13 de Junio, después de que 3.062 personas me convirtieran a mí y al partido CIUDADANOS POR BENIDORM en la tercera fuerza política de las diez que concurrimos a las Elecciones Municipales, consiguiendo además, como uno de los mayores éxitos, que los partidos de siempre, los que han contribuido a la ruina y al empobrecimiento de la ciudad, perdieran hasta los pantalones. Les recuerdo, por si alguno de ustedes lo ha olvidado, que los Liberales de Gema Amor perdieron el 30% de los votos obtenidos cuatro años antes, el Partido Socialista de Agustín Navarro se dejó el 50% de los votos por el camino, y no sólo no dimitió sino que, como premio, le nombraron Diputado Provincial, y el Partido Popular perdió  la friolera de cuatro mil votos, algo que se disimula muy bien al ostentar el Gobierno de la ciudad.

He querido introducir este preámbulo para que algunos de ustedes comprendan mucho mejor porque me está sucediendo todo esto, y digo algunos porque soy muy consciente de que el 90% de quienes lean esta opinión, ya saben sobradamente de que les hablo. Al fin y al cabo en Benidorm nos conocemos todos.

Empezando por el final, lo que estos días es “noticia de actualidad” que me concierne a mí, dejándoles en preaviso que resumir todo este complot con grandes tintes de venganza y traición que vengo sufriendo desde el primer día de esta legislatura necesita de bastante más tiempo de explicación, les resumo que lo que me sucedió el jueves día 11 no tiene ningún tipo de relevancia. La policía judicial, siguiendo los cánones que marcan su Protocolo, me pidió que les acompañase a la Comisaría provincial de Alicante para prestar declaración en el caso de una grabación que se hizo pública el pasado mes de Octubre (de la cual ya hablaremos, no tengan la más mínima duda). Y así lo hice, lógicamente, les acompañé. A continuación mi abogada me recomendó que me acogiera a mi derecho a no declarar y así lo hice, respetando con ello la investigación, además de por el fundamental hecho de no saber todavía de que se me acusa, como queda reflejado en el acta por la que se me cita. Vuelta a mi trabajo y a seguir con mi actividad diaria. Nada más.

A partir de aquí todo cuanto hayan leído o escuchado forma parte de la especulación, del cotilleo, de esa forma de hacer y actuar que tenemos muchos que consiste en ir exagerando la realidad hasta convertirla en auténtica ciencia ficción, hasta parecer que en vez de haber ido a declarar, como cualquier otro ciudadano ante la interposición de una denuncia, parece que haya atracado el Banco Central de Londres. Si a eso le añadimos la sed de venganza que persiste en algunos medios de comunicación, el cocktail molotov del desprestigio hacia mi persona y mi figura está servido. Resulta curioso e incluso obsceno ver como algunos se frotan las manos y se regocijan ante el espectáculo. Por cierto, los mismos medios que son incapaces, en un alarde de derecho a la información de todos ustedes sin precedentes, de no citar a CIUDADANOS POR BENIDORM una sola vez cada vez que presentamos una Moción, proponemos una Enmienda o enviamos una nota de prensa. Lo he dicho y lo vuelvo a repetir, no nos faltan el respeto al resto de concejales del grupo municipal y mí, se lo faltan a ellos mismos, pues coartan la capacidad de información y de opinión a sus propios lectores, oyentes y telespectadores.

Llevo muchos meses, no lo voy a negar, escuchando de boca de mis compañeros de partido, de afiliados, de votantes y de amigos, que convoque ruedas de prensa para defenderme de esta ingente barbaridad de ataques y denuncias sin fundamento, que escriba artículos de opinión en los que desvele los entresijos de cuanto se ha cocido a mis espaldas para intentar derrocarme, de quienes y porque han participado y lo siguen haciendo en esta madeja de acoso y derribo hacia Leopoldo Bernabeu. Y tampoco voy a negar que hasta la fecha siempre he contestado lo mismo, estamos en política y hay que saber aguantar los golpes, entendiendo y teniendo muy claro que soy el objetivo a derribar por cuanto represento a esas miles de personas que han confiado en CIUDADANOS POR BENIDORM para denunciar cuantas corruptelas se dan dentro del Ayuntamiento y contribuir con ello a su limpieza y a conseguir que, por fin esta ciudad se puedan empezar a hacer las cosas de otra manera, con un sello y un estilo que transmita a la sociedad mensajes claros de cambio. Que deje de ser una costumbre que cada año el déficit sea mayor, que siga creciendo la nómina de empleados públicos, se siga haciendo la vista gorda hacia el control y fiscalización de las contratas públicas, la subida de impuestos es generalizada, el deterioro de la ciudad mayor… y con todos estos ingredientes abocarnos a todos, sobre todo a nuestros hijos, a padecer el descrédito de una ciudad que otrora fue paradigma del turismo en el contexto internacional.

Estamos a tiempo todavía de que todo eso que fue en su día Benidorm pueda ser una realidad y no se pierda del todo de hecho siempre he dicho y hoy me ratifico que “Benidorm, funciona a pesar de sus políticos”, pero les adelanto, ahora que ya llevo 8 meses como Concejal, que es francamente imposible con los actores que ustedes han elegido para dirigir la ciudad. El odio acumulado durante tantos años de poltrona, la inquina entre ellos mismos, la sed de venganza incrustada en los poros de la piel que a algunos se les ve a kilómetros, la incapacidad manifiesta y manifestada casi a diario, la prepotencia y altanería de algunos otros, y algún que otro apellido más con el que poder bautizar la situación, son los que imperan en una Corporación que, al minuto siguiente de la toma de posesión, olvidaron para que habían sido elegidos y cuales habían sido sus promesas en campaña electoral, de hecho en ese mismo Pleno de toma de Posesión, dos de los alcaldables ni siquiera presentaron su candidatura, algo que yo interpreté como una clara falta de respeto hacia sus electores (la primera). El principal objetivo a partir del 13 de Junio era derribar aLeopoldo Bernabeu, descabezar al proyecto político que a tanta gente había ilusionado. Tenían claro que no podían permitir que alguien metiera el hocico en su pocilga y pretendiera limpiarla, que alguien llegara de fuera a moverles el chiringuito gracias al cual llevan viviendo a cuerpo de rey desde hace muchos, muchos años.

A partir de ahí, ustedes han sido testigos de todo cuanto he tenido que ir viviendo, sufriendo y padeciendo, sólo por habérseme ocurrido presentarme a la Alcaldía de Benidorm. Cordón sanitario de aislamiento, denuncia por publicidad en jornada electoral, acoso sexual, amenaza con arma blanca, persona non grata, difusión de grabaciones…todo este complot, compuesto por variopintos personajes, actores necesarios de varias ramas, henchidos de sed de venganza y con todas las ganas de mostrarse y descubrirse ante la ciudadanía como lo que realmente son, se puso en marcha. Y para ello han sido necesarios ex compañeros de nuestro propio partido junto a ex compañeros de mi propia empresa de radio y televisión, a los que necesariamente se les han unido la finaciación adecuada llegado desde las cloacas políticas, y los altavoces adecuados de algunos medios de comunicación que se han prestado al juego desde el primer día. Es la venganza que todos me tenían preparada como premio al excelente trabajo periodístico realizado durante los tres últimos años, noche tras noche, descubriendo, demostrando y poniendo en el conocimiento de todos ustedes de cuantas tropelías se venían cometiendo en la casa de todos, en nuestro Ayuntamiento.

Hay quien dice que todo esto ya lo tendría que haber previsto, y yo les respondo que sólo en parte. Los que me conocen bien saben cuánto dolor he sufrido al ver como ex compañeros del partido y sobre todo, y esto quiero remarcarlo, ex compañeros de mis propia televisión, han contribuido, alentado o simplemente mirando hacia otro lado en toda esta historia. En estos momentos es cuando más me digo “Arrieros somos y en el camino nos encontraremos”, e incluso “A cada cerdo le llega su San Martín”. Y todo esto lo digo desde la inexpugnable atalaya de la libertad y tranquilidad de conciencia. De lo único que se me puede acusar, como bien dice hoy algún medio de comunicación es de “bocazas”. Sí, es verdad, un bocazas que muchas veces ha hablado más de la cuenta para intentar ayudar a los suyos, para contribuir a subir su ánimo y afrontar el futuro con expectativas. Estoy deseando que lleguen esos juicios en los que algunos de estos personajes me han metido para que quede claro donde estamos cada uno. Insisto, todo este complot, a día de hoy absolutamente controlado e identificado, lo iré poniendo en su conocimiento de ahora en adelante con la calma y la precisión que merecen.

Turismo emergente

Jose Luis Gascó.-El año no ha empezado nada bien para los inversores en las bolsas chinas. El contexto internacional se ha vuelto extraordinariamente complejo, con una ralentización evidente respecto a la situación de hace solo unos meses en la que es la 2ª economía mundial. Pero no olvidemos que de lo que hablamos es de un crecimiento del PIB que estaba en el 10% y ha disminuido hasta el 6%. Su impacto sobre el comercio mundial es muy fuerte, pero también es cierto que ninguna economía occidental crece a esas tasas.

Esta situación de crecimiento sostenido en los últimos años ha hecho queaumenten de manera considerable las clases medias y altas chinas y, en consecuencia, su interés por los viajes de ocio y vacaciones. Un turismo con un nivel de gasto muy superior a la media, tanto en alojamiento como en entretenimiento y compras.

Es verdad que el mercado asiático es muy grande y que, en línea con lo que defiendo en esta sección, no podemos entrar de manera indiscriminada con nuestra oferta turística: el riesgo de pasar inadvertidos es importante. Aquí, como en ningún otro sitio, tenemos que segmentar, identificar con claridad los colectivos a los que nos queremos dirigir, y adecuar nuestra oferta a la demanda de esos segmentos.

Aún son pocos los turistas asiáticos que nos visitan en comparación con los europeos, y probablemente aún no estamos suficientemente preparados para atenderlos como esperan. Pero no son un colectivo más: el turismo asiático, especialmente el chino, es el colectivo con más posibilidades de crecimiento futuro para aquellos destinos que los identifiquen y entiendan.

Y Alicante es una tierra que reúne todas las características adecuadas para ser uno de los destinos que lideren este turismo emergente: cultura, gastronomía, enología, comercio, clima, naturaleza… son elementos valorados por este nuevo segmento potencial de turistas, que incluso en el ámbito académico –un síntoma del atractivo de nuestra tierra y la capacidad de nuestras universidades para la sociedad china- es cada año mayor el número de estudiantes chinos que desarrollan sus estudios en la Universidad de Alicante.

El Máster Universitario en Dirección y Planificación del Turismo del IUIT, muy acreditado en ámbitos académicos internacionales, cuenta desde hace años con estudiantes procedentes de aquel país. Personas que en gran medida se dedican después al desarrollo turístico en China, y que pueden ser nuestros mejores prescriptores.

Tenemos, en mi opinión, una oportunidad que es necesario trabajar desde la Administración, las Cámaras, las Universidades y la iniciativa privada de la industria turística alicantina, tanto en turismo vacacional como en el residencial. Tomar posiciones en un mercado incipiente, si finalmente se desarrolla como es previsible –y el turismo chino, sin duda tendrá un desarrollo fuerte- es garantía de liderazgo en la explosión de ese mercado.

José Luis Gascó es Catedrático de Organización de Empresas y Director del Instituto de Investigaciones Turísticas de la Universidad de Alicante

Cervantes merece una calle en Benidorm

Pablo Martínez del Blanco.- El próximo 22 de abril se conmemora el IV Centenario de la muerte de Miguel de Cervantes, nuestra máxima figura cultural y reconocido universalmente por haber escrito Don Quijote de la Mancha, la primera novela moderna y posiblemente la mejor obra literaria de la historia.

 El Ministerio de Cultura y muchas ciudades españolas llevan trabajando tiempo para realizar una programación en honor a Cervantes pero lo que debería ser una gran celebración está pasando algo desapercibida.

En este caso envidio a los ingleses en como se están volcando en celebrar el mismo Centenario de su icono cultural William Shakespeare que murió, curiosamente, un día después que Cervantes.

 Quizás es debido a todo el revuelo político después de las elecciones generales ya que pasados casi dos meses seguimos sin gobierno. Sin embargo es inconcebible que Ayuntamientos como el de Benidorm no estén preparando ningún tipo de acto conmemorativo. Es lo que parece entreverse ya que ni el alcalde ni la edil de cultura han anunciado nada al respecto y la maltrecha web municipal no hace referencia a ningún tipo de acto. Tampoco la oposición ha propuesto algún tipo de acto.

Todavía tenemos tiempo para realizar una celebración digna en colaboración con la Fundación de Turismo, las asociaciones empresariales y de vecinos e incluso el Gobierno ha creado la “Comisión Nacional para la conmemoración del IV Centenario de la muerte de Miguel de Cervantes” que regula una serie de ayudas económicas y beneficios fiscales para la programación de actos conmemorativos y que todavía estaríamos a tiempo de adherirnos.

Cervantes es nuestro máximo icono cultural y todo esfuerzo es poco para que sea reconocido como tal ya no sólo por el hecho de fortalecer nuestro nivel cultural, sino por el de potenciar un motor económico como el turismo cultural que es el pie del que más cojea Benidorm. Sólo hay que darse un paseo por Londres para comprobar como el Reino Unido “explota” el legado de Shakespeare.

Esta cojera es debida a como los diferentes gobiernos han maltratado la cultura en Benidorm con ridículos presupuestos para el área de cultura, que estos años atrás hay que reconocer que ha hecho milagros para mantener una mínima programación con tan pocos medios, y a la falta de instalaciones adecuadas como un centro cultural, un centro de exposiciones o teatros.

Por todo esto propongo que se empiece a trabajar ya en una “Semana de Cervantes en Benidorm” que incluya representaciones teatrales, tematización y ambientación de calles y que se le otorgue una calle a Cervantes en un acto donde se haga una lectura pública del Quijote.

En mi opinión la calle candidata ideal es el Paseo de la Carretera que es nuestra avenida más transitada y su nombre es meramente descriptivo. Este cambio de nombre también ayudaría a paliar el uso de su desgraciado mote aunque soy consciente de que un sobrenombre así nunca desaparece totalmente.

Un modelo a seguir es Carnaby Street en Londres que es un perfecto ejemplo de la participación público/privada para potenciar el comercio local y mejorar la escena urbana. Empresarios y ayuntamiento realizan tematizaciones continuas para conmemorar actos como este u otras celebraciones como San Valentín, Halloween o San Patricio. Su emblemático cartel de entrada es constantemente fotografiado y compartido en redes sociales convirtiéndose en una publicidad brutal con gran viralidad y de bajo coste.

¿Os imagináis unos bonitos letreros (no cutres banderolas) donde ponga “Paseo de Cervantes” a la entrada y salida del Paseo de la Carretera?

Sobre Pedro Zaragoza

Bernat Mira Tormo.- Son muy enriquecedores culturalmente los libros sobre Pedro Zaragoza Orts y me he divertido mucho leyéndolos, por la gran cantidad y variedad de datos, vivencias y anécdotas que nos trasmite.

Pensaba escribir sobre su manera de actuar como alcalde, y sobre la influencia que tuvo en el desarrollo turístico del Benidorm actual. Pero esto lo dejó el mismo Pedro Zaragoza, bien claro y documentado en sus libros. Por lo que no veo ningún motivo, para escribir nada a este respecto. Porque es muy fácil comprobar, la influencia que ha tenido Pedro Zaragoza, en el desarrollo turístico de Benidorm.

Sólo hay que leer, su librito «Así será Benidorm. Madrid, 1955», donde podemos ver el anteproyecto del Plan de Urbanización, junto con las fotos del Benidorm de aquella época y compararlo con lo que es el Benidorm actual.

Si se hubiera desarrollado el P.G.O.U. tal y como Pedro Zaragoza lo había planteado, se hubiera solucionado probablemente, el tema del aparcamiento actual en Benidorm. Aunque su idea original, era dedicar estos metros de más, a aparcamientos y jardines. Estos jardines, quería Pedro Zaragoza ver la forma de conseguir, que fueran de titularidad privada, para no sobrecargar los presupuestos municipales. Por ejemplo, La Avda. de Europa, estaba proyectada para tener una anchura de 80 m. y al final las autoridades de la Provincia de Alicante, de la Comunidad Valenciana y del Estado, redujeron su anchura a 36 m.

Está claro que exceptuando a Pedro Zaragoza, nadie en su sano juicio podía prever por entonces, que Benidorm con menos de una docena de vehículos matriculados en aquella época, necesitara unas calles tan anchas. Pero al día de hoy, estaría resuelto seguramente el tema del aparcamiento.

Por lo que deduzco a través de sus escritos, Pedro Zaragoza, era un hombre pragmático, positivo, honrado, inteligente, trabajador, quizá su cualidad más importante consistía en tener una poderosa imaginación creativa. Y él mismo dijo de sí mismo: «que era español en todo, menos en la improvisación». Y a la entrada de sus oficinas en aquella época, rezaba un cartel donde el visitante podía leer: “La calidad no es fruto de la casualidad sino del trabajo bien hecho» La Planificación, en definitiva, es lo que Pedro Zaragoza enarbola constantemente como motivo del éxito de su gestión, aunque luego todo fuese sobre la marcha de  «El visionario que inventó Benidorm» de Pedro Nuño de la Rosa.

