
Cada día que pasa me es menos necesario encontrar una excusa para hacer lo que estoy haciendo. Tampoco veo que sea importante hacerlo de manera pública. Lo hago para sentirme bien y para entender que estos gestos me hacen sentirme algo más cerca de vosotros. Escribiros es acercarme
Todos los días veo vuestras fotos, muchos otros también abrazo vuestras urnas. A diario me peino con tu cepillo, mamá, y me pongo colonia de tu botella, papá. Son gestos que me refuerzan y me ayudan a entender mucho mejor de que va esta vida. Porque negarme esa felicidad tan sencilla?
Ya no estáis, pero es sólo algo físico. Estáis más presentes que nunca, os llevo siempre conmigo, os veo con nitidez en mi memoria. Es un lujo haberos tenido como padres y un placer inmenso saber que algún día nos volveremos a encontrar.
Camino ahora por los inmensos senderos que entrelazan paisajes situados a mitad de ruta entre Úbeda y Cazorla. Miro adelante y os veo. Disfrutad de esa nueva dimensión.
Debe estar conectado para enviar un comentario.