La Cónsul Honorífica alemana de la provincia enaltece la figura de E. Schlotter en la exposición por el centenario de su nacimiento

La Cónsul Honorífica alemana de la provincia enaltece la figura de E. Schlotter en la exposición por el centenario de su nacimiento

“Centenario 100 Jahre” se podrá visitar hasta 2022 en la Casa Toni El Fuster

La Casa Toni El Fuster, sede de la Fundación Schlotter celebró el pasado viernes la inauguración oficial de la exposición “Centenario 100 Jahre” dedicado al pintor alemán que vivó en Altea durante muchos años de su vida. El acto, aplazado para facilitar la asistencia de público, contó con las intervenciones de la Cónsul Honorífica de Alemania en la Provincia de Alicante, Dorothea von Drahosch Sannemann; la presidenta honorífica de la Fundación e hija del artista, Sibylle Schorlemmer; y la concejala de Cultura, Aurora Serrat.

La Cónsul dedicó sus palabras a enaltecer la aportación de Eberhard Schlotter en el mundo del arte a partir de un repaso de la evolución de su obra pictórica. Por su parte, la heredera del pintor transmitió la satisfacción sentida por el reconocimiento que el Ayuntamiento y, en general, el público dedica a su padre.

En cuanto a la organización de la muestra, la edil de Cultura agradeció a S. Schorlemmer “su implicación y dedicación incansable para que la obra y legado de su padre esté siempre presente a Altea y en todo el mundo”. Asimismo, Serrat recordó las palabras que el artista utilizó para describir el municipio: “Era el lugar que me regaló lo que los velos impenetrables de mi patria ocultaban, luz y forma. ¡Qué regalo! Me enamoré de Altea y erigí mi nido en el antiguo muro de la ciudad, en medio de tanta humanidad”.

Schlotter desarrolló durante más de cincuenta años su ejecución artística en el estudio personal del barrio del Fornet, en el núcleo antiguo alteano. En este espacio nació la mayor parte de, como denominaba el mismo autor, “el conjunto de su trabajo”.

Serrat enfatizó que “la celebración del centenario de Eberhard Schlotter con las exposiciones y actividades alrededor de este festejo son una muestra del agradecimiento y el aprecio que el pueblo de Altea tiene hacia el pintor alemán. Esa Altea que siempre ha estado presente en el corazón, en la vida y en la obra de Eberhard Schlotter desde aquel lejano verano de 1954, en el cual los nombres de los dos quedaron unidos por siempre jamás”.