Los derechos de autor deben ser compatibles con el derecho a la pensión de jubilación

Mariano Sánchez Soler.- Una norma publicada hace más de dos años obliga a escritores, músicos y artistas a dejar de percibir derechos de autor, por ser estos ingresos incompatibles con el cobro de una pensión.

No es aceptable que quienes han trabajado por la cultura de este país, los autores que a lo largo de su vida han compartido con nosotros su creatividad, se vean ahora en la necesidad de elegir entre seguir publicando o cobrar unas pensiones en algunos casos ridículas.
Mientras que Hacienda recauda un buen porcentaje de los beneficios obtenidos por sus obras, Empleo exige ahora que sus derechos, por pequeños que fueran, sean declarados (y esquilmados), bajo amenaza de retirarles una pensión por la que han estado cotizado toda su vida, como cualquier trabajador. Se da el caso paradójico de que alguno ha tenido que devolver varias anualidades cobradas ‘indebidamente’, dejando en la ruina al autor, a su viuda o a sus herederos.

¿Es excesivo para las arcas del Estado pagar unas pensiones menos que mileuristas a quienes nos han aportado el beneficio de la cultura? ¿9000 € anuales es una cantidad excesiva -y que, por tanto, anula la pensión- para quienes nos han proporcionado tantas horas felices y desean seguir haciéndolo mientras les quede aliento?
Debemos impedirlo: no podemos dilapidar el esfuerzo creativo de unos autores que no están dispuestos a dejar de serlo.