VIDA SANA PARA SER FELIZ

Desde luego es evidente que para permanecer felices, tendremos que cuidar nuestro cuerpo que es nuestro templo, ¿Y cómo lo cuidamos ?, cuidando la alimentación, evitando excesos, trabajando la fuerza de voluntad y aprender a decir !No!, puede parecer difícil al principio pero conforme van pasando los días, te sientes más ligero, más activo, más flexible, el cuerpo se anima a continuar con sus nuevos hábitos alimentarios saludables y combinándolo con ejercicio, como andar, footing, tenis, nadar, yoga, bicicleta…actividades y deportes que te tranquilicen y te ayuden a canalizar la energía para sentir una mente tranquila y en paz.
Otra técnica que sin lugar a dudas se considera muy efectiva, es aprender a meditar y dedicar entre 10 y 30 minutos diarios, ser constante y hacerlo diariamente por la mañana o por la tarde, dedicar un tiempo para estar conectado contigo mismo olvidándonos por ese breve tiempo de las obligaciones y agradeciendo la oportunidad de estar conscientes y disfrutar de ello.
Compartir paseos en la ciudad o en la montaña con personas que te escuchan y que te aprecien, que tengan inquietudes por el crecimiento personal y se fortalezca la tolerancia y el respeto, y tener predisposición a conocer gente nueva sin juzgar. Desde el momento en que agradecemos y aplicamos la empatía con otros seres humanos, nos inunda una gran necesidad de seguir creciendo y disfrutando compartiendo desafíos y experiencias.
La inquietud es primordial, hacerse preguntas respecto al universo, sobre nosotros mismos, sobre nuestros talentos y de aceptarnos tal y como somos sin forzarnos a ser personas que no queremos ser, Ser uno mismo y autocuidarse, escuchar tu interior, cuídate y las recompensas llegarán.
Deborah Newton Torrubia