Reflexiones al vacío

Buenas noches, buenas tardes o buenos días según desde donde me lean en cualquier rincón o parte del mundo al que llega este medio digital, CALVARI El periodic del cor de Benidormm, que a lo largo de los más de 10 años que tiene de vida se ha consolidado internacionalmente como uno de los mejors periódicos digitales locales del mundo, elegido el pasado año como el mejor y que está dentro de un proceso de expansión, con la finalidad de llegar a más ciudades y pueblos del mundo

Son lectores de todos los países del mundo los que nos leen todos los años, hito difícil de conseguir pero con su seguimiento, lecturas y apoyo continuo de todos aquéllos que nos siguen día a día y nuevos lectores que se van incorporando a la dinámica de desarrollo y funcionamiento de este periódico, hemos conseguido todos juntos obtener un éxito inalcanzable.

Hoy soy yo el que escribe, Manolo Mora -Director Comercial Editor de este medio digital.

Y hoy me apetecía volver a escribir sobre un artículo que escribí en su día, como son «Reflexiones al Vacío», que tanto éxito obtuviera en su día.

Reflexiones que uno se hace a lo largo del día, donde piensa uno de todo, son tantas cosas que me dan vueltas sobre la cabeza, que a veces uno tiene que tener una cabeza muy bien amueblada para llevar todo lo que lleva.

Son muchos seguidores los que siguen mis reflexiones al vacío, que intento que sean todo lo positivas que sean. Porque a mi me analizan desde todas las ópticas habidas y por haber y no es fácil convencer a todos juntos, que uno a veces lo consigue muchas veces.

Respeto la opinión y críticas que reciba de todo lo que escribo, hay gente que gusto más y hay otros que gusto menos. Y hay muchos que no les gusto nada, esos no los necesitamos para nada, porque en vez de sumar lo que hacen es restar e ir para atrás como los cangrejos.

A mi me gusta la gente positiva, la gente echá palante, que es capaz de hacer todo lo que se proponga. Que no tiene miedo a los retos y que lo que se propone, trabajándole con tesón, esfuerzo, talento y organización se pueden conseguir muchas cosas.

Todos los días no son iguales. Como dije una vez: «Un día malo y un día bueno suman dos». Intentemos que todos los días sean buenos.

Y me gusta escribir mis propias reflexiones al vacío y compartirlas con ustedes, porque esa simbiosis que hay entre periodista y sus lectores es muy positiva.

Como dije una vez: «Mientras tenga un lector que me lea en el mundo, yo siempre estaré dispuesto para escribirle lo que espera de mi».

Y me enorgullece mucho tener el apoyo que tengo tanto a nivel de métricas de web como el alcance que tienen mis publicaciones en todas las redes sociales a las que llego y llegan todas mis publicaciones. Publicaciones con una alta calidad informativa, que está trabajada por los mejores profesionales de sus respectivos sectores.

Es un orgullo coordinar y dirigir el trabajo de tanta buena gente. Uno cuando se rodea de buena gente y a su vez compiten porque lo que se exponga sea lo mejor, nada malo puede salir.

No es fácil trabajar dentro de un Estado Social de Bienestar Mejorativo, donde cada día se exija o muchos se autoexijan ser mejores que el día anterior.

Para eso estoy yo, para ir dándoles las claves y distintas dinámicas de desarrollo y funcionamiento de como deben colaborar y trabajar junto a mi y todos los que formamos parte de esta gran macroconfederación de periodistas y todo tipo de profesionales que forma el Grupo Calvari Digital.

Y ya para terminar y es una de mis frases favoritas y la de muchos de ustedes: «No hay mayor orgullo para un autor que sus textos sean leidos por tanta gente y te reconozcan con sus seguimientos y lecturas día a día el trabajo que uno hace».

Como me dijo un gran amigo mío una vez: «No hay mayor satisfacción para un trabajador que el trabajo que uno hace es producto de un trabajo bien hecho».

Gracias por estar ahí. Ya tienen aquí en esta publicación, en estas «Reflexiones al Vacío» un espacio para crear un club de debate o un foro de opinión donde muchos de ustedes expresen también sus propias reflexiones al vacío.