Tras una oda al fútbol, el combinado nacional de Luis de la Fuente se jugará el título de la Nations League ante Portugal

En el Stuttgart Arena y ante más de 60.000 aficionados, España lo ha vuelto a hacer. Ha vuelto a escribir un capítulo de talento, esfuerzo y éxito con la clasificación, tercera consecutiva, a la finalísima de la UEFA Nations League.
En la previa, Luis de la Fuente y Pedri, clave en la medular, dieron pistas de lo que sería el encuentro: “Tenemos que dominar a través del balón”, “debemos tener el control y llevar siempre la iniciativa”. Dicho y hecho.
Con la posesión y la verticalidad por bandera, Lamine, Zubimendi y Unai Simón, entre otros, hicieron grandes sus figuras desde los primeros compases, generando peligro por la banda, comandando con autoridad el centro del campo y tapando cada chut a portería, respectivamente. Y es que el conjunto galo, peligroso en ataque como pocos, exigía lo mejor de los internacionales españoles, llegando incluso a estrellar un balón en el travesaño a través de Theo Hernández en el minuto 11.
Pero este, el nuestro, es un equipo que va a más y crece con la adversidad; y los intentos blues sirvieron de motivación: el huracán España se aproximaba.
Tras una espectacular acción de pívot de Mikel Oyarzabal, que pudo aguantar el balón de espalda y buscar un hueco imposible, Nico Williams ajustaba el balón a la misma escuadra para abrir el marcador en el minuto 22. No era el 1-0, era el inicio de una auténtica exhibición que aún tendría un acto más antes del descanso.
Merino sería el protagonista. Y Oyarzabal, una vez más, el actor secundario. Balón por encima de la defensa, golpeo al primer palo, gol y celebración en un córner que forma parte del patrimonio de la familia del ‘6’ pamplonés. La fiesta era total, pero la vuelta de vestuarios guardaba la mejor versión de España con Lamine Yamal listo para hacer las delicias de los hinchas españoles.
Suyos fueron el 3-0, de penalti, y el 5-1, conseguido en un jugada al primer toque con Pedro Porro. Antes, en el 55′ y tras un tanto desde los once metros de Mbappé, Pedri había firmado el 4-1 para redondear un show personal, otro más, que no sorprende a nadie. Su nombre, coreado una y otra vez, es la prueba que lo constata.
No daba tiempo a respirar ni a quitar la vista del terreno de juego. Las jugadas de peligro se sucedían. Francia apretaba. El marcador se ajustaba al máximo. La tensión subía. Y Unai, en el partido que igualaba a Iribar en número de internacionalidades (49), volaba una y otra vez para cerrar la semifinal.
No hay premio sin esfuerzo. España se medirá este domingo a Portugal en la gran final de la UEFA Nations League 2025. La historia continúa.
Fuente: RFEF
Fotografía de Mundo Deportivo
A pie de gol
Manolo Mora.- Como decía Vujadin Boskov: «El futbol es futbol» y como añado yo: «Nunca has visto el partido que vas a ver».
Y el partido visto ayer noche es de esos partidos que se quedarán en la retina de muchos aficionados, sobre todo de aquéllos que nos gusta el buen fútbol.
Un partido que estuvo dominado en su completa casi totalidad por la Selección Española, que llegó a ponerse con un 5-1 en el marcador y que en el último cuarto de hora del partido Francia casi llega a hacer la gesta y redujo el marcador, poniéndoses 5-4.
España se planta un año más en la Final de la UEFA Nations League, que jugará en Alemania ante el combinado portugués.
El seleccionador tiene que corregir algunas cosas, porque a veces no solamente basta con dominar y jugar al ataque sinó también saber guardar la defensa y tener bien vigilada la portería.
España parte como favorita ante Portugal, pero ya saben muchos de ustedes, las finales hay que saberlas jugar con cabeza. A veces no gana el que mejor juega, sinó el que más inteligencia demuesetra.
El domingo, todos con la Selección.
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