Le gustaba vivir bien, y disfrutar de lo que la vida le deparara, pero no era elitista. Su obsesión era principalmente, el conseguir que Benidorm, fuera un referente para las clases medias de Europa y de España. De ahí su interés por elevar el nivel de vida de las clases más desfavorecidas, hasta convertirlas en clase media, donde no quedara excluido nadie. Porque sin clase media, un país no tiene ninguna viabilidad social, ni cultural, ni económica, ni ética, que merezca tal nombre. Porque en un país sin una clase media desarrollada, la democracia y la libertad, se convierten en un escarnio.

Lo mismo se juntaba con Franco, que con cualquiera otra persona de la condición social que fuera. Pedro Zaragoza no despreciaba a nadie, por su condición social, y se sentía, uno más del pueblo. Era un hombre de mundo, al que le gustaba viajar, leer, estudiar, debatir, y relacionarse con todo tipo de personas y por su carácter abierto, llegó a tener muchos amigos, lo que en consecuencia lógica, desgraciadamente significaba igualmente tener muchos envidiosos, que podían convertirse en potenciales enemigos. En todas las esferas de la sociedad. Su popularidad, su influencia y sus amistades, iban creciendo al mismo ritmo, que crecía Benidorm. Lo que más me sorprende, es la relación que tuvo con muchas personalidades de diversas ideologías, con las que parecía tener una fluida relación. Como: el expresidente de Argentina, el general Perón, el expresidente de la Generalitat de Cataluña Josep Tarradellas, el chileno Salvador Allende, Carmen Polo de Franco, el heredero al trono de Austria, Otto de Habsburgo, de quien Pedro Nuñez de la Rosa escribió: «… cuya altura diplomática, esmerada educación, visión de una nueva Europa y capacidad discursiva, subyugaron a Pedro Zaragoza quien intentó inmediatamente conquistar su amistad. Y a fe suya que lo consiguió, dado que el archiduque fijó su residencia en Benidorm, desde la cual se promovieron el CEDI, Centro Europeo de Documentación e Información, y las antedichas Semanas Europeas Internacionales». Algunas de las personalidades europeas, que en aquella época acudían a Benidorm, para asistir a las Semanas Europeas Internacionales, se compraron aquí una segunda residencia. Todo esto, ayudo a poner a Benidorm también, en el mapa cultural y político europeo, que en definitiva era de lo que se trataba.

Fotografía tomada de jdiaz474.wordpress.com

Quizás por lo que más se ha conocido a Pedro Zaragoza, fue por conseguir hacer en la década de los años 50 del pasado siglo, El Plan Urbanístico de Benidorm o P.G.O.U. El Festival de la Canción de Benidorm. Y por conseguir también en la misma época, y en contra de la opinión de la Iglesia Católica y de algunos ministros muy influyentes del régimen franquista, que Franco hiciera la vista gorda, para permitir que se pudiera usar libremente el bikini en Benidorm.

Leyendo sus pregones y presentaciones, de los diversos actos en los que participaba, te retrotraías en algunos casos, a épocas pasadas, pero no muy lejanas en el tiempo, épocas que describía muy bien, porque tenía una gran facilidad para expresar lo que sentía. Esta facilidad que tenía para relacionarse con los demás y su capacidad de persuasión, se debía en buena medida quizás, a que sabía transmitir a los demás la confianza que tenía en sí mismo y a la recta intención que albergaba respecto al trato con los demás. Para él era muy importante la palabra dada, y la confianza recíproca, en su trato con las demás personas.

Fotografía de El País

Si amaba a su tierra, era porque la conocía bien. Era un gran amante de la cultura española, de la valenciana y de los pueblos de la provincia de Alicante, pero sobre todo de Benidorm. Pedro Zaragoza, tenía una visión clara de lo que era conveniente para su tierra, y así lo demostró, en todas las ocasiones que se le presentaron, como se puede comprobar en sus numerosos escritos.

Cuando escribía en el Cau y en Mis caras del moro, de temas de actualidad, era uno más, porque veía, como todos vemos, la realidad a través del color de nuestras propias ideas, como no puede ser de otra manera. En algunas ocasiones, cuando se trataba de opinar sobre el adversario político. Seguramente influenciado por el ambiente cultural, a través de los medios de comunicación que ves, los amigos que tienes, los libros que lees, o sea, el ambiente que nos rodea. Escribía cosas como: “Que el presidente de la Generalitat Valenciana Joan Lerma, era un peligroso nacionalista catalán, que estaba a las órdenes de Jordi Pujol”. O “Que Felipe González y Alfonso Guerra, eran unos chorizos que habían arruinado España”. Yo no comparto para nada, esta apreciación suya, pero tampoco la juzgo. Tal como lo he creído percibir, así lo escribo.

Como dato curioso, parece ser que Pedro Zaragoza, tenía la facultad innata de los zahorís, para localizar las corrientes de agua subterráneas. Y era un gran aficionado también, para la posible búsqueda y localización de algunos tipos de minerales.

Ya de mayor, estudió y terminó la carrera de Derecho y cuando abandonó la política ya bastante mayor, estudió y terminó también la carrera de Turismo, y dejó bastante avanzada la carrera de Periodismo. Y cuando escribió su propio epitafio, dejó escrito que quería que lo recordaran como periodista.

Siempre fue un franquista y falangista convencido, y lo siguió siendo, después de la muerte del dictador. Según parece intentaron convencerle antiguos compañeros suyos, para que se pasara como ellos hicieron, a la UCD. Porque sabían de su prestigio y de su enorme tirón electoral en la provincia de Alicante, y al no aceptar cambiar de chaqueta, procuraron hacerle la vida imposible de forma bastante rastrera y miserable. En fin, esto era y es una indecencia bastante frecuente en el mundo de la política, al menos, de los que están convencidos de que “el fin justifica los medios”.

No es fácil resumir brevemente una personalidad tan compleja, ni tampoco lo pretendo. Pero en mi opinión, si tuviera que destacar alguna cosa del carácter de Pedro Zaragoza, destacaría, que cuando falleció su asistenta Ana Llorens, ya mayor, que les había ayudado a criar a sus hijos, fue enterrada en el panteón familiar, de los Zaragoza-Ivars en el cementerio nuevo de Benidorm. De hecho fue ella la que estrenó el panteón familiar. Esto decía mucho sobre su carácter.

Pedro Zaragoza era un hombre de pueblo, quizá mucho más influenciado de lo que él mismo creía, por el talante franco y liberal, de la gente del mar. Influencia marinera, que no sólo procedía de su ambiente familiar, sino del ambiente marinero que emanaba y se respiraba en Benidorm hasta hace poco. Quizá, si no le gustaba dejar a nadie abandonado a su suerte, se debía a que era muy consciente, de que navegábamos todos en el mismo barco.

¿Puede Mariano Rajoy presentar su candidatura acompañado de la corrupción valenciana?

Ana Noguera.- Sigue la corrupción valenciana salpicando, no sólo al PP valenciano, sino también al PP nacional, y a su líder Mariano Rajoy, quien estuvo “delante y detrás” de todos los presuntos corruptos más los que ya están encarcelados.

Siete horas investigando en la casa de Alfonso Rus, el que fue presidente de la Diputación de Valencia y un imitador del inefable Gil y Gil. Era gracioso, dicharachero, prepotente, fanfarrón, valentón y un todopoderoso, porque era capaz de comprarlo todo, ¿con qué dinero? Con él, han caído también sus primeras espadas, entre ellos, Máximo Caturla, el hombre que por donde pasaba (sanidad, educación, diputación) olía a corrupción, malversación y estafa. Su recorrido no era nunca límpio.

Toda la mañana del día 27 estuvieron investigando en los despachos municipales del PP de Valencia. El ayuntamiento estaba lleno de guardia civil registrando dependencias. El poder y los tentáculos de Rita Barberá están saliendo ahora a flote. Ella dice no saber nada. Pero sus personas de confianza están hoy detenidas, desde su secretaria personal hasta la concejala que fue el enlace de conexión y que es también la mujer del exteniente de alcalde y hombre de confianza de Barberá, Alfonso Grau, que también está en el banquillo por el caso Noos.

Hay 29 imputados y 24 detenidos. Hemos visto cómo la policía sacaba de su casa a Alfonso Rus detenido. Igual que pasó con Rodrigo Rato.

¿Siguen siendo casos aislados de los que Rajoy no sabe nada?

La trama Gürtel; la trama Brugal; el caso Algorfa; caso Callosa del Segura;  el caso Jacarilla; el caso Calpe; el caso Fabra; el caso Emarsa; el caso Blasco; la trama Terra Mítica; el caso IVEX; el caso Monforte; el caso Aguas de Calpe; el caso Ibi; el caso Torrevieja; Cotino y la familia…

Tan sólo en el mes de enero del 2016, ha estallado el caso Aquamed; los sobrecostes de los colegios de Ciegsa, donde Máximo Caturla, la mano derecha de Alfonso Rus, está implicado hasta las orejas; Serafín Castellano, exdelegado del gobierno, y las irregularidades en las contrataciones de los incendios; o el Ivam, donde se ha imputado a Consuelo Císcar, la mujer del presidiario Rafael Blasco, aquel conseller que estafó el dinero de la cooperación valenciana.

Hace falta recordar que, en la pasada legislatura, el PP tenía tantos diputados imputados que podrían formar el grupo mayoritario de las Cortes Valencianas; o también que han sido imputados dos presidentes autonómicos; o los tres presidentes de las diputaciones, y cientos de alcaldes y concejales.

Hace falta recordar que la Comunidad Valenciana ha abierto las portadas de noticias más vergonzosas sobre los temas de corrupción. Conversaciones que son memorables, imposibles de recoger en una película: Camps y el amiguito del alma (caso Gürtel), o la alcaldesa de Alicante y el empresario Enrique Ortiz, Alfonso Rus contando dinero, o Carlos Fabra y el aeropuerto del abuelito.

Todo ello en una Comunidad que ha quedado endeudada hasta las cejas; en la que la mala gestión política ha hundido el sistema financiero; en la que se dejó de pagar a dependientes o becas de comedor para niños; en la que sus grandes edificios han quedado vacíos sin poder mantenerlos; o malvendiendo obras faraónicas como Terra Mítica o la Ciudad de la Luz, muy por debajo de su coste público.

¿A quién le va a mandar ahora Rajoy el mensaje de “sé fuerte”?

Es cierto que el PP ha vuelto a ser el primer partido en número de votos, algo que merece un estudio sociológico profundo de qué ha pasado durante estos años de gobierno del PP, cómo se han manipulado los valores culturales y éticos de la sociedad civil para seguir votando aún con el olor de podredumbre.

Sin embargo, no puede gobernar ni el partido ni la persona que lo representa, Mariano Rajoy, sin antes limpiar su propio partido. Si él está implicado, aunque sólo fuera por conocimiento, no puede seguir adelante hipotecando nuestra democracia; y si no lo está, debe antes asegurar a los españoles que su partido está libre de tramas y entramados corruptos con los que se ha venido financiando ilegalmente estos años, además de llenar los bolsillos de un montón de impresentables a costa del dinero de todos los españoles.

Si tirar de la manta del PP supone esquilmarlo de cargos públicos, como está pasando en la Comunidad Valenciana, que, al final, no quedará nadie que no esté imputado, acusado o culpable, pues hágase y vaya a una refundación.

Lo que está en juego con los casos de corrupción del PP no es solamente la vigencia del partido, sino la garantía del sistema democrático español. Terminar con la corrupción e iniciar un nuevo proceso político es también parte de esta actual transición política.

Reflexión sobre el enfado que tenía Susana Díaz porque Pedro Sánchez no había defendido suficiente a Felipe González

Juan Miguel Orenes Pino.- CASO CURIOSO: estaba yo haciendo una reflexión sobre el enfado que tenía Susana Díaz, porque Pedro Sánchez, no había defendido suficiente a Felipe González de las palabras de Pablo Iglesias cuando Facebook me las ha robado.

Esta es la primera vez que me ocurre aquí, antes sólo me había ocurrido con otros medios, no se si tendré algún comisario político observándome, no creo ser tan importante.

Bueno, lo que estaba diciendo, es que ni Felipe González es el mejor portador de la esencia del PSOE, ni Susana Díaz, aunque ella se lo crea, la mejor embajadora de los socialistas españoles.

Y añado, en lugar de estar junto al secretario general que elegimos todos los militantes, como una piña, en una circunstancia tan especial como esta, sólo se dedican a obstaculizar y emponzoñar su trabajo en lugar de ayudar.

Izquierda frente al miedo

José Antonio Pérez Tapias.- El miedo alienta la servidumbre. Y hay muchos motivos para el miedo: desde el sentirse amenazado hasta el temor a perder privilegios. La amplia gama de motivos que debilitan el organismo moral y el cuerpo político, hasta el punto de hacerlos vulnerables al virus del miedo, tiene un punto sobre el que gravitan todos ellos: el miedo a la libertad. Así lo vio Erich Fromm en la obra que lleva ese mismo título, en la cual hace ver cómo la democracia sólo puede asentarse, en aras de la libertad, contra ese miedo. Por ello mismo, el filósofo Claude Lefort sostiene que toda auténtica democracia implica «la repugnancia ante la servidumbre».

Lo que vimos ayer en el Comité Federal del PSOE, por detrás de las declaraciones rituales, fue la confrontación entre el dejarse pillar por el miedo y el apostar por nuevos caminos para ir democráticamente más allá de ciertas formas de servidumbre. Es la confrontación interna en la que se halla el Partido Socialista ante la cuestión de cómo afrontar el debate de investidura para la presidencia del gobierno de España, toda vez que el antagonismo se sitúa entre quienes apoyan al Secretario General, y candidato, a avanzar hacia un posible gobierno de cambio mediante un pacto de izquierda, por un lado; y quienes, por otro, se repliegan sobre posiciones que de hecho suponen, aunque sea indirectamente, vía libre a un gobierno de la derecha -después de lo que han sido cuatro años de gobierno del PP con duro ajuste económico, ataque al Estado de bienestar, merma de las libertades, permisividad ante la corrupción y desastrosa pasividad ante la crisis del Estado en Cataluña-. Y resignarse a elecciones anticipadas sin intentar pacto de izquierda es ya darle bazas a la derecha.

La divergencia en el seno del Partido Socialista no es mera cuestión interna, sino que refleja el momento crucial que vive la sociedad española, la cual por eso mismo se ha expresado como lo ha hecho en las recientes elecciones, dando lugar a la pluralidad que se muestra en el parlamento. Hacia dónde se dirija la articulación de dicha pluralidad dependerá de si se logra fraguar una alianza de fuerzas políticas sin miedo a lo nuevo -incluyendo iniciar otra relación con las instancias europeas para salir de la tiranía neoliberal de la llamada troika-, o si se impone una conjunción de intereses que no pasaría de pretender mantener el orden según dictado de los poderes económicos y pautas de viejas oligarquías partidarias.

Es fácil detectar cómo el miedo es recubierto con racionalizaciones prestas a ofrecerse como argumentos prudenciales. La coartada es que está en peligro la unidad de España, la cual se aprovecha de la crisis del Estado, que es algo cierto, tomándola como pretexto para camuflar posiciones de suyo conservadoras. Apelar a la unidad de España con un ardoroso nacionalismo que no se compadece con el federalismo plurinacional que nos hace falta, no sirve para atajar el peligro que se señala. Para colmo, tachar a Podemos, formación con la que el PSOE ha de pactar para un gobierno alternativo a la derecha, de partido independentista es algo tan burdo que sólo se explica por el afán de trasladar a los demás el miedo propio.

Puestas en claro las posiciones, y confiando en que desde Podemos se den también los pasos necesarios, queda esperar que salga adelante un pacto por la izquierda, abierto a fuerzas políticas que puedan compartirlo o apoyarlo, para ir a un futuro que no se gana con fórmulas del pasado. Por eso, frente al miedo, ¡Izquierda!

José Antonio Pérez Tapias es el Líder de Izquierda Socialista, corriente política del PSOE

El comité del disputado pacto

José Antonio Pérez Tapias.- Muchos de los cargos más conspicuos del PSOE decían que era el partido que más se parecía a España. La afirmación, a pesar de su vacuidad política, daba juego para recabar votos con aspiraciones de mayoría, a ser posible absoluta. Los tiempos para tal lema electoral quedaron atrás. Mucho ha cambiado España y mucho debe cambiar el PSOE. Precisamente lo que está ocurriendo en el tiempo presente, tras los endiablados resultados de las elecciones generales pasadas, con su esperada dosis de acrecentado pluralismo político, es que el Partido Socialista tiene que proponerse cambiar en serio; de lo contrario, no sólo dejará de parecerse a España, sino que dejará de tener un papel relevante en la política española. ¿Hacia dónde encaminarse para ese cambio? Eso es lo que se dilucida a la vez que el PSOE tiene que resolver qué hace ante la insoslayable cuestión de cómo y con quién se forma un gobierno de España en la legislatura recién comenzada. El peligro que le acecha es que, ante los dilemas planteados, a quien acabe de parecerse sea en verdad al famoso asno de Buridán, cuyo triste final fue morir de hambre al no decidirse por ninguno de los dos montones de heno que ante sí tenía para comer. La indecisión mata, como puede experimentar el PSOE en sus propias carnes si  no toma la decisión adecuada y, como consecuencia, se deja arrastrar pasivamente a unas elecciones anticipadas en las que sus cuentas en cuanto a resultado en votos pueden salirle muy mal.

