
Hola Buenas Tardes, queridos amigos y lectores de CALVARI El periodic del cor de Benidorm y especialmente de esta sección, Mundo Taurino, donde cada día hay más taurinos, sobre todo estudiantes taurinos que siguen y leen las letras de este medio.
Y hoy quiero hacerme un particular homenaje, como es presentando este artículo, para muchos un gran artículo, mi primer artículo taurino cuando era estudiante y a su vez vocal del Aula Taurina de la Universidad de Alicante, como es La Fiesta Nacional. Y lo hago a esta hora, cuando comienza una corrida de toros hoy en el Día Grande de la Feria Taurina de Villacarrillo, cuya corrida grande dejó de ser menos grande para convertirse en una Corrida Pictórica, la Corrida Pictórica del Aceite
Manolo Mora.- La Fiesta Nacional más conocida en nuestro país es la celebrada en una plaza de toros o coso taurino, como son las famosas corridas de toros, siendo éstas parte de una cultura, un arte y una mezcla de sentimientos y pasiones que llevan a los más puristas, aficionados y al público en general a tener con devoción.
Y es que además en una plaza de toros se da todo tipo de espectáculos de lo más variado, muchos de ellos sin tener nada que ver con el mundo del toro – un animal típicamente español, ibérico -, y en el que bailan: hippyes, rockeros, heavys, bakalaeros, políticos, empresarios y hasta incluso marineros, siendo para algunos un lugar sagrado y para muchos una religión, una expresión, un todo … un mundo.
Pasando a contaros ahora lo que es una corrida de toros, se puede decir que es una simbiosis entre el toro y el torero, dónde el toro va a morir a la plaza, realizando su respectiva faena el torero que lo mata. Y tal como se desarrolle dicha faena tienen su premio correspondiente con la particular entrega de trofeos, materializándose a través de las orejas del animal y teniendo como máximo triunfo la entrega del rabo, en el que el público juega un papel importante con sus aplausos, ovaciones y pañuelos blancos, siempre y cuando tenga el consentimiento del presidente de la plaza para que se haga efectiva la entrega de dichos trofeos.
Y es que la fiesta taurina es una cultura y un arte que va más allá de las plazas de toros, en la que se mezcla la música (como es el pasodoble y el flamenco por ejemplo), la moda, que se ve reflejada en las vestimentas de toreros, picadores y tonadilleras con sus mantones de manila. Y sin dejar a un lado las mujeres guapas que las visitan -ya sean rubias, mulatas o morenas -, destacando el color que tiene esta fiesta y el arte que derrocha con sus carteles, sin tener que olvidarme de las tertulias taurinas, que se dan antes y después de cada corrida entre los más entendidos puristas y aficionados, acabando en la plaza todos juntos para disfrutar.
Para terminar os digo a todos: ¿Qué vamos a hacer si la perdemos? Un consejo: ¡Aúpa los toros y olé!
Fecha redacción original: 1.998
Debe estar conectado para enviar un comentario.