Buenas noches queridos amigos de CALVARI DIGITAL y en especial de esta sección chistosa y graciosa que editamos desde el 2024, que comenzó siendo eso, una sección para contar chistes y donde cada día son miles de chistes los que inundan las redacciones de los colaboradores que forman este grupo digital, donde cada día son más los lectores y seguidores los que nos siguen y leen cada día.
Hoy os voy a contar un chiste, que en más de un pueblo se ha dado: es una figura que se puso muy de moda en los años 80, pero que se viene dando desde los años 60, cuando el desarrollo de la economía funcionaba mejor, y cuando uno ganaba dinero a costa de su trabajo, y si era además solitario, pues se dedicaba a cerrar bares.
El chiste en concreto es de uno que se metió en un bar antes de cerrarse, venía de trabajar y llevaba un hambre que se las saltaba un galgo, y no le apetecía comerse la cena fría de casa de su madre. Y le pregunto al propietario del bar: «Si te pago x pesetas por tu cena, ¿me la darías? Y el propietario le dijo, que por qué no. Tenía la cena apartada en una mesa del bar, todo preparado para cenar y en otra mesa estaban los amigos haciendo la liga. Y le dijo, toma y déjame cenar que tengo hambre».
El chiste no termina aquí. El propietario creía que había comida en la despensa para hacerle otra cena. La parienta harta de cocinar tapas todo el día, que cogió y lo mandó a casa to caliente.
Ya sabes, si aparece un cierra bares por tu casa y tu vas a cenar en la misma, que no te vea la cena, por que te deja sin cenar y esa noche duermes con un hambre, que al día siguiente te comes un galgo.
Los amigos que estaban en otra mesa cuando vieron la película, se estuvieron riendo un largo tiempo del cierra bares. Al pobre propietario harto de trabajar todo el día sirviendo birras, mochas y tapas, cuando le tocaba cenar, por ser avaricioso y gustarle más el dinero que las propias ganas de comer. Y se puede ganar mucho dinero, pero si no hay donde gastarlo…