“Qué cosa más sorprendente es un libro. Es un objeto plano, hecho de un árbol, con partes flexibles en las que están impresos montones de curiosos garabatos. Pero, cuando se empieza a leer, se entra en la mente de otra persona; tal vez de alguien que ha muerto hace miles de años. A través del Tiempo, un autor habla clara y silenciosamente dirigiéndose a nosotros y entrando en nuestra mente. La escritura es, tal vez, el más grande de los inventos humanos. Une a personas que no se conocen entre sí. Personajes de libros de épocas lejanas rompen la cadena del Tiempo. Un libro es la prueba de que los hombres son capaces de hacer que la magia funcione”
Carl Sagan (1934 – 1996), astrónomo y divulgador científico estadounidense
Hoy es el día mundial del libro. Queremos expresar, después de la bella reflexión de Carl Sagan que encabeza este artículo, que leer un libro todos los días debería ser lo recomendable en el día del libro, como hemos de decir que Dios nos libre de los que solo han leído un libro, porque los que no han leído ninguno aún conservan la natural inocencia y tiempo tendrán de conocer el bien de la lectura.
El provecho del libro es para el conocimiento, lo mismo que el aire y el agua para la vida. El libro es un encuentro de personas que dialogan en silencio donde las palabras de un escritor hablan y el corazón del lector con pasión escucha. Un mundo sin libros es un mundo sin hombres, porque el fin de la mente humana es querer saber, explorar y descubrir el universo de las ideas. Los libros son transmisión de inteligencia a inteligencia, son la extensión y la memoria, la imaginación y el tiempo de la historia humana.
Nos escribió Miguel de Cervantes: “El que mucho anda y mucho lee, mucho sabe y mucho ve.”. Viajemos por el camino de la vida en compañía de nuestros amigos los libros.
Un libro abierto, como reza el proverbio hindú, es “un cerebro que habla; cerrado, un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora”.
Los libros tienen el valor de utilidad pública para todas la edades, son saludables palian el sufrimiento de la soledad, ayudan a pensar, nos enriquecen culturalmente, nos hacen reír y llorar, nos hacen sentir emociones y conocer viajes, mundos y aventuras, son un regalo estupendo, no tienen enchufe, ni precisan de recarga ni gasto eléctrico, abras por donde lo abras siempre está disponible, siempre está dispuesto para ti y nunca te abandona.
El libro rompe las cadenas de la ignorancia y nos conduce a la verdad del saber que conduce a la livertad de nuestro pensamiento, porque la “livertad”, si, si lector has leído bien hasta la livertad, hasta la livertad mal escrita nos gusta.

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