Cuando el Comité Federal del Partido Socialista es convocado de nuevo para clarificar su posición respecto a posibles pactos de cara al proceso parlamentario de la investidura de un presidente que pueda formar gobierno, es de suyo para valorar los pros y contras de las diferentes posibilidades que están sobre la mesa, excluyendo la posibilidad que muchos, aun deseando que ésa se cumpla, consideran un fracaso: la de ir a nuevas elecciones por haber sido imposible formar gobierno. Entre las posibilidades en liza, destaca la de la “Gran Coalición” PP-PSOE, con Ciudadanos en papel de mediador para adecentar el enjuague, como la más querida por los voceros del “sistema”, sean los prebostes del poder financiero, sean los representantes de la patronal, sean los que enfáticamente opinan desde instancias europeas, sea hasta algún cargo eclesiástico, para acabar tan bendecida por renombrados exministros populares y socialistas como ensalzada desde la mismísima cúspide de ese PP que es edificio en ruinas por cimentación hundida en fango de corrupción. Sin embargo, esa posibilidad es la que desde el PSOE se rechaza con claridad oficialmente y de forma mayoritaria, aunque no deja de rondar en su mismo espacio político.

Desechada esa posibilidad en un país en el que, por más que se mire a Alemania, la derecha no es la CDU ni el PSOE es el SPD, las otras alternativas que bailan sobre el escenario se reducen a dos, bien fáciles de enunciar: o gobierno encabezado por el PP o, si un candidato suyo no alcanza mayoría parlamentaria, gobierno presidido por candidato del PSOE. A estas alturas, con el guión tal como se va desarrollando, un gobierno presidido por Rajoy no parece lo probable, dado el efecto demoledor sobre su candidatura de los nuevos casos de corrupción que desde filas del PP han salido a flote, los cuales hacen imposible un apoyo de Ciudadanos en esas condiciones. Hay que contar entonces con la tesitura de que el PP cambie su candidatura, y sea otra persona la que trate de conseguir apoyo de Ciudadanos y del PSOE, sea por parte de éste de manera explícita, votando, sea de manera implícita, absteniéndose. Esta posibilidad,  siendo por la vía de la abstención, es la que muchos desde el campo socialista parecen ver bien, justificándola en nombre de la gobernabilidad. Habrá que decir, sin embargo, que una decisión en tal sentido no dejaría de ir contra indicaciones anteriores del mismo Comité Federal, pues sería dejar vía libre al derechista partido de los recortes, de los ataques al Estado de bienestar, de la merma de libertades, de la corrupción sistémica y del bloqueo de la situación en Cataluña. La gobernabilidad aducida no es más que otra versión de las más interesadas apelaciones a la estabilidad. Pero ya sabemos de qué estabilidad se trata: estabilidad del «sistema», estabilidad de un orden que acumula injusticias, estabilidad de una democracia erosionada por la corrupción. Sería la estabilidad que, como la paz de los cementerios, es paz en la soterrada guerra de quienes están apegados a anquilosadas estructuras de dominio. Hay sobradas razones, por tanto, para oponerse a esa vía, que sería hacia la del continuismo de la derecha en el poder, por más que se camufle mediante concesiones de última hora para granjearse el apoyo que no merece. En consecuencia, no es un pacto ni de las derechas, ni con la derecha, lo que el Comité Federal socialista debe avalar.

¿Qué queda? Resta la otra posibilidad, la del pacto por la izquierda, abierto a fuerzas que puedan compartir elementos programáticos suficientes para apoyar la investidura del candidato socialista como presidente y, a ser posible, la formación de un gobierno de cambio que, como gobierno de coalición, tenga la fuerza suficiente para afrontar todo lo que está por delante, hacia dentro, como una nueva política económica para luchar contra el paro o nuevos planteamientos para una reforma en verdad federal del Estado, como hacia fuera, cual ha de ser una actitud no servil ante unas instancias europeas que han de dejar atrás sus políticas neoliberales. Entre las combinaciones posibles, en ninguna puede faltar Podemos, lo que significa la imperiosa necesidad de buscar por ambas partes el modo de aproximar posiciones para no fallar ante una ciudadanía que espera los pasos decisivos que la nueva etapa reclama. No vale, desde el PSOE, hacerse trampas obstaculizando un acuerdo posible calificando de antemano a Podemos como partido independentista por el hecho de proponer un referéndum en Cataluña. Tan insostenible falacia debe abandonarse, como no debe irse al autobloqueo que supone rechazar una posible investidura de Pedro Sánchez si se produjera también por el hecho concurrente de que partidos independentistas se abstuvieran. La responsabilidad de la abstención sería de ERC y DiL, no del PSOE.

Hay razones, por tanto, para pensar que el PSOE no tiene por qué quedarse paralizado, como el asno de Buridán, en vez de moverse hacia la izquierda, que es donde debe situarse. A esas razones habrá que añadir la exigencia de que su Comité Federal sea ámbito de deliberación y decisión políticas fundadas sobre buenos argumentos, y no terreno pantanoso en el que se acorrale al Secretario General dando lugar a una novedosa y sorprendente confirmación de la ley de hierro de las oligarquías políticas con la que Robert Michels diagnosticó desde hace mucho la vida de las organizaciones políticas. Es hora de apuntar en dirección distinta a tal diagnóstico. Quizá para ello el camino sea llevar al mismo Comité Federal la propuesta de que la militancia se pronuncie sobre la política de pactos, lo cual, por lo demás, cuadraría con el espíritu de unos tiempos en los que la ciudadanía, consciente de sus derechos, quiere una democracia no domesticada. Un pacto de izquierda es, en cualquier caso, lo que muchos pensamos que debe ser asumido por el PSOE y avalado por su Comité Federal.

José Antonio Pérez Tapias es el Lider de Izquierda Socialista, corriente política dentro del PSOE

Andanadas por el Ayuntamiento

Manolo Mora.- No soy de los que suele visitar el Ayuntamiento de Benidorm  con frecuencia, y ahora en mi condición de periodista, al tener un periódico digital propio, como es éste, CALVARI El periódic del cor de Benidorm, y os puedo asegurar que desde dicho edificio se lee; muchos funcionarios y personal me preguntan o comentan que lo siguen, uno se sorprende de las informaciones o noticias, que muchas de ellas podrían ser titulares, puedo uno publicar y recibir.

Hay varias informaciones que me gustaría comentar dentro de este artículo, sirva de opinión, porque no dejan de ser opiniones que uno percibe y debo comentar, como las que he recibido esta mañana. Una de ellas es la estabilidad que necesita el Ayuntamiento en estos momentos: a Toni Pérez: ¿se mueve o lo mueven? Es una de las conclusiones a la que he llegado.

Otro tema es el de las declaraciones de la tal conocida como «La Gallega», que está dando mucho que hablar, sobre el contencioso surgido entre Rafa Gasent y el periodista-editor, Decano de la Prensa, Manuel Esquembre Bañuls, más conocido popularmente como Maesba, sobre si son verdaderas o falsas esas declaraciones y grabaciones, que por cierto están disponibles y se pueden ya escuchar en el medio de él, PUNTA CANFALI. Las declaraciones se realizaron y se grabaron, como ha quedado demostrado y ha echado por tierra ese complot maquiavélico, que dice que las declaraciones de la Gallega eran falsas. Maesba lo ha sacado a la luz. Ahora hay que saber si detrás de ellas son verdad o mentira.

Y otro tema, y ya para terminar este artículo de opinión, son las votaciones que se van a realizar en el próximo Pleno Municipal sobre la aprobación de los Presupuestos. Un pajarito me ha cantado que Ciudadanos por Benidorm va a votar en contra de esos presupuestos sacados por el gobierno municipal del Partido Popular, en repulsa a la abstención que realizó el mismo grupo municipal popular, cuándo declarararon a Leopoldo David Bernabéu «persona non grata». Que valga ya de paso, eso no se debiera haber consentido ni haber votado. Nadie es nadie para declarar a una persona, y en este supuesto, a un político, que representa a más de 3000 votantes, como es CBM, que lo declaren «persona non grata». Te puede caer mejor, peor… puedes pensar que es un sirvergüenza o no, pero de ahí a declararlo oficialmente a través de un pleno municipal «non grato», cuando la Justicia le dio la razón, y se pronunció diciendo, que no tenía capacidad el Ayuntamiento para declararlo «persona non grata»… va un abismo.

Se trata del espacio simbólico del Congreso

José Antonio Pérez Tapias.- Podemos lleva razón en su queja. Si en la vida política hay un espacio simbólico por excelencia es el hemiciclo de un parlamento. Distribuir escaños en él no es un mero repartir asientos numerados, cual si sala de cine fuera. Es el lugar de representación democrática y ésta, además de por la palabra, se expresa de otras muchas formas. La cuestión no se cancela diciendo dónde se han sentado individualmente muy dignos representantes de la ciudadanía. Es importante la configuración espacial de un grupo parlamentario, máxime si por su número es tercero de la cámara. Y además, bajando a aspectos más prosaicos, no es admisible, por otra parte, dispersar a un grupo parlamentario por escaños de manera que hasta se haga difícil su coordinación en el hemiciclo.

Podemos, ante cómo han quedado sus diputadas y diputados, lleva razón en su queja por una resolución injusta de la Mesa del Congreso, manifiesten de una forma u otra su malestar. Lo dije ayer. Y hoy me reafirmo en que no se puede entender que el PSOE, por parte de quien le representa en la Mesa del Congreso, haya aprobado la distribución de escaños que se ha hecho en el hemiciclo. Ciertamente, la considero escandalosa. Una «cacicada» la han llamado desde Podemos. Está claro que ha salido así por los votos que permite la composición de la Mesa misma. Al haber facilitado dicha composición (con mayoría de la derecha) se añade ahora el que el PSOE apoye lo que esa derecha impone. Bien podía, al menos, haberse posicionado junto al Presidente de la Cámara, el socialista Patxi López, que se abstuvo, aunque en su caso fuera por ser neutral como «árbitro». No sólo es obligado reclamar al Grupo Parlamentario Socialista una explicación, sino que es necesario que se actúe de otra manera.

(¿O no estamos trabajando a favor de un pacto de izquierda?)

O poderes que someten o Podemos con PSOE

Jose Antonio Pérez Tapias.- ¿Por dónde pillar el hilo de los acontecimientos cuando el panorama político se presenta como un ovillo de lo más enmarañado? Como dejó escrito un insigne filósofo, por el medio. Pues empecemos por el medio, ya que no hay punto cero. Y en ese punto medio de apariencia un tanto azarosa encontramos en día muy señalado el editorial de unperiódico global en español con titular más que indicativo: «Rajoy no puede, Sánchez no debe». Bajo tal epígrafe, se mantenía que a Rajoy debía sustituirle otro candidato o candidata del PP para presentarse a la investidura a la presidencia del gobierno, y se señalaba directamente que Sánchez debía renunciar a un «pacto dañino» con Podemos, IU y otras fuerzas que pudieran favorecer una alianza de izquierda. Dicho editorial no se limitaba a un ejercicio de análisis político de cara a la opinión pública, sino que hacía ver la intención de que fuera, en la secuencia de los hechos de la dinámica política española, un punto de inflexión fijado por quienes tienen voluntad y fuerza para pretender actuar como grupo de presión.

¿Qué se teme de un pacto de izquierda cuando, mientras la derecha conservadora sube el tono de sus ataques a todo lo que sea paso a favor de un pacto de izquierda, sacando a relucir desde la manida conexión bolivariana de Podemos hasta el apocalíptico pronóstico del «retorno del odio», la derecha liberal no se queda corta al aumentar sus presión contra un pacto que dé paso a un «gobierno de cambio» que pivote sobre el PSOE? ¿Se teme un giro en política económica que nos libre de los estragos de la ortodoxia neoliberal aplicada inmisericordemente por el PP? ¿O va a ser verdad que se tiene miedo a la democracia cuando todo se quiere concentrar en que se rompe la unidad de España por propugnar un referéndum consultivo en Cataluña, que justamente se propone para replantear sobre bases federalistas esa unidad? ¿O es que se tiene miedo a la bisoñez de nuevos actores políticos que se consideran preferibles a muchos de los antiguos que han amparado una corrupción sistémica?

Planteadas tales preguntas, es el momento de enfrentarse a insidias que van desde insinuar que pretender un pacto de izquierda es «mercadeo de votos» para la investidura de Pedro Sánchez como presidente -«ingenuo», en el mejor de los casos-, hasta la consabida propuesta continuamente deslizada desde ciertas instancias que tiene por objeto la tan anhelada «Gran Coalición» (PP-PSOE, y en todo caso con esa factoría de interesadas mediaciones que es Ciudadanos). Tal propuesta es la conclusión a la que los «poderes del sistema», desde los económicos hasta los simbólicos, parece que quieren que todos lleguemos.

Poniendo tales cartas bocarriba queda claro lo que está en juego en la enrevesada situación política que vivimos en España después de las elecciones generales, una vez que se toma conciencia de lo que suponen los resultados obtenidos por los distintos partidos políticos y cuando a las loas a la pluralidad consagrada por el voto ciudadano siguen los cálculos y estrategias para obtener una mayoría parlamentaria que permita formar gobierno. Por un lado, o el país sigue por las vías hacia una proclamada estabilidad asentada sobre el empobrecimiento de la mayoría, la desigualdad creciente y el desmontaje del Estado de bienestar, o se encamina hacia un horizonte distinto de reconstrucción social y políticas públicas desde las bases de una política económica distinta. Y por otro, en lo que al PSOE se refiere, o el partido se queda en la triste condición de ser «partido del sistema», sin más destino que gestionar su orden, o el Partido Socialista reorienta su futuro hacia un partido transformador, con potencial emancipador y capacidad para articular políticamente nuevas prácticas de solidaridad social tras objetivos de justicia.

Llegados a este punto, es hora de enfrentarse a aquello que el joven Gramsci describía como «hechos que maduran en la sombre porque manos no vigiladas por ningún control tejen la tela de la vida colectiva»; y entonces, ya sin rodeos, la pregunta que cabe formular es: los que se oponen al pacto de izquierda, ¿quieren un PSOE destinado a permanecer sometido a las directrices de unos poderes que han conllevado el sometimiento de la política a la economía, del Estado al mercado, de la democracia al capitalismo? Esa es la cuestión de fondo que se deja ver entre los dimes y diretes del Partido Socialista, con los llamados «barones» y «baronesas» en señalados casos obstruyendo los esfuerzos del Secretario General por conseguir una alianza por la izquierda. Por lo que toca a todos, la cuestión crucial, la que se vislumbra entre los marrulleros juegos de salón en los que los partidos parecen enfrascarse para desespero de una ciudadanía que tiene sus expectativas tan lejos de la teoría de juegos como de los Juegos de Trono, es: ¿dejamos que nos aprisionen en un orden donde la desigualdad campee a sus anchas o apostamos en serio por una sociedad justa?

Entre los avatares del momento,  la jugada de Rajoy al renunciar a comparecer para someterse a votación de investidura para presidente del gobierno, pero reservándose para una segunda vuelta esperando que fracase Pedro Sánchez, se presenta como lo último de lo último en estrategia política, cuando no es más que reafirmación de la huidiza irresponsabilidad en la que el ex-presidente se ha situado a lo largo de todo su mandato anterior. Pero no nos engañemos, tras él son los «poderes del sistema» los que están a pleno rendimiento, posicionados a su lado, junto al PP y lo que significa la derecha política, movilizados para que no sea posible un pacto de izquierda que dé lugar a un «gobierno de cambio». Objetivo: que Pedro Sánchez naufrague en el intento de sacar adelante su investidura como presidente del gobierno, haciendo todo lo que mendazmente pueden para impedir un pacto PSOE-Podemos. Lo que sorprende al incauto es que en las filas socialistas haya quienes, a pesar de eso, sigan apostando por la «Gran Coalición» con la derecha, en vez de por pacto de cambio con la izquierda.

Hay que seguir luchando por pacto de izquierda, una vez que sabemos todos de qué se trata. Pero por todo ello hemos de exigirnos en la izquierda tanta inteligencia como prudencia. También a Podemos, máxime después de la puesta en escena protagonizada por Pablo Iglesias para ofrecer gobierno de coalición, con él como vicepresidente y otros asignados ya a un listado de ministerios, en lo que ha sido patente exceso de innecesaria arrogancia que a muchos ha hecho pensar que más se encaminaba a bloquear el pacto con el PSOE que ha facilitarlo. Si por una parte son evidentes los riesgos de simular un «sorpasso» que no se ha dado -por más que se quiera-, por otro, ante lo que se percibe como humillación al PSOE, habrá que recordar a muchos que en sus órganos de dirección de rasgan las vestiduras que, desde ellos, ya se hizo demasiado para debilitar la figura de su Secretario General. Éste lleva razón cuando insiste en que «la ciudadanía no entendería que Podemos y PSOE no se entendieran» para pactar un programa de gobierno, más allá de sobreactuaciones en torno a la hipotética composición del mismo, que permitiera una alternativa de hecho a las derechas.

Para acabar estas líneas de nuevo con Gramsci diré que haríamos bien en releer al gran líder de la izquierda italiana cuando, en La política y el Estado moderno, se mostraba en contra de quien con poca seriedad sustituye el afrontar los hechos por una «política del orgullo», a la vez que criticaba a quien, por no estar a la altura del deber histórico, contribuyera a «catástrofes más graves».  Siendo ya bastantes los padecimientos acumulados por la sociedad española, necesitamos un alternativo gobierno de izquierda para evitar previsibles catástrofes. Podemos con el PSOE.

Necesitamos otro gobierno

Las elecciones del pasado 20 de diciembre han deparado un resultado que casi todo el mundo consideraba previsible: un mapa de partidos mucho más abierto que impide mayorías automáticas en torno a los dos más poderosos, el PP y PSOE, como ha venido sucediendo hasta ahora.

