345 millones € por protestar pacíficamente

Un tribunal estadounidense ha ordenado a Greenpeace Internacional y a las oficinas de Greenpeace en Estados Unidos el pago de 345 millones de dólares por sumarse a una protesta pacífica contra la petrolera Energy Transfer.

Este caso nunca buscó justicia, sino intimidarnos y silenciarnos. Pero NO NOS VAN A CALLAR.

Te recuerdo los hechos: en 2016, Greenpeace apoyó la movilización de la comunidad indígena sioux en Standing Rock (Dakota del Norte) contra la instalación de un oleoducto de Energy Transfer que amenazaba con dañar la reserva y contaminar su agua.


Un año después, la petrolera, fundada y dirigida por el billonario Kelcy Warren ―uno de los principales donantes en la campaña presidencial de Trump― presentó una demanda abusiva contra Greenpeace en Estados Unidos (Greenpeace Inc., Greenpeace Fund) y Greenpeace International.


¿El resultado? Una condena disparatada, en una sentencia sin fundamento jurídico, que lleva implícito un mensaje muy oscuro: defender lo que es justo puede salir muy caro.


¿Y ahora qué? Vamos a solicitar un nuevo juicio y, si este es denegado, apelaremos la sentencia ante la Corte Suprema de Dakota del Norte. Y, por supuesto, frente a cualquier amenaza, frente a cualquier estrategia intimidatoria, seguiremos defendiendo el medioambiente y la paz, con la fuerza de todas las personas que creéis en la justicia para el planeta y quienes lo habitamos.


No es la primera vez que tratan de amedrentarnos con este tipo de demandas. Otras grandes petroleras como Shell, Total y ENI lo han intentado con demandas abusivas contra oficinas de Greenpeace en los últimos años. Su objetivo es intimidar a organizaciones y activistas, empujándoles a la ruina, en un intento de silenciar a cualquiera que se atreva a denunciar a las empresas que se lucran de la destrucción de nuestro planeta.


Solo hay un pero en esta historia: somos Greenpeace. Un enorme movimiento independiente formado por cientos de miles de personas valientes y comprometidas en todo el mundo. Llevamos en pie más de 50 años en los que nos han bombardeado, demandado, disparado, arrestado, insultado y se han reído de nosotros. Pero en ese tiempo hemos conseguido grandes victorias para el medio ambiente en todo el mundo y no vamos a parar ahora, justo cuando Greenpeace es más necesaria que nunca.

Gracias a tu apoyo, seguiremos denunciando los atentados contra nuestro planeta y la libertad de expresión. Seguiremos defendiendo a nuestros activistas. Y seguiremos contribuyendo a sostener la red de trabajo internacional que nos permite hacer frente a las grandes amenazas globales.


Contigo, somos imparables. ¡No nos van a silenciar!


Muchas gracias  por hacerlo posible.