
Rodada inmediatamente después de «Rebeldes», y basada también en una novela de Susan E. Hinton, mucho más pesimista que la anterior, donde se rememoraba ese cine juvenil rebelde y pandillero de los 50, ésta en cambio, es una de las obras más desgarradas y románticas desde una mirada existencialista de Francis Ford Coppola, un tránsito a la madurez, disponible en FILMIN
Los conflictos generacionales y el desarraigo juvenil de los años 70, constituyen la clave de un relato centrado en la incesante búsqueda de una alternativa a la figura paterna. Su inteligente y transgresora composición tiene como contrapunto un poder de fascinación poco común en el cine de la época, la onírica puesta en escena completan un cinta animada por un furioso lirismo que la han convertido en film de culto.
Rusty James es un joven desorientado que sueña con volver a los tiempos de las pandillas juveniles para emular a su hermano mayor (Mickey Rourke), que en su día fue líder de una de ellas y que arrastra una reputación de rebelde e intocable como «el chico de la moto». Pero ahora su hermano ya no está, pues hace dos meses que se marchó, y a Rusty le han citado para una pelea, pero no quiere oír hablar de su hermano. También tiene problemas con su novia que rompieron después de enterarse que él ha asistido a una fiesta poco recomendable con drogas y sexo. «Rumble Fish» resulta cautivadora como singular ejercicio de estilo, esa tienda de mascotas con los pececitos de colores en combate en la pecera de la vida y las turbulencias oníricas revelan una propuesta personal, la de Francis Ford Coppola en su plenitud creativa. Sus planos, su atmósfera, sus pesadillas, la ausencia de color, el blanco y negro en calles mojadas muestran esa realidad gris, esa mirada daltónica que padece «El chico de la moto» que esculpe la tristeza.
Rourke está hipnótico y magnífico expresando su agotamiento vital, su mejor trabajo sin duda. El film ilustra un mundo lleno de violencia y en descomposición, donde los viejos tiempos de las bandas han dado paso a una decadencia condenada a desaparecer. Rusty James a toda costa quiere emular el reinado de su hermano, volver a esos tiempos donde había un referente de rebeldía, un compañerismo que ya es imposible por los nuevos tiempos donde las drogas terminaron con esa camaradería. Su amigo más cercano (Nicolas Cage) le ha quitado la novia, una bellísima Diane Lane que ahora se deja querer por despecho a Rusty James.
Como bien dice sobre el primogénito, el desarraigado padre (Dennis Hopper) al que su esposa abandonó, “nació en la era equivocada y sobre el lado incorrecto del río”. “Rumble Fish” no es sólo la historia de un falso retorno es también la de un detestable fracaso. La mirada sabia y cariñosa de Mickey Rourke se convierte en actitud desesperanzada y nihilista. Las luces de neón en la ciudad son punteadas por una banda sonora incisiva y envolvente de Stewart Copeland, el batería de Police. Los relojes presentes en muchos planos como símbolos del paso del tiempo a un escenario post-urbano de devastación. Los personajes parecen atrapados por su destino de autodestrucción. Sólo unos peces de colores y combativos parecen aportan una pequeña nota de esperanza volviendo al río, escenario de la libertad. Un film honesto con personajes complejos y realistas, una puesta en escena brillante por su estética, de travellings de seguimiento y angulaciones de cámara muy creeativos que refuerzan el drama de estos hermanos.
Fuente: Filmin Cineforum Facebook
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