Recuperemos nuestros símbolos y defendamos nuestras tradiciones

Los símbolos de un pueblo representan sus valores, su historia y la herencia recibida de generaciones anteriores. Entre esos símbolos se encuentran el Himno Nacional de España y el Himno Regional Valenciano, elementos que forman parte de nuestra identidad colectiva y de nuestro patrimonio cultural

Diego Coello.- Sin embargo, cada vez son más evidentes los intentos de determinados sectores catalanistas (Compromis) de ocupar espacios culturales y sociales valencianos para imponer una visión ideológica ajena a nuestras tradiciones. Su estrategia consiste en introducirse progresivamente en asociaciones, entidades festivas y culturales, desde donde promueven cambios que erosionan la identidad valenciana.

En Altea, esta realidad ya se percibe en instituciones históricas como la Sociedad Filarmónica Alteanense o la Recreativa de Altea la Vella. Una vez consolidada su presencia en estas entidades, se observa cómo determinadas expresiones de nuestra identidad son apartadas. Hoy resulta prácticamente imposible escuchar el Himno Nacional o el Himno Regional Valenciano en algunos de estos ámbitos. Sin embargo, muchos se preguntan si existiría la misma resistencia a interpretar el himno catalán Els Segadors.

Este proceso supone, a nuestro juicio, una progresiva desnaturalización de instituciones centenarias que nacieron para fomentar la cultura y la música, no para servir de vehículo a proyectos políticos o ideológicos.

La Sociedad Filarmónica Alteanense fue fundada en 1889, aunque sus estatutos fueron aprobados en 1931. Conviene recordar que entre sus músicos se encontraba mi abuelo, Diego el Sabater, quien, como tantos otros integrantes de aquella generación, dedicó su esfuerzo exclusivamente a la música y al servicio cultural del pueblo.

Posteriormente surgió la Orquestra Azul, formación de gran éxito en su época, de la que también formó parte mi padre. Aquellos músicos compartían una vocación artística y cultural; no pretendían reescribir la historia ni enfrentar a valencianos con valencianos. Porqué eso se transforma en una traición al pueblo de Altea.

La cultura debe ser un espacio de unión y respeto a nuestras raíces, no un instrumento para dividir a la sociedad ni para cuestionar la identidad valenciana.

Recuperemos nuestros valores. Defendamos nuestras tradiciones

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