Es verdad que eso produce más inestabilidad y mayores incertidumbres pero también creemos que esos resultados pueden abrir la puerta a cambios muy positivos si somos capaces de aprovechar las oportunidades.

Muchas personas consideran que la mayor complicación a la hora de formar gobierno es una desgracia para nuestro país y añoran la vieja forma de hacer política pero nosotros creemos, por el contrario, que se trata de una circunstancia afortunada que responde a un hecho fundamental: una proporción cada vez mayor de los españoles quiere romper con la política de imposiciones y de “leyes de rodillo” propias de mayorías parlamentarias absolutas, y prefiere que predominen el acuerdo, la negociación, el equilibrio y la proporcionalidad entre los diferentes intereses en juego.

Las elecciones se celebraron después de mucho tiempo de debate y reflexión, no solo por parte de los partidos sino de toda la sociedad, lo que ha permitido poner de manifiesto la enorme crisis que nos envolvía, los abusos, fraudes, corrupciones, transgresiones e irregularidades de todo tipo que se han generado en los últimos años y, sobre todo, que se estaban aplicando políticas que sufrían los sectores más débiles y necesitados. Se extendió la idea de que las nuevas elecciones eran el momento en el que la ciudadanía podía mostrar su demanda de regeneración y cambio ante un edificio institucional que hacía aguas por todas partes. Y eso es lo que ha ocurrido: las elecciones han venido a demostrar que hay ya una gran parte de la sociedad española que no quiere seguir siendo prisionera de un sistema económico que acrecienta sin cesar las desigualdades ni esclava de una política despiadadamente clasista, injusta, patriarcal, discriminatoria y que atenta contra los principios y derechos básicos que con grandes palabras se establecen en nuestra Constitución.

Solo los tres partidos más fuertes que reclamaron, con un signo u otro, un claro cambio de tendencia (PSOE, Podemos y Ciudadanos) han sacado más del doble de los votos recibidos por el PP, lo que indica claramente que es muy mayoritaria la sociedad española que reclama cambio, regeneración política y reforzamiento de una democracia cada vez más amenazada. Y también ha sido mayoritaria la opción electoral de izquierdas que, también con mayor o menor intensidad, ha propugnado combatir la política europea de austeridad y tratar de poner en marcha otras políticas sociales y económicas.

Por tanto, satisfacer la demanda mayoritaria de los españoles y españolas que han votado en estas últimas elecciones obliga a formar OTRO gobierno, con fines diferentes a los del anterior, con otra forma de tomar las decisiones y de dirigir la vida política y la de las instituciones.

Si se quiere satisfacer la demanda que el electorado ha expresado con su voto, como es obligado, ya no se puede seguir haciendo una política económica y social que tan claramente ha beneficiado a unos pocos, haciendo que España se convierta en el país europeo con más desigual de ingresos entre ricos y pobres, según la OCDE, y en donde más ha crecido la desigualdad durante la crisis, no solo porque las reformas laborales orientadas a disminuir el poder negociador de las clases trabajadoras produce una constante caída de los salarios en la renta nacional sino también porque, para colmo, los gobiernos han redistribuido la riqueza a favor de los grupos sociales de mayor renta.

No se puede tampoco imponer por decreto a los demás las preferencias que son claramente las de grupos sociales minoritarios, deteriorando para ello los criterios de elemental proporcionalidad y llegando a desvirtuar en ocasiones el papel independiente, arbitral y equilibrado que deben tener instituciones como la magistratura. Y hay que hacer política de otra forma, más amigable y menos frentista, que parta del principio de que la diversidad nos enriquece y que los que piensan diferente no son enemigos sino simplemente compatriotas que también tienen derecho a expresar sus ideas y a tratar de llevarlas a cabo.

Necesitamos y reclamamos otro gobierno que ponga en marcha una auténtica regeneración de nuestra vida política e institucional. Que refuerce la democracia y se comprometa de veras con la igualdad, la justicia, la solidaridad, la libertad y el ejercicio efectivo de los Derechos Humanos, que promueva y asegure la convivencia entre todos los españoles poniendo al día y modificando la Carta Magna que desde 1978 ha sido suprema referencia y garantía pero que ahora requiere adaptaciones y reformas, especialmente en el Título VIII relativo a la estructura del Estado. Y que promueva una nueva ley electoral que corrija las actuales deficiencias y permita que los elegidos puedan ser revocados por los electores si incumplen sus mandatos.

Necesitamos y reclamamos otro gobierno que defienda los intereses generales, particularmente justicia, educación, sanidad, atención a la infancia y a la dependencia, igualdad de género ciencia y protección del medio ambiente, como prioridades permanentes y que, aunque actuando con lealtad ante nuestros socios europeos, no entregue nuestra soberanía a los poderes económicos y financieros ni a instituciones que desprecian e ignoran los derechos del Pueblo.

Necesitamos y reclamamos otro gobierno que propicie grandes acuerdos de Estado para combatir todas las manifestaciones de la desigualdad, para salvaguardar los derechos sociales y el funcionamiento adecuado de los servicios públicos de bienestar, para hacer equitativas y eficientes las políticas de redistribución de las rentas y para evitar que los salarios sigan cayendo llevándose tras ellos a miles de pequeñas y medianas empresas.

Necesitamos y reclamamos otro gobierno que ponga las bases para otra política económica que cree riqueza, empresas y empleo, que evite que siga aumentando la deuda y el trabajo precario e incluso basura, como ha ocurrido con el último del Partido Popular, que incentive el uso sostenible de los recursos y el respeto del medio ambiente así como la actividad realmente productiva en detrimento de la especulación y la cultura del pelotazo, y que reorganice el sistema de cuidados para combatir las discriminaciones y carencias actuales.

Necesitamos y reclamamos otro gobierno que garantice que todas las personas tengan acceso a fuentes de información plural y que se ponga a su disposición la que sea necesaria para saber con transparencia y objetividad lo que ha pasado en España en los últimos años y que ha provocado tanto sufrimiento, quiénes han provocado la crisis y quiénes se han beneficiado de su desencadenamiento y de las políticas adoptadas en este tiempo. Y, sobre todo, que impida que las administraciones utilicen los medios públicos de comunicación o incluso las políticas de seguridad o defensa nacional como instrumento partidista o fuente de lucro para unos pocos.

Somos conscientes de que esta alternativa es difícil de poner en marcha y que su andadura se enfrentará también a todo tipo de obstáculos. Es más fácil ordenar unilateralmente e imponer que consensuar, y en etapas anteriores se ha podido comprobar que el egoísmo de los grandes grupos de poder (que siempre han creído que España es suya y que solo ellos son los auténticos españoles) es ilimitado en nuestro país. Pero por muchas que sean las dificultades nunca serán infranqueable ni mucho menos. La dificultad simplemente nos obliga a realizar un esfuerzo mayor y a cambiar los objetivos, los contenidos y las formas de la política gubernamental.

Frustrar la posibilidad de iniciar un proceso de regeneración política en España sería una enorme desgracia y quien contribuya a ello cargará para siempre con una enorme responsabilidad. Las fuerzas políticas de izquierdas deben intentarlo y sin miedo de involucrar en el esfuerzo al mayor número posible de sensibilidades, con tal de que se haga colectiva la voluntad de asumir principios y cambios de esa naturaleza. Y para ello es fundamental ser consciente de que OTRO gobierno solo puede nacer de nuestra soberanía a los poderes económicos y financieros, y contribuya a reforzar la unión política, social y económica, limitada hoy a una frágil unión estrictamenTe monetaria. A una Europa solidaria, destinando los medios necesarios para la acogida de los refugiados y emigrantes y, muy especialmente incrementando la tan decaída ayuda al desarrollo para evitar los grandes y humanamente intolerables flujos de seres humanos desamparados, porque no pueden vivir dignamente en sus lugares de origen. Reiteramos que es insoslayable y urgente que se actúe sin dilación para no seguir permitiendo que mueran de hambre cada día
miles de personas, en su mayoría niñas y niños de uno a cinco años de edad, al tiempo que se invierten en armas y gastos militares más de 3.0000 millones de dólares. Para ello, a escala mundial debe favorecerse como clamor popular, un multilateralismo democrático eficiente procediéndose a una auténtica refundación del Sistema de las Naciones Unidas que el neoliberalismo sustituyó pòr grupos plutocráticos (G7, G8, G20,…) Sólo así podría asegurarse el cumplimiento de acuerdos sobre medio ambiente, los Objetivos de Desarrollo Sostenible, la regulación de los tráficos supranacionales y garantizarse la eliminación inmediata de los paraísos fiscales.

Por eso reclamamos diálogo y no confrontación permanente, fraternidad y no agresión y violencia verbal, generosidad e inteligencia por todas las partes a la hora de negociar, para que los acuerdos no se traduzcan en meros repartos de cargos sino en un programa real de cambio.

FIRMAN ESTE TEXTO: Luis Eduardo Aute, Elena Caballero, José Angel Cuerda, Rafael Díaz Salazar, Benjamín Forcano, Lina Gálvez Muñoz, Carlos Jiménez Villarejo, José Antonio Martín Pallín, Angels Martínez Castells, Federico Mayor Zaragoza, Manolo Monereo, José Mora Galiana, Ana Noguera, María Pazos, Montserrat Ponsa, Pilar del Río, Manuel de la Rocha Rubí, Lola Sanjuán, Juan Torres López, Demetrio Velasco.

El turismo, nuestra primera industria

Jose Luis Gascó.- Un deseo para empezar el año con la utópica pretensión de influir en nuestros gobiernos locales y autonómico, y en el futuro Gobierno nacional: que el turismo sea de verdad una prioridad sobre la que construir una parte importante de nuestra actividad económica. Para nosotros, para Alicante, se trata de una industria fundamental que ha mostrado su fortaleza incluso en periodos de crisis tan prolongada como el que hemos pasado y aún estamos tratando de superar.

Mi sensación es que hasta ahora salvo apuestas muy sólidas y consistentes especialmente a nivel local (Benidorm es un buen ejemplo de las cosas bien hechas), el compromiso con la industria turística no ha estado a la altura de su importancia.

La reflexión implícita probablemente ha estado en la línea de «si el turismo funciona solo, podemos dedicar los recursos escasos a otros sectores que necesitan un mayor apoyo» lo que, en mi opinión, constituye un grave error. Así, no controlamos el flujo turístico. Vienen o, incomprensiblemente, en un momento pueden dejar de venir.

 Tenemos elementos naturales, culturales, deportivos… que nos convierten en un destino extraordinario. Pero un destino que definen otros. No seleccionamos, no ponemos en valor realmente todos nuestros elementos distintivos, no nos especializamos en la cadena de valor del turismo y coordinamos esfuerzos entre los diferentes agentes intervinientes para ofrecer experiencias únicas a los turistas que hemos identificado como nuestro público objetivo. No segmentamos.

El «café para todos» no suele funcionar, mucho menos en industrias que deben ser especializadas como el turismo, en la que la incorporación constante de valor diferencial es lo único capaz de hacer sostenible un destino de alto nivel.

Cuando esta es nuestra oferta básica, el café para todos, la única estrategia competitiva posible es el precio, y eso sabemos que es útil solo a corto plazo.Competimos con ventaja frente a destinos similares cuando las condiciones de contexto, especialmente la sensación de seguridad de los turistas, nos resulta favorable. Si no aprovechamos las coyunturas favorables para reforzar nuestra posición, para dotar de valor añadido a nuestra propuesta, cuando las circunstancias cambien –y seguro que cambiarán-, podemos ver comprometida nuestra industria más importante.

Así que vuelvo al principio, diseñemos políticas a largo plazo que refuercen nuestra posición como destino turístico de alto nivel coordinando y poniendo en valor todos nuestros recursos, y apostemos por la cualificación de nuestro personal y el conocimiento de los clientes para ofrecer experiencias incomparables que aseguren la rentabilidad y sostenibilidad de nuestra industria turística.

Jose Luis Gascó es Director de IUIT -Instituto Universitario de Investigaciones Turísticas de la Universidad de Alicante

Cuando algo nace ya obsoleto

Apunto de terminar las obras de la Avenida Jaime I de Benidorm es inevitable pararse a pensar en las idas y venidas que ha sufrido la que debería ser una de las calles más emblemáticas de nuestra ciudad por sus características. Pocas urbes pueden presumir de tener una avenida con esa amplitud que desde su inicio tiene vistas al Mediterráneo.

Teniendo en cuenta el Plan Futura 2000, la tala de los árboles, la colocación de toldos horrendos y caros, modificaciones del proyecto sobre la marcha, la paralización de las obras con las aceras ya levantadas y demás despropósitos, el punto de inflexión es cuando la empresa concesionaria del parking decide dejar tirados a los ciudadanos y comerciantes abandonando su construcción.

En ese momento los dos viejos partidos deciden utilizar Jaime I sólo como arma arrojadiza política en vez de buscar soluciones y a la vez emprender acciones legales contra la empresa (ahora absorbida por otra) que tiene otras concesiones en Benidorm, algunas por la friolera de 75 años.

Mientras tanto Jaime I se ha ido degradando tanto a nivel estético como comercial ya que inversores y emprendedores de todos los tamaños veían esta inseguridad creada por el Ayuntamiento como un peligro y no se han instalado allí. La calle se ha ido llenando de comercio asiático poco preocupados por la apariencia de sus negocios o por otros en la parte alta de la calle donde suelen haber redadas policiales.

No es hasta septiembre del pasado año cuando PSOE y PP se ponen de acuerdo definitivamente después de retrasos continuos de la ayuda que iba aportar la diputación dominada por Partido Popular y anunciada en precampaña electoral. Estaba claro que se iban a esperar a ver que pasaba en las elecciones municipales usando la cara e inútil diputación, no sólo para enchufar, sino también con fines electoralistas.

La remodelación de Jaime I está casi terminada con un mes de retraso en las obras y ya son muchas las críticas de vecinos y comerciantes que no se han dejado cautivar sólo por unos adoquines nuevos aunque haya gente que lo ha pasado tan mal que se resignan conformándose.

Han quitado plazas de aparcamiento sin dar alternativa en una ciudad saturada por su falta, han eliminado dos carriles en una de las avenidas más transitadas o han hecho un carril bici central sin protección que hasta cruza una rotonda y que haría las delicias del programa televisivo Jackass. Tampoco han tenido en cuenta terminar antes el Plan de Movilidad Sostenible o hacer un Plan Integral para toda la Avenida que quedará partida en dos y que abarque desde la integración del entorno con ayudas a rehabilitación de fachadas, armonización de los retranqueos comerciales, etc.. hasta sus conexiones con otros grandes ejes como la Avenida de Beniardá (que también nació ya obsoleta) o Alfonso Puchades.

Por todo esto cuando nuestros políticos inauguren la Avenida Jaime I nacerá ya obsoleta porque no resuelve los principales problemas actuales ni de futuro inmediato de la zona como son el aparcamiento, es necesario un parking subterráneo para desahogar el centro, para potenciar la Playa de Poniente y mejorar la actividad comercial de la zona aunque puedo entender el miedo de los empresarios después de todo lo que ha pasado; y la movilidad, al quitar dos carriles en una de los principales accesos y salidas del centro y poniente los atascos serán norma habitual.

Soy un defensor de la peatonalización de las ciudades pero siempre con sentido común y donde no cause más problemas que soluciones. Las aceras de Jaime I ya eran suficientemente anchas sin contar con el espacio ocupado por los cerramientos ilegales de los locales y espero que su ocupación por terrazas hosteleras no sea masiva y descontrolada como ha pasado en otras calles remodeladas como la Alameda.

Cuando se den cuenta de sus errores empezará la tradicional culpa mutua con el “y tú más”, lo típico de que los técnicos nos decían esto (como si no se pudiese pedir una segunda opinión como en el médico), que no había más dinero después de subirnos los impuestos para pagar la deuda que ellos han generado y demás excusas que les están haciendo perder a los dos principales partidos miles de votos.

En cuanto al gobierno actual del Partido Popular, lo de Jaime I no es más que una “alegoría” de ellos mismos, ya nacieron obsoletos. Tienen la misma mentalidad que ha originado todos nuestros problemas juntada ahora con un postureo insoportable que les lleva a hacer muchas cosas (fotos y licitaciones) para que no cambie nada o que el resultado sea chapucero.

No tienen un plan de ciudad global ni afán de ir más allá de moverse lo justo para parecer que hacen algo, por no tener no tienen ni Presupuestos 2016.

Y sobre todo no comparto la excusa de la oposición de que sólo son ocho ¿de qué serviría que fuesen más concejales si van a seguir con esa mentalidad indigna de una ciudad con tanto potencial como Benidorm?

