Cielos que lloran por ti

Quiero entregarte los vientos que suelo cosechar en las frescas mañanas de este otoño tan especial que tú misma, sin saberlo, creaste haciéndome sufrir cada día más

Filtraste esos vientos a través de mí para que adopte calidez y pueda secar tu cuerpo cuando, tras la lluvia, que una vez más te ha sorprendido ante mi puerta por ese cruel miedo a ser rechazada, te impide golpearla con ímpetu pidiéndome entrar y de nuevo comenzar.

Es mi vida la que siempre te invitó a entrar, logrando que yo devolviera la calidez a tu piel para amarte y no solo en sueños colmados de soledad o viéndote por el ventanal.

A través de él, se te ve borrosa por la humedad de este día tan gris que tú creaste para mí, este que hoy solo te moja a ti y que no quisiste corregir mandando tu angustia a los cielos para que, viéndote frente a mí, rompan en llanto por pena sabiendo que, si cedieras, feliz serías junto a mí. Todas las nubes se marcharían a descansar, al menos en este sueño, logrando la luna con ello traer tu sombra junto a mí. 

Manuel Maestro