
Tras la celebración de la Eucaristía, vivimos con emoción y recogimiento la Guarda del Simpecado, que será trasladado en los próximos días hasta la aldea del Rocío, signo de la fe y la devoción de todo un pueblo que camina junto a María.
Llega la Romería del Rocío 2026, el acontecimiento que los rocieros preparamos durante todo el año con ilusión, sacrificio y esperanza. No es solo un camino hacia una aldea, sino una peregrinación del corazón hacia Cristo de la mano de la Santísima Virgen del Rocío.
Pedimos a Dios y a nuestra Madre del Rocío que iluminen nuestros pasos, fortalezcan nuestra fe y nos concedan vivir un camino lleno de oración, fraternidad y encuentro con los demás. Que cada jornada de esta romería sea ocasión para evangelizar con nuestro ejemplo, llevando alegría, humildad y amor cristiano allí donde estemos.
Que María Santísima del Rocío nos guíe siempre hacia su Hijo y haga de esta Romería una verdadera experiencia de hermandad, convivencia y bendición para todos los rocieros.
¡Viva la Virgen del Rocío!