Es preferible ocho capaces que veinticinco incapaces…

Pablo Martínez del Blanco

@pablobenidorm

Desprecio patricio

Íñigo Errejón.- La entrada de los 69 diputados del cambio en el Congreso de los Diputados ha hecho correr ríos de tinta y de declaraciones sobre las formas, las procedencias, las vestimentas o los contenidos de nuestras promesas a la hora de asumir el cargo para el que hemos sido elegidos por el pueblo. Muchas de estas reacciones han estado presididas por el escándalo o la indignación de miembros de las élites políticas, económicas y culturales, manifiestamente contrariados o preocupados por lo que consideran un insulto o desprecio a las formas parlamentarias. Este debate es altamente ilustrativo del momento político de transición en España.
Todas estas reacciones airadas comparten un mismo tono de “desprecio patricio” por lo que se considera la entrada de una turba ruidosa y folclórica en un templo de la racionalidad y los procedimientos congelados, que estaría ensuciando o “mordiendo”. Este prejuicio aristocrático -hoy vestido de enfadado procedimentalismo- ha llevado siempre a los que detentaban las posiciones dominantes o de habla legítima a escandalizarse ante la irrupción de sujetos, formas y lenguajes que antes no figuraban en el reparto de posiciones políticas, los “incontados” en palabras del filósofo Jacques Rancière: “la parte sin parte” en el orden establecido. Una irrupción plebeya que no es reducible a la cuenta estadística en términos de posición económica, sino de los que hasta ese momento estaban excluidos de los lugares del poder, hasta el punto de que su llegada a las instituciones se perciba con espanto. Nada nuevo bajo el sol: cada expansión democrática ha sido siempre un “jaleo innecesario” a decir de los que mandan.
El pensamiento conservador – más allá de sus adscripciones ideológicas: el que aspira al mantenimiento de lo establecido y sus actores- ha representado siempre estas llegadas con metáforas biológicas: “aluvión zoológico” llegó a pronunciar en 1947 un diputado liberal en el Congreso argentino, de “suciedad” y “mal olor” han hablado diputadas y comentaristas españolas esta semana; naturales: “irrupción”, “terremoto”; o de edad: “infantiles”, “travesuras”. En los análisis que se pretenden más refinados se levanta una prevención contra el “populismo”, un fantasma de contornos imprecisos -y, paradójicamente, tanto más esgrimido cuanto más poder acumulan las élites- pero que parecería amenazar nuestras democracias. Los más avezados corren a mostrar el “truco” descubierto, con ese cinismo “chic” de los que se piensan por encima de la política partisana: “¡Pretenden hacer pasar la parte por el todo!”, “¡Quieren encarnar una nueva voluntad general!”. Como si hubiese algún orden que no hiciera descansar su legitimidad en una operación discursiva similar. Como si algún reparto de posiciones fuese “natural” y por tanto prescindiese de símbolos y ritos que las recuerdan y refuerzan. Como si tras su espanto no hubiese la pretensión de seguir siendo solo ellos quienes ponen los nombres y definen el escenario, de monopolizar en fin la política.
En el fondo de todas estas expresiones subyace la sospecha permanente con respecto a las masas y lo colectivo -siempre a un paso del totalitarismo- y la utopía conservadora largamente acariciada de una democracia sin pueblo: una mera administración aséptica de las cosas cuyas premisas sean incuestionadas y blindadas en cuanto procedimiento, sin diferencias ni pasiones. Un tablero con las casillas ya establecidas y los movimientos limitados. Una política anestesiada y una soberanía popular restringida, encajonada entre los poderes privados que no rinden cuentas a nadie.
Parecen decirnos nuestros críticos que un exceso de afectos, de disputa y de épica en la política amenaza nuestras democracias. Y que falta más consenso y respeto a las formas. Como si las grandes amenazas para nuestra democracia, la corrupción, la desigualdad económica, la emancipación de las élites financieras de todo control, la cartelización de los partidos políticos o la falta de mecanismos efectivos de rendición de cuentas entre poderes, no hubiesen ido desplegándose entre los más barrocos cumplimientos de los ritos de consenso y las formas. Flaco favor le hacen a nuestras instituciones si quienes han roto el acuerdo social se parapetan en ellas como escudos contra el cambio que cada vez más ciudadanos demandan. No han sido las rastas, los dedos en forma de V en el aire ni las invocaciones a la soberanía popular las que han erosionado nuestra institucionalidad: sino las componendas opacas entre los de arriba y su progresivo divorcio con respecto al país real. Al Congreso no le hacía daño tener gente ilusionada, que vitorea y se abraza, dentro. Sino tener tanta gente desilusionada fuera. No son las “bajas pasiones” de la plebe -obsérvese que solo las masas las tienen- las que amenazan nuestras instituciones por un exceso de política, sino su secuestro por tramas mafiosas, entre la apatía o el descrédito generalizado producido por una política en la que no parece haber bandos, fidelidades claras ni decidirse nada sustancial.
La crisis de dirección de las élites viejas en España no tiene solo que ver con el retroceso social y económico de los sectores populares y medios, sino también, es importante subrayarlo, con una incapacidad para proponer metas colectivas y un horizonte ilusionante como sociedad. Un republicanismo moderno debe preocuparse tanto de los sistemas de contrapesos y controles que embriden a los “poderes salvajes” -que como nos señalara Ferrajoli hoy no son las masas, sino los poderes económicos oligárquicos- como de la construcción de un pueblo, una comunidad cívica pluralista y una nueva voluntad general.
Nuestras democracias necesitan más política y no menos, más pasión cívica y no menos, más choque de ideas y no menos. Lo que las asfixia es la sustitución del conflicto por la mera sucesión de arreglos entre los privilegiados y sus lobbies. Y si toda la frustración con lo existente no la canalizan fuerzas radicalmente democráticas y populares, cristalizará en diferentes tipos de fundamentalismos y odios reaccionarios del penúltimo contra el último. Ejemplos cercanos no faltan.
Es evidente que los protocolos y los símbolos son importantes. Son un reflejo pero también una interpelación, y sobre ellos se libra una disputa por ponerle nombres a las cosas. Todo cambio político va acompañado, a menudo precedido, por una serie de cambios estéticos, discursivos y simbólicos que marcan un quiebre de época, que fundan otro horizonte. Los diputados del cambio fueron muy cuidadosos con el protocolo, pero les hablaban, al prometer, a los que nunca habían sonreído o seguido con atención una sesión del Congreso. Libraron el miércoles una batalla cultural y, a decir de la reacción del establishment, la ganaron: construyeron un parteaguas y ya nadie duda de que, efectivamente, este es un Congreso distinto -más parecido a España- para una etapa diferente. En la tensión entre el nuevo sentido común y la institucionalidad, que se saldará en un nuevo acuerdo de país, de momento unos ganaron los sillones de La Mesa, repartiéndoselos y dibujando la gran coalición. Otros las palabras de aquel día.

¿Quieren los españoles un gobierno de socialistas, podemitas y separatistas nacionalistas extremistas?

Agustin Almodobar Barcelo

Agustín Almodóbar Barceló.- ¿Quieren los españoles un gobierno de socialistas, podemos y separatistas nacionalistas extremistas? ¿Va Pedro Sánchez a desaprovechar la oportunidad de una gran coalición que apuntale la recuperación, aporte estabilidad y traslade certidumbre al exterior? Después de verle y escucharle este fin de semana, lamentablemente lo único que le importa es salvar su propio trasero, importándole bien poco el interés común de España y pactando con el mismísimo demonio si hace falta.

Espero impere la responsabilidad, el sentido común y la sensatez por el bien de todos los españoles.

Los líderes y las palabras

José Antonio Pérez Tapias.- Ante lo que vemos y oímos surge la pregunta de si pueden alcanzar un pacto político líderes que sin recato alguno se lanzan improperios de grueso calibre. Se puede responder que sí, puesto que en política pasa de todo y no es extraño que quienes ayer se insultaban, mañana se abracen, aunque ello sea con tan descarado desparpajo que bien se puede pensar que no es más que un frívolo juego con las cartas más cínicas. En cualquier caso, no es muy alentadora esa partida entre partidos, pues resta la imprescindible seriedad a la política, lo cual nada tiene que ver con rostros adustos y cariacontecidos. Pero, en cualquier caso, un lenguaje rudo y agresivo, aun no llegando al insulto personal, siembra de obstáculos el camino de lo que se pretende que sea diálogo fructífero o, al menos, negociación política eficaz.

Pasa en los más diferentes terrenos de la vida, pero por motivos de especial peso hay que dar por cierto que en el ámbito político las palabras las carga el diablo y, como las armas que éste mismo puede nutrir con traicioneras balas, también las palabras pueden dispararse para acabar haciendo blanco donde menos se espera. Incluso pueden rebotar hasta explotar con toda su carga semántica en la cara de quien las profiere. De ahí la vieja máxima prudencial de cuidar lo que se dice, tan en boga bajo múltiples versiones y que encontró puerto seguro en el dicho de Gracián acerca de la esclavitud a la que queda sometido cada cual respecto a lo que públicamente dice.

Nuestra sociedad del espectáculo, con medios de comunicación muy potentes, estando ya además inmersa en la cultura digital, se presenta como un campo minado para que las palabras que se siembran en el espacio público estallen hasta impactar en la convivencia o poniendo muy difícil el logro de acuerdos políticos entre quienes están llamados, desde sus mismas bases sociales, a intentar lograrlos.

Así, por ejemplo, cuando amplios sectores sociales esperan que en España partidos políticos como Podemos y el PSOE sean capaces de aproximar posiciones en aras de un pacto de izquierda que permita presentar alternativa a la derecha, incluso con un pacto de gobierno, ¿cómo ayuda a eso que desde el primero se diga que el Partido Socialista está metido de lleno en un «búnker» junto con el PP y Ciudadanos? La mencionada palabra no es nada inocente y sabido es que con ella se ha aludido en la historia reciente a las posiciones de la derecha más inmovilista, no dejando de tener connotaciones que remiten a tiempos dictatoriales. Pero nada colabora al deseable entendimiento entre esas fuerzas políticas que desde el PSOE, su líder califique de «pataleta» la crítica hecha desde la dirección de Podemos al acuerdo firmado por los socialistas para la constitución de la Mesa del Congreso, añadido a la no admisión de la posibilidad de diferentes grupos parlamentarios en los que Podemos tenga presencia -cuestión, por lo demás, de complejidad que a nadie se le oculta-. El desacuerdo con la crítica reclama argumentos que la refuten, no descalificaciones que acusan a la otra parte de infantilismo político. Hay que tener cuidado porque las palabras van y vuelven, como hemos visto en tiempos cercanos que ha pasado con las acusaciones de «populismo» por un lado o de «casta» por otro.

Las personas que ejercen liderazgo político, o que aspiran a consolidarlo, han de tener presente, por lo demás, que si están en eso es porque hay otras muchas que les prestan su adhesión y que incluso, en términos políticos, se identifican con ellas. Los mensajes que emiten con sus declaraciones adquieren, por tanto, un eco que escapa al control de quienes los formulan. Si desde el campo socialista se habla de los militantes de otras fuerzas de izquierda tachándolos  de «comunistas», con tono entre displicente y hostil como si estuviéramos en los años treinta del siglo pasado, se están reforzando tales prejuicios entre los propios seguidores que luego, al necesitar pactar con quienes se tildó de manera enojosa, habrá que vencer no sólo los obstáculos externos, sino las resistencias internas, las cuales no dejarán de presentarse ni en el caso de dirigentes dispuestos, por motivos espurios, a seguir abusando de etiquetas desafortunadas con las que señalar al otro. No hace falta decir que deslizar, desde la otra parte, continuas descalificaciones tan genéricas como sumarias de corruptos o vendidos tampoco ayuda precisamente a generar un clima propicio al debate político serio y a la búsqueda de los elementos programáticos en común que sean el núcleo del posible pacto político.

Los líderes políticos, dispuestos en democracia a ejercer el poder que la ciudadanía pone en sus manos, no deben descuidar el imprescindible cultivo de los factores que harán que se les reconozca con la imprescindible autoridad. Por ello, un líder democrático, además del poder que legalmente y con toda legitimidad tenga en sus manos, ha de velar por los factores que repercutan en la autoridad moral que ha de redundar en el desempeño de su cargo, fortaleciendo la legitimidad de origen del mismo. Sabido es que si no es así, automáticamente se empieza a funcionar en sentido inverso y, al final, en democracia se pierde el poder al que le falla el revestimiento simbólico de autoridad. La ciudadanía detecta y no perdona el desfase clamoroso entre poder y autoridad -y bien se ha comprobado en el caso de algunos que pierden elecciones, o votantes en cantidad clamorosa, porque su presencia en el poder muchos la vieron ilegítima.

El lenguaje, en una política vinculada a la palabra -y no hay verdadera política que no lo esté, es, por tanto, fundamental. Recordando un famoso título del filósofo John L. Austin, en el que advertía de cómo hacemos cosas con palabras, diríamos que en política hay que prever y ver bien qué nos decimos y qué nos oímos decir en el ágora. Aun hablando la misma lengua, el espacio político fácilmente puede reproducir el desentendimiento que el mito nos narra en el episodio de la torre de Babel. No estamos para obras megalómanas, pero en la izquierda nos urge imperiosamente llegar a acuerdos para hacer viables alternativas de reconstrucción social, de regeneración política y de reconfiguración del Estado. Para ello sería muy conveniente que los líderes políticos mantuvieran a raya al diablo de las palabras, el cual, a diferencia de aquel simpático «diablo de los números» de Hans Magnus Enzensberger, puede jugar pasadas tan malas como la de arruinar las posibilidades de alianzas, acuerdos o pactos que nos son de todo punto necesarios.

Los derechos de autor deben ser compatibles con el derecho a la pensión de jubilación

Mariano Sánchez Soler.- Una norma publicada hace más de dos años obliga a escritores, músicos y artistas a dejar de percibir derechos de autor, por ser estos ingresos incompatibles con el cobro de una pensión.

No es aceptable que quienes han trabajado por la cultura de este país, los autores que a lo largo de su vida han compartido con nosotros su creatividad, se vean ahora en la necesidad de elegir entre seguir publicando o cobrar unas pensiones en algunos casos ridículas.
Mientras que Hacienda recauda un buen porcentaje de los beneficios obtenidos por sus obras, Empleo exige ahora que sus derechos, por pequeños que fueran, sean declarados (y esquilmados), bajo amenaza de retirarles una pensión por la que han estado cotizado toda su vida, como cualquier trabajador. Se da el caso paradójico de que alguno ha tenido que devolver varias anualidades cobradas ‘indebidamente’, dejando en la ruina al autor, a su viuda o a sus herederos.

¿Es excesivo para las arcas del Estado pagar unas pensiones menos que mileuristas a quienes nos han aportado el beneficio de la cultura? ¿9000 € anuales es una cantidad excesiva -y que, por tanto, anula la pensión- para quienes nos han proporcionado tantas horas felices y desean seguir haciéndolo mientras les quede aliento?
Debemos impedirlo: no podemos dilapidar el esfuerzo creativo de unos autores que no están dispuestos a dejar de serlo.

