Klaus, un ejemplar de cárabo lapón, ya participa en las demostraciones educativas de vuelo y permite descubrir las sorprendentes adaptaciones de esta especie
Terra Natura Benidorm ha incorporado a sus demostraciones educativas de vuelo a Klaus, un ejemplar de cárabo lapón (Strix nebulosa), considerado una de las aves rapaces nocturnas más grandes del mundo y reconocido por poseer una de las capacidades auditivas más extraordinarias del reino animal. Su llegada refuerza la labor de educación ambiental y divulgación que el parque desarrolla a través de estas exhibiciones, acercando al público especies poco habituales y sus sorprendentes adaptaciones al medio natural.
La colección de aves nocturnas de Terra Natura Benidorm está integrada actualmente por nueve ejemplares, entre los que se encuentran una pareja de búhos africanos (Manyu y Moon), una pareja de lechuzas comunes de distintas fases de color (Chechu y Beyoncé), una pareja de búhos de Bengala (Atreyu y Chonza), un búho de Verreaux (Goliat), un cárabo común (Rico) y el cárabo lapón. La incorporación de Klaus forma parte del refuerzo de las demostraciones educativas de vuelo, que amplían así la representación de aves nocturnas y las oportunidades de divulgación sobre la biodiversidad. Los visitantes ya pueden observarlo durante las demostraciones, donde comparte protagonismo con otras especies.
El cárabo lapón destaca por ser una de las rapaces nocturnas más grandes del planeta en términos de longitud y envergadura. Los ejemplares adultos pueden alcanzar entre 60 y 84 centímetros de longitud, aunque mantienen un peso relativamente ligero en comparación con su tamaño gracias a la densidad de su plumaje, que aporta gran volumen a su silueta.
Sin embargo, más allá de sus dimensiones, una de las características más llamativas de esta especie es su extraordinaria capacidad auditiva. Los especialistas consideran que el oído desempeña un papel incluso más importante que la vista a la hora de localizar y capturar presas. Su gran disco facial circular actúa como una auténtica antena natural capaz de captar y concentrar los sonidos del entorno con gran precisión.
A esta adaptación se suma una particularidad anatómica poco común: sus oídos se encuentran situados a diferentes alturas a cada lado de la cabeza. Esta asimetría le permite calcular con gran exactitud la procedencia de los sonidos y construir una representación tridimensional de su entorno únicamente a través de la audición.
Gracias a esta capacidad, el cárabo lapón protagoniza una de las estrategias de caza más sorprendentes de la naturaleza. Es capaz de localizar pequeños roedores ocultos bajo espesas capas de nieve o entre la vegetación sin necesidad de verlos, guiándose exclusivamente por los sonidos que producen.
La incorporación de Klaus enriquece el contenido educativo de las demostraciones de vuelo, permitiendo al público conocer de cerca una especie poco habitual y descubrir las adaptaciones que la convierten en uno de los depredadores nocturnos más eficientes del planeta.