
Leopoldo Bernabeu.- Aunque es un deseo más espiritual que real, mi propuesta para este año que ahora comienza es que no nos vuelvan a engañar como lo han hecho hasta hoy. Al menos no con tanta facilidad, con tanta comodidad ni tanta benevolencia por nuestra parte. Soy muy consciente que no es más que un sueño de esos que inaugura un curso y se desvanece con la misma celeridad con la que transcurre el mismísimo tiempo, como el dejar de fumar, aprender inglés o apuntarse a un gimnasio. Por cierto, a mí no me ha hecho falta esto último para perder 26 kilos en seis meses. La clave, que también sirve para todo lo anterior, incluido el motivo aún no desvelado del porqué de esta opinión, se llama interés real. No hace falta que sea 1 de enero.












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