En las últimas semanas, la situación se ha vuelto cada vez más crítica: los alimentos y los medicamentos siguen bloqueados en las fronteras, dejando a más de 2 millones de personas sin atención médica esencial y sin comida cada día
El pasado viernes, la ONU declaró oficialmente el estado de hambruna en Gaza. Una noticia que no ha sorprendido a nadie: desde hace meses, organizaciones como Médicos del Mundo venimos denunciando el uso del hambre como arma de guerra y sus consecuencias devastadoras para la población.
En esta situación crítica, nuestros compañeros y compañeras realizan una media de 1.200 consultas de atención primaria y salud mentalal día, en condiciones extremadamente difíciles, y nos transmiten con frecuencia el sufrimiento al que se enfrentan: «No solo estamos presenciando una catástrofe humanitaria. La estamos viviendo.»
Ellos y ellas siguen cuidando a los pacientes a pesar de los bombardeos, el hambre y el miedo constante. Y lo hacen mientras luchan también por su propia supervivencia.
La población de Gaza necesita con urgencia un alto el fuego inmediato y un acceso sin trabas a la ayuda humanitaria.
Miles de personas viven atrapada entre la falta de alimentos, las enfermedades y la violencia permanente. Tu apoyo se puede convertir en la oportunidad de resistir y mantener la esperanza.