Abismos

EL ABISMO DE LA ERA CRIPTO

criptomonedas
Fotografía de Comercio Perú

«Que no cunda el pánico.  Si nos dicen que el tesoro está al otro lado del río no hay más que cruzarlo para comprobarlo, sólo nos quedará volver a nuestra orilla, y quién sabe si se nos hace más largo el camino de vuelta con el estómago vacío y demasiado peso en nuestras alforjas»

Fernando Fer.- Me cuenta mi buen amigo Silvestre, hombre de mundo de paso corto y mirada larga, que una nueva era económica comienza a dar sus frutos después de más de una década dando tumbos;   la moneda digital o Criptomoneda parece que da beneficios al menos pintado, como puede hacer que los pierda claro está,  como la bolsa, como la vida misma.    Con varias decenas de cajeros en nuestro país dedicados a ello, se cuentan por varios miles las diferentes divisas que se pueden adquirir.  Si a ello le añadimos lo factible que parece ganar dinero (o perderlo) con estas y el éxodo continuo de capital que no para de crecer con este nuevo tipo de inversión, estamos sin duda ante una nueva era para la inversión y quién sabe si para crear nuevas vías de ingresos que puedan llegar a todo el planeta.  Así lo pintan algunos filántropos de clase muy alta.  Las matemáticas nos muestran que es muy probable que esta nueva fórmula para ganar dinero puede perpetuarse en el tiempo.  A algunos no les conviene darle mucho bombo, pero sí llenar sus alforjas comprando y vendiendo Bitcoins.

Magnates como Elon Musk, dueño y señor de Tesla y varias empresas de tecnología avanzada, ya ha reconocido haber invertido en un buen pellizco de dinero digital que cada vez suena menos a bulo o timo.  Países, empresas de gran trascendencia internacional están detrás de muchas de ellas.  Atendiendo a la misma presunción de inocencia de los que manejan los grandes bancos mundiales, es tan lícito crear una moneda como cobrar por dejarte dinero o por guardar tus ahorros.   Que despierten algunos de su perpetua labor recaudadora. 

La gran fábrica de la Moneda Digital es la minería.   En lenguaje criptodigital consiste en reforzar la privacidad y seguridad de  las transacciones de estas monedas entre usuarios.  Esto también aporta dinero, los mineros son expertos informáticos que, previa inversión, realizan estas tareas con gastos de energía eléctrica superiores a la media y programación informática especializada.  Estaremos expectantes.  Estense.  Quizá merezca la pena.  

GEORGIE NOS DEJA SIN BARBACOA

Georgie Dan
Fotografía de Atlántico

Hace unas semanas se nos fue Georgie Dann, el amigo que tantos veranos animó y tantas letras tan pegadizas como apelmazadas nos dejó.  Con sus ritmos repetitivos y su zalamería barata consiguió hacer bailar a muchos y se autoproclamó friki de las verbenas veraniegas por su simpatía y su tono de voz inconfundible.  Transmitía buenas vibraciones,  sin duda, y al fin y al cabo eso llena al que escucha.  Descanse en paz.

PROLEGOMENOS DE UNA TERCERA

El ruido incesante de guerras tan lejanas como peligrosamente a la vista deja ríos de incertidumbre en nuestras mentes acostumbradas al estado de «bienestar» de un país pacífico como el nuestro. Europa sufre una de sus crisis más delicadas en su frontera con Asia. 

putin
Fotografía de DW

Con Rusia por allá…..  el conflicto sabido  Rusia-Ucrania aún en ciernes, la inmigración masiva estancada en la frontera polaca-bielorrusa despierta la ira de Putin y este se alía con Bielorrusia a la vez que manda aviones a tontear por las bases de la ONU en Polonia. Nada de esto sorprende a los Americanos, siempre a la expectativa, los cuales ya han dado el toque para intensificar la zona de  armamento y tropas  junto a ingleses, franceses y alemanes en mayor número,  para meter el miedo al frente Bielorruso-ruso.   Y China por acá…con su invasión comercial y despliegue de recursos humanos  imparable por Oriente Medio. 

A buen seguro que estos paisanos del Este no conocían a Georgie Dann, quien sabe si arrancaría una sonrisa a Vladimir Putin, o un rítmico movimiento de pies que nos haga pensar que son menos peligrosos de lo que parecen…porque las apariencias no siempre engañan.  Supongo.