Ahora que el PP de Antonio Pérez ha vuelto a excluir la segunda fase del Centro Cultural de Benidorm de los próximos presupuestos de la Generalitat -iremos desgranando caso a caso el maltrato a la ciudad en esas cuentas fantasma- cabe recordar la historia de este ninguneo continuo a nuestro pueblo. Hace tiempo que el grupo municipal socialista viene denunciado con gran acierto la lamentable imagen del Centro Cultural de Benidorm. Y hace meses el grupo socialista en Les Corts Valencianes solicitó sin éxito que el inútil Consell de Mazón/Pérez Llorca -son lo mismo- cumpla ya con Benidorm y acabe las obras pendientes del Centro Cultural. Un proyecto que si hoy tiene una fase completa no es ni por el PP ni por Antonio Pérez. Es gracias a la gestión de los gobiernos de Ximo Puig en la Generalitat Valenciana.
Esta es una obra que se adjudicó en 2007 con Francisco Camps en la Generalitat. Hace 19 años. Todo fue un completo desastre. Hubo hasta visitas del entonces Consell del PP -el de los veinte años de corrupción y saqueo a los valencianos- con figurantes y atrezzo. Trabajadores que se iban cuando se marchaban los dirigentes de la Generalitat y que sólo se ponían para la foto. Y el PP al final paralizó todos los trabajos de construcción. El nivel del descontrol con el que el PP manejó esta obra en Benidorm fue de tal calibre que llegaron a anunciar el final para 2011. Nunca más se supo. Por obra y gracia del PP, un amasijo de hierro y cemento presidió durante años una de las grandes vías de nuestro pueblo.
Para entonces, por cierto, Antonio Pérez, hoy el alcalde de la quiebra que acumula la peor sentencia por mala gestión urbanística de un municipio en España con un agujero sin pagar de 570 millones para casi 50 años, ya era concejal del Ayuntamiento de Benidorm. Nunca el PP protestó por aquel fiasco. Con Camps se paró la obra y con Alberto Fabra no se puso ni un ladrilllo.
Cuando el Consell de Ximo Puig llega a la Generalitat en 2015, lo que traslada la sociedad civil de Benidorm al President durante su primer acto público en la ciudad es que tiene que acabar con esa mala imagen de uno de los grandes destinos turísticos del mundo. Acabar con la mala imagen, añado yo, y con un problema que había generado el PP en la Generalitat con el silencio cómplice de la derecha local y del actual alcalde. Fue la izquierda la que desatascó la obra y reinició la primera fase del edificio, la única que hoy está abierta.
El President Puig visitó en 2022 el edificio con esa primera fase ya acabada en la que se invirtieron doce millones de euros. Os cuento dos cosas más. Primera. Si hoy el Centro Cultural de Benidorm tiene abierta una parte fue en exclusiva gracias al empeño de Ximo Puig. De hecho, Antonio Pérez puso mil y una pegas. Mil palos en las ruedas con el cálculo del IVA de la obra, lo que provocó que el edificio no se pudiera recepcionar mucho tiempo antes como consecuencia de las negativas de Antonio Pérez. Actuó contra el interés de Benidorm. Nada nuevo bajo el sol. Marca de la casa.
Y segunda cosa. El día de la apertura de la primera fase del Centro Cultural, el President Puig comprometió las obras de la segunda con un presupuesto de 35 millones. Propuesta que@ Mazón no atendio cuando llegó al Palau y se cargó de un plumazo, motivo por el que el grupo socialista presentó una iniciativa en las Cortes, que no fue atendida. No contentos con el ninguneo y el menosprecio, han abandonando el edificio y ahora descartan la segunda fase en los presupuestos de Pérez Llorca. Y Antonio Pérez callado frente a este nuevo ataque a Benidorm.
De pena.
Pere Rostoll