Abriendo brecha: apuntes estratégicos tras las elecciones generales

Iñigo Errejón.- Las elecciones generales del 20 de Diciembre de 2015 han sido determinantes y marcan un hito en el intenso ciclo de cambio español. Merecen por tanto análisis sosegados más allá de las urgencias de la contienda política coyuntural.
Análisis de los resultados
Estas elecciones llegaban marcadas por una contienda que ha presidido la política española desde el 25 de mayo de 2014: aquella entre la posibilidad del cambio y la superación del sistema político nacido en 1978, de un lado, y la capacidad de contención y restauración de las fuerzas conservadoras del orden existente. Esta pugna ha sido el hecho fundamental de la política española en los últimos dos años y debe ser, por tanto, un elemento central a leer en el 20D.
Las elecciones llegaban ya teñidas de una idea: eran unos comicios diferentes, de alguna forma “constituyentes” en tanto que iban a dibujar los equilibrios de fuerzas que ordenasen la reforma o transformación de un orden constitucional agotado. Este horizonte general era aceptado incluso por las fuerzas del turnismo (PP y PSOE) o auxiliares (Ciudadanos) que acudían a las elecciones buscando limitar o condicionar los cambios y asegurar la supervivencia de las élites viejas -moviéndose entre la lealtad al régimen y la lealtad a las maquinarias que les aseguran la supervivencia. Esta aceptación general, el hecho mismo de que nadie discutiese que el 20D no era una competición electoral ordinaria, constituye ya una victoria de quienes trabajan para el cambio político y la soberanía popular por cuanto no era “necesario” por ninguna acumulación de circunstancias sino el resultado de una disputa por el sentido. En algún momento los poderosos acariciaron la posibilidad de unas elecciones “normales”, especialmente entre septiembre y noviembre, cuando la propaganda y los análisis se entremezclaban para vaticinar ambos con insistencia que la posibilidad del cambio se había desvanecido y Podemos estaba en caída libre. Para el comienzo de la campaña electoral esa ilusión conservadora se había rasgado y retrocedía con cada día que pasaba.
Los resultados del 20 de diciembre permiten describir estas elecciones como de interregno o transición entre un sistema de partidos en decadencia, que ya no responde a los anhelos y esperanzas de una parte creciente de la ciudadanía pero aún es capaz de aguantar y gobernar su lenta retirada, y el nuevo equilibrio de fuerzas en configuración. El dato principal del resultado es el “empate catastrófico” en términos de García Linera: los partidos políticos del turnismo resisten, con una clara diferencia entre el PP y el PSOE, pero no tienen fuerza para una restauración normal, que no comprometa el pluralismo interno al régimen. Por su parte, Podemos y el resto de fuerzas del cambio consiguen bloquear cualquier intento de recomponer el sistema resquebrajado, pero no tienen aún fuerza como para conducir un nuevo tiempo político. La excepcionalidad, así, sigue abierta.
En todo caso, se ha terminado el sistema político de 1978 y el turnismo entre las dos grandes maquinarias que habían monopolizado la representación política. Los partidos del bipartidismo no han desaparecido y reúnen aún la confianza de muchos millones de españoles, a pesar de un retroceso profundo y continuado cada vez que se abren las urnas. Pero la política ya no es un deporte privado entre ellos, por más que sus soportes mediáticos y el sistema electoral hayan trabajado y trabajen para sostenerlos como pilares de cualquier salida.
El resultado de las elecciones impide una salvación tout court del sistema de partidos. Hoy el dilema es que o se salva la estabilidad sistémica o se salva el PSOE que, precisamente, ha sido garantía de integración de los sectores subalternos y perfierias al orden de 1978. No hay posibilidad de ambas cosas a la vez: o el pluralismo interno del régimen o la gobernabilidad. Con los equilibrios salidos del 20D las élites viejas que aún conducen no pueden lograr los dos objetivos. Esa es otra victoria del cambio político: no se puede rebobinar a antes del 25 de mayo de 2014 ni a antes del 15 de mayo de 2011. Lo que entonces fueron temblores bajo el suelo institucional son hoy una brecha imposible de ignorar que plantea que el pacto social fue roto por los privilegiados y tiene que ser hoy construído no por esos mismos y sus maquinarias sino contando con las necesidades de la mayoría social golpeada en estos años.
Análisis pormenorizado de resultados
Las dos fuerzas de la alternancia han sufrido un duro descalabro -de 3,5 millones de votos en el PP y 1,5 en el PSOE- al tiempo que Ciudadanos ha demostrado no llegar a obtener fuerza ni para postularse como fuerza auxiliar de recambio del turnismo. Podemos, a contrapelo de un relato dominante que se empeñaba en cerrar el horizonte, ha continuado su auge, de un millón doscientos cincuenta mil votos en mayo de 2014 a más de cinco millones en diciembre de 2015 pese a todas las campañas sistémicas en contra. El resultado no es suficiente pero sí un paso adelante en el proceso de cambio español y la irrupción plebeya en las instituciones.
• El Partido Popular pierde nada menos que tres millones y medio de votos con respecto a las anteriores elecciones experimentando un severo castigo por la corrupción y la política de recortes e incremento de las desigualdades, pero aguanta como la primera fuerza fundamentalmente gracias a un sólido suelo en las provincias más rurales y entre la población de mayor edad y especialmente jubilados. Estos dos componentes se solapan y, merced a la ley electoral, multiplican su efectividad: casi el 50% de los escaños del Partido Popular provienen de provincias donde vive el 20% de la población. Además, logra ser el primer partido pese a ser el menos preferido por el conjunto de la población activa. Este hecho no debe ser pasado en absoluto por alto y revela una posible línea de tensión intergeneracional, en una sociedad muy envejecida, entre el voto de cambio y el del sostenimiento de lo existente.
• El Partido Socialista Obrero Español parecía llegar a las elecciones buscando salvar lo más posible dentro de una dinámica general de profunda decadencia. Ha perdido un millón y medio de votos con respecto a las elecciones de 2011, que ya fueron las peores de su serie histórica desde que gobernasen. Se mantiene por 300.000 votos como segunda fuerza gracias a su firme asentamiento en las comunidades autónomas del sur de España, pero es ampliamente superado por Podemos en casi todas las grandes ciudades, en todas las regiones económicamente más dinámicas (Euskadi, Catalunya, Madrid, País Valenciano, entre otras) y entre la población de adultos jóvenes y sectores medios. Esto recongifura el poder en su seno en favor de los barones del sur y le acerca a su configuración de “partido del mezzogiorno” y de clases pasivas, lo cual no constituye una perspectiva muy halagüeña para un partido que se quiere estatal y encarnando un horizonte de futuro.
• Ciudadanos ha sido sin duda la mayor burbuja del ciclo político-electoral. Ya sucedió en las municipales y autonómicas de mayo, pero las elecciones generales de diciembre han contribuido a aumentar la brecha entre las perspectivas de éxito inducidas y el respaldo popular. A ello ha contribuido su pésima campaña, que le ha hecho no aguantar la tensión de la disputa electoral pese a la sólida protección de buena parte del circuito mediático. En ausencia de bases, militancia, épica o identidad cohesionadora, Ciudadanos no es, desde luego, un movimiento; pero tampoco ha demostrado ser un partido político con capacidad de conducir una campaña electoral. Se ha demostrado más bien como una franquicia publicitaria con buen sprint pero muchas dificultades si la carrera se alarga y requiere mayor densidad o consistencia, o si deben hablar otros portavoces más allá de Rivera. Llama mucho la atención, por contraste, el trabajo de Podemos en igualdad, tanto en discurso y portavocías como en medidas pioneras –permisos iguales para padres y madres, garantía habitacional para víctimas de violencia machista- y listas –al final, tras el ruido, somos el partido con más mujeres en el Congreso-. Ciudadanos pasó los últimos diez días de campaña sangrando por esa herida tras mostrar su verdadera cara, lo cual les escoró rápidamente a un lado del tablero.
El impacto del mal resultado de Ciudadanos es ambivalente: por una parte, su desplome permitió al PSOE retener o recuperar parte del voto que perdía hacia la formación naranja, pero al mismo tiempo la operación Ciudadanos ha servido para cauterizar una parte de la desafección política, sobre todo entre población joven y urbana, reubicándola en un regeneracionismo transformista y conservador. Que la mejor opción para reconducir una parte del desgaste de las élites viejas fuese copiar abiertamente el lenguaje y el estilo de Podemos señala hasta qué punto la apuesta era la que mejor podía convertir la desafección transversal en una mayoría nueva, hasta el punto de obligar al adversario a asemejarse a ella para frenarla.
La rapidez de Ciudadanos en sumarse a cualquier modalidad de gran coalición a tres con el PP y el PSOE revela de forma inmediata la ausencia de proyecto alternativo al de servir de fuerza auxiliar -ya que no de recambio- de los partidos del turnismo.
• Podemos llegaba a estas elecciones con el desgaste de haber abierto brecha y haber sido el permanente factor de excepcionalidad desde mayo de 2014, lo cual le ha hecho destinatario de no pocos esfuerzos para desgastar, dividir y desalentar. Tan sólo en el comienzo de la campaña electoral el clima mediático insinuaba con insistencia la imposibilidad de salir de una posición testimonial, que la campaña electoral fue revirtiendo -si es que alguna vez el clima describió la realidad- en una tendencia claramente ascendente. Para el futuro, convendrá recordar esta distancia entre los vaticinios -¿deseos?- de la mayoría de los analistas y la voluntad popular expresada en las urnas.
Podemos ha obtenido cinco millones de votos y el 21% del sufragio, siendo primera fuerza en Catalunya y Euskadi, y segunda en Madrid, País Valenciano, Galicia, Baleares, Canarias y Navarra. Ha sido tercera fuerza en España a 1,5% de la segunda. Ha demostrado especial auge en las grandes ciudades, entre la juventud y la población activa, y en las regiones económica, cultural y cívicamente más dinámicas. No ha sido capaz de situarse como fuerza con capacidad inmediata de conducción política pero sí ha impedido la restauración conservadora, ha mantenido abierto el ciclo de cambio y se ha situado como fuerza decisiva y la que presenta, por la composición de su voto, más perspectiva de futuro y recorrido potencial. Este ha sido el primer asalto.
Los resultados del 20 de Diciembre se leen mejor si los situamos sobre un mapa y los territorializamos. En esencia, en media España el cambio ya está ganando y el tablero político ha cambiado de forma drástica -entre los jóvenes y adultos jóvenes, en las grandes ciudades y zonas más densamente pobladas y dinámicas y en las periferias, principalmente: el Mediterráneo, el corredor del Ebro, Galicia, Madrid y los archipiélagos- mientras que para otra media el 20D supuso un importante temblor que no fue capaz de alterar los equilibrios entre las fuerzas tradicionales -en el interior, entre la población de edad más avanzada y en el medio rural, más la excepción de las grandes ciudades andaluzas donde el PSOE mantiene un suelo todavía alto a pesar del desgaste. Las tres fracturas o clivajes más importantes que marcan el alcance o fortaleza del cambio son así el territorial y el de edad, que a menudo se cruza con el campo-ciudad. Este reparto desigual sustenta aún la capacidad de bloqueo de las fuerzas políticas tradicionales: la pirámide demográfica y el sistema electoral blindan de momento el poder de veto de los sectores aún más refractarios a las transformaciones.
El mapa del 20D refleja un evidente cambio en el sistema político español, pero también la desigual distribución, geográfica y generacional, del empuje del cambio y la resistencia de la conservación. Esto significa que el agotamiento del marco de convivencia nacido en 1978 y su superación en clave democrático-popular – de justicia social y reconstrucción de la soberanía popular- va a exigir, al menos durante la transición de un sistema político a otro, de gran capacidad de acuerdo, altura de miras y compromiso con capacidad de integración plurinacional e intergeneracional.
Nuestra campaña
En la medida en que la campaña electoral de Podemos fue capaz de darle la vuelta a los pronósticos y dibujar una línea ascendente que, pocos discuten, habría protagonizado aún más vuelco de haber tenido una semana más, merece un breve análisis.
• Podemos fue capaz, en la precampaña y la campaña electoral, de derrotar la tenaza que quería convertir las expectativas e ilusiones por la ruptura democrática en resignación o frustración. La maniobra de bloqueo, dispersión y marginalización -encierro en la esquina izquierda del tablero- fue particularmente dura tras las elecciones catalanas del 27 de septiembre y buscaban torcer el rumbo estratégico fijado por Podemos que, se decía, había caducado o se había visto ya superado. Pero las hipótesis no se validan de semana en semana. Realizado un análisis y establecidas las líneas estratégicas, la templanza, la conducción y la mirada larga son fundamentales para la dirección política. Otra lección para llevar en la libreta de notas. Efectivamente, seguía y sigue habiendo condiciones para un discurso que articule transversalmente demandas frustradas de muy diversa índole -territoriales, democráticas, sociales, morales- en torno a referentes de alto poder simbólico y un horizonte de refundación como país, democratización y redistribución de la riqueza.Y la virtud de ese discurso es tanto ser capaz de fijar los términos de la disputa para los otros como navegar entre el sentido común de época y sus posibilidades de expansión progresista.
• Cuando desde Podemos se insiste en que “las campañas nos sientan bien” no es por ninguna reivindicación de expertise, sino porque en las campañas se despliega un tipo de energía difícilmente igualable por las consultoras, empresas de marketing o aparatos en los que los partidos políticos tradicionales o auxiliares delegan sus campañas. Podemos hace campaña sin pedirle un euro a los bancos, con menos recursos que cualquiera de sus contendientes, pero es capaz de poner en juego una pasión colectiva que no se diseña ni se copia. Claro que se genera en el discurso, pero no en el marketing: no es un compendio de frases y colores afortunados, sino la generación de un sentido de pertenencia y de trascendencia que produce una ilusión plebeya, de la gente común, de tomar partido en un momento decisivo y por algo sustancialmente diferente que una competición entre élites: por la reconquista de las instituciones y la recuperación de la soberanía popular. Es obvio que esta es una motivación que predispone a una entrega poco igualable con la que despierta la rutinaria alternancia entre partidos. Por eso Podemos tiene un patrimonio que otros actores no tienen: militancia y épica, que se traducen en infinitas iniciativas no planificadas y gestos para acercar el mensaje de podemos a los barrios, comidas familiares, universidades, bares o centros de trabajo. Esto no se diseña, se desata. Podemos ha puesto desde sus comienzos mucha atención en la generación de referentes, hitos, símbolos y palabras que funcionen como catalizadores de una nueva identidad política popular -baste recordar la Marcha del Cambio del 31 de enero de 2014, la “remontada” o los dedos en V de victoria.
• La campaña tuvo un diseño coherente, que fue capaz de aterrizar la épica colectiva en épica individual e interpelaciones cotidianas, que conectó con gran parte de las aspiraciones de redistribución de la riqueza, cambio del modelo productivo con sostenibilidad, separación de poderes, garantías contra la corrupción y democratización de un sistema político cada vez más oligarquizado. En los debates es donde más se vio la solidez de las propuestas y el potencial de las invitaciones y mano tendida a una amplia mayoría social damnificada por el maltrato de los privilegiados. Un año mediáticamente nada sencillo ha constituido un magnifico entrenamiento para Pablo y el resto de los portavoces. Podemos enfocó las elecciones generales como aquellas que hacían de gozne entre el acuerdo roto por los de arriba y el nuevo acuerdo de país, adelantando cinco garantías para que este fuese justo, fraternal y respetuoso, sostenible y democrático.
La puesta en escena ha sabido combinar los grandes eventos y su energía vibrante -con el récord de gente convocada- con los actos pequeños, de tono más cercano, relajado y pedagógico, así como con la disputa en los medios de comunicación, las redes sociales y la propaganda. Un año y medio de campañas sucesivas fueron perfeccionando la máquina de guerra electoral, que ha ido construyendo discurso e identidad de la única forma posible: en el estudio, en la discusión y en el territorio, en la disputa cotidiana por el sentido, compuesta y reforzada por un sistema nervioso irrigado por barrios y pueblos, de militantes y cuadros recuperados del ciclo de movilización antifranquista -alguien debería escribir sobre el peso y la sabiduría aportada por los militantes antifranquistas, con generosidad, en los círculos de Podemos-, del ciclo de protesta abierto con el 15M o incorporados por primera vez a la actividad política. Este despliegue de compromiso y talento se ha forjado en dos años intensos y acelerados de competiciones electorales pero constituye un patrimonio que va mucho más allá de lo electoral y cuya importancia es central para la construcción de movimiento popular y una cultura nueva.
Sí faltaron, sin embargo, atenciones específicas a los sectores más retardatarios o menos permeables por el cambio. También capacidad de planificación -con una organización aún en construcción- para una mejor coordinación y distribución de los mensajes, y sobre todo para haber anticipado la campaña y ganado esos días tan preciados en una recta final claramente al alza.
Traduciendo y fortaleciendo la hipótesis nacional-popular: la inclusión de lo ciudadano y lo plurinacional.
Como se explicaba en otro artículo , Podemos llegaba a las elecciones habiendo hecho una adaptación y refinamiento de la hipótesis nacional-popular que está en el corazón de su nacimiento como fuerza política. Según ésta, la crisis orgánica y la ofensiva oligárquica habían abierto una brecha entre el “país real” y el “país oficial”, que el 15M nombró, evidenció y amplió. El descontento y la desconfianza generalizados y transversales pero desanclados -que no encontraban cauce o contención en las identidades disponibles- posibilitaban una identidad política nueva: un espacio para un discurso patriótico de nuevo tipo, refundacionalista, que identificase los intereses nacionales con los de las mayorías golpeadas y maltratadas en los años del ajuste y la regresión democratica: la “gente” o un pueblo ya escasamente representado por un sistema político que da muestras de agotamiento. Esta es una narrativa política habitual en momentos de transición y constituyentes, además de la que históricamente más ha construido hegemonía para los sectores humildes de la sociedad, convirtiéndolos en portadores de la voluntad general. Aún así, en España recibió críticas que, significativamente, le acusaban de etiquetas ideológicas opuestas y, finalmente, del tan socorrido “populismo”, tanto más presente en boca de las élites -como fantasma- cuanto ausente el pueblo mismo de la política institucional.
Lo cierto es que esta hipótesis nacional-popular, capaz de fundar una identificación política que ha obligado a reposicionarse a todo el resto de actores en el mapa y de romper los equilibrios y la gobernabilidad de las élites, requería de dos matizaciones de calado, dos traducciones a su contexto geográfico e histórico. España es un país plurinacional y en el que la institución exitosa y los procesos de modernización han generado una composición social individualizada en la que la relación con lo público se establece a menudo más como “ciudadano” que como “pueblo”. La hipótesis nacional-popular, así, se ha enriquecido, diversificado y reforzado con lo plurinacional y lo ciudadano, ganando en capacidad de articular sectores culturalmente diversos.
Con respecto a esta vertiente ciudadana o “cívica” nos referimos a tres elementos, fundamentales para construir un nuevo bloque histórico en el que los sectores autopercibidos como “medios” juegan un papel decisivo como argamasa cultural y de opinión pública y modelos de conducta:
I) La inclusión de perfiles independientes y de bagaje profesional que contribuían a generar certidumbre en el electorado de sectores medios simpatizantes pero aún no decidido por el cambio, y a poner la meritocracia del lado del cambio -algo que sólo sucede en momentos de agotamiento del orden existente.
II) La postulación de un enfoque republicano que reivindica la necesaria recuperación de la soberanía popular para proteger las instituciones y rehacer un acuerdo social de convivencia roto por los privilegiados -este leitmotiv de que “el pacto lo han roto los de arriba” conecta con una indignación difusa y hace difícil a los sectores oligárquicos la acusación de “antisistema”. Pone del lado de los partidarios del cambio, y esto es crucial, las expectativas frustradas y las aspiraciones de ascenso social. En la medida en que su bloqueo erosionó la lealtad de los sectores medios a la minoría privilegiada, es crucial entender que el horizonte de emancipación no puede sólo interpelar a la gente por la situación de la que quiere salir sino también por aquello a lo que aspira.
III) Una comunicación que, en las metáforas y las interpelaciones pero también en la estética y los actos, enfatiza una épica cotidiana e individualizada junto a la ya más habitual en Podemos épica de masas: un estilo más cercano, pedagógico y feminizado.
El segundo elemento, de mucho más recorrido, es una vieja preocupación intelectual y política de Podemos: cómo conjugar una construcción política nacional-popular con la radicalidad democrática y el reconocimiento de la plurinacionalidad.
Decía José Martí: “Quien tenga patria que la honre y, quien no, que la conquiste”. Las posibilidades de hacer de las razones de los de abajo el interés general de un nuevo país se veían, en España, lastradas por el bloqueo de la identidad nacional española para proyectos progresistas, hegemonizada y cautivada por los sectores más reaccionarios que se alimentan de la confrontación con las naciones periféricas. Al contrario de lo que se suele pensar, la problemática nacional en el Estado español no es la catalana o vasca sino, principalmente, la española. Al respecto, Podemos está logrando un encaje inédito: es al mismo tiempo la fuerza que más abiertamente reivindica un patriotismo español identificado con las condiciones de vida de la gente, con la defensa del pueblo olvidado por los de arriba, y la fuerza estatal de relevancia más firmemente defensora y comprometida con la plurinacionalidad –dado que en España convivimos diferentes naciones- y el derecho a decidir como pegamento para decidir qué encaje para un futuro compartido entre ellas. Ante el choque de trenes del unilateralismo y el inmovilismo, esta aparece como la única receta sensata en el actual escenario político, la única llamada a reconstruir entendimiento y, además, a multiplicar fuerzas por el cambio político y la transformación constitucional desde la igualdad y el respeto a la diferencia.
La plurinacionalidad forma parte del ADN político de Podemos desde la asamblea fundacional de Vistalegre en otoño de 2014, y en consecuencia de sus formas de funcionamiento y su discurso. Pero no la plurinacionalidad entendida como acuerdos coyunturales o, en el otro extremo, como veneración de otras fuerzas nacional-populares periféricas abandonando la construcción nacional democrática pendiente en España. Es un proyecto de futuro de largo recorrido que, en rigor, deberían haber emprendido unas elites más responsables.
En términos político-electorales más inmediatos, en todo caso, y como se ha analizado arriba, la plurinacionalidad ha demostrado ser una apuesta ganadora: Una alianza fraternal y en pie de igualdad entre una fuerza nacional-popular española -ingrediente que ha faltado en otros intentos- y fuerzas nacionales o soberanistas en las periferias. Este sí era el pacto con capacidad de multiplicar y no el -tan querido por el régimen- “frente de izquierdas”: este apunta a un proyecto de país, no de una parte. Hemos demostrado que la fraternidad multiplica y puede construir una candidatura ganadora en Madrid, en Las Palmas de Gran Canaria, en Valencia, en Barcelona o en Donosti. En la práctica esta alianza plurinacional prefigura una forma confederal de organización de las fuerzas progresistas, que puede anticipar formas flexibles de construcción de la nueva arquitectura territorial para el Estado plurinacional.
Es cierto que cabalgar la cuestión territorial o plurinacional produce tensiones y exige combinar la disputa mediática inmediata con la necesaria pedagogía cultural de más largo recorrido, en territorios donde el sentido común sobre el tema está muy distante. Es cierto que toda postura valiente tiene costes y necesita coordinación y flexibilidad. Pero no es menos cierto que la cuestión territorial -en rigor: nacional- no va a desaparecer por dejar de mirarla o por trazar simplistas divisiones entre las cuestiones “sociales” y las “nacionales”: no hay nada más social que la definición y construcción del país en el que se vive, las emociones que moviliza y el horizonte hacia el que camina. Para los sectores subalternos, hacerse portadores de un proyecto de país es un peso fundamental para conquistar la hegemonía.
Escenario que se dibuja tras el 20D y tareas:
El escenario salido del 20-D es el de un complejo impasse, en el que el tiempo es quizás la variable que más puede decidir hacia donde se decantan los equilibrios inestables que hoy mantienen el, en palabras de Gramsci, “cerco mutuo” entre fuerzas del cambio y fuerzas inmovilistas.
El 20 de diciembre confirmó tanto el empuje de una voluntad popular creciente de cambio como su aún insuficiencia para precipitar cambios constituyentes y la capacidad de las fuerzas del sistema político viejo para bloquear o retrasar algunas de las transformaciones -de reversión de los recortes, cambio de modelo productivo, protección social a los más golpeados o garantías contra la corrupción- más sentidas como necesarias por una mayoría transversal en nuestro país. La autoregeneración de las élites viejas aparece dificultada por las estructuras de sus partidos y conglomerados mediático-empresariales; la tutela de los sectores oligárquicos sigue siendo decisiva y las perspectivas económicas y del ajuste sobre un país ya muy desigual y empobrecido no parecen en absoluto alentadoras pese al maquillaje del Gobierno del PP antes de las elecciones. Por eso podemos afirmar que la disyuntiva está entre abrir ya un tiempo de nueva transición que reconstruya, con amplios acuerdos, el pacto social, económico, político y territorial de convivencia roto en la última década por los poderes dominantes; o bien distintos pactos y arreglos de gobierno que piloten el lento declive del sistema de 1978 intentando ganar tiempo para las propias máquinas clientelares de los partidos y para ganar ventaja de cara a próximas contiendas. Nadie duda ya de que hemos entrado en una nueva etapa y que viene otra cosa: la cuestión es si avanzaremos y ganaremos tiempo con políticas de largo recorrido y giro social, económico y democrático de 180 grados, o prolongaremos, con arreglos variables entre partidos, una inercia que aplace las transformaciones ya imprescindibles, prolongando de forma innecesaria el dolor social de la política de recortes y entreguismo a la Troika.
Ya sabemos que no habrá restauración normal. Ahora les corresponde a los aún primer y segundo partido intentar formar gobierno, aún inestable o en minoría. Mientras tanto, la principal tarea de Podemos es garantizar que las cuestiones de sentido común que ayer estaban fuera de las instituciones se abran paso avanzando lo que va a ser, más temprano que tarde, un nuevo acuerdo de país. En materia de regeneración democrática: virtud en la representación pública, separación efectiva de poderes y reforma de la justicia, garantías contra la corrupción y sobre la financiación de partidos políticos y puertas giratorias; en materia de rescate social y recuperación de derechos lesionados: Ley 25 contra los desahucios y cortes de luz y gas a hogares sin recursos, reversión de recortes y privatizaciones, modificación del infame artículo 135 de la Constitución española que prioriza los intereses de la deuda, garantía habitacional para víctimas de violencia machista, permisos iguales e intransferibles para madres y padres, blindaje de un suelo social de gasto para las administraciones autonómicas y estatales, derogación de las reformas laborales del PP y el PSOE, políticas económicas expansivas y de apuesta por las energías renovables y la eficiencia energética; plurinacionalidad: nuevo acuerdo, reconocimientos nacionales y consulta en Catalunya; y democratización del sistema político: derogación de la ley mordaza, reforma del sistema electoral y garantías para la transparencia en los partidos políticos.
Este es el programa de transición votado por más de 5 millones de ciudadanos y, además, el único que ofrece un largo recorrido de democratización y reconstrucción de país. A él están supeditados todos los posibles acuerdos. El problema democrático en España no vino por falta de diálogo, pacto o alternancia entre los partidos, sino por la ceguera de los partidos tradicionales a las necesidades de la población y su falta en defender con más intransigencia las instituciones de su captura por parte de las tramas mafiosas. Podemos ha de ser garantía de que estas cuestiones sigan abiertas, en la conciencia de que el 20D abre un ciclo de transición que habrá que saber conducir para desbordar los intentos de bloqueo o de salida cosmética por parte de las élites viejas.
El acuerdo de investidura de Junts Pel Sí y la CUP, que conforma un Govern de la Generalitat sujeto por el pegamento de la promesa de “desconexión” con respecto al Estado español tiene profundos efectos en la gobernabilidad y la inestable correlación de fuerzas en España. Además, evita las nuevas elecciones catalanas de incierto resultado, rescata a CDC con un papel rector pese a la baja simbólica -que no retirada- de Mas. Como externalidad no buscada, incrementa las presiones sobre el PSOE para que facilite con su abstención un Gobierno del PP, en lo que de facto sería un acuerdo de gran coalición con la excusa ya clásica de hacer frente al “desafío secesionista”. Un atrincheramiento en el Palau de la Generalitat que favorecería otro en la Moncloa, ambos significando un paso atrás con respecto a los resultados del 20 de diciembre y su potencialidad demostrada de multiplicación de las fuerzas de cambio democrático gracias a la plurinacionalidad y la fraternidad en pie de igualdad. Por ahí no hay desbloqueo, sino más bien retraso -pero no detención- , de las posibilidades de nuevo encaje territorial, de construcción de soberanía popular y justicia social.
En todo caso, Podemos debe saber gestionar el impasse y navegar los equilibrios inestables de días resbaladizos, en los que es crucial cómo se distribuye la presión y la iniciativa.
Por el camino, Podemos debe fortalecer su crédito y experiencia a través del trabajo parlamentario, como hace ya en ayuntamientos y asambleas autonómicas, y saber adaptarse, como siempre en estos dos años, a tiempos que de momento marca parcialmente el adversario. En Vistalegre nos fijamos una “guerra relámpago” electoral, que nos ha permitido llegar más lejos que ninguna opción transformadora en los últimos años. Tanto como para mantener la ventana de oportunidad abierta, si bien modificada en sus plazos y fisonomía. Nuestros adversarios reaccionaron una vez pero han sido más lentos en reaccionar en el último mes, y gracias a la precisión y audacia de nuestra modesta “máquina electoral” hemos entrado hasta la cocina del sistema político español. Esas posiciones conquistadas deben ahora reforzarse expandiendo las raíces en el territorio y multiplicando la formación política y técnica. El largo proyecto de construir una Patria plurinacional, popular y democrática, que no deje a nadie atrás. No será fácil hacerlo en un calendario que, de nuevo, se antoja endiablado y atravesado por comicios que debemos ganar. Pero nunca ha sido fácil. Y sin embargo se va pudiendo.

