Entrevista a Jaume Samper Moya

Entrevistamos hoy a un hombre vinculado a la banca por profesión y a los deportes náuticos por afición: Jaume Samper.

UNA ENTREVISTA DE MANOLO PALAZÓN

Periodista: Mi primera pregunta es sobre el origen de tu familia, porque Moya me suena a manchego y Samper tampoco es de por aquí.

Jaume: Yo y toda mi familia somos de la Vega Baja, concretamente de Pilar de la Horadada. Mi apellido quizá proviene de Aragón. Cuando yo tenía cuatro años, nos trasladamos a Benidorm por motivos laborales (mi padre era policía local). Aunque tengo familia y amigos en mi pueblo natal, me siento totalmente benidormense.

Periodista: ¿Nos puedes hablar, a grandes rasgos, de tu infancia y juventud, de tu formación y tus estudios?

Jaume: Solamente cursé los estudios primarios, ya en Benidorm, en el colegio Leonor Canalejas. A los 15 años entré en la Banca de Siero, como botones; después, por oposición, empecé a trabajar en la Caja de Ahorros del Sureste de España (lo que sería más tarde la CAM, donde estuve más de diez años como director en la O. P.). Me he jubilado después de 45 años de vida laboral.

Periodista: Al margen de lo profesional, ¿cuáles han sido tus aficiones durante toda tu vida?

Jaume: Los deportes. En primer lugar, la caza (me aficionó mi suegro; con él he recorrido muchos pueblos de La Mancha); y hasta los 50 años he jugado al fútbol, en el Club La Marina, como delantero, con amigos entrañables como Jaume Vaello, Rafa Balongo, etc. También me ha gustado siempre pescar; por supuesto, tengo un barquito. Y he practicado el senderismo, con personas aficionadas como Juan Ángel Ferrer, entre otros.

Periodista: ¿Cuál es tu vinculación con el Club Náutico?

Jaume: Llevo al frene del Club Náutico desde 2000, año en que se remodelaron las nuevas instalaciones. Creo que soy el presidente más longevo de toda la Comunidad Valenciana. Este año nos han concedido la bandera azul. Tenemos múltiples actividades, como regatas de vela y de remo, kayac, sobre todo infantil y juvenil. Y en verano organizamos cursillos de todo tipo (futbito, pesca, remo, etc.). El Club Náutico es una entidad sin ánimo de lucro, dependemos de la Generalitat, organismo al que tenemos que pagar 140.000 euros al año de canon. Somos una pequeña empresa, con 16 empleados y más de 600 socios que pagan una cuota por los amarres. Algunos de estos socios no tienen ya barco, pero vienen por aquí a jugar al mus, al dominó, es decir, a hacer vida social. Algunos barcos son de recreo; de pesca, quedan muy pocos.

Periodista: Eres también festero, ¿no?

Jaume: Desde siempre. Nuestra Peña era All i oli y teníamos la sede en el bar Jardín con un tramo de calle para nosotros solos y una orquesta cercana. Hemos llegado a ser hasta 120 socios, contando a los niños; actualmente, los jóvenes han formado sus propias peñas y algunos socios se han borrado; también nos ha perjudicado mucho la pandemia. Por mi parte, he sido mayoral y he estado durante varios periodos en la Junta directiva de la Comisión de Fiestas. En el año 2011 fui el pregonero de las Fiestas.

Periodista: Aunque no naciste aquí, todos piensan que eres benidormense; de hecho, figuras en el libro “Gent de Benidorm”, un gran honor. ¿Has recibido algún otro galardón o mención por parte de organismos oficiales o privados?

Jaume: Tengo a gran honor ser uno de los integrantes de “Gent de Benidorm”. Y no, no tengo ninguna otra mención honorífica, ni medallas, ni placas.

Periodista: ¿Alguno de tus hijos ha trabajado también en la banca? ¿Han heredado tus aficiones?

Jaume: En la banca, no; tienen otras profesiones. Uno de mis hijos que ha seguido mis pasos en el deporte, pero en baloncesto; otro tiene más afición por la pesca; mi hija es enfermera. Todos son socios del Club Náutico, eso sí.

Periodista: ¿A qué dedicas tu tiempo de ocio, ahora que estás jubilado? ¿Qué tal andas de salud?

Jaume: Sigo con el senderismo y tengo un pequeño huerto; por otra parte, soy aficionado al bricolaje. Y, por supuesto, paso muchas horas en las oficinas del Club Náutico. ¿De salud? Más o menos bien, con ligeros achaques típicos de la edad. Ya no es como antes, pero sigo teniendo mucha energía.

Periodista: Última pregunta. ¿Qué opinas de la evolución de Benidorm? ¿Es todo positivo o hay cosas mejorables?

Jaume: Pienso que hay que seguir avanzando en lo que nos da de comer, que es el turismo. Pero no debemos olvidar nuestras raíces de pueblo; tendríamos que resaltar más los valores tradicionales y a la gente que ha hecho algo por Benidorm; por ejemplo, Guillem Tato, que, entre otras cosas, ideó la Rosa de los vientos, situada en la calle Gambo. Hace poco hemos montado una noria, frente a la chocolatería Valor para recordar que Benidorm tuvo casi un centenar de norias (=sínias) en otro tiempo. Habría que agilizar el plan Armanello y la Zona Comercial, dos proyectos totalmente paralizados desde hace años. En cuanto a la Casa de Cultura, creo que las conversaciones entre los políticos están avanzando para que llegue a ser una realidad.

Periodista: Gracias por tus declaraciones. Nuestros lectores del periódico Calvari sabrán algo más de ti.