¿De quién hay más estatuas: de los críticos o de los criticados?


De los criticados.
De los que se animaron a fallar,
a exponerse,
a ser señalados…
pero no se quedaron mirando.

Los críticos hablan del riesgo.
Los criticados lo enfrentan.

Los críticos esperan el momento perfecto.
Los criticados lo crean.

Porque el crítico busca tener razón.
El que hace busca dejar huella.

Y si lo pensás…
no hay estatuas en las tribunas.
Las estatuas están en la arena.
Ahí donde se respira miedo y se exhala coraje.
Donde se sangra un sueño para hacerlo real.

Así que si hoy te critican, vas bien.
Significa que estás vivo,
que estás haciendo,
que estás moviendo el tablero.

El mundo no necesita más espectadores.
Necesita más protagonistas.

Dejá de mirar.
Entrá en la historia.
Hacelo.

Jorge Inda