La tormenta perfecta

Seguimos trabajando en Gaza. A nuestro alrededor, la situación sigue siendo compleja y catastrófica. Sin embargo, estar aquí, escuchar cómo la población nos da las gracias al recibir asistencia médica, nos da fuerza para continuar.
Médicos Sin Fronteras (MSF) estamos siendo testigos de cómo las infecciones relacionadas directamente con precarias condiciones de vida —enfermedades cutáneas, oculares, respiratorias y gastrointestinales— se extienden entre la población hacinada en el sur. En nuestros centros de salud en esa área de la Franja representan ya el 70 % de las consultas ambulatorias.
El desplazamiento masivo, la destrucción de infraestructuras básicas —como viviendas y alcantarillado— y la falta de acceso a agua, alimentos y atención sanitaria están creando la tormenta perfecta para que las enfermedades se propaguen.
«En el sur de Gaza, las familias que se han visto obligadas a huir repetidamente están hacinadas en un mar de tiendas improvisadas, en las pocas escuelas que quedan o durmiendo a la intemperie en medio de escombros, montones de basura, desechos animales y aguas residuales desbordadas. (…) Es completamente inaceptable».Aitor Zabalgogeazkoa, nuestro coordinador de emergencias en Gaza
La población sigue traumatizada, herida y completamente expuesta a los elementos, más ahora con la llegada del invierno. Te necesitamos para evitar que más personas mueran. Estamos preparadas y preparados para tratar estas enfermedades.