𝗠𝗢𝗧𝗜𝗩𝗔𝗖𝗜Ó𝗡 𝗜𝗡𝗧𝗥Í𝗡𝗦𝗘𝗖𝗔 𝗬 𝗘𝗫𝗧𝗥Í𝗡𝗦𝗘𝗖𝗔: ¡𝗖Ó𝗠𝗢 𝗨𝗧𝗜𝗟𝗜𝗭𝗔𝗥𝗟𝗔 𝗔 𝗧𝗨 𝗙𝗔𝗩𝗢𝗥!
¿Alguna vez te has preguntado por qué hay días en los que te sientes imparable y otros en los que, simplemente, no encuentras el impulso? La respuesta puede estar en cómo y por qué te motiva.
Diferencia entre Motivación Intrínseca y Extrínseca
Motivación Intrínseca es aquella que proviene de tu interior. Es el deseo de realizar una actividad porque te resulta satisfactorio o porque disfrutas del proceso en sí mismo.
Características:
Autodeterminación: Haces las cosas por interés propio.
Pasión: Te entusiasma lo que haces.
Satisfacción Personal: Obtienes placer y alegría con solo realizar la actividad.
Motivación Extrínseca surge de factores externos a ti. Realiza una actividad para obtener una recompensa o evitar un castigo. Por ejemplo, trabajar horas extras para recibir un bono o evitar una reprimenda del jefe.
Características:
Recompensas: Haces las cosas para obtener una ganancia tangible.
Reconocimiento: Buscas la aprobación o el reconocimiento de los demás.
Evitar consecuencias: Actúas para evitar castigos o situaciones negativas.
Cómo Utilizar la Motivación a Tu Favor
1. Define tus Metas Claramente
Definir qué quieres lograr te da un punto de enfoque y dirección.
Ejemplo: «Quiero mejorar mis habilidades en programación para desarrollar una aplicación». La satisfacción personal vendrá de tus progresos (intrínseca), mientras que una posible promoción en tu trabajo (extrínseca) te da un impulso adicional.
2. Encuentra el Equilibrio Correcto
Es importante equilibrar ambas motivaciones. Si te enfocas demasiado en recompensas externas, puedes perder el disfrute de la actividad en sí. Pero si depende solo de la motivación interna, podrías perder incentivos adicionales.
Ejemplo: Si disfrutas escribiendo (intrínseco), podrías también querer publicar un libro para ganar reconocimiento y beneficios económicos (extrínseco).
3. Crea un entorno motivador
Rodéate de personas y elementos que te inspiren y te mantengan enfocados. Un entorno positivo puede potenciar tu motivación intrínseca, mientras que estímulos adicionales pueden realzar la extrínseca.
4. Automotívate con Recompensas Personales
Establecer pequeñas recompensas para ti mismo puede mantenerte motivado a largo plazo.
Ejemplo: Si logras completar un proyecto con éxito, prémiate con algo que disfrutes, como una cena especial o un día de descanso.
5. Reconoce y Aprecia tus Logros
Reconocer tus logros te dará un sentido de progreso y éxito, alimentando tanto la motivación intrínseca como la extrínseca.
Ejemplo: Ten un tablero de logros visibles en tu oficina donde puedes marcar cada objetivo alcanzado.
Al reconocer qué te impulsa desde adentro y cómo los factores externos pueden complementar esa fuerza, estarás mejor preparado para alcanzar tus metas y disfrutar del viaje.
Y a ti, ¿Qué te motiva?
Carmen de la Peña
Debe estar conectado para enviar un comentario.