Los verdaderos organigramas que no te enseñan

Carmen de la Peña.- Cuando pensamos en una organización, lo primero que viene a nuestra mente es su organigrama: un árbol jerárquico que define quién reporta a quién y cuál es el flujo “formal” de responsabilidades

Sin embargo, quienes trabajamos en una empresa sabemos que la verdadera dinámica diaria no se encuentra completamente representada ahí.

La imagen que acompaña este post, refleja con humor (y quizá con un toque de realidad) todas esas relaciones informales y conexiones que pueden tejerse dentro de una organización.

Un organigrama nos muestra la estructura oficial, pero los vínculos reales entre los miembros de un equipo suelen incluir:

-Amistades cercanas: Ese vínculo que se forma al compartir intereses fuera del trabajo.

-Conflictos no resueltos: Las diferencias personales (resentimientos, celos o asuntos del pasado) que, aunque no se expresen de manera explícita, afectan la colaboración

-Confidencias y secretos: Desde acuerdos informales (“te ayudo porque me debes un favor”) hasta relaciones personales que van más allá del ámbito laboral

-Influencias invisibles: Cuando quien toma decisiones no está en la parte más alta del organigrama 📈, sino en una posición que influye desde las sombras.

Estas relaciones tienen un impacto real:

* ¿Cuántas decisiones importantes se ven influenciadas por “favores” anteriores, prejuicios o afinidades emocionales?

* Conflictos o relaciones tensas pueden bloquear proyectos, mientras que amistades fuertes facilitan el flujo de trabajo.

¿Cómo abordar estas realidades?
No se trata de ignorar o evitar estas relaciones, sino de entenderlas y gestionarlas de manera consciente. Aquí algunas reflexiones:

1️⃣ Fomentar una cultura de transparencia: Si aceptamos que estas dinámicas existen, podemos tratar de reducir los efectos negativos promoviendo el diálogo abierto y la empatía dentro de los equipos.

2️⃣ Favorecer conexiones auténticas: Mejor construir relaciones basadas en confianza y respeto que en favoritismos o secretos.

3️⃣ Herramientas de mapeo organizacional: Existen prácticas como el análisis de redes organizacionales (ONA, por sus siglas en inglés), que permiten visualizar y entender mejor las relaciones reales de influencia dentro de una empresa.

4️⃣ Liderazgo horizontal: Líderes que no solo observen el organigrama, sino que reconozcan y aborden la importancia de las conexiones informales dentro del equipo.

Al reconocer y trabajar en estas relaciones, no solo mejoramos procesos, sino que también hacemos de nuestro entorno de trabajo un lugar más sano y humano.

¿Y tú? ¿Qué opinas sobre las relaciones informales en el trabajo? ¿Tu organización favorece un ambiente honesto y colaborativo, o se dejan estas dinámicas al azar?

Imagen : REAL ORGANIZATION CHART, cortesía de Integration Training