
El futuro suele premiar a los curiosos y castigar a los conformistas.
Y ocurre porque el futuro cambia a una velocidad que no perdona la inercia. Lo que ayer funcionaba hoy está obsoleto. Ayer estabas en una posición cómoda, hoy, alguien cambia un elemento del decorado que tú no controlabas y tu escenario se viene abajo
Y esto afecta a personas y a empresas.
Lo vemos cada día en organizaciones donde el conformismo se confunde con estabilidad bajo el paradigma del “esto lo hemos hecho así siempre”. Se confunde experiencia con certeza, estabilidad con acierto y repetición con sabiduría. Y poco a poco se diluye un elemento esencial para la supervivencia: la curiosidad.
La curiosidad no es apuntarse a todas las modas. Es reflexionar. Es cuestionar procesos que siguen ahí solo por costumbre. Es atreverse a mirar fuera, aprender, desaprender y volver a decidir con criterio. Es actualizar el software, y cuando toca, también el hardware.
Porque, te guste o no, el futuro cada vez es más complejo y las cosas cambian más rápido.
En el mundo actual, en el que el conocimiento está al alcance de cualquiera, no se castiga la falta de talento, se castiga la falta de curiosidad. La desidia a la hora de seguir aprendiendo. El asumir que lo que te trajo hasta aquí te permitirá mantenerte a salvo.
En Humanizers Academy trabajamos con líderes y organizaciones que quieren reactivar la curiosidad. Acompañamos a líderes de RRHH y equipos directivos a desarrollar liderazgos abiertos, reflexivos y capaces de aprender sin sentirse amenazados. Liderazgos que no se defienden del cambio, sino que lo leen y lo integran.
Si esta cita te resuena y reconoces señales de conformismo, entra en www.humanizersacademy.com y completa el formulario de contacto.
Sólo hay un perfil al que el futuro no atropella: el curioso que nunca se cansa de aprender cosas nuevas.
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