Detrás de cada curriculum hay una persona con sueños, esperanzas y una familia. Nunca nos olvidemos de ello

¿NO FUE SELECCIONADO UN CANDIDATO? REGALA LA OPORTUNIDAD DE CRECER

Carmen de la Peña.- Todos hablamos de la importancia del employer branding, pero, ¿cuántas veces analizamos nuestras acciones diarias para fortalecerlo?

Un aspecto crucial y a menudo pasado por alto es la retroalimentación a los candidatos que no han sido seleccionados.

Aquí te doy razones por qué invertir tiempo en esto vale la pena.

1. Humanización del proceso de selección
Cada solicitud representa a una persona que ha dedicado tiempo, esfuerzo y esperanza en la oportunidad que ofrecemos. Ignorar a un candidato solo refuerza la percepción de que son un «número más» en lugar de individuos valiosos. Al proporcionar retroalimentación honesta y constructiva, humanizamos el proceso y mostramos que valoramos a cada postulante, independientemente del resultado final.

2. Construcción de relaciones
La retroalimentación puede ser el inicio de una relación profesional duradera. Un candidato rechazado hoy podría ser el perfecto mañana, o incluso, podría recomendar nuestra empresa a otros talentos. Al mantener una comunicación abierta y constructiva, sembramos las semillas para futuras colaboraciones y recomendaciones.

3. Diferenciación de la marca empleadora 🚀
Proveer retroalimentación nos posiciona como una empresa que se preocupa no solo por contratar a los mejores talentos, sino también por el crecimiento de las personas. Esta reputación positiva no solo atrae candidatos, sino que también mejora el compromiso y la lealtad de los empleados actuales.

4. Mejora continua del proceso de selección
El feedback no es unidireccional. Al brindar retroalimentación, también destacamos la importancia de recibirla. Preguntar a los candidatos sobre su experiencia en el proceso de selección puede revelar áreas de mejora y nos permite adaptarnos y evolucionar constantemente.

Cómo ofrecer una retroalimentación efectiva
-Sé específico: Proporciona ejemplos concretos y consejos específicos. Esto ayuda al candidato a entender claramente las áreas de mejora.

-Sé rápido: Un feedback oportuno es mucho más valioso y muestra respeto por el tiempo del candidato.

-Sé empático: Reconoce el valor del candidato y muestra gratitud por su interés en la empresa. Un tono empático puede hacer la diferencia en cómo se recibe la retroalimentación.

Nunca subestimes el poder de un simple gesto. Dar retroalimentación honesta y cuidadosa no es solo un acto de cortesía, sino un pilar estratégico en el fortalecimiento de nuestra marca empleadora.

Tomemos el compromiso de transformar el «gracias, pero no gracias» en una oportunidad para aprender y crecer, tanto para los candidatos como para nosotros mismos.

Construir una marca empleadora sólida empieza desde el primer contacto, incluso antes de la primera entrevista.

¿Das retroalimentación cuando tienes candidatos finalistas? ¿La has recibido? Me encanta leerte.

Imagen: de la Red