Qué grande, qué hermoso, qué bonito, qué embrujo, qué duende… Así empiezo comentando lo que es el arte gitano y lo que representa y simboliza dentro del mundo taurino. Ya que el arte gitano tiene su duende y ese duende el gitano lo tiene porque nace con él
Manolo Mora.- Hablar del arte gitano para mi es lo más maravilloso del mundo, ya que todos los payos tienen algo de titanos dentro, aunque no lo seamos, todo hay que decirlo, el típico español (typical spanish como nos llaman los ingleses), a éste que le gusta los toros y dentro de la simbiología taurina hay payos y gitanos, dos razas muy extendidas universalmente. Que sería sin ellos, ya que gracias a ellos le han dado el arte y muchos están donde están, porque el que tiene arte es un artista y el artista que se lo curra merece estar donde está, en lo más alto de la ola.
Gitanos ilustres que han pasado por nuestro mundo taurino es la «Faraona» Lola Flores, una de las mejores bailaoras que ha tenido nuestro país, que cuando se le veía bailar ponía a sus más acérrimos seguidores como motos encendiéndolos la pasión y transmitiéndonos toda la emoción de su embrujo. Siguiendo con los grandes bailaores gitanos que ha tenido este país, los más famosos de este momento son Joaquín Cortés (nieto de «El Mono») o Antonio Canales, donde vamos a tener el gusto de verle aquí en Alicante dentro de poco en el Teatro Principal presentándonos su último espectáculo.
Dejándonos el baile en el tablao, tengo que citar a otro gitano, uno de los más grandes que ha dado el arte, como es el Camarón de la Isla, que cuando se rompía sus camisas ponía a su público a cien y el mejor cantaor gitano-flamenco que ha dado nuestro país en todo el siglo XX. El más grande entre los grandes, lo más puro del flamenco, que sólo cantaba cuando él se encontraba a gusto para su público, donde aquéllos que han tenido la suerte de poder verle pueden sentirse orgullosos de haber visto la más pura esencia del flamenco, uno de los estilos musicales y artísticos más tradicionales de este país donde sus jóvenes valores hacen que no se extinga su llama y que mezclándolo con otros estilos y otras músicas esté llegando al sitio que se merece.
Pero claro, aquí no queda sólo el arte gitano, hay que destacar grandes toreros gitanos que han pasado por este mundo y sus plazas, como Rafael de Paula o Julio Aparicio; rejoneadores como Antonio Correa y otros tantos y tantos que juntoa sus mujeres todas ellas, con esa tez morena y esa gracia y belleza que junto a sus gitanitos, bailes y tradiciones se les tenga mucho respeto.
Me despido hasta la próxima y un gusto para aquellos que se deleiten con estas letras y conozcan más del mundo taurino, diciéndolos ¡Ole!
Fecha de redacción: Febrero del 2.001, publicado en el periódico universitario «El Vicent» de La Verdad de Alicante