Turismo MICE en Alicante

En esta ocasión el tema tratado es el “Turismo MICE en Alicante”, en el que el profesor Gascó analiza la situación de una línea específica de turismo, el turismo de congresos y eventos en general, en el que nuestra provincia no tiene la cuota que por calidad, infraestructuras y conocimiento, le corresponde.

No es un turismo menor, tanto por su capacidad para desestacionalizar la demanda, aún muy concentrada en nuestra zona en la época estival, como por la elevada capacidad de gasto de estos turistas y su posibilidad de actuar como prescriptor de turismo familiar posterior entre los participantes en estos eventos.

La propuesta del director del IUIT es la de coordinar los esfuerzos de las diferentes administraciones y empresas de la provincia para hacer más eficientes las inversiones tendentes a promover este tipo de turismo en crecimiento con la mejora de las perspectivas empresariales, verdaderamente importante para Alicante.

Hoy quiero hacer una breve reflexión en torno a otro factor fundamental. Me refiero al que se conoce como Turismo MICE (acrónimo del inglés Meetings,Incentives, Conventions and Exhibitions) o, lo que es lo mismo, turismo asociado a reuniones, congresos, convenciones, ferias y otros eventos corporativos, muy concentrado en los meses de otoño y primavera y, por tanto, con un impacto fuerte en la desestacionalización de la demanda, todavía muy concentrada en nuestra zona principalmente en verano.

El Auditorio de la Diputación de Alicante es escenario de eventos corporativosEl Auditorio de la Diputación de Alicante es escenario de eventos corporativos – JUAN CARLOS SOLER

Un turismo, en general, con elevada capacidad de gasto, lo que trasciende a todo el destino y no solo a las empresas directamente implicadas en la organización del evento. Además de su carácter prescriptor para posteriores visitas de vacaciones por los asistentes a las reuniones.

Y es un turismo en claro crecimiento a nivel mundial, como acredita el reciente estudio Global Meetings Forescast 2016 de American Express Meetings & Events, un informe que señala que los eventos dirigidos a potenciar el compromiso compartido entre los empleados y la empresa se potenciarán en este año 2016 como consecuencia del reconocimiento progresivo de su valor estratégico como lugar de encuentro, diálogo y refuerzo de objetivos comunes entre todos los participantes.

Desde mi punto de vista, esta es una de nuestras asignaturas no suficientemente bien resueltas, con una participación de la provincia de Alicante que no se corresponde con nuestra cuota turística ni con la excelente calidad de nuestros recursos.

Y no se trata tanto de compartir la elevada cuota de mercado que tieneValencia en MICE dentro de la Comunidad (concentra el 70% de las reuniones organizadas, con el 76% de los asistentes, frente a un 28% de la provincia de Alicante), como de elevar nuestra participación en el turismo de eventos a nivel global, para lo que tenemos el «know how» y unas extraordinarias infraestructuras.

Integrar o coordinar las actividades en MICE de los organismos que pretenden elevar nuestra posición como el Patronato Provincial de Turismo, Alicante Convention Bureau, VisitElche, OrihuelaTurística o VisitBenidorm, mejorar la comunicación y aumentar su trascendencia en eventos orientados al segmento, debería convertirse en una prioridad.

José Luis Gascó es Catedrático de Organización de Empresas y Director del IUIT

La economía mejora con el Gobierno del Partido Popular

Agustín Almodóbar Barceló.- El número de desempleados disminuyó en 354.203 personas en 2015, el mayor descenso anual de la historia. La Seguridad Social registra en diciembre 85.314 afiliados más, el mayor incremento de la serie histórica. Ya hay menos personas en el paro y más en la Seguridad Social que cuando el Partido Popular llegó al Gobierno hace 4 años.

Las tasas aeroportuarias caerán un 1,9% a partir de marzo de 2016 y se congelarán en el periodo 2017-2021, algo que potenciará la llegada de más vuelos y el establecimiento de nuevas conexiones. Las ventas de coches crecieron un 20,9% en 2015 en España, el mejor dato desde hace 6 años y el mayor crecimiento entre los países europeos importantes.

Que todo esto siga así, es lo que está en juego, necesitamos que haya estabilidad política en España, un gobierno serio y responsable y que los esfuerzos de estos años no se vayan al garete.

La izquierda en la que yo creo

Alberto Garzón.- Hace siete años emergió una grave crisis financiera internacional que asustó de forma notable a las clases dirigentes de todo el mundo. Pensaban que la más grave crisis desde la Gran Depresión podría significar el fortalecimiento político de la izquierda en todo el mundo; sabían, de hecho, que las políticas necesarias para detener la hemorragia –el rescate del sistema financiero y los recortes para la mayoría- iban a ser fuertemente contestadas por la izquierda. Incluso Sarkozy habló de “refundar el capitalismo”, poniendo así la venda antes que la herida. Era 2008.

Pero lo cierto es que fue la derecha la que tomó la iniciativa. La crisis pareció pillar desprevenida a una izquierda que en gran medida había interiorizado el fin de la historia y que había asumido amplios postulados del sentido común neoliberal. Por lo general, la izquierda se limitó a pedir una vuelta a la época dorada del capitalismo. Es decir, un poco más de la vieja receta socialdemócrata. Con la izquierda noqueada, la derecha se dedicó a rescatar a las grandes empresas y las grandes fortunas, a inyectar billones de euros y dólares al sistema financiero, y a recortar en las conquistas sociales y económicas de todo el mundo desarrollado.

En nuestro país, las movilizaciones sociales se desataron muy especialmente a partir de 2010 cuando el Gobierno del PSOE se puso en manos de la troika. Los planes de ajuste, eufemismo que esconde un proceso constituyente dirigido por la oligarquía, habían llegado a España y suponían de facto un cambio en el orden social. Eso generó respuestas populares. A las huelgas generales convocadas por los sindicatos siguieron el 15-M, las marchas por la dignidad, las acciones de protesta del SAT, las mareas de los diferentes colores, el movimiento Rodea el Congreso, las acciones para detener desahucios… Hasta 2013 la política en la calle reclamaba un país distinto al que parecía cristalizar en las instituciones políticas. La crisis económica se había convertido en crisis de régimen, y ya ninguna institución se salvaba de la crítica de unas clases populares cada vez más politizadas y que parecían despertar del largo letargo en el que habían estado durante la burbuja inmobiliaria.

Las clases dirigentes en España también reaccionaron. Trataron de redirigir la crítica únicamente hacia las instituciones políticas y los casos de corrupción; obviando, intencionadamente, el componente sistémico y económico de la crisis. En el fondo consiguieron dar la vuelta a una de las grandes hazañas del 15-M, que fue poner la crisis económica y sus actores al mismo nivel que la crisis política (no somos mercancía en manos de políticos y banqueros, decíamos). A partir de 2013 cada vez se hablaba menos de paro y desigualdad y cada vez se hablaba más de corrupción y de Bárcenas. Así, lo que en 2011 fue identificado acertadamente como una crisis sistémica, con sus banqueros estafadores y empresarios corruptores, se fue convirtiendo, poco a poco, en una crisis de salud política, es decir, de simples mangantes y manzanas podridas en los partidos. La enmienda a la totalidad que hicimos en el 15-M se reconvirtió en pocos años en una suave e inocua llamada a laregeneración democrática que, en lo esencial, consistía en un mero recambio de actores.

Tras cuatro años de una durísima legislatura con Gobierno del PP en mayoría absoluta, toca hacer balance. Y, tras comprobar que el mismo partido que ha saqueado nuestro país como representante de la oligarquía, conviene también ser capaces de repensar la izquierda. ¿Qué sino deberíamos hacer cuando tras años de movilización popular y repolitización de la sociedad el ganador de unas elecciones ha sido el partido responsable de la pérdida de calidad de vida, y de la vida misma, de las clases populares?

