Entrevista a Juan José Campus Blanquer

Juan José Campus es uno de los hombres más activos que yo he conocido, pero quizá mucha gente, sobre todo joven, no lo recuerde bien. Vamos a ver qué nos cuenta.

UNA ENTREVISTA DE MANOLO PALAZÓN

Periodista: En primer lugar, nos puedes decir de dónde procede ese apellido tan especial: Campus. Y de dónde sois, tú y tu familia.

Juan José: Parece ser, según las pesquisas de uno de mis nietos, que estudia en Navarra, que ese apellido viene de Sicilia, e incluso, hay un pueblo en la isla que se llama así. Toda mi familia es de Callosa; aunque nací allí, mi pueblo de adopción siempre ha sido Benidorm, donde he desarrollado la mayor parte de mi vida.

Periodista: Háblame ahora de tu infancia y juventud, de tus inicios en la vida laboral.

Juan José: Mi infancia la viví en Callosa. Siempre fui algo traviesillo, pero generoso y agradable para los demás. Allí estudié la primaria; hasta los 17 años, ayudé a mi abuelo en la agricultura. Recuerdo que a los diez años vine a Benidorm con un burro cargado de naranjas (cuatro kilos por un real); como no las pude vender, se me ocurrió cambiarlas por boquerones en el puerto (fue mi primer negocio). Pronto descubrí que la vida agrícola no era para mí. Entonces empecé a trabajar de botones en Benidorm en una Agencia de Viajes. A través de mis amigos Torrubia y Martorell, me fui a Inglaterra con dos mil pesetas que me dio mi padre. Hice todo tipo de trabajos, pero sobre todo acumulé experiencia en la Morgue, en Hospitales, como ayudante de enfermeros, con enfermos mentales, en la sección de tuberculosos; a todos ellos ayudé con cariño y comprensión. En esos años aprendí inglés, idioma que me sirvió de mucho en el futuro, y algo de alemán y francés. Cuando volví a España, di clases de inglés en Callosa durante un tiempo. Después me fui voluntario para hacer el servicio militar en la Academia del Aire de San Javier, donde conocí a la que ahora es mi mujer. Tuve muy buena “mili”, pues daba clases de inglés a cadetes e hijos de oficiales, y casi nunca me puse el uniforme.

Periodista: Has sido diplomático, empresario, viajero… ¿Cuál ha sido tu verdadera profesión, lo que más te ha gustado hacer?

Juan José: Cuando me licencié de la “mili”, empezó mi vida profesional: guía-supervisor-delegado en la Compañía Clarksons; trabajaba en Baleares, en Benidorm (en los años sesenta con los hoteles Marconi, Bilbaíno, Brisa, Canfali. Les Dunes…). Recuerdo que, cuando quebró la empresa, me encargué de repatriar a más de siete mil clientes. En 1974, fui administrador de Playmond Fiesta, así como de Viajes Melià y del hotel Don Pancho. Abrí una agencia de viajes en Elche. Por entonces hice mi primera adquisición: Viajes Costa Blanca: pronto pasó de tener cuatro empleados a superar la cifra de los cincuenta. Trabajábamos con Elche, Madrid, Valencia… Por aquellos entonces me hice cónsul de Islandia en España (ahora ese cargo lo ostenta mi hija Yolanda) lo cual me sirvió para hacerme con el marcado islandés.

Periodista: En tu larga trayectoria habrás conocido a múltiples personalidades del mundo de la política, del arte, de los negocios, del turismo…

Juan José: He tenido siempre muy buenas relaciones: con políticos, con empresarios, con extranjeros… He trabajado mucho para Benidorm y la Comunidad Valenciana. He abierto mercados en varios países. Recuerdo que uno de mis proyectos fue construir un barco (previa compra de la infraestructura en Egipto) en el Amazonas para que la gente conociera esa región, completamente virgen hace cincuenta años. Fue un gran éxito; gané mucho dinero, pero es algo que nunca me ha preocupado en exceso: he dado siempre prioridad a la familia, a los amigos, a vivir…

Periodista: ¿Cuáles son los principales países que conoces? ¿Sabrás varios idiomas, ¿no? ¿Y el valenciano también lo practicas?

Juan José: Conozco numerosos países, sobre todo de América y de Europa. Y conozco el inglés, el alemán y el francés, los idiomas que me han servido para mis negocios y mis viajes. En cuanto al valenciano, es mi lengua vernácula, y la empleo con mis paisanos, en mi pueblo; nada más; de hecho, nunca he aprendido a escribirlo. No me ha hecho falta en absoluto.

Periodista: ¿Has recibido algún homenaje, alguna distinción por parte de organismos oficiales?

Juan José: Como cónsul de Islandia (he ejercido durante 28 años) tengo menciones honoríficas en Benidorm y en Islandia. En el sector turístico cuento con condecoraciones y distinciones varias: Premios Tryp, Cámara de Comercio, AVIVE, Compañía aérea LTU, etc.

Periodista: Ahora estás totalmente jubilado. ¿En qué entretienes tu tiempo, cuáles son tus aficiones? ¿Qué tal andas de salud?

Juan José: Me gustar caminar, ir en bicicleta, llevar una vida tranquila, aunque todavía administro alguna finca rústica y varios apartamentos… Me dedico a descansar, a atender a la familia. Creo que he cumplido satisfactoriamente con mi vida profesional. En cuanto a salud, me encuentro perfectamente, con los achaques propios de mi edad, claro (ten en cuenta que voy camino de los 78 años).

Periodista: ¿Alguno de tus hijos ha heredado tu profesión, tu incansable actividad?

Juan José: No. Tengo dos hijas abogadas, que cumplen perfectamente con su trabajo, pero de otra manera. La vida agitada e incansable que yo he tenido no está entre sus objetivos. Ah, ahora recuerdo: mi padre siempre ha estado sujeto a la agricultura; pero mi abuelo, de jovencito, pasó un tiempo en Nueva York haciendo todo tipo de trabajos; fue un poco aventurero, como tanto emigrantes que creyeron en el sueño americano.

Periodista: Si pudieras volver a empezar, ¿harías lo mismo que has hecho en tu vida o algo totalmente diferente?

Juan José: Exactamente lo mismo. He disfrutado con mi trabajo, he sido feliz. Siempre lo han dicho de mí: “Es el tío más feliz del mundo”. Pienso que no de todas las personas puedan opinar igual.

Periodista: Una pregunta importante: ¿Cómo ves Benidorm? ¿Qué le falta o qué le sobra para ser la ciudad ideal?

Juan José: Benidorm es muy importante a nivel mundial; es la tercera ciudad en rascacielos. La gente no ha parado de venir aquí a vivir desde los años 50 (¡tanta gente no se puede equivocar!). Benidorm lo tiene casi todo, en comparación otros países, tanto en clima, en playas, en ocio… Pienso que es importante mantener la limpieza, la higiene, la seguridad, algo en lo que todos los ciudadanos pueden y deben colaborar y mejorar. Debemos llegar a la convicción de que “Benidorm existe”.

Periodista: Pues esto ha sido todo. A partir de estas declaraciones muchos de nuestros lectores te recordarán y otros conocerán a uno de los prohombres de nuestra zona. Gracias, Juan José.

Juan José: Gracias a ti.