Vilamuseu recibe una donación particular de indumentaria de los años 20

Vilamuseu recibió la pasada semana una importante donación de varias piezas de textil entre las que destacan dos vestidos de los años 20 y dos sombreros

Vilamuseu recibió la pasada semana una importante donación de varias piezas de textil entre las que destacan dos vestidos de los años 20 y dos sombreros. Estos objetos fueron donados por una vecina de la localidad, Angelita Llorca Soriano, y pertenecieron a sus padres. Con estas prendas se incrementa la colección textil del museo que actualmente contaba con escasas piezas de esta época.

Los dos sombreros masculinos, uno de ellos de la sombrerería Acevedo de Alicante, son estilo Homburg y datan de los años 30-40. Su característica principal es la corona en canalón (un pliegue que la divide por la mitad). Lo popularizó Eduardo VII del Reino Unido a finales del siglo XIX pero siguió teniendo gran protagonismo durante el siglo XX con ligeras variaciones.

De los dos vestidos donados, uno es de corte recto con manga corta y cuello barco. Está confeccionado en punto de raso de color azul marino y tiene unos adornos de punto con decoración geométrica de varios colores, formando varias bandas horizontales en la falda a partir de las caderas, en mangas y en el cuello a modo de collar. La banda vertical es muy recurrente en este estilo ya que alargaba el torso.

El segundo es un vestido de fiesta en gasa de nylon de color verde oliva, con escote barco guarnecido de encaje a tono con bordados florales con hilo de seda y cosidos al vestido con hilo de plata.  Es de corte recto, según la moda de esta década, manga larga y tiene dos tiras largas que salen del cuello terminadas en borlas con hilos de varios colores.

Estos vestidos son el claro reflejo de la moda femenina de los años 20, son vestidos de talle largo, sin marcar pecho ni cintura, las faldas se acortan hasta la altura de las rodillas y los vestidos de noche son igual de largos que los de día, eso sí, se confeccionan en tejidos más delicados, como la gasa, y se adornan con lentejuelas, encajes, flecos y otros abalorios.

Los dos vestidos donados precisan de una restauración exhaustiva y se encuentran ya ubicados en el almacén de textil de Vilamuseu, con unas condiciones de conservación óptimas para impedir que se sigan deteriorando hasta que puedan ser restaurados y puedan volver a lucir con el esplendor de los años 20.

“Las donaciones particulares de los vecinos de Villaoyosa son una forma de enriquecer los fondos de Vilamuseu, una muestra del pasado de nuestra ciudad contado desde los objetos cotidianos de nuestros propios vecinos. Quisiera agradecer a Angelita Llorca que haya decidido compartir con todos nosotros estas piezas de indumentaria y animar a todos los vecinos que posean algún objeto que pudiera ser expuesto a consultar con nuestros expertos” ha comentado Mª Ángeles Gualde, concejala de Cultura y Patrimonio Histórico.