Sábado al mediodía

Sábado al mediodía.

Y hay algo que nadie dice en voz alta:

Podés tenerlo todo… y estar vacío.

No por falta de logros.
Sino por falta de verdad.

Porque llega un punto donde ya no te cansa el trabajo…
te cansa vivir una vida que no te representa.

Y ahí aparece la excusa elegante:

“Cuando baje la intensidad, cambio.”

Te lo digo directo:

No va a bajar.
Si vos no cambiás, no baja.

La reinvención no se negocia.
Se decide.

Y casi siempre empieza así:

con una incomodidad que no podés seguir maquillando.

Jorge Inda