Se trata del espacio simbólico del Congreso

José Antonio Pérez Tapias.- Podemos lleva razón en su queja. Si en la vida política hay un espacio simbólico por excelencia es el hemiciclo de un parlamento. Distribuir escaños en él no es un mero repartir asientos numerados, cual si sala de cine fuera. Es el lugar de representación democrática y ésta, además de por la palabra, se expresa de otras muchas formas. La cuestión no se cancela diciendo dónde se han sentado individualmente muy dignos representantes de la ciudadanía. Es importante la configuración espacial de un grupo parlamentario, máxime si por su número es tercero de la cámara. Y además, bajando a aspectos más prosaicos, no es admisible, por otra parte, dispersar a un grupo parlamentario por escaños de manera que hasta se haga difícil su coordinación en el hemiciclo.

Podemos, ante cómo han quedado sus diputadas y diputados, lleva razón en su queja por una resolución injusta de la Mesa del Congreso, manifiesten de una forma u otra su malestar. Lo dije ayer. Y hoy me reafirmo en que no se puede entender que el PSOE, por parte de quien le representa en la Mesa del Congreso, haya aprobado la distribución de escaños que se ha hecho en el hemiciclo. Ciertamente, la considero escandalosa. Una «cacicada» la han llamado desde Podemos. Está claro que ha salido así por los votos que permite la composición de la Mesa misma. Al haber facilitado dicha composición (con mayoría de la derecha) se añade ahora el que el PSOE apoye lo que esa derecha impone. Bien podía, al menos, haberse posicionado junto al Presidente de la Cámara, el socialista Patxi López, que se abstuvo, aunque en su caso fuera por ser neutral como «árbitro». No sólo es obligado reclamar al Grupo Parlamentario Socialista una explicación, sino que es necesario que se actúe de otra manera.

(¿O no estamos trabajando a favor de un pacto de izquierda?)