Canciones de ayer y hoy: «Pongamos que hablo de Madrid» de Joaquín Sabina

Pongamos que hablo de Madrid

Allá donde se cruzan los caminos
Donde el mar no se puede concebir
Donde regresa siempre el fugitivo
Pongamos que hablo de Madrid

Donde el deseo viaja en ascensores
Un agujero queda para mí
Que me dejo la vida en sus rincones
Pongamos que hablo de Madrid

Las niñas ya no quieren ser princesas
Y a los niños les da por perseguir
El mar dentro de un vaso de ginebra
Pongamos que hablo de Madrid

Los pájaros visitan al psiquiatra
Las estrellas se olvidan de salir
La muerte pasa en ambulancias blancas
Pongamos que hablo de Madrid

El Sol es una estufa de butano
La vida, un metro a punto de partir
Hay una jeringuilla en el lavabo
Pongamos que hablo de Madrid

Cuando la muerte venga a visitarme
Que me lleven al sur, donde nací
Aquí no queda sitio para nadie
Pongamos que hablo de Madrid
De Madrid
De Madrid
De Madrid

Hoy tengo el gusto de presentar una de las mejores canciones de uno de los mejores cantautores que ha dado nuestro país, como es el amigo Joaquín Sabina

Siempre que la escucha anhela en mí el recuerdo sobre una ciudad maravillosa como es la capital de España, a su vez, Capital del Reino de España, como es Madrid.

«Pongamos que hablo de Madrid» es una canción de los cantautores españoles Joaquín Sabina (letra) y Antonio Sánchez (melodía), aparecida por primera vez en el álbum Malas compañías, publicado en 1980.

Tras su regreso a España desde Londres y publicar su primer disco, InventarioJoaquín Sabina pública su segundo álbum Malas compañías en 1980, en el cual aparece por primera vez la canción «Pongamos que hablo de Madrid», en la que retrata una urbe cosmopolita y veloz, a la par que descarnada, mediante la descripción de acontecimientos casi cotidianos en ella.

Un año más tarde aparece en el disco La mandrágora, un disco en directo junto a Javier Krahe y Alberto Pérez Lapastora en el sótano del café madrileño La Mandrágora; la canción es presentada por el propio Sabina de este modo:

Bueno, esta es una canción que se llama Pongamos que hablo de Madrid, y es una historia de amor y de odio a una ciudad invivible pero insustituible. Es una letra que yo hice sobre una melodía de Antonio Sánchez, que es este chico.

Fuente: Wikipedia