En estos días muchas voces hablan de cambio. Es normal, porque todo cambia siempre. La cuestión es saber qué es lo que cambia y hacia dónde lo hace. Y lo cierto es que, sin desmerecer elementos positivos, el PP ha ganado las elecciones y el bipartidismo ha obtenido mayoría absoluta en escaños. Cambios cuantitativos, sí; cambios cualitativos, lo dudo. Y en este nuevo contexto tenemos una importante tarea que realizar: ser capaces de fortalecer un instrumento de izquierdas al servicio de las clases populares. A estos efectos quisiera aportar algunas ideas de cómo me imagino yo esa izquierda, de cómo imagino ese instrumento.

Nosotros hemos vivido una campaña muy hermosa y que era al mismo tiempo muy complicada. Excluidos de los grandes debates e invisibilizados en gran medida, hemos conseguido ganar la confianza de casi un millón de votantes. Aunque con resultados malos en escaños, la experiencia ha sido fantástica para comprobar cómo un proceso participativo real y que sumaba múltiples diversidades podía hacer frente a tamañas adversidades. Un millón de votos, miles de militantes y simpatizantes y extraordinarios cuadros políticos son mimbres más que suficientes para ir a un proceso ilusionante y de esperanza.

En este proceso, que se llevará a cabo este año, un debate colectivo, participativo y sin miedo puede ser el inicio de algo mucho más grande para el futuro. No sólo para fortalecer un instrumento anticapitalista, feminista y ecologista sino sobre todo para sentar las bases de un nuevo país. En ese sentido, imagino un instrumento:

  1. Que recoja lo mejor del movimiento obrero y lo mejor de la democracia radical que se ha expresado en los movimientos sociales durante los últimos años. Eso supone aceptar la rica convivencia entre las experiencias más obreristas –centradas en el conflicto capital-trabajo- y las experiencias democratizadoras más transversales de la sociedad.
  1. Que sirva para poner en marcha un proceso constituyente rupturista que nos permita construir un nuevo país plural y democrático en el que se preserven todas las conquistas sociales y se amplíen los derechos sociales y democráticos, tanto en el ámbito económico como en el ámbito civil.
  1. Un instrumento radical, en su sentido más etimológico: que va a la raíz de los problemas. Así, pienso en un instrumento que interpele sobre economía, feminismo y ecología política desde una conciencia claramente anticapitalista.
  1. Con un enfoque teórico de Economía Política que piense en el medio y largo plazo, con las luces largas puestas, y no sólo en el corto plazo. Lo que está en crisis en nuestro país es el régimen de acumulación y el modelo de producción y consumo, y los parches actuales no son soluciones reales; la próxima crisis económica no puede pillar desprevenida a la izquierda.
  1. Un instrumento que sume en torno a un proyecto político, con su programa de transformación social, y no en torno a etiquetas preconcebidas o determinadas liturgias. De la misma forma que no nos preguntamos por la afiliación política cuando hemos defendido nuestros derechos en las mareas, pienso en la necesidad de sumar a toda la gente que comparte este proyecto político desde la pluralidad. La experiencia de Unidad Popular puede ser un ejemplo enriquecedor.
  1. Establecer un horizonte de unidad y cooperación entre fuerzas de la ruptura democrática, reconociendo en todo momento la autonomía y la identidad política de los diferentes actores en esa alianza. Admitir ese horizonte como el único posible para la transformación social de nuestro país.
  1. Poner en valor la palabra reconocimiento. Para reconocer otras identidades nacionales y para reconocer a otros actores políticos con los que poder colaborar y cooperar desde puntos en común; renunciando de ese modo a la uniformidad como estrategia política.
  1. Con una organización ágil y flexible, menos burocrática y más democrática. Que disponga de mecanismos efectivos de democracia radical en lo interno, como los revocatorios, para permitir desplegar sin distorsiones la voluntad de los militantes y simpatizantes. Abandonar la idea de un liderazgo individual fuerte y prácticamente omnipotente.
  1. Con una organización que despliegue su actividad tanto en la calle como en las instituciones, y que comprenda que la transformación social no es únicamente una cuestión de números en los parlamentos sino que conlleva un cambio material y cultural que se produce en los conflictos políticos no institucionalizados.
  1. Con una organización cuya cultura política ancle en los valores de la Ilustración, a fin de construir un verdadero Estado de Derecho que proteja y haga cumplir los derechos humanos. Huir de toda tentación de “manejar a las masas” a través de estrategias populistas que ponen la relación entre dirigentes y ciudadanos al mismo nivel que la que tiene un alfarero con el barro. No se trata de pastorear a las masas; en todo caso de empoderar a la gente a través de la participación y la formación política.
  1. Recuperar el papel clave y esencial de la formación intelectual, como medio de contrarrestar el pensamiento único y como única forma posible de alcanzar una hegemonía política en la sociedad.

Pienso en este 2016 como un año de oportunidad, y voy a dedicar todas mis energías como siempre hemos hecho. Porque venimos desde muy lejos, pero además queremos ir mucho más lejos.

¡Salud y República!

Alberto Garzón es el Coordinador General de Izquierda Unida

Pulsión de muerte en el Comité Federal del PSOE

José Antonio Pérez Tapias.- No sólo enrarecido, sino tenso, estaba el ambiente cuando arrancó el Comité Federal del Partido Socialista el pasado 28 de diciembre. Siendo esa la fecha, alguien podría haber aludido el Día de los Inocentes y hacer cualquier chiste fácil aludiendo a la leyenda del malvado Herodes y su escabechina entre las tiernas criaturas de Belén y su entorno. Pero no, nada de bromas. No estaba el horno para esos bollos. Por el contrario, apuntando desde sus minutos previos al fondo de la cuestión, una veterana socialista comentaba con voz susurrante que el partido parecía haber entrado en fase de autodestrucción. La dinámica de la reunión del máximo órgano entre congresos del PSOE vendría a confirmar su diagnóstico, más allá del comentario coloquial. A tan curtida militante sólo le faltó citar a Freud y a su teoría de la pulsión de muerte o «instinto de destrucción» para reforzar con argumento de autoridad lo que sus avezados ojos estaban vislumbrando.

El cónclave socialista se celebraba una semana después de las elecciones generales. Obligado era hacer balance de los resultados… Pero al respecto ya se había dicho mucho en días anteriores y, con fórmulas de síntesis, cuando no estereotipadas, la cuestión era abordada por los distintos intervinientes, empezando por Pedro Sánchez, el Secretario General. Las palabras que sobre ello se formulaban iban desde el reconocimiento de lo que suponía bajar a 90 diputados en el Congreso, como peor resultado electoral del PSOE en la historia reciente, hasta las que insistían en que podía haber sido peor, dada la presencia de nuevos partidos políticos concurrentes en las elecciones, y alguno disputando electorado directamente al PSOE, como Podemos. Mantenerse como segunda fuerza parlamentaria, tras un PP con 123 escaños, se apreciaba como satisfactorio en ese contexto. Algunas alusiones no faltaron a cómo no fue posible un mejor resultado, a la vista de lo que había significado una legislatura como la que quedó atrás, de corrupción sistémica, recortes inmisericordes y políticas autoritarias del Partido Popular en el gobierno. Con todo, aunque muchos lo pensaran, nadie echó directamente sobre las espaldas de Sánchez, como candidato a la presidencia del gobierno, la responsabilidad por los malos resultados. La cifra de 90 hacía valer su cuota parte en lo que se refiere a la magia de los números.

Sin embargo, aparcados los matices -nada desdeñables- en lo que explícitamente se expresó, todo apuntaba a que tras las comedidas palabras del análisis de los comicios presionaban las impacientes demandas de ajuste de cuentas después de unos resultados electorales que hacían saltar por los aires los frágiles equilibrios con que los que había venido funcionando el aparato socialista. En el debate afloraron de inmediato las diferencias entre federaciones fuertes del partido -Valencia, Castilla-La Mancha, Asturias, Aragón, Extremadura…-, cuyos llamados barones se posicionaban tras Susana Díaz, presidenta de la Junta andaluza, como gran baronesa, exigiendo la inmediata convocatoria del congreso ordinario, y federaciones menos numerosas en militancia -Castilla-León, Euskadi, Galicia o Baleares…- o el PSC, con toda su peculiaridad, que se inclinaban por aplazar el congreso para no solaparlo con el debate sobre investidura del presidente del gobierno, posibles alianzas, etc. Asunto aparentemente inocuo encerraba bajo su epidermis la delicada cuestión de la continuidad o no de Pedro Sánchez al frente del partido, por más que él hubiera anunciado su voluntad de presentarse de nuevo para la Secretaría General -y por ende para ser otra vez candidato a la presidencia del gobierno-. O precisamente por eso, por anunciarlo, toda la polémica se debía a un meneo nada suave de la silla del poder.

La espinosa cuestión del congreso a celebrar apenas se rozaba en la resolución política que al Comité se presentó para ser aprobada, recogiendo los acuerdos logrados en la víspera en tormentosa reunión entre el Secretario General y los susodichos barones, con baronesa al frente dirigiendo tan feudal cohorte. La resolución abordaba, como elementos nucleares, la reafirmación en la negativa a dar el sí a la investidura de Rajoy o cualquier otro candidato popular a la presidencia del gobierno, el compromiso de intentar desde el PSOE una mayoría parlamentaria para gobernar si el PP no lo conseguía y la consideración de que llegar a una repetición de las elecciones sería un fracaso a evitar a toda costa. Junto a eso, en cuanto a la política de alianzas, todo el empeño del escrito era fijar una línea roja intraspasable: nada de pactar con partidos que promovieran el romper España, que plantearan un referéndum en Cataluña o que, sencillamente, fueran independentistas. Todas estas cláusulas, a decir verdad, se hacían constar fundamentalmente en tácita referencia a Podemos y a su propuesta de referéndum para solventar la cuestión catalana. De suyo, el más citado a lo largo de la sesión, siendo personaje ausente, fue Pablo Iglesias como líder de Podemos, formación política a la que se tildó, como ha recogido la prensa, de «enemiga», «bolchevique», «comunista radical» y «stalinista», amén de «independentista». No se pretendía otra cosa con tales epítetos que bloquear el camino de la aproximación al imprescindible aliado para un pacto de izquierda. De ahí que el texto de la resolución albergara una seria contradicción: se señalaba el ir a elecciones anticipadas como fracaso del que huir, pero a la vez se condicionaba la posibilidad de un pacto de izquierda hasta el punto de imposibilitarlo, con lo cual, añadido eso al compromiso de rotunda negativa a un gobierno popular, no parece quedar otra salida que el adelanto electoral. Siempre que se resista, como es el compromiso asumido, a la tentación de la abstención para favorecer nuevo gobierno de Rajoy, pues presiones para ello no sólo las habrá, sino que ya las hay.

¿Qué decir de todo ello? Pues, sencillamente, que es un mal simulacro, lo cual era razón suficiente para que algunos votáramos «no» a la mencionada resolución, pues ésta no pasaba de representar un burdo juego de apariencias, en el que ni siquiera se sostenía el intento de generar una falsa ilusión de armonía en torno a unas propuestas supuestamente pactadas, dado que ni siquiera había realidad que pudiera esconder el artificio. Todo parecía reducirse a «paz por calendario», es decir, pacificación de relaciones si se aceptaba el calendario para el congreso. Mas el caso es que, sin acuerdo en torno al calendario, como se hacía evidente, no había paz que salvaguardar. Votar «no» a eso era lo menos ante un guión tan malo para un espectáculo tan deplorable.

Para colmo, y dando motivos para un mayor énfasis en el «no» a la resolución, el simulacro se presentaba cargado de disimulo y simulación. Si disimular -diciéndolo con Baudrillard- es «fingir no tener lo que se tiene», no faltaba el fingir que no se tenía voluntad de adelantarse a prescindir del actual Secretario General; y si entendemos el simular como «fingir tener lo que no se tiene», en este caso la simulación recaía sobre la ficción de una voluntad negociadora para alcanzar un pacto de izquierda, la cual realmente no existe. La doble premisa falaz consistente en decir que Podemos es partido que «rompe» España, y que el derecho a decidir, expresado en referéndum legal -que los socialistas catalanes llevaron en su programa no hace mucho y que no hay que identificar con
de autodeterminación-, es contra la convivencia democrática, ya suponen una anchurosa «línea roja» trazada como frontera para autobloquearse el paso por parte del mismo partido que quiere presentarse como rojo en el espectro de la izquierda.

Si una pulsión de muerte detectaba la mirada de una socialista con perspectiva histórica, no faltó el comentario en voz queda de un miembro de la misma Ejecutiva que no pudo reprimirse al decir que todo lo que ocurría tenía componentes de suicidio político. El caso es que al Secretario General se le exige que bloquee el pacto que para «salvarse» debería intentar -Podemos y otros partidos también han de flexibilizar sus posturas-, con lo cual se le condena a ir al fracaso de elecciones anticipadas, para las cuales se le pretende apear de la condición de candidato. Sólo faltó que le sirvieran la cicuta a la vista de todos.
¿Algo que añadir? Es tremenda ceguera la de un Partido Socialista instalado en la espera de los acontecimientos en vez de situarse en la esperanza -«esperanza militante»- de lo que puede conseguir con una acción política capaz de concitar adhesiones y entusiasmo porque cuenta con credibilidad.

José Antonio Pérez Tapias es el Lídez de Izquierda Socialista -corriente política del PSOE

Formación y personalización

Jose Luís Gascó.- Son muchos más los resortes que tenemos que manejar para tener éxito en turismo, pero por encima de otros factores quisiera destacar los dos que me parecen fundamentales desde dentro y hacia el exterior de las empresas.

Imagen de la playa de Levante de Benidorm, repleta de turistas

Evidentemente el éxito lo marca la fidelidad de los clientes en base a vivir experiencias únicas que les motivan a repetir con nosotros, con nuestra marca, a prescribirnos por encima de otros competidores y, a nivel agregado, de otros destinos.

En esa experiencia, la personalización del servicio juega el papel más importante: transmitir al cliente que su satisfacción es nuestro compromiso. Y disponer lo necesario para que ese compromiso sea una realidad que confirme nuestra actuación. En hostelería, en alojamiento, en ocio, en información, en solución de problemas que puedan ocurrir durante el transcurso de nuestra relación.

 Y desde dentro de la empresa, esa personalización debemos construirla principalmente sobre la profesionalidad de la plantilla, sobre un servicio excelente, lo que exige una elevada cualificación; empleados que sepan, quieran y tengan la oportunidad de hacer las cosas bien a la primera vez, cada vez. Con procesos internos normalizados e iniciativa, intuición y empatía al final de la cadena, en la relación con el cliente; transmitiendo la emoción de un servicio diferente y mejor. Eso no se improvisa, se prepara.

 

Lejos de lo que puede parecer por algunas prácticas erróneas, la formación es fundamental para mantener y potenciar nuestra imagen de marca turística, la imagen del destino y nuestra imagen como empresa.

Es cierto que la formación continua, la extensión de una cultura de empresa orientada a aquella personalización de las relaciones con el cliente, es más fácil con plantillas estables, lo que no siempre es posible en turismo. El recurso a empleo temporal es frecuente, fundamentalmente porque en gran medida son sectores en los que la estacionalidad tiene gran impacto.

Pero hasta donde fuera posible sustituir el trabajo eventual por empleados fijos discontinuos, estaríamos en mejores condiciones de consolidar plantillas cualificadas e inmersas en la cultura de servicio al cliente, que debe ser el primer rasgo diferencial de las empresas que quieran tener éxito a largo plazo, y esto es independiente del número de estrellas o de tenedores que tenga nuestro establecimiento. Para nuestro público tenemos que ser los mejores.

José Luis Gascó es Catedrático de Organización de Empresas y Director del IUIT -Instituto Universitario de Investigaciones Turísticas de la Universidad de Alicante

Ya hemos votado. ¿Y ahora qué?

Bernat Mira Tormo.- Algunos hemos ido a votar, para ver si los políticos, van solucionando los problemas de la gente que peor lo está pasando.

Y los de abajo, tenemos la obligación de expresar, tanto lo que nos gusta, como lo que no nos gusta. Y no debemos dejar de expresar nuestra opinión. Yo he votado al PSOE, y no estará de más que les recordemos, de vez en cuando, y no sólo a la hora de votar, para que les hemos votado.

¿Y qué es, lo que queremos sus votantes? Los votantes en su gran mayoría, queremos ver cómo se van poniendo las bases, para ir cambiando el actual sistema productivo y social. Para hacer un modelo de sociedad organizado de tal forma, en el que nadie pueda quedar excluido.

Y esto, ¿cómo se hace? Esta, es la prueba del algodón. Si cuando consiguen gobernar los partidos políticos que llamamos de izquierdas, la gente no percibe, que vive mejor, que tiene más seguridad en el trabajo, en la sanidad, en la enseñanza, más bienestar, más medios económicos, para poder ejercer su libertad, porque la libertad sin medios económicos no existe y es un cuento chino más. De poco nos habrá servido haber votado.

Sin embargo, creo que el cambio es posible, además de necesario. Si no lo creyera no habría ido a votar. Sé, que no va a ser fácil. Y que hay muchas cosas que se tienen que cambiar, los partidos deben abrirse a la sociedad, y ser permeables a lo que piensan los ciudadanos. Sin listas abiertas y sin primarias, un partido político se convierte en un coto cerrado de acumulación de poder. Y por muy buena voluntad que tengan sus dirigentes, esta acumulación de poder, va en contra de la democracia interna del partido, pero sobre todo, contra la transparencia, la eficacia y la democracia, del país.

Es necesario un equilibrio compartido del poder democrático del partido, entre los dirigentes del mismo y sus bases. Y las listas abiertas para las elecciones, pueden contribuir en buena medida para le democratización real de la vida política de nuestro país.